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¿Cómo afronta el dia a dia un Caótico? La respuesta está aquí






Querido Diario:


Día 1, Semana 1 - Llegada al nuevo campamento en el planeta Ythcolgar - He empezado a sentir dolor en mi brazo izquierdo. Ni idea de porque. - Colgamos un trozo de papel en la espalda del Hermano Ardius, ponía “Purgame”, nos echamos unas buenas (y siniestras) risas con el resto de chicos. - El Hermano Behemon pintó esta mañana el más flipante cráneo alado en su hombrera, y fue brutalmente descuartizado por el “Jefe” (Estragor, Gran Paladín del Caos), por simpatizar con los Amos de la Noche.


Día 2, Semana 1 - El dolor del brazo aumenta. He visitado al Hechicero del caos, que me dijo tres palabras; “Extrematus Inconfortablus Mutationus”. Voy a visitar al Hermanos Arzhar mañana, a preguntarle por los síntomas de las mutaciones (Arzhar tiene una pierna de ostra y nariz de murciélago). - Al “Jefe” no le gusto el chiste de “Púrgame” y como castigo estuve tres horas escribiendo “Vais a morir” por todo el Rhino de la escuadra, en preparación para la gran batalla de la próxima semana. - Asistimos al funeral del Hermano Behemon esta mañana. El modo de colocar el ensangrentado cráneo sobre el montón de huesos ardiendo realmente nos llego al alma, pero olvidamos nuestra tristeza y frustración emborrachándonos como perras mas tarde.


Día 3, Semana 1 - Me levanto con una terrible resaca por lo de anoche y sobre la almohada hay una foto mía con una diablilla. Esto por supuesto lleva a unos cuantos Quien?, Porque? y Cuando?. - Arzhar (quien ha sido de nuevo bendecido por su patrón con otra pierna de ostra) me dijo que era de esperar una horrenda mutación de mi brazo izquierdo. Aunque ya he leído sobre los pros y contras de las mutaciones, espero que me salga un pegajoso tentáculo o una brutal pinza de cangrejo. - He encontrado una calavera chamuscada, y la he colgado del cinto, pero he recibido una clase magistral del “Jefe” sobre el honor marcial, y como uno solo debe mostrar los trofeos de guerra que se ha ganado. Francamente, me da igual lo que el y El Dios de la Sangre piensen.


Día 4, Semana 1 - Hoy hemos saqueado una ciudad indefensa en el planeta Urnium. Hemos encontrado una tienda donde vendían unos cereales llamados “Khorn-Flakes” (un nombre apropiado, debo añadir). El “Jefe”, sin embargo, se ha tomado el nombre como un insulto a su patrón Khorne, y ha quemado la tienda personalmente. Afortunadamente he podido coger el último número de “El Universo en Guerra” antes de que el estante de las revistas fuera consumido por las llamas. - Me he peleado con el Hermano Octavius por cual de las dos Legiones destruidas aterrizo antes en Istvaan V. Él decía que (fragmento perdido), pero estoy seguro que las colosales naves de desembarco de la Legión (fragmento perdido) fueron las primeras en tocar suelo. - He jugado al Muerte-Poker con los chicos antes de acostarnos. La única baja fue el Hermano Magnon, que cayo en la cuarta ronda. He ganado una pulcra Pistola Bolter de Precisión y una botella de líquido azul. (Nota: en la botella pone “No Añadir Nada”).


Día 5 Semana 1 - Hoy el “Jefe” ha decapitado al Hermano Raphaelus por tatuarse una runa en su frente. Pero Raphaelus ha muerto con una sonrisa en la cara, habiéndose divertido un montón por haber engañado a toda la compañía haciéndonos creer que había sido bendecido con la Marca de Khorne. - El dolor del brazo aumenta, el Hechicero me dice que espere en cualquier momento una mutación. Sigo encontrando difícil haber impresionado a uno de Los Poderes, salvo quizás haber divertido a Slaanny comiéndome simbólicamente aquella Gema Espiritual Eldar hace unas semanas (la Gema estaba dura como una piedra, y me destrozo los dientes, así que espero garras y colmillos y todo eso). - He estado en la “Noche de la Pinta”, con el resto de la escuadra. Totalmente borracho de sangre, me bebí el líquido azul que gané en la partida de Poker. El líquido se volvió picante y caliente como un Devorador de Almas irritado, y me hizo salir corriendo a las letrinas, chillando como una diablilla. Antes de llegar al baño ya había echado la mitad de mis hígados sobre el Land Raider recién encerrado. (Nota: el vomito parecía una cara maligna, y el comandante del tanque se quedo impresionado la mañana siguiente).


Día 6, Semana 1 - Anoche tuve una larga visión de Tzeentch, diciéndome cuan loco estaba por mi. Pasé toda la noche huyendo de sus esbirros en el plano psíquico. Como logré el favor de este Tzeenchi es algo que me supera. - Me han dicho en el culto que el líquido azul que bebí anoche era de hecho un antídoto a la Putrefacción de Nurgle, y había sido obtenido por un grupo de Marines de la Plaga, y transportado a través del campo de batalla, siendo honrado y adorado por los infectos. Nunca antes había bebido y por ende destruido la Némesis de una escuadra entera de marines. (Nota: mi nuevo apodo es “Bebedor de Maldiciones”, creo).


Día 7, Semana 1 - Me he despertado con el brazo izquierdo ¡Totalmente mutado! Un precioso tentáculo, asqueroso y viscoso. Lo he pasado en grande enrollándolo alrededor de la garganta del Hermano Xarnon, y casi estrangulándolo. He ido a la tienda de Arzhar con un grupo de poseídos, y hemos jugado a “Quien tiene la mutación más asquerosa”. (Ha ganado el Hermano Igmarius, con un dedo gordo con cabeza de mosca y patitas propias). - He conseguido entradas para la actuación de los Hijos del Emperador en el planeta Harthras IV (Nota: la nave sale a las 4.00). - He ido al hechicero con la esperanza de averiguar que dios me ha bendecido con el tentáculo. Después de dos horas mirándome el brazo y tomando notas, me dio la respuesta: “Es probablemente Khorne, Tzeentch, Nurgle o Slaanesh.” (Sin comentarios).


Día 1, Semana 2 - Todo el día haciendo el vago por el campamento. Para divertirme, me hice pasar por un chalado y me uní a la escuadra de los poseídos. Aprendí todo lo que se puede sobre ser un poseído y he tomado nota de alguna de las mas memorables frases: “El emperador gano al final”, “Mi huésped demoníaco tiene mal aliento”, o “Tío, el aspecto de este huésped demoniaco esta acabando con mis posibilidades con las mujeres”. - Por la noche he ido al concierto de los Hijos del Emperador en Harthras IV. Me colé en el backstage y he conseguido el autógrafo de Eidolon, y me he hecho una foto con él, sujetando un Destructor Sónico. Después del concierto, casi toda la escuadra hablaba de unirse al culto de Slaanesh. (Nota: la presión del grupo es una cosa mala.) - En espera del combate de mañana, he pasado las últimas horas pintando dibujos terroríficos y colores rallantes en mi armadura, junto con los chicos. Solo uno de ellos ha entregado su alma a Slaanesh al final, y le ayudamos pintando ridículos esquemas de color y figuras guarras en su armadura.


Día 2, Semana 2 - Hemos tenido un buen combate en Yarnus, capital del planeta Kravus. He probado la pistola bolter que gané en el poker, pero ni maté a nadie con ella (salvo al Hermano Elmius por accidente, pero probablemente iba a morir de todas formas, no?). Al final me estallo la pistola bolter en la mano, dejándome incapaz de usar armas (o habéis intentado alguna vez coger un bolter con un tentáculo?). A pesar del dolor y de estar “físicamente cambiado” me las apañe para impresionar a “Jefe” estrangulando a dos desgraciados ciudadanos con mi tentáculo en menos de 10 segundos. - En el camino de vuelta a casa, me he hecho amigo de un Berseker de Khorne llamado Arturion, y después de que intentara rebanarme el cuello de primeras, hemos tenido una interesante conversación acerca de las clases sociales y la recolección de cráneos.


Día 3, Semana 2 - Me he despertado y he encontrado a Arturion lamiendo la sangre de mi mano herida. He ido con él al tecno-marine, quien remplazó mi mano por una mecánica. Lo triste es que si no se la hubiera comido, solo hubiera tenido que reemplazar el 96’7%, no la totalidad de ella. - Hemos salido de fiesta, a los pozos de lucha, con el resto de la escuadra, para luchar con un grupo de hombres bestia. Realice muchas cosas de las que Arturion me enseñó, pero he descubierto que tengo que practicar más la “Doble-Decapitación”. (Nota: Recordar escribir una carta de disculpa al Hermano Lurg.)


