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Marines caballeros grises gran maestre

Cuando el Mundo Fortaleza de Mortain fue destruido a manos de los Corsarios Rojos, el Gran Maestre Vorth Mordrak fue el único Caballero Gris que sobrevivió. Desde aquello, el sentimiento de culpa le reconcomía a todas horas, con constantes pesadillas en las que se le aparecían sus camaradas caídos, pidiéndole ayuda sin que él pudiera ayudarles. Temiendo que la corrupción hubiese hecho mella en él, Mordrak decidió someterse de forma voluntaria a los rituales de Pureza, pero el dictamen fue que su alma estaba completamente limpia. Y sin embargo, las pesadillas le seguían atormentando, llevándole poco a poco hasta el borde de la locura, sin que Mordrak fuese capaz de encontrar ningún alivio ni explicación aparente.

En el planeta Ralindri, el misterio se hizo todavía más profundo. Separado de su fuerza de choque debido a un fallo en los teleportadores, Mordrak quedó malherido y completamente solo en una llanura cubierta por la niebla, que bullía por la presencia de Demonios. Sin embargo, justo cuando Mordrak se sumía en la inconsciencia, y su Martillo Demonio caía de sus inermes manos, dos grupos de Exterminadores surgieron de la bruma con sus espadas destellando en la gélida luz, y rodearon al inconsciente Gran Maestre para formar en torno suyo un muro de acero bruñido. Una hora más tarde, el Gran Maestre fue encontrado de nuevo solo en la llanura, rodeado de toda una horda de Demonios muertos. Nadie pudo explicar cómo había sido liberado Mordrak, ni quienes eran sus salvadores.

El misterio persistió durante algunos meses, hasta que Mordrak combatió en las Llanuras de Sangre de Belos III, aunque en aquella ocasión no iba solo. Los enigmáticos guerreros volvieron a aparecer en las cinco principales batallas de aquella campaña, siempre cerca de él. Fue entonces cuando Mordrak pudo ver claramente a esos extraños aliados: sus cuerpos blindados parecían partirse y volverse a formar ante los ataques de las garras y espadas demoníacas como si estuvieran hechos de humo. Es más, Mordrak vio que los blasones y demás motivos heráldicos de aquellos aparecidos eran los mismos que los de los Caballeros Grises muertos en Mortain.

Así, la causa de aquellas visiones quedó por fin explicada: los caídos en Mortain habían quedado vinculados con Mordrak desde el mismo momento de su muerte, y la poderosa mente psíquica de Mordrak les había vuelto a dar forma y voz. Eran una ayuda poderosa, pero no bienvenida, pues sus voces susurraban constantemente palabras como "traición" y "venganza". Mordrak sabía que dichas emociones no iban dirigidas contra él, pues si así fuese los caídos no aparecerían para protegerle. Sólo había otro personaje al que pudieran hacer responsable de sus muertes: Huron Blackheart, el Señor del Caos cuya flota de guerra había destruido Mortain. Tras deducir esto, Mordrak reunió a una fuerza de Hermanos de Batalla y desde entonces vive decidido a conseguir que los caídos puedan descansar finalmente.

No se trata ni mucho menos de una gesta menor. Huron Blackheart es uno de los más poderosos señores de la guerra que hay en toda la Galaxia, y sus flotas y ejércitos rivalizan con los de las mismísimas Legiones Traidoras. En cierta ocasión Mordrak estuvo a punto de lograr vengarse, pero en el último instante fue engañado por uno de los sucios trucos de Huron. La misión de Mordrak se ve todavía más obstaculizada por su propia negativa a dejar de lado las misiones importantes del Capítulo, pues Mordrak sigue respondiendo de manera normal a las incursiones demoniacas (a menudo por la insistencia de sus "camaradas espectrales"). Aunque la única manera de liberarlos sea cumplir con la venganza, ni Mordrak ni ellos mismos pueden evitar mantenerse completamente solícitos a la causa del Capítulo. Vivos o muertos, siguen siendo Caballeros Grises en cuerpo, alma y mente, y hay ciertas obligaciones que sencillamente no pueden dejarse de lado.

CitasEditar

"Estoy decidido a hacer justicia con el Tirano de Badab, aunque ello me lleve mil años. Hasta entonces, mis hermanos y yo mismo tenemos suficiente trabajo que hacer como para evitar que nuestras espadas se aburran." - Gran Maestre Vorth Mordrak.

FuentesEditar

  • Codex: Caballeros Grises (5ª Edición).
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