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Horus112

conocido como Horus 112

  • Vivo en En sitios donde nadie que aprecie su vida debería adentrarse
  • Mi ocupación es A destruir a cualquiera que se interponga en el camino delDios Terrenal
  • Soy hombre


Saludos.Editar

Hola,ingrato mortal,soy Horus112,la versión superior del Horus debil y corrupto que cedió ante las inverbes tentaciones de los dioses del Caos.

Nada mas nacer conocí a los salvadores de esta galaxia,que me aceptaron,me instruyeron,y,junto a otros individuos excepcionales como yo,tanto xenos como humanos,traeremos la verdad de los salvadores a esta galaxia,traeremos la verdad de los Ejecutores,y destruiremos a cualquier enemigo que se oponga.

No,en serio,todo aquel niembro de la wiki es mi amigo y compañero,y no os mataria a ninguno de vosotrosXD

Espero contribuir en todo lo posible a la wiki.


ImágenesEditar

Aquí pongo las imágenes que me gustan o que uso en artículos de razas o individuos creados por mí.

Caballero futurista

La armadura que obtuve de los Ejecutores.

Perfil horus 112 (3)

Soldados ejecutores en un asalto a un mundo imperial.

Perfil horus112






Perfil horus 112 (2)










Usuario horus 112 avatar no oficial

Nakto,capitan de mi compañía y mi guardaespaldas,es majo y compasivo,pero emasiado estricto con eso de la Ley Ejecutora de unete,aliate, o muere.

Orzhovneutramage

Natsha,es una hechicera que utiliza la disformidad pura gracias a los conocimientos de los Ejecutores.











Shadow-wraith


















Mi historia,versión relatoEditar

Cápitulo 1: NacimientoEditar

Me despierto,estoy atrapado en un tanque,el liquido que me recubre me asfixia,golpeo el grueso cristal con todas mis fuerzas,lo agrieto y el liquido acuoso escapa violentamente y termina de abrir la cristalina puerta,caigo de rodillas y escupo el agua de mis pulmones,me levanto y observo la sala llena de simbolos y compleja maquinaria,que está destrozada,me levanto y avanzo hasta alcanzar una de las terminales cercanas,aprieto los botones como si los conociera,pese a estar por primera vez frente a ellas,termino de teclear y aparece la imagen de un hombre, me aparto un par de pasos instintivamente,su aspecto me inspira odio y resentimiento, y a la vez un profundo respeto como el que siente un padre por un hijo,la figura empieza a hablar, al principio,sus palabras son ruido para mi,pero a los pocos segundos empieza a clarearse.

-Horus,ese es tu nombre,eres el mas poderoso de mis experimentos,te he implantado parte del ADN de los capitulos mas ruines y poderosos,estas en la zona del Halo,una zona donde ni los perros leales ni los envidiosos traidores se atreverian a venir,si todo va bien,yo mismo estaré en tu despertar,no me decepciones.-dijo,terminando en un torbellino de estática.

Vago sin rumbo,pensando en las cosas sin sentido que ese presunto padre le había dicho:zona del halo,ADN,traidores,leales,experimento,Horus,Horus...,¿porque tengo esta figación por esa palabra?,no se que es,o que significa,pero me trae recuerdos,recuerdos que no tengo:Una sala amplia,un angel caido desangrandose en el suelo,me da lastma,y me siento mal por él,pero así debía ser,un hombre dorado aparece,un sentimiento fraternal me inunda,es mi padre,él y no ese holograma,avanzamos el uno contra el otro y luchamos mientras hablamos sobre lealtad y traición,sobre familia y muerte,en un momento dado le contemplo moribundo,voy a rematarlo,pero mi arrepentimiento es tan grande que no lo puedo hacer,unas fuerzas sorprendentes y oscuras me obligan a terminar con su vida,pero,impotente,le suplico mentalmente a mi padre que lo siento y que me mate,el hace fuerzas de flaqueza y termina con mi vida mientras dice una y otra vez ``lo siento,te perdono´´,lo repite hasta que muero sabiendo que me redimí.

Vuelvo en mí mientras llego a una salida,solo para ver cadaveres descompuestos y restos de una batalla que los guardias habían perdido hacía tiempo,bajé la escaleras mientras contemplaba el desatre,deseando saber que me rodeaba,voy bajando mientras contemplo una estructura con forma de estrella de ocho puntas sobre un semi derruido pedestal,oigo unos pasos a mi espalda,me doy la vuelta mientras recojo un cuchillo de combate despuntado y ensangrentado del suelo.