Día 4, Semana 2 - Me han dicho que el Hermano Lurg murió la noche pasada de las heridas recibidas en los pozos de lucha. Desafortunadamente nadie sabe quien se las infligió. Aunque Lurg posiblemente lo supiera, le era difícil de explicar sin mandíbula. (Nota: Debo recordar quemar la nota de disculpa). - Hemos jugado al Muerte-Poker por la noche. No gane nada, y además he perdido la mitad de mi colección de miniaturas, incluyendo el personaje especial “Rambo”. (Jugamos a un juego de miniaturas llamado Warhammer 2000).


Día 5 Semana 2 - “Jefe” encontró la nota de disculpa antes de que pudiera quemarla. Sorprendentemente no le importó el hechote que fuera yo el que infligió las heridas mortales a Lurg (un accidente, por supuesto). En vez de ello, dijo que Khorne favorecía a aquellos que matan a sus amigos y aliados, y me trajo la mandíbula seccionada de Lurg para que la llevara como trofeo. - He sido designado como parte de un grupo para probar las nuevas Dreadclaws (NdT: Capsulas de desembarco). La capsula que me llevaba tuvo un fallo de motor, y se empotro contra el suelo a la velocidad de la luz. La capsula se estrello en un área desierta del planeta, el impacto mató a todo el mundo excepto a mi. Horas después me encontraron inconsciente, con una quemadura de tercer grado en mi tentáculo y sin mandíbula inferior.


Día 6, Semana 2 - He dejado el hospital/laboratorio-de-mezclas-genéticas por la mañana, con el tentáculo vendado y una mandíbula completamente funcional. Aparentemente no encontraron la mía, así que cogieron la que colgaba de una cadena de mi cuello y me la pusieron en su lugar. - He ido a ver a Arzhar a su tienda para preguntarle por miembros mutados heridos. Arzhar, pobre bastardo, ahora le han concedido un caparazón de tortuga y una cabeza de cerdo (aunque sigue teniendo nariz de murciélago), y no estaba para hablar de mutaciones. En cambio, discutimos posibilidades de carrera en la legión, y promocionar a puestos superiores. He descubierto que las posibilidades son: unirme a uno de los cultos, hacerme motorista o especialista en las armas pesadas, sobrevivir lo suficiente como para llegar a veterano, ser poseído, casi-morir y ser un dreadnought, o ser un piloto. Dura elección, eh?. - Por la noche hemos estado otra vez en los pozos de lucha, esta vez nos enfrentamos a un grupo de cautivos imperiales. Casi no salimos vivos, pero esta vez me salio perfectamente la “Decapitación-Doble”.


Día 7, Semana 2 - La charla de ayer con Arzhar me hizo pensar. Paseando por el campamento, he preguntado a diferentes marines que carrera escogieron ellos. Los cultos me parecieron poco agradables (aunque los Marines de la Plaga siempre estaban dispuestos a admitir entre ellos al “Bebedor de Maldiciones”), y ser poseído dejaba pocas oportunidades de mejorar en el rango. Realmente que me crezca una cara en el pecho y babear tonterías filosóficas sin sentido todo el día, no es mi mayor aspiración. - Mas tarde, el campamento ha sido visitado por un pequeño grupo de Portadores de la Palabra, con un capellán, que venían a convencernos de porque debíamos unirnos a su legión. Su palabrería sin fin fue cortada de cuajo cuando “Jefe” intervino, masacrándolos a todos menos a uno. Al superviviente lo hemos atado y desnudado. El “Jefe” ha tatuado el Ojo de Horus en su frente y “La Legión Negra Rules” en su pecho. Luego lo hemos metido en un sarcófago y lo hemos lanzado al espacio con el mensaje “Para Lorgar”.


Día 1, Semana 3 - Nada que reseñar en toda la mañana. Como nos aburríamos hemos ido con el Hermano Ixius a la tienda de pinturas para decorar nuestras armaduras y tal. Ixius ha pintado una gran =I= (de Ixius) en su pectoral, aunque estoy seguro de haber visto ese dibujo en algún otro lugar antes… - Empezamos a preparar la cacería de esta semana en una ciudad colmena imperial llamada Necromunda. Aparentemente, “Jefe” y sus oficiales llevan meses planeando este ataque, y han hecho todos los cálculos necesarios. Con las fuerzas que vamos a usar, la ciudad colmena será reducida a un vertedero humeante en poco tiempo. - Esta noche “Jefe” ha destrozado violentamente a uno de sus propios marines. La razón es que al marine le habían bendecido con una cabeza mutada. Que cabeza? Un águila bicéfala…


Día 2, Semana 3 - He madrugado para jugar a Hokey-Sangriento con los chicos, contra un equipo de hombres bestia sedientos de sangre y algunos prisioneros imperiales. Siendo mi primer partido en años, solo fui capaz de hacer dos goles-muerte y un muerte-gol. Al final ganamos por 18-3. - Mas tarde, mi escuadra y yo fuimos a los desiertos del planeta a sofocar una rebelión de hombres bestia. Cuando llegamos, vimos que a falta de otro material para construir una base en condiciones, habían construido un gigantesco castillo de arena en mitad del mar de dunas. Fui el héroe de la campaña, disparando el decisivo (y único) tiro que tiro abajo su fortaleza, enterrándolos vivos. El propio “Jefe” me recompensó con una medalla, que me quitaron cuando las chicas le dijeron que tipo de resistencia encontramos.


Día 3, Semana 3 - El Hermano Taxius y el Hermano Cormius han tenido una gran idea táctica hoy, una unidad de aniquiladores en motocicleta. Taxius y Cormius han decidido compartir ese pedazo de estrategia genial con el propio “Jefe”, y a la vez con su sala del trono. Extrañamente solo uno de ellos ha recibido ejecución pública por su estupidez (Cormius). De hecho, el “Jefe” ha creado una unidad de aniquiladores en motocicleta, y ha hecho a Taxius su sargento. Aparentemente “Jefe” piensa que liderar una unidad como esa es suficiente castigo. - Cerca del anochecer, el Hermano Praetorax tiro un spray de “Don Limpio” en la tienda de los Marines de la Plaga, para hacer la gracia. El castigo de “Jefe”, le va a tener entretenido un tiempo; Praetorax tiene que pulir las armaduras de todos los Marines de la Plaga de la compañía, y solo cuando cada pieza de la armadura halla pasado la prueba del algodón, se le permitirá parar. Como era de esperar, una docena de marines de nuestra compañía se han unido al culto de Nurgle hoy, por razones obvias. - Pase el resto del día empacando las cosas para la invasión de la ciudad colmena.


Día 4, Semana 3 - Nada interesante.


Día 5, Semana 3 - La misión de destruir la ciudad colmena de Necromunda ha sido cancelada, porque nuestra base ha sido atacada por una fuerza de Guerreros de Hierro antes del amanecer. La mitad de mi escuadra hemos sido capturados por ellos, y nos hemos adentrado en la profundidad de la disformidad a bordo de un pequeño pecio que han movilizado. Su Herrero de guerra nos ha dicho: “La mitad de vuestros hombres ha escapado, la otra mitad han muerto y la otra mitad habéis sido capturados.” (Demasiado para la fría y eficiente lógica de los Guerreros de Hierro). Pero también nos ha dicho lo asombrado que está por nuestra capacidad defensiva, y que estaba impresionado por nuestras habilidades tácticas. Parece que los aniquiladores en motocicleta habían contenido a los Guerreros de Hierro durante horas, permitiendo a muchos marines escapar de la base maldita. - Hoy hemos aterrizado en un planeta desértico (Tellarn o Tallern, o algo así) por razones desconocidas, y desde mi jaula de hierro, he oído a dos Guerreros de Hierro jugando en la arena: “Mi castillo de arena es mas grande que el tuyo” “No lo es” “Si lo es, y tiene cañones láser aquí y aquí y esto son lanzamisiles” “Bueno, el mío lo tiene también, y un foso lleno de cráneos y alambre de espino” “Tus cañones láser están mal colocados!, Y si el enemigo ataca aquí? O aquí? O concentra fuego pesado sobre este muro? Tienes que concentrar tu fuego sobre esa área cerca del lagarto muerto, mientras tus exterminadores se ponen en posición sobre aquellos huesos. Y el alambre de espino aquí no va a retrasar nada al enemigo! Tienes que poner otra torreta sobre este montoncito, cerca del cactus, y tener guerreros esperando por aquí por si hay una brecha. Y que pasa si ese escorpión asalta este muro? Te sugiero una escuadra de….”


