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Portada Winter Assault

Portada Winter Assault.

Warhammer 40,000: Dawn of War – Winter Assault es la primera expansión de Warhammer 40,000: Dawn of War, desarrollada por Relic Entertainment, publicada por THQ y lanzada el 23 de septiembre de 2005. Poco tiempo después, Winter Assault y Dawn of War se vendieron en un pack doble que contaba con una ilustración de cubierta plegable en dos caras: un Orko con un lanzallamas, o un grupo de tanques de la Guardia Imperial en fila para el ataque.

Características de la expansión Editar

Guardia Imperial Editar

Se incluyó una nueva facción, la Guardia Imperial, con algunas unidades anteriormente disponibles en ciertas misiones para la campaña de Dawn of War.

La Guardia Imperial se especializa en la defensa y la guerra de desgaste, y por lo tanto tiene las estructuras defensivas más fuertes de todas las facciones en el juego, así como estructuras de producción guarnicionables y una red de túneles entre ellas, lo que permite un traslado furtivo de las tropas. Su infantería tiende a ser de menor calidad que la de sus rivales en términos de armas, blindaje y moral, debido a que la Guardia se compone de seres humanos normales, pero lo compensa con una gama de potentes vehículos blindados, como el Tanque de Batalla Leman Russ y el Baneblade, así como los Sentinel, que hasta la expansión Dark Crusade eran la única unidad vehicular en el juego que podría arrebatar puntos estratégicos. También, de forma única, la Guardia Imperial no ofrece un solo héroe principal, sino un escuadrón de mando integrado por un General y hasta cuatro héroes secundarios, así como hasta 13 héroes secundarias autónomos, 8 de los cuales son Comisarios o Sacerdotes que son mucho más eficaces cuando se adhieren a los escuadrones (por ejemplo, un Comisario soluciona todos los problemas de moral).

Nueva Campaña Editar

Hay dos nuevas campañas para un solo jugador, las cuales involucran a cada facción jugable intentando recuperar un perdido Titán Emperador. Todas las razas de Dawn of War (Orkos, Eldars, Caos, y Marines Espaciales) están disponibles, además de la Guardia Imperial, con cada facción tratando de encontrar y hacerse con el control del Titán por sus propias razones. Aunque el Titán en su conjunto no es controlable, sus sistemas de armas pueden ser utilizados para ayudar en la destrucción de los Necrones, que hacen un cameo en la misión final de cada facción. En esta campaña tienes al principio la opción de o bien ir con el Desorden, que son los Orkos y el Caos, o con el Orden, que son los Eldars y la Guardia Imperial con la extraña aparición de los Marines Espaciales.

Otros cambios Editar

Muchas de las unidades disponibles en Dawn of War se simplificaron, redujeron o limitaron en Winter Assault. Por ejemplo, los Predator de los Marines Espaciales se limitaron a llevar armas antitanque mientras los del Caos se limitaron a las armas antipersonales. En el juego original ambas partes podían mejorar sus tanques con armamento antipersonal u antitanque (modelos Destructor y Aniquilador, respectivamente). Asimismo, los Land Raiders fueron limitados a uno por jugador, pero a cambio aumentó considerablemente la durabilidad.

Las limitaciones también se aplicaron a los Orkos, que perdieron la mayor parte de sus opciones de actualización y se limitaron sus opciones de armas. Los Eldars vieron a sus "duros" ablandados, lo que significó que unidades especializadas como los Segadores Siniestros ya no eran tan eficaces contra la infantería pesada. Algunas unidades, incluyendo la mayor parte del ejército Orko, también perdieron la capacidad de utilizar granadas. Los Marines Espaciales del Caos también perdieron la capacidad de actualizarse a cualquier tipo de armas pesadas que no fueran el Bólter Pesado o Pistola de Plasma.

Argumento Editar

Fuerzas del Orden Editar

En la campaña de las Fuerzas del Orden, juegas como la Guardia Imperial (con ayuda ocasional de los Marines Espaciales) y los Eldars. El General Sturnn y el 412º Regimiento de Cadia aterrizan en Lorn V, un mundo helado gobernado Marines Espaciales del Caos y Orkos, con la intención de ayudar al destacamento de Ultramarines ya en Lorn V para que llegasen Princeps y tripulación auxiliar al Titán Emperador Dominatus, una enorme y poderosa máquina de combate humanoide que casi puede ganar una guerra por sí misma. Construida en tiempos antiguos, la construcción de un Titán es una empresa enorme, y cualquiera que se encontrase se consideraría una preciada reliquia. Aunque la cabeza de playa de la Guardia golpeó (literalmente) una pared tratando de retomar la fortaleza de las Fuerzas de Defensa Planetaria de las fuerzas del Caos, los Eldars ayudaron en secreto a la Guardia y desactivaron la puerta que impedía su progreso. Finalmente, la Guardia rescata a la tripulación y los Ultramarines, y comienza el largo camino al Titán caído.

