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Trajann Valoris

"El deber de la defensa del Emperador no termina en las murallas del Palacio Imperial. Nuestra guerra es como un juego de regicidio sin final, que se juega en incontables tableros y contra infinitos oponentes a la vez. En tal enfrentamiento hay que ser constantemente previsor, astuto y raudo a la hora de aprovechar cualquier ventaja. Nuestra mirada debe abarcar todo lo posible y cada movimiento debe ejecutarse a la perfección. Si no lo logramos, tentamos a la derrota."
Capitán General Trajann Valoris


Trajann Valoris es el actual y decimoséptimo Capitán General del Adeptus Custodes.

HistoriaEditar

"Se dice que cuanto más caliente está la fragua, mejor es la espada que se forja en ella. Los fuegos de la guerra en que nos adentramos son los más candentes que haya conocido el Imperio en diez milenios. Nosotros estamos hechos para resistir esos fuegos. No acabarán con nosotros. Al contrario, nos templarán, nos afilarán y harán de nosotros el azote de los herejes más infames."
Capitán General Trajann Valoris


Trajann Valoris Custodes vs Legión Negra 8ª Edición ilustración

Trajann Valoris dirige la lucha contra la Legión Negra.

Muchos afirman que Trajann Valoris es el mayor guerrero en poseer el título de Capitán General desde que el Emperador caminaba por la galaxia. En su primera década de servicio, Valoris completó con éxito no uno, sino dos Juegos de Sangre, un récord que sigue imbatido. Con su excepcional comprensión de la estrategia bélica y su carácter agresivo por naturaleza, se ganó un puesto entre los Custodios Allarus. Allí, Valoris obtuvo muchos nombres por hazañas tales como la destrucción del pecio espacial Sirena Luctuosa, la derrota del Culto Genestealer de la Sombra Retorcida del Emperador, y el ataque preventivo que encabezó contra el ¡Waaagh! Puñomachakador.

Si Valoris mostraba alguna debilidad, era su reticencia a quedarse quieto y aguardar a que sus enemigos vinieran a por él. Duró sólo veintidós años entre los Compañeros antes de que su deseo de participar en una estrategia más proactiva de defensa hiciese que le reasignasen. Recibió el rango de Capitán Escudo poco después, y pasó varios siglos dirigiendo salidas contra amenazas emergentes por todo el Sistema Solar y más allá. Valoris llegó a ser conocido por su tendencia a observar cuidadosamente a sus enemigos, predecir sus movimientos y después asestarles un golpe repentino y decisivo. Desarrolló redes de agentes e informadores por todo el Segmentum Solar, e incluso en zonas más alejadas del resto del Imperio. Valoris reconocía su propia inclinación a la acción agresiva, y se esforzaba constantemente por templarla con una previsión exhaustiva. De este modo, sus ataques siempre golpeaban donde debían, y ningún camarada cayó por culpa de órdenes temerarias.

Cuando el Capitán General Andros Launceddre cayó en la Batalla de la Pira Negra, Valoris fue nombrado su sucesor. Como dictaba la tradición, tomó las armas y armadura de su antiguo señor. Estos artefactos fabricados con maestría habían sido creados tras la desaparición de Constantin Valdor, y transmitidos a cada nuevo Capitán General desde entonces. La primera es el Hacha del Vigilante, una enorme hoja a dos manos que chisporrotea con relámpagos dorados y puede cortar en dos el sarcófago de un Bruto Infernal de un solo golpe. El asta del hacha incorpora un arma bólter artesanal conocida como el Grito del Águila, la cual dispara proyectiles penetrantes con punta de adamantio a una cadencia feroz.

La segunda de estas grandes reliquias es una elaborada armadura conocida como la Coraza del Castellano, que incorpora un blasón heráldico, un halo de auramita y una magnífica capa tejida con hilo adamantino para que fluya como un paño pero no ceda ni ante filos ni ante explosiones. En el cinto, el Capitán General lleva también un extraño artefacto conocido como el Grillete del Momento. Una reliquia de tecnología de la Era Oscura rescatada de las criptas de debajo del Palacio Imperial, este aparato permite a Valoris atrapar fragmentos de energía temporal y ponerlos a su servicio, extirpando sucesos de milésimas de segundo de la historia o ralentizando el flujo temporal circundante lo suficiente para volver a su favor una lucha desesperada.

Trajann Valoris ha demostrado ser un Capitán General dinámico y efectivo. Bajo su mando, los Juegos de Sangre han decuplicado su frecuencia, las defensas de las rutas disformes estables hacia el Sistema Solar han sido reforzadas, y se han purgado cultos largo tiempo ocultos bajo las colmenas de Terra. Poco escapa de los ojos de su creciente red de espías y, armado con la certeza del verdaderamente recto, sus ataques encubiertos han aniquilado docenas de amenazas para el Trono Dorado. Es como si Valoris hubiese previsto el retorno de Guilliman y la aparición de la Gran Fisura mucho antes de que ocurriesen, y hubiese preparado todo lo necesario para que el Adeptus Custodes se adaptara al nuevo Imperio. Algunos susurran que quizás el incomprendido poder del Grillete del Momento le permitió hacerlo. Sea como sea, las muchas cualidades del Capitán General le hacen ideal para ostentar el mando en esta era de conflictos sin precedentes.

Acciones notablesEditar

"Recordad aquello por lo que luchamos, camaradas. La santidad y la seguridad del mismísimo Trono Dorado, la protección del Señor de la Humanidad, dependen de nuestra victoria hoy aquí. Ahora aprestad vuestras lanzas, alzad vuestro ánimo y espíritu, y expulsemos a estos viles Demonios. Así diremos una vez más que hemos cumplido con nuestro deber, como haremos por siempre."
Capitán General Trajann Valoris, antes de la Batalla de la Puerta del León


Trajann Valoris Custodes 8ª Edición ilustración

Trajann Valoris, Custodio Jefe, el Primero de los Diez Mil.