No hay duda que los Guerreros de hierro son unos genios tácticos. Nunca averigüe que hacían en el planeta, y nos fuimos horas después.


Día 6, Semana 3 - Temprano, esta mañana nos han sacado de nuestras calentitas y confortables cadenas y nos han arrojado brutalmente a un partido interplanetario de Hokey-sangriento, frente a un equipo de Arrasadores. Hemos sido solemnemente machacados 23-2, con dos bajas, un TEJ (traicionado en juego), y cuatro de nuestros hombres posiblemente a la deriva en el espacio. - He descubierto en el camino de vuelta a la celda que el “Jefe” estaba también en el pecio. No fue una gran sorpresa ya que no le imagino huyendo o muriendo en batalla. - He jugado al Poker-Muerte con una baraja hecha de mierda-cartas (no preguntes), y fui el amo del espectáculo, ganando tres piezas de pan seco, y cinco vasos de agua estancada.


Día 7, Semana 3 - Hemos disfrutado de un día tranquilo en la celda. No ha pasado nada interesante, aparte de poner una camisa de fuerza al Hermano Garvius, el Hermano Xathras subiéndose por las paredes, y el siempre pesado, quejica y molesto Hermano Urshar inconsciente para siempre (No he sido yo, lo prometo…) - Mas tarde, una fuga perfectamente ejecutada nos ha liberado. Liderados por “Jefe”, todos los prisioneros de la Legión Negra arrasamos el Behemot de metal, matando a todo el que nos encontramos y posiblemente a quien no nos encontramos también, considerando que al final reventamos el casco en al menos dos piezas (Vaaaale, no suena como un millón de piezas, pero es difícil de hacer desde dentro…).


Día 1, Semana 4 - De vuelta a nuestro viejo planeta. Celebramos nuestro feliz retorno con una visita a los pozos de lucha. Hasta “Jefe” se unió, todos lo pasamos muy bien masacrándonos unos a otros, hasta que no quedó nadie para luchar. El “Jefe”, dijo después que esos eventos ayudan a demostrar quienes son valiosos para servirle. Todos los que murieron no eran, obviamente, dignos. Mas tarde participamos en una misa, el hechicero conjuro bebida de las profundidades de la disformidad, y nos tajamos brutalmente (Nota: es divertido bailar con Horrores cuando estas borracho).


Día 2, Semana 4 - Hemos recibido trágicas noticias, el Hermano Praetorax se ha suicidado. Se ha colocado una bomba, harto de frotar armaduras de Nurgle. Ha habido un memorial por la noche, con los (pocos) restos de Praetorax siendo devorados por un puñado de gansos mutantes. Todo el mundo asistió, excepto los Marines de la Plaga, que habían perdido a su sirviente y a su sargento cuando la bomba explotó. Irónicamente la explosión había quemado todo resto de fango de las armaduras… - El Hermano Arzhar, el Juguete de los Dioses (como le había denominado su superior) ha recibido una nueva mutación. Su último y atroz rasgo es una barbilla de rana. Y cuando fue capturado en el pecio, le fue concedida una cola de pescado. Toda la noche la he pasado despierto por los ruidos que provienen de su tienda. (Nota: croak y riddip son los dos sonidos más molestos de la galaxia).


Día 3, Semana 4 - No hemos hecho nada, así que vamos a alquilar tres películas con los compañeros de la escuadra: “Eduardo Cuchillas-Relámpago”, “Children of Khorne” y un documental entre cuyas estrellas estaba el mismísimo “Jefe”, “Pitch Black Crusade”. (NdT: Juego de palabras intraducible, con Corn=maíz y Khorne=Dios del caos; y Black Crusade=Cruzada negra y Pitch Black=Flin terrible de SciFi; así que lo he preferido dejar en Ingles). - Después de ver películas durante horas, hemos ido a misa. En la tienda, colgaba un gran póster con una imagen de su majestad Abbadon el Saqueador apuntándonos con la Garra de Horus y con el lema “Abbadon Wants You, For the Chaos Army”. Inspirados por la película que acabamos de ver (y por las ganas de fiesta), toda la escuadra (incluido yo) nos apuntamos para la próxima Cruzada Negra. Decidimos que incendiar planetas, matar imperiales, y esclavizar millones de inocentes tenia buena pinta, e hicimos a “Jefe” sentirse orgulloso de nosotros. - Mas tarde, encontramos una preciosa armadura en la chatarrería, y el Hermano Halus, se la puso. Por supuesto nadie le dijo que lo que se acababa de poner pertenecía a la legión de los Mil Hijos. Y pronto descubrimos que estaba todavía ocupada por su anterior dueño, sobre todo cuando la armadura salió corriendo con Halus gritando dentro.


Día 4, Semana 4 - Hoy, el “Jefe” nos ha dicho que hay miles de marines que se han apuntado a la próxima Cruzada Negra de su majestad Abbadon. Para poder participar, nuestra escuadra deberá escoger un estilo de combate mas especializado, porque hay muy pocas tropas especializadas en el ejército. Hemos hecho una porra y ha salido que nuestro destino sea convertirnos en motoristas. Sin más dilación, hemos empezado a entrenar para ser motoristas, algo un poco duro considerando que nunca antes habíamos montado en una. - He visto nuevos posters en la misa, anunciando un concurso para ver quien recluta mas marines para la Cruzada Negra. (El primer premio es una antigua hombrera perteneciente al Gran Comandante Orghoth, para el que reclute 20 marines.) Y he ido a la tienda de Arzhar para intentar persuadirles de que se uniera a la cruzada, al final accedió, después de que me desgañitara inventando poco convincentes excusas para que se uniera.


Día 5, Semana 4 - Me he levantado antes del amanece y he recorrido el campamento reclutando marines para que se unan a la cruzada. Me he dado cuenta que si les despiertas prontito, la mayoría de los marines dice que si (o acceden a cualquier cosa) con tal de que les dejes volver a dormir. - He ido a la comandancia y he apuntado todos los nombres y firmas. Pero me he dado cuenta que no he ganado el concurso, pues el Paladín Berserker recorrió anoche el campamento y consiguió un montón de marines. Si la elección es unirte a la Cruzada Negra o que te decapiten, ¿Qué hubierais respondido? De todas formas, gané el segundo premio, una preciosa replica de la mascara de Khârn el Traidor. Después de aterrorizar a la mitad de mi escuadra despertándoles con la mascara puesta y gritando “Sangre para el Dios de la Sangre”, la he pintado de negro y la he puesto el Ojo de Horus, el mas infame de los símbolos del caos (además de ser mi favorito). - He ido a ver a Arzhar, y le he ayudado a pintar el Ojo en su concha de tortuga. Pero no lo he hecho, he escrito: “Hombre Zoológico”. Una razón para hacerlo? Ninguna, pero los mutantes quieren ser tratados como el resto…



Segunda parte:


DIARIO DE UN MARINE ESPACIAL DEL CAOS LA CRUZADA NEGRA

Día 1, semana 6 - Me desperté cuando el sargento comenzó a gritarnos órdenes. Aparentemente la flota de su majestad Abaddon aparecerá mañana, así que hoy es nuestra última oportunidad para hacer lo que queramos antes de partir para destruir la galaxia. Como ya empaqueté todo ayer me dediqué a pasear por ahí todo el día. Arzhar todavía estaba empaquetando todo, pero su nueva garra de cangrejo le ponía las cosas difíciles. Arturion, mi sangriento amigo berserker, estaba ocupado discutiendo con su sargento. Aparentemente su escuadra estaba formada por nueve marines, mientras que el número sagrado de Khorne es el 8. No es sorprendente que un miembro de su escuadra fuera eliminado (o al menos su cabeza lo fue).

-Me fui de visita al pozo de mucus, donde los cultistas y marines de Nurgle estaban ocupados reuniendo sus cosas. Les observe mientras llenaban las bolsas, botellas y cubos con mucus y lo llevaban al lugar de aterrizaje. Obviamente querían "sentirse como en casa" en una de las naves. Su campeón Traghius me ofreció una última oportunidad para unirme a su escuadra y la rechacé, aunque no creo que se tragara mi excusa ("No me gusta el color verde...").

-Tampoco hoy pude dormir.