-¿quien anda ahí?-Pregunté sin temor alguno,cosa que me llegó a extrañar,dadas las circunstancias,y de una esquina destrozada surgieron unos hombres con armaduras antiguas y dañadas.

-Yo-Respondió un hombre del grupo,que portaba una armadura mas intimidante,de la que brotaban puas metálicas.

-Por el sangriento Fabius-musitó mientras se acercaba a mí,a lo que rspondí ponendome en una posicion de combate.

Cuando el hombre y el grupo que le seguían estaban a poca distancia,se arrodillaron ante mí,casi con adoración.

-señor-me dijo el hombre-me llena de regocijo a mí y a mis hombres ver que estas vivo-Dijo,mientras se arrodillaba todavía mas.

-¿Y tú eres?-Pregunté,mientras veía como su cara pasaba de la idolatría a la seriedad mas militar.

-Soy Kastresh,capitan de la tercera escuadra de los malditos regimientos de este laboratorio,destinado a su proteción,señor.-dijo mientras se levantaba,como si todo su honor dependiera de lo que acababa de decir.

-Me alegra tenerle aqui,Kastresh,pero,¿por qué protegerme?-Dije,con la esperanza de tener respuestas de aquel fanático soldado que me miraba como si fuera un Dios.

se alzó en toda su envergadura,cosa que sus hombre imitaron,en ese momento nuestras miradas se cruzaron,viendo en él un difuminad reflejo de mí:

-Por que tu eres el que me hizo así,yo soy un Hijo de Horus,yo soy parte de tí,parte del elegido del caos absoluto-respondió,formulandome una infinidad de nuevas preguntas,pero en ese momento una extraña nave,gigantesca,de formas rectas y elegantes,y color azulado metálico se posó sobre nosotros,bloqueando la anaranjada luz del sol proyectando su sinuosa sombra sobre las ruinas en las que los guerreros y yo nos encontrabamos,me parece ve ver una compuerta abriendose en la parte inferior,de la cual saltaron un grupo de soldados de armaduras ligeras,mucho mas móviles y flexibles que las de Kastresh y los suyos,que empiezan a disparar contra ellos,algunos de los proyectiles impactan contra los enemigos,haciendolos estallar en una corta nube de sangre oscuraente rojiza,pero algunos llegan al suelo y empizan a disparar sin cesar,sus armas me parecen débiles y delicadas comparadas con las de los hombres que,a mi parecer,intentaban protegerme,pero camio de opinión cuando veo como unos pequeños proyectiles impactan an le cabeza de uno de los guerreros,matandole,Kastres se gira en ese momento hacia mi para decirme algo,pero una rafaga de proyectiles en su costado le impiden continuar,me quedo quieto,paralizado,tengo ganas de luchar,de defenderme,de formar parte en esto,pero no sé por que no participo,dejo de oir disparos,miro a mi alrededor,los guerreros de abultadas armaduras negras han muerto,y sus ejecutores de armaduras azul-violaceas me rodean,parece que me apuntan,que van a matarme entre todos,cierro los ojos,creyendo que mi final será pronto,y me resigno,pero no ocurre nada,los abro,y en vez de encontrarme con un grupo de guerreros crueles y despiadados,como los de la batalla de hace un momento,veo a unos hombres calmados,que guardan sus armas a la espalda.

-Espero que ninguno de ellos le halla tocado-dijo una voz a mi espalda,me giro para ver de quién proviene,y veo a un hombre de armadura plateada,su mano derecha parece una especie de espada,su mano izquierda parece no existir,tapada por una especie de puño o cañon,no lo distingo,me mira fijamente con un unico ojo azul,o por lo menos me lo parece,se me queda mirando unos incomodos segundos,hasta que su voz rompe el silencio.

-Ven con nosotros Horus,y aprenderas una verdad que estos endebles no conoceran nunca.-dijo con una voz tosca y tranquilizadora,que me hizo soltar el cuchillo de combate.

-Iré contigo-Contesté con una seguridad que o recordaba tener.-Pero con una única condición.

-¿Cuál es?

-Que me des una vida,una identidad,un pasado y un futuro.-Le pedí.

-Tendrás eso y mas.-Me prometió mientras una lanzadera de formas rectas y elegantes aterrizó a su espalda,abriendo su puerta trasera,an la que los sombríos soldados entraron.-Solo si me acompañas.-Añadió

Y yo,con esa esperanza,le seguí al vehículo volador.



Caminaba en el interior de la nave,recorriendo sus largos e incacabables pasillos,en cuyas paredes había grabados unos relives que no pude distinguir,pero me paré ante uno de ellos revelaba una escena en la que una especie de gusano,serpiente,no me hago idea,gigantesca,con dos inmensos brazos y una cabeza dificil de distinguir,se postraba ante una figura humanoide,que estaba sobre una especie de altar,no lo distingo,todo parece de aspecto primitivo y tribal.