Los Eldars, dirigidos por la Vidente Taldeer, hacen todo lo posible para asegurarse de que su presencia sea desapercibida, pero cuando aparece un Orko con tecnología única capaz de detectar su teletransportación se ven obligados a revelar su presencia, destruir al Orko y teletransportarse de nuevo. Demasiado dañados para lograr sus objetivos originales, Taldeer se ve obligada a pedir ayuda a Sturnn. Sturnn accede y los Orkos son expulsados palmo a palmo.

Al final, Taldeer revela que a ella no le preocupa el Titán, sino que su meta son los Necrones bajo la superficie del planeta. Hace eones, una antigua raza conocida como los Necrones se pusieron en letargo durante miles de años, y ahora estaban despertando. Ella no podía permitir que los Necrones despertaran en Lorn V, porque si lo hacían causarían un daño incalculable a los sistemas que la rodean antes de ser detenidos. Las dos facciones eran aliadas, pero ambos sabían que sus objetivos son mutuamente excluyentes. En este punto, el jugador puede optar por seguir los objetivos bien de los Eldars o la Guardia Imperial.

Guardia Imperial Editar

Si el jugador elige la Guardia Imperial, Sturnn ayudará a los Ultramarines en llevar a la tripulación al Titán entre una alianza de Orkos y el Caos hacia la seguridad de un escudo psíquico de espera, impidiendo a sus enemigos seguirles directamente al Titán. Sin embargo, Taldeer y su Eldars son atrapados entre los Orkos y el Caos y ella le dice a un Sturnn detrás del escudo que no puede derrotar a los Necrones sin ella: sin embargo, Sturnn se encoge de hombros ante su predicción, alegando que él y su regimiento se han enfrentado antes a la perdición vencido. Como no arriesgará sus hombres por los suyos, Sturnn y el 412º marcha a su objetivo, mientras los Eldars son masacrados a tan sólo unos pasos de distancia.

Al llegar al Titan, la alianza Orkos / Caos desciende sobre el campamento imperial que protege el Titán. El equipo comienza a funcionar, pero requiere una enorme cantidad de energía utilizar el Titán, por lo que Sturnn se ve obligado a proteger el Titán, varios generadores de energía y un campamento imperial cerca de los supervivientes de las Fuerzas del Desorden. Aunque el Titán está demasiado dañado para moverse hasta que se realicen extensas reparaciones, sus armas ahora operacionales despacharon fácilmente a los Orkos y el Caos. Sin embargo, los Necrones se despertaron en ese instante y masacraron a las fuerzas restantes de la alianza Orko / Caos. Comenzando su lenta marcha para destruir las únicas almas vivientes que quedaban, los imperiales, estuvieron a punto de tener éxito antes de que la tripulación del Titán fuera capaz de destruir los Monolitos Necrones utilizando las armas del Titán. En última instancia, el 412º de Cadia y los Ultramarines tienen éxito en la reparación del Titán, destruyendo la alianza Orko / Caos y deteniendo a los Necrones antes de escapar del planeta, pero a costa de Taldeer y sus Eldars; cosa no inquieta a Sturnn o los Ultramarines de ninguna manera, ya que la destrucción de todas las cosas heréticas y xenos es política del Imperio.

Eldars Editar

Taldeer utiliza la distracción proporcionada por la Guardia Imperial y los Ultramarines para teletransportar sus edificios, tropas y Joya Espiritual más allá del escudo psíquico. Los Ultramarines son sacrificados, pero Sturnn y gran parte de la Guardia Imperial se las arregla para escapar de la horda de Orkos y el Caos.

A diferencia de la campaña de la Guardia Imperial, Taldeer no combate a las Fuerzas del Desorden cuando ella llega a la Titan: la Guardia Imperial lo ha rodeado, pero los Necrones despiertan y comienzan tratando de matar a los Eldars. Taldeer utiliza la Joya Espiritual y traspasa el escudo para destruir un Monolito, pero muchos más Necrones aparecen antes de que la Joya Espiritual pueda recargarse. Desesperada por utilizar un arma, decide encender las armas "primitivas aunque poderosas" del Titán que la rodeaban (capaces de darle una solución, aunque ella no tiene una tripulación de Titán), convence a Sturnn de que podrá tener el Titán una vez los Necrones sean derrotados (usando una vez más a los humanos como aliados y ganado) y utilizar las armas del Titán para derrotar completamente los Necrones. Aunque tuvo éxito en la destrucción de los Necrones de Lorn V y la obtención de una victoria momentánea sobre la máquina de guerra Necrón en la galaxia, la falta de familiaridad de Taldeer con sistemas de armas del Titan la hace explotar, destruyéndolo. Ella y su base se teletransportan a salvo, pero el destino de Sturnn y sus hombres queda incierto.