Día 2, semana 6 - Me sorprendí cuando, aunque me levanté tarde, la flota aún no había llegado. Todos estaban nerviosos y la pista de aterrizaje rebosaba de marines y cultistas. El Hechicero entraba y salía de la disformidad buscando signos que avisasen de la llegada de la flota. Los Berserkers luchaban entre ellos (al principio amistosamente, pero acabó todo con una espada sierra ensangrentada y un brazo cortado), los marines de plaga nadaban en un gran charco de mucus y los seguidores de Slaanesh hacían cosas demasiado fuertes para explicarlas aquí.

-Hacia el mediodía, un marine de la Escuadra Zerus fue ejecutado por el jefe por pensar que el nombre de la Guardia de la Muerte antes de la Herejía era Guardia de la Vida (no sé, tiene sentido, ¿no...? ¡¿El jefe?! ¡¿Dónde?!). Afortunadamente, el jefe estaba tan ocupado con eso que nunca oyó al hermano Xathras comentar que existe un capítulo sucesor de los Manos de Hierro llamado Pies de Plomo.

-Finalmente, cuando el segundo sol estaba a punto de ponerse, las gigantescas naves negras de la Legión Negra entraron en órbita. Enormes transportes bajaron del cielo y aterrizaron más allá del horizonte. Todos estábamos decepcionados porque no aterrizaron donde pusimos los carteles, excepto quizás el hermano Grax, que todavía estaba atrapado en el pozo, y el hermano novicio Draegon, que había escrito un poema y pintado un retrato de Abaddon.

-Cuando llegamos a las naves, las escuadras se agruparon y abordaron los transportes. Nos dijeron que el grueso de la flota se encontraba en un sistema vecino y que los alcanzaríamos en algún momento de mañana. Desafortunadamente, todos menos el jefe y su escuadra estamos alojados en una sola nave, donde sólo hay una gran habitación que tenemos que compartir todos. Tiré los trastos en un rincón y me fui con los colegas a no hacer nada. Fue divertido durante un rato, pero al cabo de un tiempo dejamos de hacerlo porque no queríamos aburrirlo tan pronto.

Día 3, semana 6 - ¡La última noche fue la peor que he tenido nunca! Al principio lo que más me molestó fue el fuerte olor a corrupción y pobredumbre de esos malditos marines de plaga (ok, ya sé que todos estamos malditos, LITERALMENTE, pero ya me entiendes). Y encima me desperté varias veces durante la noche porque los Berserkers gritaban "¡Sangre para el Dios de la Sangre! en sueños. De hecho, uno de ellos incluso golpeó con su arma mientras dormía; por la mañana me desperté en un charco de sangre de un marine muerto con un hacha sierra en el pecho.

-En ausencia del jefe, nos divertimos gritando nuestras mejores (y peores) bromas. No sé cuántas veces he oído hoy las palabras "Mascadores de Mundos", "Nietecitas del Emperador", "Las Mil Hijas" o los "Amos del Día". Al final el hechicero acabó ejecutando a un marine; al parecer él también tiene derecho a ejecutar. Ya podría haberlo dicho antes de que el hermano Ixius dijese que al hechicero se le había ido la olla a la disformidad.

-Para el mediodía ya nos habíamos hartado de la nave. Los de Tzeentch se decían: "Necesitamos un cambio en las cosas", los Nurglistas susurraban: "Todo está perdido, nunca encontraremos la flota principal", los seguidores de Slaanesh comentaban: "Disfrutémoslo mientras dure", y los adoradores de Khorne ocasionalmente gritaban: "¡Sangre para ya-sabes-quién!".

-De repente el hechicero gritó con voz ausente: "Nos acercamos a la flota principal de la Cruzada Negra, por favor abróchense los cinturones de las mochilas y apaguen sus cigarrillos y el odio ardiente de sus almas ,temporalmente. El abordaje comenzará en breves minutos. Gracias." Unos minutos más tarde se oyó un gran "¡Clank!" y antes de que tuviéramos tiempo de decir "¿Qué demonios está pasando?" las puertas de la nave se abrieron. Vimos un enorme hangar lleno de lanzaderas, cazas, naves de reconocimiento y botes de asalto.

-Después de abandonar el maldito transporte de manera organizada (bueno, casi, después de todo somos el Caos) formamos inmediatamente en filas y nos dirigió un Paladín Legendario. Aparentemente nos encontramos a bordo de la nave "Rabia Ilimitada" y llegamos justo a tiempo para recibir el discurso de ánimo de su majestad Abaddon. Lo vimos en directo desde su nave de batalla en una pantalla gigante del hangar, acompañados por otras dos compañías de marines del Caos.

-"¡Honorables y no-tan-honorables marines! Hoy comienza oficialmente nuestra conquista de la galaxia. Hoy es el día en que el Imperio oirá una vez más cómo se aproxima el poder de la Disformidad cual manada de elefantes mutantes, el día en que sentirán la fría y negra garra de la oscuridad surgiendo de las profundidades. Volveremos a sembrar el terror en los corazones de los mortales, volveremos a ser aquellos que convierten las ascuas de la herejía en abierta rebelión. Esta vez no nos detendrán, pues la sombra del Caos no puede ser detenida; siempre ha estado allí, observando y corrompiendo por dentro a la humanidad tal y como lo hace la sangre con alcohol cuando estás borracho. Solos y divididos no podemos salir victoriosos, pues ellos son muchos y nosotros... no tantos. Pero cuando las legiones de la desesperación, los elegidos de la oscuridad, se unen, somos probablemente imparables. Y sentado sobre su culo dorado mientras cables y tubos atraviesan su cuerpo, el débil Emperador sabe todo esto. Piensa que conoce el poder de que son capaces los Dioses y sabe que son poderosos, demasiado poderosos. ¡Pero la bestia del Caos todavía aguarda dormida! ¡Y cuando despierte, sus poderes se encontrarán más allá de toda comprensión!

- En ese punto dejé de atenderle y en su lugar me quedé mirando al Guardián de los Secretos más atractivo que he visto en mi vida, que se encontraba flotando semi-invisible sobre las filas de marines en medio de una nube de humo y rayos. Para cuando se desvaneció el discurso de su majestad ya había finalizado y hubo un ensordecedor grito seguido por un cántico de los marines. Me uní a ellos, claro, pero como no tenía ni idea de qué estábamos cantando yo me decidí por "¡Derechos para los Squats!" (una canción muy popular en estos días). Afortunadamente nadie se dio cuenta.

-Al final nos dividieron y nos repartieron entre varias compañías, con lo cual varias de nuestras escuadras fueron transferidas a otras naves. La Escuadra Mhorkorus (berserkers) fue teleportada a la nave "Furia Imperecedera" bajo las órdenes del Señor Xenofexius, campeón de Khorne. Los marines de plaga de la Escuadra Traghius también nos dejaron, en este caso para formar la guardia de honor (más bien guardia de olor) de un campeón de Nurgle conocido simplemente como Infectius. Y en cuanto al jefe, él y sus Rapaxes fueron transferidos y formarán parte de 1a compañía de su majestad Abaddon.

-Finalmente, después de un largo día esperando órdenes, nos dieron las llaves de nuestros camarotes. Mi compañero resultó ser el hermano Furiax, un viejo amigo (o "compañero de batalla"; al parecer, los marines del Caos no podemos tener amigos).

Día 4, semana 6 - Casi me quedo dormido en mi primer día en la cruzada, pero me desperté enseguida que el sargento comenzó a golpear la puerta con su garra de combate (pero no antes de que accidentalmente atravesase la puerta y dejase inconsciente al ya despierto hermano Furiax).

-Fui a la sala principal para recibir la información del primer día junto con el resto de la compañía. Nos alegró saber que recibiremos nuestras motocicletas hoy, y después de que el Paladín Legendario Astralax balbuceara tonterías aburridas durante lo que nos pareció semanas (el tiempo fluye de manera diferente en la disformidad) nuestra escuadra fue teleportada a la nave de aprovisionamiento de la flota.