-Veo que te diviertes.-Dijo una voz seca y autoritaria a mi espalda,y en respuesta me giro relajado,cuando lo que esa sorpresa que me dió me hacía querer empotrarlo contra la pared con un brazo.

-Se le puede llamar así.-Le respondí seca y tan autoritariamente como pude,mientras le inspeccionaba con una fugaz mirada:Era un hombre bajo,aunque dada mi altura debe ser alto,tenía el pelo algo revuelto,de color negro,con unas herméticas gafas de espejo naranja,con una especie de gabardina,o eso me parece,bajo la que lleva una ropa simple y algo desarrapada,o eso creo que es.-¿Y tu?-Le respondí con otra pregunta.

-Iba a la sala de entrenamiento,estando en esta nave,o te pones a leer o a entrenar como un loco,si no,te moriras de aburrimiento.-Me respondió,como intentando hacer un chiste,pero permanezco serio,entonces él,intentando encajar mi indiferencia,vuelve a soltar un comentario,pero este despierta mi interes por primera vez desde que entré en la nave.

-Dime,estoo,¿Como te llamas?bueno,ya me lo diras,¿te vienes a la sala de entrenamiento?-Dijo,entonces mi mente me recordó con una sensación profunda de malestar el hecho de que no tenía idea de nada salvo de que no comprendo nada de lo que pasa,entonces me digno a contestar tras unos segundos de silencio,pero entonces una voz seria nos interrumpe,era la voz del humbre del planeta,entonces,tanto el hombre como yo nos giramos al unísono en su dirección

-Lo lamento mucho,pero nuestro nuevo amigo no podrá acompañarte a entrenar,primero tiene que ir a la sala de purificación,Natsha y el equipo de evaluación médico y psíquico le esperan.-Dijo,entonces el hombre que está a mi lado se da la vuelta y se prepara para irse mientras balbucea.

-Que suerte tienes,te toca con Natsha,mándale un saludo de mi parte.-Y se fué caminando por el pasillo por el que llegó,o creo que llegó y desaparece a mis ojos cuando gira una esquina,entonces vuelvo mi mirada hacia el hombre que estuvo en el planeta,no me parece ni siquiera humano,a diferencia del hombre de antes,era alto,algo mas que l hombre de antes,su piel es de un tono marron y azul claro a la vez,creando un boito color de piel,sus ojos eran profundos y totalmente negros,cosa que me inquieta,sobre todoteniendo en cuenta que tiene la cabeza afeitada,pero puedo ver levemente las bases del pelo afeitado,entonces el se gira y se aleja de mi,entonces yo le sigo.

Llego ha una sala de color blanco impoluto,inmensa,aunque rebosa actividad por culpa de unos hombres comoel que me trajo desde el planeta,la sensación de bienestar es inmensa,podría estar quieto eternamente,pero se que no puedo,entonces sigo al hombre nuevamente,creo que se esta convirtiendo en una costumbre,pero,hasta que sepa algo de todo lo que pasa,no me importa,lo sigo hasta unapequeña habitación tras cruzar la anterior,entonces veo maquinaria compleja e inquietante,y,en algunos casos incluso intimidantes,pero ignoro esos sentimientos y me interno en la sala.

La habitación estaba tranquila,pese a todo,avaonzo unos pasos,pero me detengo cuando veo a mas hombres como el del laneta,pero con un tono de piel algo diferente,con ojos de diferentes colores,pero todos igual de intransigentes que los del hombre del planeta,creo que debería saberme su nombre,bueno,me da igual,ya que ahora estoy centrado en esos hombres,no me dan miedo,pero me suscitan dudas.

-Por favor chicos,deberíais dejar respirar a nuestro amigo el alto,¿No os parece?.-Dijo una voz femenina tras los hombres que me parecen médicos,que se apartaron,mostrándome a una bella mujer de pelo largo y blanco como la nieve,no lleva casi ropa,dejo de centrarme en su parte humana para darme cuenta de que poseía una cola larga y blanquecina que se agitaba elegantemente,unas alas negras,parecidas a las de los purciélagos,pero emplumada,como la de los pájaros,y una pareja de pequeños cuernos blancos,me entraba la curiosidad sobre como obtuvo todo eso,dado que a mi me parece humana,pero lo ignoro,ya lo averiguaré en otro momento.