Campaña del Desorden Editar

La Campaña del Desorden comienza con el Zeñor de la Guerra Gorgutz Kazakabezaz tratando de unir a los Klanes Orkos bajo su control. Con su fuerza inicial, lanza ataques contra los ((Headcrushaz, Rokkitrangaz, Burnaboyz y Kwikmeks)), destruyendo sus "Grandes Eztandartes" y uniéndolos bajo su mando. Finalmente su fuerza se detuvo ante la puerta blindada de los ((Footstompaz)), destruyendo rápidamente los generadores que alimentaban de energía a la puerta. Pronto descubrió que había Garrapatos sueltos en la base de los ((Footstompaz)). Después de liberar al Doktor Loco de su celda, él trae a los Garrapatos y ((Footstompaz)) bajo su control, tras lo cual atacó un remoto puesto de avanzada del Caos.

Gorgutz, para llevar su ¡Waaagh! a todo el planeta, vuela a un destino desconocido pero es derribado por una batería de las Fuerzas del Caos. Gorgutz sobrevive, y el Señor del Caos Crull va a por él. Pronto se enfrenta a los Chikoz restantes de Gorgutz en su Templos de Khorne. Al tratar de matar a Gorgutz, Crull se da cuenta de que Gorgutz está rodeado de un escudo, haciéndolo invulnerable. A continuación Crull se dispone a destruir la base Orka cercana y también el generador de energía del escudo. Tras esto, Gorgutz lanza un asalto masivo contra el Caos, pero Crull regresa y pone fin a Gorgutz. Gorgutz ha muerto, pero antes de que Crull pueda saborear su victoria un bombardeo de artillería Imperial empieza a machacar su posición. Gorgutz revive de repente, pues como se vería después sólo estaba haciéndose el muerto. Crull esperaba que las fuerzas de Gorgutz le ayudaran a derrotar a los imperiales, pero Gorgutz se niega rotundamente y escapa para alzar a sus Chikoz y matar a los "Humanoz" por sí mismo.

Tras la fuga, reúne a su ¡Waaagh! y asalta la base de la Guardia Imperial, matando al General Sturnn, tomando su cabeza como un trofeo y enfureciendo aún mas a Crull al decir que será el próximo. Crull, sin embargo, se entera del Titán perdido y está decidido a utilizarlo para destruir a sus enemigos. Para ello, ordena a los Hechiceros del Caos reunir la sangre de las fuerzas imperiales locales para apaciguar a Khorne, un Dios del Caos. En este momento la fuera Eldar aparece en la base de Crull y lo ataca, lanzando asaltos durante toda la misión. Cuando Crull reúne suficiente sangre, los Eldars convocan un Avatar de Khaine, una manifestación de su Dios, para arrasar la base del Caos. Crull se ve obligado a utilizar la sangre recogida para convocar a un Devorador de Almas y derrota a los Eldars. Sin embargo, utiliza demasiada sangre convocándolo y se ve obligado a reunir más. Para empeorar las cosas, Gorgutz estaba acumulando sus fuerzas cerca del Titán; con miedo de perder su premio, Crull decide enfrentarse a Gorgutz y acabar con él.

Caos Editar

Crull y sus fuerzas del Caos caen sobre el convoy de Ultramarines transportando la tripulación del Titán, matando a todos los que encuentren. Después las fuerzas del Caos proceder a descuartizar a las fuerzas imperiales restantes entre ellos y la puerta psíquica, para luego abrirla durante el tiempo suficiente para que sus hombres y vehículos pasaran, antes de sellarla cerró ante los Orkos. Mientras los Orkos tratan desesperadamente de romperla, Crull se burla de Gorgutz sabiendo que sólo los Orkos podrían luchar contra los imperiales y Eldars, ahorrándole la molestia de hacerlo: Crull comenta a Gorgutz "Has sido un perrito bueno... ¡AHORA MUERE!". Furioso por que su ¡Waaagh toca a su fin, los Orkos se vuelven contra Gorgutz, que lucha por escapar. Mas sin nadie para guiarlos, los Orkos ya no representan una amenaza.