-Una vez allí entramos en las enormes salas de almacenamiento y nos abrimos camino entre montañas de cajas, bosques de cadenas y oceanos de balas y cartuchos para finalmente encontrar todas las motocicletas de la Cruzada formadas en una (larga) línea. Cada uno escogió una; yo me decidí por un modelo imperial recientemente capturado, con los más modernos bólters acoplados y el dibujo de un cráneo que decidí no quitar. Cuando todos estuvimos contentos nos montamos en nuestros corceles de acero y condujimos de vuelta a los teleportadores. Sólo uno de nosotros consiguió llegar sin estrellarse ni caerse; el multi-dotado (y orgulloso de ello) hermano Jaeger. Personalmente, yo me las apañé para entrar a toda velocidad en un Land Raider, lo cual no sería tan malo si no fuera porque dentro se encontraba una escuadra entera de puntiagudos exterminadores. El hermano Furiax intentó hacer un caballito pero sólo logró caerse al suelo y quedar inconsciente; su moto siguió su camino y se enganchó con el pelo de un marine de otra escuadra. Su cabeza giró varias veces antes de que nadie pudiera ayudarle, pero afortunadamente el marine estaba poseído y no sintió nada. En cambio el hermano Halus se estrelló contra una caja llena de misiles con explosivos resultados; y no pudo recibir curación alguna, ya que el único hospital de la flota ha sido requisado por Fabius Bilis. Por tanto, el hermano Halus fue la primera baja de nuestra escuadra en la Cruzada.

-Cuando volvimos al "Rabia Ilimitada" recibimos varios mensajes importantes. Mañana los motoristas novatos nos entrenaremos en algún planeta desierto, ¡y al otro día participaremos en nuestro primer combate!

Día 5, semana 6 - Aterrizamos en el planeta desierto por la mañana y comenzamos inmediatamente a practicar con las motos. El enorme espacio abierto nos dio todo el espacio que pudiéramos desear y rápidamente aceleramos en direcciones diferentes. Después de tres horas de practicar y cinco horas de búsqueda del punto de encuentro, nuestra escuadra volvió al campo de aterrizaje. Sólo tuvimos una baja, ya que el hermano Bravius cayó dentro de un gran pozo con dientes que había en algún punto del desierto. Esto deja nuestra escuadra reducida a ocho marines antes de que hayamos siquiera entrado en combate.

-Más tarde recibimos la información completa sobre la misión de mañana. Nuestras unidades de ataque rápido han sido seleccionadas para ayudar a la 11a Gran Compañía de los Guerreros de Hierro durante su asalto al planeta Selectius VII (no me gusta esta alianza ni un pelo, pero tal y como dice Lord Astralax: "... en una Cruzada Negra, debéis estar preparados para situaciones como ésta, bla bla bla..."). Abandonamos la reunión de mal genio, pero imagino que mañana iremos a Selectius tanto si nos gusta como si no.

Día 6, semana 6 - Comenzamos el día con unas informaciones de última hora del sargento, que recibió los planes de batalla del Tecno-Señor de los Guerreros de Hierro. Afortunadamente es un plan bastante directo. Desafortunadamente, el plan consiste en que nuestra escuadra conduzca a toda velocidad contra un complejo imperial lleno de trincheras, donde deberemos, según el plan: "causar tanto daño como sea posible y tratar de evitar el fuego de artillería de los Guerreros de Hierro". Y por supuesto, el siempre molesto mensaje: "esperada la presencia de Marines Espaciales leales". Poco despues de la reunión escribimos "¡ Desesperaos!" en nuestras armaduras (nota: por si os lo preguntábais, este mensaje no tiene nada que ver con el fin del universo. Aquellos que lo muestran en su armadura simplemente han recibido misiones suicidas).

-Selectius VII A las 0900 horas, hora local, aterrizamos en el planeta Selectius VII. Desde el segundo en que entramos en órbita baja nuestras naves soportaron fuego antiaéreo. Las órdenes de último minuto y plegarias a los Dioses Oscuros llenaron el sistema de comunicaciones, y nuestra escuadra recibió los análisis de terreno. Las palabras que oímos fueron sacadas sin duda de la primera página del libro "Lo que un motorista NO quiere oir". La frase "terreno irregular, resbaladizo y lleno de barro" se pegó a nuestras mentes cual sanguijuela, absorbiendo hasta la última gota de valor y esperanza. -Un segundo después de que se abriese la rampa de nuestro transporte, como las fauces de una bestia de pesadilla, desembarcamos en medio del ruido ensordecedor de los motores demoníacos. La Escuadra Sargoth aceleró y se adentró en la neblina de la tierra de nadie, apretando los gatillos de los bólters y disparando como si sus vidas dependieran de ello (cosa que no se alejaba demasiado de la verdad). Detrás de nosotros venían los negros transportes de tropas y los gigantescos Land Raiders. Recorrimos a toda velocidad el maldito pantano con nuestros cabellos ondeando al viento, mientras balas, lásers y cohetes venían directos hacia nosotros y explotaban a nuestro alrededor (proporcionándonos un muy necesario chute de adrenalina). Mi motocicleta cayó en un agujero del terreno y los cartuchos de bólter impactaban contra mi pectoral cuando explotó la motocicleta que iba delante de mí; el impacto colosal hizo temblar el suelo. Como una flor de fuego que se abre al sol de la mañana, la explosión iluminó los alrededores y me cegó con su núcleo blanco. El calor infernal me hizo sudar, y tuve que esconderme detrás de mi motocicleta como un escarabajo se escondería tras una roca mientras gritaba por el intercomunicador: "¡Recibiendo fuego pesado!" Gritos, rugidos, gemidos y cánticos de batalla llenaron mis oídos cuando desenfundé mi amada pistola bólter, conocedor del hecho de que mi motocicleta no podría llevarme más allá. Abandoné la cobertura y con el grito furioso de mi pistola bólter vacié un cargador en la oscuridad que se alzaba ante mí. La niebla de guerra era espesa como una tormenta de la disformidad y los alrededores eran más oscuros que mi alma maldita. Avancé con valor demoníaco y acribillé un débil mortal antes de que pudiera pedir ayuda. El ensordecedor ruido de las explosiones resonaba por todas partes, y el tableteo del fuego de bólter llenó el aire. Otro indefenso objetivo se presentó en la forma de un soldado imperial herido que trataba de recargar su arma. Un golpe de mi tentáculo acabó con su sufrimiento y continué corriendo por la zona de guerra mientras mis ojos buscaban incesantemente más víctimas; ¡más víctimas que sacrificar para aumentar el poder del Caos!¡Bwahahaha, me encanta mi trabajo! No pasó mucho tiempo antes de que el sonido de la artillería enmascarase el resto de ruidos. El suelo temblaba con cada impacto de los obuses, que reventaba hombres y máquinas por igual, lanzando escombros y proyectando miebros cercenados. Un impacto cercano me tiró al suelo mientras los hombres gritaban de dolor a mi alrededor. En medio de toda esa destrucción y caos, el instinto de supervivencia era lo único que nos guiaba. Los hombres se peleaban entre ellos por la escasa cobertura disponible y todo sentido del honor y el valor desapareció cuando la muerte llovía desde el cielo. De repente el sonido de disparo de bólters pesados se oyó cercano, y quedé de rodillas por el dolor cuando un cartucho me golpeó en el costado. Mientras los guerreros chocaban a mi alrededor, gritando cantos de batalla y entrando suicidamente en la refriega, me hundí lentamente en el barro y mi visión se fue haciendo más y más borrosa...

Día 7, semana 6 - Me desperté vendado en mi cama, mientras el hermano Furiax me vigilaba. Me dijo que la misión de ayer fue exactamente como se había predicho: terreno imposible para la conducción, inferioridad numérica y apoyo artillero de los Guerreros de Hierro tan doloroso para nosotros como para los Imperiales.

Afortunadamente muchas de las bajas aliadas pertenecían a la Escuadra Dravius, la otra escuadra de motoristas que nos acompañó en el asalto. Nuestra escuadra sólo sufrió dos bajas, los hermanos Vulkus y Rhengar.

-Pasé la mayor parte del día recuperándome de mis heridas y charlando sobre la misión de ayer con los chicos. Al menos Vulkus y Rhengar no murieron en vano, ya que me enteré de que nuestras fuerzas vencieron la batalla y ya habían esclavizado a toda la población del planeta. Los Guerreros de Hierro se llevaron todo el mérito por la victoria, pero lo único que dijo su Tecno-Señor fue: "¡Ya era hora!".

-Para echarnos unas risas, los chicos de la escuadra acudimos a la fiesta de los Portadores de la Palabra, celebrando que habían convertido dos planetas enteros a nuestra religión en menos de un día. La fiesta estuvo llena de plegarias de borrachos, una malsana cantidad de vómitos y por supuesto los Portadores cantaron su canción favorita (tan rápido como pudieron): "¿Cuántas palabras podría portar un Portador de la Palabra, si los Portadores de la Palabra pudiesen portar palabras?".