Vuelvo en mí,solo para ver a la mujer a pocos pasos de mí,examinándome con oojos curiosos,como un niño que ve la nieve por primera vez,solo que con un toque científico,retrocede un paso mientras se gira hacia uno de los médicos,con una piel como la del hombre del planeta,solo que en esta se aprecia que su piel esta salpicada de motas azules.

-Tu,búscale algo,debe de haber llevado días esa túnica deshecha.-Dijo con una voz un tanto autoritaria,al tiempo que se giraba hacia el resto.-Vosotros llevadle hacia una silla o algo,y quitadle eso,hay que examinarle.-Concluyó mientras se dirigía a un estante para hacer algo que desconozco.


Pasaron los minutos,estoy sentado en una caja de material,supongo que es de lo poco que tienen que aguanta mi peso,pero no me incomoda,esos médicos me escanean sin parar,alguno me extrae sangre,pero parece que le cuesta clavarme la aguja,porque,segun parece,mis heridas cicatrizan al instante,llegando a atrapar las agujas,pero no le doy importancia,dado que no noto las agujas en practicamente ningun sentido.

-Bueno giganton.-Dijo la joven que ví hace un rato,ahora portando un objeto puntiagudo y cilíndrico,de aspecto peligroso.-Vamos a comprobar tu potencial psíquico.-Dijo,formulandome la duda sobre qué era eso,pero antes de que pudiera preguntar me clavó ese instrumento en el brazo,causandome un dolor punzante bastante molesto,pero que ignoré al instante,en ese momento el cilindro se abrió,mostrando en su interior otro de cristal,que contenía un líquido similar al agua,pero que se mezclaba con mi sangre a medida que era drenada,cuando ambos líquidos estuvieron mezclados,la mujer me sacó el artefacto del brazo de forma ráapida,dejándome una herida sangrante en el lugar ene el que antes estaba el objeto.

-¿Sabes que podías haber retirado eso con cuidado no?.-Pregunté mientras miraba mi herida que,para mi sorpresa,cicatrizaba a velocidades irreales,que yo no creo posibles.

-Claro señor gigantón,pero estos test psíquicos se usan en función del tamaño del sujeto,asi que no te quejes.-Me contestó la chica con voz jovial y autoritaria,mientras centraba su atención en el líquido que se mezclaba con mi sangre en aquel artefacto,que de pronto empezó a brillar con una luz increible,que cegaba a todos los que la miraban,casi causándome el mismo efecto,en unos egundos la luz cesó y el líquido mezclado con mi sangre volvieron a su color normal,entonces me dí cuenta de que la mirada de la joven y de los científicos y médicos alli presentes se clavaban curiosamente en mi,entonces irrumpió un médico con una pieza de tela enorme,con un aspecto sofocado.

-Señorita,ya trajimos lo que nos ordenó,tuvimos que pedir a suministros que utiizase las medidas de la túnica que el hombre llevaba antes,esa es la razón de mi retraso maestra Natsha.-Se disculpó el hombre,en ese momento recordé la petición del hombre de antes en el pasillo de la nave.

-Natsha.-Mascullé entra dientes,antes de hablar con ella,que se retiraba de la habitación,creo que quiere darme intimidad,aunque si lo pienso,si me ha visto ya desnudo,que mas le da,bueno,ya tengo miles de dudas en la cabeza nada mas salir de ese tanque de líquido,asi que esta puede esperar a que consiga entender que sucede a mi alrededor,para variar.

Salí a los pocos minutos con esa inmensa túnica puesta,me llega mas o menos por las rodillas,pero,teniendo en cuenta que debo medir unos cuatro metros,lo ignoro,voy a la habitación donde esta Natsha,tengo que entregarle el mensaje del chico de antes,y,de paso,saber algo de todo lo que pasa.

Entro en la habitación,y veo al hombre del planetajunto a la chica,parece que les interrumpí,pero el hombre del planeta se gira totalmente hacia mi como si lo salvara del mismo infierno,gritando a pleno pulmon una palabra que hoy poco despues de despertar.

-¡Horus!Veo por tu cara que me recuerdas,pero creo que no nos presentamos,soy Nakto,Sarjento de esta fuerza de los soles nocturnos.-Dijo,dandome mas dudas.-Parece que lo que me dijiste en el planeta iba en serio,bueno,no importa,a partir de ahora te instruiré yo mismo,asi ayudaré a cumplir tu petición.-Dijo,haciéndome ver que era un hombre sabio,pero aun me quedaba una duda,que quería que me resolviera ahora.

-Nakto,¿Por qué me llamas Horus?.-Le pregunté secamente,sin alargarme por obtener lo que deseaba saber.