Crull y sus hombres establecen una base cerca del Titán y erigieron su pozo de sacrificio. Mientras se defendían de los ataques de los últimos puestos de avanzada imperiales, psíquicos corrompidos bajo el control de Crull capturan los guardias imperiales y los llevan a la base para ser sacrificados. Pero antes de que Crull adquiera suficiente sangre llegan los Necrones: sabiendo que no puede detenerlos, pero sí que tiene el favor de Khorne, Crull ordena a sus hechiceros poseer el Titán, permitiéndole controlar sus armas. Con el poder del Titan, los Necrones e Imperiales son aniquilados. Encantado con su victoria, Crull se prepara para reconstruir el Titán y llevar su guerra a todo el Universo. Promete a sus tropas que lo que vendrá después "no será más una guerra: ¡Será un interminable sacrificio en Su nombre! Sangre para el Dios de la Sangre... ¡Que el universo se ahogue en ella!"

Orkos Editar

Gorgutz y su Chikoz aplastan a las fuerzas Eldar en su camino por la ciudad, matando a Taldeer y alcanzando la puerta psíquica antes que Crull, cortando la energía para entrar. Lo que siguió fue una desesperada batalla entre los Orkos y las fuerzas del Caos: Crull se burla de Gorgutz al decir que no sabrá cómo utilizar el Titán, pero Gorgutz replica que planea destruirlo, ya que no le sirve de nada. Mortificado por esto, Crull lanza un ataque sobre la puerta, forzando su entrada.

Gorgutz y los Orkos establecen una base cerca del Titan y se desencadena una batalla a tres bandas entre los Orkos, Marines Espaciales del Caos y los últimos imperiales. Varias de las armas del Titán son destruidas y los imperiales son eliminados, pero los Orkos siguen luchando: incluso la llegada de los Necrones, que son eliminados rápidamente por el gran número de Orkos, prueban ser solamente una distracción temporal. Finalmente los Orkos alcanzan la base del Caos, y mientras estos destruyen al ejército de Crull, Gorgutz y Crull se enfrentan en un duelo final: Gorgutz mata a Crull y corta su cabeza como un trofeo. A raíz de su victoria, Gorgutz parece satisfecho por lo que logra su ¡Waaagh!, pero se pregunta dónde puede encontrar otro mundo en el que luchar.

Final canónico Editar

Aunque el juego tiene varios finales hay un final canónico, según lo establecido por su secuela Dark Crusade:

  • La Vidente Taldeer sigue vivo, pues lidera a los Eldars en la campaña de Dark Crusade, sugiriendo que ella tampoco tuvo éxito en llegar al Titán antes que la Guardia Imperial y que de alguna manera sobrevivió a la masacre aun sin llegar a tiempo. Muere en las historias del Caos y Orkos.
  • El Kaudillo Gorgutz Kazakabezaz vive para luchar otro día, literalmente. Se le puede ver en Dark Crusade, liderando a los Orkos de nuevo. Dice que Gorgutz se ve obligado a retirarse de Lorn V debido a la Guardia Imperial, pero no antes de matar a Lord Crull y tomar su cráneo.
  • El cráneo de Crull es tomado por Gorgutz y puede ser recuperada en Dark Crusade, en el caso de que Eliphas el Heredero tenga éxito en la campaña.
  • En caso de que los Eldars derroten a la Guardia Imperial en Dark Crusade, el narrador afirma que la Vidente Taldeer fue calificada "Enemigo del Imperio" después de manipular al 412º Regimiento de Cadia en Lorn V. Lucas Alexander recibió la orden de perseguir a los Eldars y que "esta larga persecución terminó" cuando se enfrentaron en Bahía Victoria.
  • Por el contrario, si el Gobernador-Militante Lucas Alexander derrota los Eldars en Dark Crusade, el narrador afirma que su "misión original llega a su fin", lo que sugiere que su misión principal original era dar caza a la VidenteTaldeer por su traición en Lorn V. Su nueva misión de liberara Kronus se le dio solamente después de descubrir el Cañón Hellstorm en Bahía Victoria.
  • En la campaña de la Guardia Imperial de Dawn of War II - Retribution exoste la descripción de la reliquia "Escudo de Sturnn", la cual dice: "El Escudo de Sturnn es una armadura que perteneció al General Sturnn del 412o de Cadia, quien lideró heroicamente a su Regimiento hasta recuperar el Titán Emperador Dominatus en el planeta Lorn V".

Conflicto de Canon Editar

En el Ómnibus de los Cuervos Sangrientos el destacamentos de Ultramarines traído para escoltar a los Princeps (cuyos nombres nunca fueron mencionados) eran en realidad infiltrados de la Legión Alfa que fueron descubiertos y asesinados a tiros por soldados de la Guardia del General Sturnn. Sin embargo, en Winter Assault, los Ultramarines no son infiltrados.

Fuentes Editar

Extraído y traducido de Wikipedia Inglesa.

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