Día 1, semana 7 - Me levanté sin la armadura, acostado sobre mi espalda sobre el altar de los Portadores de la Palabra que recuerdo vagamente de la noche anterior. Después de reunirme con el resto de los chicos y de extraer una larga daga de mi pecho (afortunadamente sólo atravesó un corazón) nos fuimos de la nave de los Portadores, la "Mano de Fuego de Lorgar".

-Recibí tratamiento para mi herida, durante el cual me arrepentí largamente de mi decisión de borracho de la noche pasada (ser sacrificado a los Dioses Oscuros NO es la ostia, después de todo...). Teniendo en cuenta de que los Portadores de la Palabra tienen 10,000 años de experiencia en sacrificar cosas (especialmente marines) me pregunto cómo se las apañaron para NO matarme.

-Más tarde, Lord Astralax nos informó sobre el avance de la Cruzada. Trágicamente, casi toda la escuadra Varrus quedó MEC (Muerta En Combate) y la mayor parte de la escuadra Mhorkorus fue AEC (Asesinada En Combate). Cruzo los dedos y el equivalente tentacular para que sobreviviese el hermano Arturion. Más malas noticias: el campeón de Nurgle, Infectius, abandonó la cruzada sin permiso en busca del Planeta de la Plaga. Bajo su mando se encontraban numerosas escuadras de marines de plaga, incluidos mis compañeros de la escuadra Traghius. Me decepciona que Traghius y sus chicos nos hayan dejado, además de que no es normal en los Nurglistas hacer esto, especialmente porque odian todo tipo de cambio.

-Otras noticias. Aparentemente la Legión Alpha estaba a punto de ser derrotada en Framork III. Después de que el plan de batalla principal y cuatro de reserva fallasen, su 5º plan de reserva consistía en pedir apoyo artillero a la 9ª Gran Compañía de los Guerreros de Hierro. Ellos siguieron su táctica estándar y al menos 50 marines alpha, dos escuadras de motoristas, tres Rhinos y el comandante Hydraxus fueron aniquilados por su bombardeo orbital. Como los marines Alpha estaban muertos los orkos reclamaron la victoria (los Guerreros de Hierro se quedaron sin bombas) y abandonaron el planeta antes de que pudieran atacarles.

Día 2, semana 7 - Por la mañana temprano nos dijeron que los Imperiales estaban ofreciendo algo de resistencia real y planeaban realizar un contra-ataque. Varios capítulos de marines se han unido en una anti-cruzada; no sólo deben defender los planetas que ataquemos, sino que también atacaran a la flota de la Cruzada Negra. Según nuestro hechicero ya hay varios escuadrones de marines espaciales persiguiéndonos, mal asunto para nosotros porque estamos en la retaguardia de la flota.

-Pasamos la mayor parte del día aprendiendo a controlar las torretas de la nave, cómo luchar en espacio profundo, y algunos de nosotros aprendimos a pilotar naves para que así nuestros botes de asalto puedan ayudarnos cuando lleguen los Imperiales.

-Después de unas horas de carreras de botes de asalto (durante las cuales los operadores de las torretas practicaban intentando impactarles) volvimos al hangar. La escuadra Rhazior nos desafío a un partido amistoso de Blood-hockey en un campo de asteroides cercano, así que volvimos a la nave para luego movernos al asteroide elegido. El partido estuvo bien (¡ganamos nosotros!), pero no tiene tanta gracia si no se juega con las reglas completas. El juego nos ayudó a relajarnos, alejando nuestra mente del posible ataque imperial.

Día 3, semana 7 - Hoy decidimos mantener popular para siempre el juego del Blood-hockey. Para ello decidimos preservar las reglas escribiéndolas y poniéndolas en una "cápsula temporal". Cada uno escribimos una parte del reglamento, y mi tarea fue anotar las armas utilizadas en los partidos amistosos. Es una pena ocupar así mi temido diario, pero así son las cosas: - Maza a una mano: Muy útil para noquear al enemigo sin cercenar miembros ni dejar heridas sangrantes.

-Cuchillo: Ligero, normalmente de doble filo, muy útil para apuñalar a aquellos que se interpongan en tu camino. En los partidos amistosos suelen ser de hoja corta para que no lleguen muy dentro. Sin embargo, su mayor utilidad es que pueden ser envenenados, usando líquidos que pueden (temporalmente) debilitar, cegar o enloquecer al jugador enemigo.

-Vara de ganado: Cargada eléctricamente para lanzar un electro-shock cuando golpea al jugador enemigo. Muy buena para que el enemigo pierda la concentración y excelente cuando se apunta a los puntos débiles del jugador.

-Garfio y cuerda: Muy útil para derribar al enemigo, hacerle tropezar y, en manos expertas, arrancar el cráneo del enemigo.

-Red: Tan simple como suena. Para mejores resultados, puede impregnarse con pegamento antes del partido.

- Criatura pequeña: Desde pequeños familiares y nurgletes hasta goblins bebés y arañas gigantes, las criaturas pequeñas pueden ser muy efectivas si se les entrena bien. Y aunque no obedezca, siempre puedes lanzarla a la cara del jugador enemigo o cogerla por la cola y utilizarla como un flagelo.

-En los planetas donde los dispositivos y armas anteriores sean difíciles de conseguir, otros dispositivos afilados se utilizan: picas, espadas, martillos, sierras, hondas, puñados de arena, rocas, palos y, si nada más está disponible, puños desnudos y/o garras.

-Después de escribirlo todo y colocar una copia en el cofre espacial que lanzaremos al espacio, decidimos ir de visita a la nave de los Hijos del Emperador. Ayer nos enteramos de que sufrieron graves bajas durante una misión sencilla, gracias a esa Legión de los Condenados. Es que siempre que la victoria se encuentra al alcance de tu mano esos malditos bastardos de armadura negra aparecerán como siempre y "salvarán el día". Saltamos en el primer transporte que iba a su nave.

-Llegamos a la nave y oímos el más extraño de los sonidos. Tirados en el hangar encontramos un grupito de Marines Ruidosos, que se encontraban tocando desganados sus armas sónicas mientras fumaban al menos tres porros cada uno. Aquellos que no llevaban cascos tenían un aspecto horrible, babeando y mirando al infinito con ojos vacíos (nota: nunca te injertes un altavoz en la boca. Parece muy incómodo).

-Avanzamos por la nave y vimos que los corredores y salones se encontraban llenos de Marines de Slaanesh y cultistas, tirados como los Ruidosos. Muchos de ellos estaban conectados a los dispensadores de drogas de las paredes. Murmuraban incoherencias y suspiraban satisfechos, los cultistas cuidadosamente puliendo la armadura de los marines mientras susurraban dulces frases de decadencia en sus oídos. Los muros estaban cubiertos de grafittis, dibujos de seres desnudos y paisajes hermosos de los mundos demoníacos más idílicos.

-Al final encontramos el oficial al mando, un recién ascendido Señor del Caos (o Señor de las Drogas, como prefieren ser llamados) que nos dijo que su inspirado y bienamado anterior líder había sido asesinado junto con muchos otros en la emboscada de los marines negros. Dejamos a los deprimidos Hijos del Emperador, ya que no son tan divertidos cuando todo lo que desean es morir colocados.

Día 4, semana 7 - Hubo una gran pelea en el comedor esta mañana. Mientras desayunábamos con la escuadra Rhazior nuestros sargentos se pelearon por alguna razón que ya hemos olvidado. Rhazior golpeó a nuestro sargento con su garra de combate y pronto estábamos todos luchando. Durante los instantes iniciales, dos cartuchos de bolter que iban directos a mi cabeza chocaron de alguna manera entre ellos y se desviaron, no impactando sobre mi cabeza ¡y matando dos marines de la escuadra Rhazior en su lugar! (quizás tenga algo que ver con la plegaria extra a Tzeentch que hice anoche...). De todas maneras acabé siendo el héroe de la batalla, rescatando yo sólo al hermano Fermicus de las garras de la escuadra enemiga, que se había fortificado en la cocina. Mis habilidades de combate con la salsera ya son leyenda, porque pocos eran los marines que habían traído sus armas al desayuno y yo no me encontraba entre ellos (no ha sido necesario desde los días del cocinero Ytholgar, que sirvió bistec de nurglete sin matar antes a los Nurgletes).

