FANDOM


Maestro Administratum 3 El Archiescriba Primuscriptor, mascota del Imperio de la Humanidad, ha marcado este artículo como propiedad del Adeptus Terra. Pulsa sobre él para aprender más sobre los dominios del Emperador.

El conocimiento es poder. Guárdalo bien.

Los Xenocidios de Rangda (o Genocidios de Rangda, o Incursión de Rangda) fueron una serie de batallas libradas entre el Imperio de la Humanidad y la raza alienígena de los Cerábvoros Rangdanos por el control de la Franja Este y las Estrellas del Halo entre la década del 860.M30 y el 899.M30, durante la Gran Cruzada.

HistoriaEditar

Las Flotas Expedicionarias habían penetrado por fin en la Franja Este de la galaxia, y al hacerlo habían atraído la atención de los Cerábvoros Rangdanos, una especie de un poder tan macabro y una tecnología tan potente que, al menos por un tiempo, pareció que el Imperio había encontrado su perdición. Afrontando oleadas de ataques desde el este y el norte, y sufriendo pérdidas que no se verían superadas hasta los oscuros días de la Herejía de Horus, las guerras de los Xenocidios de Rangda fueron las más terribles jamás libradas. Flotas Expedicionarias enteras murieron sin dejar ni un solo superviviente, mundos completos fueron arrasados y docenas de Legiones Titánicas fueron exterminadas. En este periodo, el Ordo Reductor diseñó el Ordinatus Hellion-Minoris, armado con el poderoso cañón erradicador.

En el 899.M30, los Ángeles Oscuros, que en la década anterior habían sido sin duda la Legión más poderosa de todas, sufrió la pérdida de 50000 Astartes defendiendo el frente durante el famoso Tercer Xenocidio de Rangda, y pagó con su sangre la salvación de quizás todo el Imperio septentrional ante la amenaza de la oscuridad exterior. Esto permitió que los Ultramarines, que habían estado acrecentando sus fuerzas y expandiendo las fronteras orientales, se convirtieran en otra de las principales Legiones del momento, con cerca de 166000 Legionarios.

Mucho de lo que ocurrió durante este abismal conflicto está aún sellado, pero lo que sí se puede decir es que con la destrucción del Laberinto de la Noche por el Emperador, la amenaza fue contenida al fin. Todo lo que quedó fue purgar la corrupción rangdana en una década de bioprogromos que dejaron sectores enteros habitados por humanos sin vida, para garantizar lo que se esperaba que fuera una victoria definitiva. Se encomendó a los Lobos Espaciales de la VI Legión y a los Ángeles Oscuros de la Primera la puesta en práctica de esas purgas, ya que se confiaba en que estas dos Legiones, sobre todas las demás, harían lo que debía hacerse. Las cicatrices de estas batallas cambiarían a los Ángeles Oscuros, como lo haría después su reencuentro con su Primarca Lion El'Jonson y su mundo adoptivo de Caliban.

Otras fuerzas notables que combatieron a su lado fueron la Legio Gryphonicus, que obtuvo numerosos honores; los Taghmata Scoria y Setna, las Legios Vulturum y Kydianos y los Caballeros de la Casa Malinax del recién anexionado mundo forja de Xana, que se involucraron en incontables batallas en la frontera con las Estrellas del Halo, y cuyos Autómatas de Batalla participaron en el cuidadosamente planeado genocidio de las fuerzas xenos de Rangda; la Guardia de la Muerte, que también sufrió pérdidas casi catastróficas durante esta campaña, lo que la empujó a realizar levas de emergencia entre las reservas de Aspirantes de sus Flotas Expedicionarias; asimismo, al menos una de las versiones de la historia de la Legión Alfa afirma que esta se reveló por primera vez acudiendo como refuerzo inesperado durante el tercer Xenocidio de Rangda. La enorme necesidad de refuerzos en el frente oriental dejó sola a la XVIII Legión (después llamados los Salamandras) frente a los Orkos de la División de Taras, aunque fueron rescatados por Vulkan y 3000 Astartes reclutados en Nocturne.

Horus y sus Lobos Lunares, que entretanto se habían encargado de librar guerras en el occidente galáctico, estaban ahora ascendiendo ante los ojos de la Gran Cruzada, y el futuro de las siguientes décadas de conquista y expansión descansaba sobre él y las demás Legiones que conservaban sus fuerzas por no haber sufrido a manos de los rangdanos. En comparación con esos nuevos "parangones", los Lobos Espaciales se vieron llamados entre susurros "verdugos", más que guerreros, y la imagen de destructores que siempre había sido parcialmente suya, ahora reemplazó la de conquistadores salvajes pero nobles que muchos habían tenido de ellos en el Imperio. En cuanto a Leman Russ, para algunos dejó de ser un sabio rey guerrero salido de las páginas de la leyenda, y se convirtió en un tirano salpicado de sangre sujetado por el Emperador con una correa, tan temido como cualquiera de los que habían dominado la Vieja Noche: un guardián de monstruos y un devorador de mundos, una bestia en forma de Primarca. Si había justicia en esas acusaciones, o en la desconfianza que también persiguió a los Ángeles Oscuros desde esta época, no se puede saber con seguridad, aunque debe hacerse notar que el Imperio sigue en pie, y que esto podría no ser así de no ser por el sacrificio que hicieron quienes sangraron por garantizar su supervivencia.

Conflicto de canonEditar

En The Horus Heresy Book I: Betrayal, el Señor de la Artillería Juljak Nul de los Perros de la Guerra es mencionado como víctima de las "mentes asesinas Slaugth en Rangda". No está claro si los Cerábvoros Rangdanos tienen alguna relación con los Slaugth actualmente presentes en el sector Calixis.

FuentesEditar

  • The Horus Heresy I, III, V, VI y VII.
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.