-Porque ese es el nombre que te dieron,por lo que es tu nombre,pero yo que tu no lo usaría mucho si alguna vez vas al Imperio,porque lo mas seguro es que te decapiten.-Me dijo,dándome una pequeña respuesta sobre mi vida.

-Entiendo,creoque ha sido mucho por hoy,necesito descansar un rato,¿Me guías a mi habitación?.-Le dije tranquilamente.

-Claro.-Me contestó Nakto,que me adelantó al salir de la habitación y me guió hacia lo que sería mi nuevo hogar,por lo menos durante un tiempo.


Vuelvo a recorrer los pasillos de la nave,pero esta vez de forma ordenada,no simplemente dejándome llevar,como cuando salí de la lanzadera,hasta llegar a una puerta inmensa,de unos seis metros.

-Esta es tu habitación,iba a ser acomodado para ser un futuro altar al Supremo en la nave,para los tripulantes que no van mucho a la capilla de la nave,pero se ha decidido que será tu habitación hasta que lleguemos a nuestro destino.-Me explicó con todo detalle,parecía que cogía carrerilla para darme una clase de historia,y bastante sobrecogido estoy ya como para que encima me venga con eso.

-Gracias por guiarme,pero,las experiencias de hoy me han dejado un poco ,conmocionado,han sido muchas experiencias en poco tiempo,por lo que necesito descansar.-Dije,con la esperanza de que me dejase entrar y tener un tiempo de paz,aunque esa paz fuera la de un sueño.

Abrí la puerta para encontrarme una habitación vacia,a medio pintar,con objetos desperigados por toda ella,en el centro,una zona rectangular de unos cinco metros de largo,elevada sobre un pequeño altar de piedra, me acerqué y empujé hacia abajo el altar con fuerza, aguantó bastante bien, a pesar del sonido de agrietamiento de la roca, que ignoré tumbándome sobre él y cerrando los ojos, para, sogundos despues sumirme en un sueño.

Abro los ojos, estoy en una sala inmensa, sentado en una silla decorada ante una gigantesca mesa llena de manjares de todo tipo, con una armadura pesada y adornada puesta, sentados junto a mi, dieciocho figuras, una de ellas el angel de mi visión anterior, otra, un hombre que posee manos de metal, no pertenecen a su armadura, y no parecen implantes de ningun tipo, unos gritos alborotados que piden carne vienen de un hombre de aspecto desaliñado y salvaje, bebo un trago largo de un vino rojo como la sangre, para ver finalmente a un hombre de armadura dorada, está hablando con otro de los comensales, de armadura azul, me apetece interrumpirlos, pero no lo hago, cierro los ojos en un pestañeo y aparezco en otro lugar.

Ahora estoy en una batalla, mi garra relámpago decapita a un orko, mientras decenas de soldados de armadura grisacea luchan a mi lado, disparando contra los seres de piel verde, me giro al oir una explosión inmensa a mi derecha y desaparezco nuevamente.

Ahora estoy en una nave, disparo con mi arma a un par de tripulantes, como hacen los marines de armadura grisacea, llego al puente, hay guerreros, uno mas alto que el resto, ataco, acabo con el resto con certeros disparos, pero al mas grande no, parece un bello espectro que esquiva las balas, desenfundo mi espada cuando él ya está cerca, empezamos con un duelo, para al final abrazarnos, como hermanos que somos.

Tras esto, siguieron escenas indescriptibles, devastación, mutación, seres innombrables caminan y matan a aterrorizadas poblaciones, unos matan abriendo grandes cortes con hachas y espadas, crando verdaderos rios de sangre, veo como marines de aspecto hinchado y putrefacto matan con espadas oxidadas a un grupo de suplicantes, que mueren con unas inmensas heridas infectadas, lo veo todo a traves de una pantalla, para luego ver como todas esas masas de crueles guerreros se dirigen a una muralla inmensa y bien defendida, no puedo evitar reir, no sé por qué y no me importa, solo sé que una sensación de victoria crece en mi interior.

Me despierto algo sobresaltado, mirando a mi alrededor para reconocer la habitación provisional que esos hombres me habían preparado, oigo que alguien golpea la puerta, hasta lograr abrirla, me pongo de pie, quitando algo de polvo de la túnica que todavía llevaba puesta, veo como entra el hombre que ví el día anterior, portaba una espada de aspecto estilizado y una pistola de aspecto simple y avanzado.

-Buenos dias Horus.-Dijo, yo le respondo igual, dándome cuenta por fin de que ese era mi nombre.-Yo y unos guardias vamos a la sala de entrenamiento,¿Te vienes?-Preguntó Con tono alegre, a lo que yo asiento mientras me acerco a la puerta

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