-Pasamos el resto del día limpiando el destrozo del comedor. Ya sabía yo que Fermicus se había pasado cuando disparó un misil contra la cocina como venganza por haber sido tomado como prisionero. Y tampoco fue una gran idea tratar de romper el muro de la cocina catapultando la tostadora. Y desde luego nos arrepentimos de prenderle fuego al gas del horno, ya que la explosión resultante destruyó el propio horno y provisiones para una semana. La escuadra Rhazior fue enviada a un planeta cercano para recoger agua, ya que habían gastado casi toda la de la nave hirviéndola y lanzándola contra nosotros durante la pelea.

También quedaron encargados de reemplazar las mesas que utilizaron como barricadas, los filetes que usaron como garrotes y los cocineros que utilizaron como carne de cañón durante nuestro primer asalto.

-Más tarde, el hermano Xathras y yo nos fuimos de la nave de paseo. Encontramos una baliza de teleportación en el hangar y Xathras "super-cargó su detector

de proximidad" (no me preguntes qué significa, pero sonaba bien). Después lo escondimos dentro del Dreadnought "Blackwound".

Día 5, semana 7 - Nos despertamos y recibimos noticias increíbles. Aparentemente durante una misión de teleportación de la noche pasada, todos los Exterminadores de nuestra compañía murieron ¡y también perdimos un Dreadnought! Fue un accidente realmente extraño: todos los exterminadores se materializaron DENTRO del Dreadnought al teleportarse al planeta. Xathras me aseguró que lo que hicimos ayer con la baliza no tiene nada que ver con el accidente, pero no me importa; después de todo, una parte vital de ser un Marine del Caos es que no te importe nada.

-Más malas noticias, quizás incluso peores que las anteriores. El hermano Jaeger tuvo pesadillas horribles la noche pasada: vió la muerte de Horus a manos del Falso Emperador. Verás, dentro de la semilla genética de la Legión Negra se encuentra codificada la vida de Horus, y muchos dicen que la huella más importante es la dejada por la batalla final con el Emperador. En ocasiones algún suceso activa esta memoria genética, normalmente en vísperas de una gran batalla, y suele ser fatal para el guerrero cuya mente se encuentra dividida entre el pasado y el presente. La conocida como Rabia Negra le posee mientras la memoria de Horus se adueña de su mente y los sucesos ocurridos hace miles de años aparecen ante él. Para los demás, el marine del Caos parece poseído por la furia: no puede distinguir el pasado y el presente, y tampoco reconoce a sus propios camaradas. Cree que es Horus en vísperas de su muerte, y que las sangrientas batallas de la Herejía suceden a su alrededor. Al igual que su memoria, el marine recibe una pequeña parte del poder divino de Horus, aumentando las ya de por sí sobrehumanas capacidades del marine. Aquellos Marines que sufren esta Rabia son agrupados en unidades conocidas como los "Ojos de Horus". A partir de ahora, es allí donde encontraremos al hermano Jaeger. Creo recordar que los Imperiales tienen un equivalente de nuestros "Ojos de Horus"...

El sargento nos enseñó una foto de hace 10,000 años del jefe, el único de nosotros que estaba presente antes de la Herejía. ¿Te puedes creer que antes nuestras armaduras eran grises?

Día 6, semana 7 - Esta mañana me encontré con el hermano Arzhar. Se ha unido a la escuadra Dharkos, los poseídos, y se lo pasa muy bien aterrorizando a los enemigos que encuentran. Y si una criatura como Arzhar se te acerca corriendo, o bien te meas encima de miedo o te caes al suelo de tanto reír; y en ambos casos es Arzhar quien lleva ventaja. También ha recibido nuevas mutaciones, incluyendo un brazo de mantis religiosa, espalda de elefante y orejas de mono. Me presentó a sus compañeros, básicamente una panda de demonios que utilizan cuerpos muertos de marines como vehículos para moverse por el universo material. Encantadores.

- Me apetecía hacer algo malvado (es natural en un marine del Caos), así que el hermano Xathras y yo nos teleportamos de nave en nave, contando a las otras legiones como nuestro maravilloso Primarca había corrompido a los suyos. Deberías haber visto la cara de los Guerreros de Hierro cuando les contamos que fue Horus (y no el Emperador) quien les mandó a todas esas misiones suicidas antes de la Herejía. ¡No tenía precio! Sin embargo, los Portadores de la Palabra nos chafaron la diversión cuando demostraron que se unieron al Caos antes que Horus. Luego fuimos a la nave de los Amos de la Noche y les recordamos como su Primarca fue asesinado por una débil asesina Imperial. Y finalmente nos teleportamos ante la Legión Alpha. Desgraciadamente no pudimos encontrar ningún fallo del cual reírnos, pero gritar "¡Alpharius era tonto!" (sin ni siquiera justificarlo) los cabreó tal y como queríamos. A lo mejor pusimos el dedo en la llaga...

-Por la noche, cuando estábamos a punto de irnos a dormir, llegaron las malas noticias. Lord Astralax se nos acercó ¡y nos dijo que la escuadra Sargoth está a punto de ser disuelta! Según nos contó, se han recibido tantas quejas sobre nosotros que su majestad Abaddon considera que lo único que puede hacer es librarse de nosotros. Afortunadamente Astralax le convenció de que nos diera una última oportunidad, que realmente deberíamos aprovechar porque somos los menos útiles de la Legión por diversas razones. Primero, por nuestra tendencia a irnos de fiesta loca, no tomarnos en serio la adoración a los Dioses del Caos, asesinar a otras escuadras en partidos de Blood-hockey, no escuchar las órdenes que se nos dan, quedarnos dormidos por la mañana, descargar imágenes de N'Kari y otros adoradores de Slaanesh desnudos en el ordenador principal de la nave y cosas así. Y también está aquella batalla en el comedor, nuestras horribles habilidades de conducción, nuestra falta de respeto por todos los demás (excepto el sargento) y último pero no por ello menos importante, el incidente con el Dreadnought, por el cual seremos ejecutados si alguna vez descubren quienes fueron los responsables. Oh, y muchos miembros de otras legiones se quejaron sobre lo que hicimos esta mañana, cuando paseamos por allí fastidiando al resto.

Día 7, semana 7 - Hoy visitamos a un grupo de veteranos Nurglistas. Su campeón acaba de ser agraciado con piernas de mosca. Imagina tratar de caminar con esas finas patitas cuando mides 2 metros y medio y llevas servoarmadura... bueno, al menos puede colgarse del techo, así que supongo que podría ser peor. Eso me recordó una historia que oí cuando aún estábamos en el campamento, sobre un campeón de Slaanesh que había recibido un regalo muy extraño de su dios: todas las partes de su cuerpo se volvieron erógenas. Que eso fuera bueno o malo, nunca lo sabremos...

-Luego nos teleportamos abordo de la nave de suministros que visitaba la flota de camino al Ojo, cargada con todo tipo de cosas. Antes de irnos yo había comprado una colección de piedras espirituales, una cabeza orkoide reducida, dos pintas de algún tipo de bebida y una foto de Angron autografiada con sangre (posiblemente falsa, porque dudo que Angron firme con una carita sonriente al final). Furiax se compró un martillo "Rompeforjas" falso, una pinta de viejas drogas de combate, una parodia del Codex Astartes y una vieja arma con la palabra "Mjalnar" grabada en su hoja oxidada. También nos hicimos con un viejo mapa, lo cual fue un golpe de suerte ¡porque no encontramos papel higiénico! Además, ¿quien va a buscar un sitio llamado la "Biblioteca Negra"?

-¡Por la noche, nuestra nave evitó por poco un cometa de dos colas! Vimos como pasó cerca de nuestras ventanas y se estrellaba contra un planeta cercano. En principio se nos había ordenado lanzar bombas víricas sobre el planeta sólo por diversión, pero Lord Astralax asumió que el cometa probablemente ya habría causado mucha destrucción. Cuando un cometa golpea un planeta, destruye algo más que una simple ciudad. Créeme.

Día 1, semana 8 - Cuando nos levantamos vimos que los cultistas de Tzeentch de la nave habían estado trabajando durante la noche. Dirigidos por su necesidad de cambio constante, habían repintado todas las habitaciones y la mayor parte de los pasillos y habían limpiado todo: ¡toda la suciedad y mucus que solían estar tirados por el suelo han desaparecido! Sin poder hacer nada, los Nurglistas dijeron "Bien, mientras siga así para siempre". Después de todo, no podían CAMBIAR todo para que fuera como antes porque Nurgle odia el cambio. Que cortos de mira, estos dioses...

