FANDOM


Legión de la Cruz de Hierro
El contenido de este artículo pertenece a la saga No Oficial de Balhaus, que ha recibido el Sello de Calidad Wikihammer.

¡Disfrútala!


El Xena Rantali era un carguero Imperial dentro del cual se desarrolló una misión de rescate por parte de la División IV de la Legión de la Cruz de Hierro.
Carguero Imperial Xena Rantali

Carguero Imperial Xena Rantali

OrigenEditar

El Xena Rantali era un carguero Imperial único en su clase por la inmensa capacidad de transporte que poseía. Con una dotación de más de veinte mil tripulantes a pleno rendimiento y millones de toneladas de cabida en sus bodegas, la nave era utilizada para el desplazamiento masivo de mineral hasta los Mundos Forja junto con una pequeña flota que se encargaba de su mantenimiento y cobertura.

Desaparición de la naveEditar

El carguero entró en la Disformidad en las cercanías del Mundo Minero de Rhanda en el 2380 DDF (513.M41) con destino Artemia Majoris, tras lo cual desapareció por completo sin llegar jamás a su destino. Exactamente doscientos ciclos más tarde, en el 2580 DDF (913.M41), el Xena Rantali apareció repentinamente en el sistema Naströnd, cerca de Helheim, sin la flota de escolta con la que había desaparecido siglos antes. La nave Imperial fue detectada por los sistemas Kampfinden de Balhaus, y no fue destruida de inmediato debido a que estaba a la deriva, luego era posible que sus tripulantes la hubiesen abandonado junto con su valiosa carga de minerales. El Weisering de Balhaus era consciente de que el carguero había salido del Inmaterium tras su desaparición a mediados del milenio, luego probablemente el motivo de que estuviese aparentemente abandonada se debería a que sufrieran algún tipo de peligroso contratiempo en el viaje. Dado que no respondían a las comunicaciones se decidió enviar una fuerza de exploradores para comprobar la situación, tarea que se encomendó al 618º de Reconocimiento del Ejército, quien envió una lanzadera con mil doscientos soldados a bordo hasta las inmediaciones del Xena Rantali. El aparato atracó en uno de los desiertos muelles de babor del carguero, y durante dos días los soldados de Balhaus rastrearon los intrincados corredores sin descanso en busca de algún vestigio de lo que había ocurrido con sus veinte mil tripulantes, ya que todas las cápsulas de salvamento se encontraban en su sitio.

EnfrentamientoEditar

El primer contacto se produjo cuando uno de los pelotones accedió a una de las inmensas bodegas de carga y descubrió en su interior a varios centenares de muertos vivientes, los cuales se lanzaron contra ellos enloquecidos por la presencia de nuevas presas. En menos de una hora la nave pareció cobrar vida con una marea de miles de aquellas criaturas que comenzaron a surgir desde todos sus rincones, obligando a los soldados que sobrevivieron a retroceder y finalmente atrincherarse en una sección estanca, rodeados y sin posibilidad alguna de escape. Era obvio que el Xena Rantali en su viaje a través de la Disformidad se había visto afectado por algún tipo de fuerza oscura que acabó con toda su dotación, convirtiéndolos en criaturas de pesadilla que vagarían eternamente por el laberinto de pasillos y cámaras en busca de cualquier ser vivo al que poder devorar. El Weisering sopesó la posibilidad de destruir el carguero de forma rápida y limpia, pero quisieron dar una oportunidad a los escasos soldados atrapados en su interior, de modo que se recurrió a la Legión de la Cruz de Hierro para que se encargara del asunto.

La IV División Balhaus Messer fue la elegida para la misión de rescate, desplegándose quinientos Legionarios desde el Crucero de Batalla Supercollider, los cuales se internaron en el Xena Rantali a través de una escotilla de emergencia situada en proa, el punto de acceso más cercano al lugar donde los soldados del 618º trataban de defenderse. Tras seis días de duros combates en los que se acabó con innumerables muertos vivientes los Legionarios alcanzaron la cámara donde los escasos supervivientes permanecían escondidos, estableciendo un pasillo de seguridad por el que pudieron transportarlos hasta la salvación. Una vez el último de los exploradores abandonó el carguero se replegaron hasta el Supercollider, con un recuento total de treinta y siete bajas por parte de la IV División, novecientos cuarenta y cinco muertos del 618º y alrededor de once mil muertos vivientes abatidos, si bien quedaban muchos más que arañaban rabiosamente las escotillas tratando de alcanzar a los intrusos evadidos.

DestrucciónEditar

Con objeto de no arriesgar más efectivos por rescatar la preciosa carga del Xena Rantali, el Weisering ordenó al Supercollider la destrucción inmediata del carguero Imperial. Los
Explosión Xena Rantali

Destrucción del Xena Rantali por un disparo de los cañones de aguja del Supercollider

cañones de aguja del Crucero de Batalla dispararon justo al centro de la nave causando una secuencia de explosiones internas que devastaron por completo el carguero en menos de un minuto, tras lo cual se efectuaron varias salvas adicionales contra los pedazos más grandes que se desprendieron para asegurar que nada sobreviviría al ataque.

El Xena Rantali, uno de los cargueros más formidables construidos por el hombre, fue reducido a polvo cósmico junto con su infortunada tripulación y los millones de toneladas de mineral que transportaba.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.