-Después de un despertar dramático (no podíamos encontrar dónde pusieron los Tzeenchianos nuestros generadores dorsales), todo estaba listo para el Festival Anual Demoníaco. Con el esfuerzo combinado de varios hechiceros se abrió un pequeño portal a la disformidad en nuestro hangar y muchos demonios surgieron desde las profundidades del Reino del Caos. Todo tipo de juegos y actividades fueron organizados por un Príncipe Demonio y nos lo pasamos infernalmente bien. Furiax y yo competimos a "Aplasta el Nurglete", donde el objetivo del juego es conseguir que el Nurglete que te dan expulse la mayor cantidad de pus y babas posible. Aunque el Nurglete de Furiax estaba mucho más gordo, gané fácilmente gracias a mi tentáculo, que enrollé alrededor del bichejo y apreté hasta sacar cada gota de líquido fuera (después hice un sombrero con el Nurglete vacío y se lo regalé a Furiax). Después vimos como el sargento participaba en una ronda de Jugger-rodeo, lo cual no es tan simple como suena. Es parecido a los antiguos rodeos de Terra, excepto porque en este caso el objetivo no es únicamente permanecer sobre el Juggernaut sino también sobrevivir mientras lo haces. El sargento duró 10 segundos y así consiguió el nuevo récord, con lo cual le perdonaron la vida. Yo quería probar mis habilidades en "Surfea-dicos", pero había que ser adorador de Tzeentch para participar, así que en vez de eso me apunté al concurso de pulsos contra Horrores. También me di una vuelta por las carreras de mastines de Khorne, donde gané al apostar por el Mastín número 8.

Luego pudimos ver un duelo intenso entre el sargento y un Desangrador; el sargento estaba a punto de ser decapitado cuando el Desangrador fue llamado para participar en una gran batalla y tuvo que irse. Por último, también participé en el siempre popular juego de "Azota a la Diablilla". Toda la diversión se acabó cuando se cerró el portal a la disformidad (esos malditos Hechiceros, no pueden mantener un portal abierto durante un día sin morir con el cerebro destrozado) y todos los demonios volvieron al éter.

Día 2, semana 8 - Como siempre pasa el día después del festival, se entregaron los premios anuales del Caos. El primer premio por "Sujeto más entretenido" recayó en el Señor de Khorne Xenofexius por su increíble habilidad y ferocidad con un hacha de batalla. Sus frases más memorables fueron "Me gusta entrar con estilo, también en combate" y también "¡Sangre para el Dios de la Sangre!". El segundo premio fue para Hasmodion, Señor Hechicero de Tzeentch, por sus espectaculares efectos pirotécnicos pre-batalla. El tercer puesto fue para una Diablilla de Slaanesh que utilizó una danza del vientre para hechizar a un regimiento entero de la Guardia Imperial antes de que los Guerreros de Hierro aterrizaran en el planeta, los cuales no estaban tan impresionados. Aunque la diablilla fue devuelta a la disformidad, los rumores dicen que puede volver al reino material cuando y donde quiera... Otros premios fueron: Legión Más Entretenida: Los Hijos del Emperador (guerra, drogas y música todo en uno) Legión Más Aburrida: Guerreros de Hierro (guerra de trincheras y a distancia) Libro Menos Leído: "Silba mientras trabajas", un documental sobre los efectos psicológicos de la cava de trincheras por el Tecno-Señor Potassius. Batalla más divertida: Guardia de la Muerte vs Lobos Espaciales en Vindobona III. Los marines de plaga llevaban la rabia... Segunda batalla más divertida: Amos de la Noche vs Manos de Hierro en Kretius V. Los Amos de la noche activaron un pulso electromagnético que dejó inutilizado todo aparato electrónico (incluidos miembros cibernéticos) del campo de batalla. Bajas de los Amos de la Noche 0%, bajas de los Manos de Hierro 100%. Objeto más buscado: Por vez número 10,000 en cadena, aparentemente, la otra Garra de Horus. Programa de TV más visto: Olimpiadas paralímpicas de servitors desde Marte. Individuo más horriblemente mutado: Hermano Arzhar de la escuadra Dharkos (¡ey, conozco a un famoso!) Últimas palabras más utilizadas: "¡Muero por los Dioses Oscuros!", "¡Vuelvo al Ojo!", "¡Vengadme!" y por supuesto "¡Te juro que no volverá a pasar, Abaddon!"

Día 3, semana 8 - Unos marines de la 1ª compañía me contaron que Abaddon toma drogas de combate. Estos ídolos... probablemente acabe muerto en la bañera como los demás.

- Nuestro viejo jefe, Estragor, entró en el Reino del Caos ¡y vio su propia muerte! Suele ser un gran honor y una ventaja para cualquier Señor del Caos, pero no cuando contemplas cómo mueres a manos de un francotirador Gretchin. Por ello aparte de evitar toda actividad pielverde ahora Estragor carga de manera suicida al combate, sabiendo que no tiene nada que temer si no hay orkoides presentes.

-Más tarde nuestra escuadra se reunió para comentar porqué demonios no entramos en combate. Nos unimos a la Cruzada para luchar y ver la sangre correr, pero hasta ahora nuestra única misión real fue aquel ataque suicida en moto hace demasiado tiempo. Decidimos que si no piensan asignarnos ninguna misión nosotros nos buscaríamos algo que hacer, pero como una sola escuadra no sirve de mucho buscaremos si alguien más se apunta al ataque.

-Pasamos el resto del día buscando escuadras que se nos quisieran unir mientras el sargento se quedaba en el cuartel y pensaba en una misión. Hablé un rato con el hermano Arzhar y rápidamente le convencí de que se viniese con nosotros. Le dije a él y a sus amigos que ya les avisaríamos cuando supiéramos que íbamos a hacer.

-Por la noche nos reunimos para compartir la información. Aparte de mi "reclutamiento" de la escuadra Dharkos (los poseídos), resultó que varias otras

escuadras se nos unieron enseguida. Las escuadras Rhazior y Zerus se nos unieron sin dudarlo un segundo; el sargento habló con el paladín de Khorne Mhorkorus, quien se unió junto con sus hombres por la promesa de más sangre y cráneos. El hermano Furiax se hizo amigo de un pequeño grupo de Rapaxes que eran los únicos Rapaxes a los cuales no se permitió unirse a la 1ª compañía por razones desconocidas. Y último pero no por ello menos importante, el Tecno- Señor de la 11ª Gran Compañía de los Guerreros de Hierro sorprendentemente accedió a prestarnos unos cuantos de sus preciosos guerreros; no nos costó mucho convencerle, de hecho casi INSISTIÓ en que sus guerreros nos acompañasen. Espero que traigan algunas armas pesadas, y su tecno-señor se ofreció a buscarnos unas cuantas naves.

-Al final, el sargento nos contó el plan. Pasado mañana nos reuniremos todos, abordaremos las naves proporcionadas por el tecno-señor y nos dirigiremos al sistema Ulixis para atacar una base en un asteroide que contiene, tal y como lo dijo el sargento, "información útil para el Imperio pero no para nosotros".

¡Por fin veremos algo de acción!

Día 4, semana 8 - Hoy el sargento nos dijo que el tecno-señor ya ha conseguido las naves. Son naves de la Legión Negra y el tecno-señor las registró a nombre del sargento, así que él es el responsable. Que confortable. Además, el sargento ha sido ascendido a Lugarteniente del Caos, no porque haya destacado en servicio del Caos sino porque lleva en el mismo cargo miles de años. Sin embargo seguimos llamándole el sargento.

-¡La Cruzada se viene abajo! Ayer una escuadra entera de la 3ª Compañía murió de algo llamado la Enfermedad del Legionario Negro. Hace unos días, una escuadra de fanáticos Portadores de la Palabra hizo un suicidio en masa en honor a los Dioses Oscuros. El día anterior, media escuadra de Guerreros de Hierro y cientos de servitors murieron por agotamiento cuando cavaban una trinchera particularmente larga (su comandante tenía planes grandiosos para crear una línea de batalla que ocupase un planeta entero). Sin mencionar una fuerza de Hijos del Emperador que quedó atrapada en la disformidad sin drogas, con lo cual todos murieron por el síndrome de abstinencia. Bueno, todos menos uno que era necrofílico y se lo pasó como nunca. Oh, y por supuesto el número de marines de plaga es cada vez menor dada su increíble habilidad para ahogarse en sus propios mocos y pus mientras duermen.

Mañana entraremos en combate por primera vez desde hace siglos. Todo esta listo y las naves esperan en el hangar. Las otras escuadras esperan y los Guerreros de Hierro están preparados. Todo está listo.

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