  • Los Años de la Locura (M41) - Un periodo de extraños portentos y susurros ominosos engulle toda Terra, empezando con la desaparición del Capitán General Galahoth, famoso por su conservadurismo. Luchando contra el estancamiento del gobierno de Galahoth, el Adeptus Custodes se enfrenta a un impactante aumento en la actividad cultista, tanto herética como xenófila, por todo el Sistema Solar. Las sectas fatalistas provocan guerras en las colas de las tribus de peregrinos en el interior del propio Palacio Imperial, y los Custodios se ven obligados a ejercer su autoridad en las luchas más sangrientas que han visto en siglos. Los informes de las Celdas Oscuras mencionan una creciente sensación de agitación entre los prisioneros ocultos, y numerosos servidores de apoyo deben ser destruidos por los Guardianes de las Sombras cuando empiezan a mostrar una locura repentina y violenta. Lo peor está por llegar, ya que se descubre la posesión de una subsecta de los propios Presagiadores, aunque no antes de que las falsas predicciones de los psíquicos caídos manden al Capitán General Launceddre a su muerte en la Batalla de la Pira Dorada. Es en medio de este clima de creciente paranoia y peligro cuando Trajann Valoris es puesto al frente de los Diez Mil, y no pierde tiempo en restablecer un férreo control sobre las defensas de Terra.
  • Batalla de la Puerta del León (999.M41) - Justo después del regreso de Roboute Guilliman a Terra, las ondas empíricas de la Gran Fisura barren el Sistema Solar. Cabalgando sus hirvientes crestas llega una horda de Demonios de Khorne, que surgen a través del tejido de la realidad para asaltar la propia Terra. Aunque este escenario es la pesadilla del Adeptus Custodes, los Diez Mil ejecutan sus Protocolos de Catástrofe con una calma y seguridad imperturbables. Saliendo a enfrentarse a los invasores junto a los Ultramarines de Guilliman y un cuantioso complemento de Hermanas del Silencio, los Custodios rechazan con éxito el intento del Dios de la Sangre de decapitar al Imperio de un solo golpe. La victoria se obtiene a cambio de un alto precio en vidas irreemplazables, pero es una victoria de todos modos. Tras la batalla, Valoris y Guilliman llegan rápidamente a un acuerdo: el papel del Adeptus Custodes debe cambiar, pues ya no pueden defender efectivamente el Trono Dorado sólo desde detrás de los muros del Palacio.
  • Carnicería de Gathalamor Prime (M42) - El Sistema Gathalamor es atacado de forma sostenida por los Marines Espaciales del Caos de la Legión de los Portadores de la Palabra. Cuando sus Apóstoles Oscuros invocan criaturas de más allá del velo, la lucha se vuelve ferozmente en contra de los defensores imperiales. El 84º de Mordia y las Hermanas de Batalla de la Orden del Sudario de Plata se atrincheran para librar su última defensa en las sombrías ruinas del macrocathedrum de Gathalamor Prime, y sus oraciones pidiendo su salvación resuenan hasta los aullantes cielos. Justo cuando las hordas de Traidores y abominaciones se movilizan para atacar, el Emperador responde a las plegarias de sus seguidores. El resplandor de la teleportación estalla en medio de las líneas heréticas, desatando relámpagos dorados y plateados cuando una fuerza combinada de Custodios y Caballeros Grises se lanza a la batalla. Los bólteres rugen y las hojas chisporroteantes desgarran la carne de los herejes, y Trajann Valoris y el Gran Maestre Aldrik Voldus dirigen un asalto que rompe al ejército Traidor en varias partidas de guerra. Inspirados por la repentina llegada de auténticos semidioses, los mordianos y las Hermanas de Batalla avanzan, entonando himnos que se elevan por encima del rugido de los lanzallamas y del aullido del fuego concentrado de los rifles láser. La sangre empapa las calles en torno al macrocathedrum y los cadáveres se amontonan en pilas sangrientas mientras los Portadores de la Palabra y sus aliados demoníacos se defienden con ferocidad. Al final, tras tres días y noches de salvajismo sin descanso, la hueste del Caos es destrozada en la Batalla por los Escalones de las Estatuas. Con nuevos refuerzos imperiales acudiendo a la zona de guerra de Gathalamor, los Custodios ponen rumbo a Terra, dejando que los Caballeros Grises se ocupen como vean más conveniente de los desafortunados a los que rescataron del macrocathedrum.
  • Misión de Vadrian (M42) - Durante milenios, el Adeptus Mechanicus se ha esforzado por mantener en funcionamiento las esotéricas tecnologías del interior del Trono Dorado. A pesar de sus mejores esfuerzos, los sistemas siguen fallando, y ya no queda nadie vivo que sepa cómo repararlos. Considerando que una ignorancia tan peligrosa es una amenaza manifiesta a la seguridad del Emperador, y que por tanto cae dentro de las responsabilidades del Adeptus Custodes, el Capitán Escudo Heraclast Vadrian consulta con Trajann Valoris y obtiene su permiso para buscar una solución. Vadrian reúne a una banda de sus mejores guerreros a bordo del crucero Vástago de Argo y zarpa siguiendo una pista que apunta al mundo forja perdido de Morvane.
  • Los Matasierpes (M42) - Un Culto Genestealer que se hace llamar "las Sierpes del Ur-zarcillo" es descubierto por agentes del Ordo Xenos en los subarchivos de Nordafrik en Terra. El Capitán General Valoris deniega la solicitud de los Guardianes de la Muerte de enviar Equipos de Eliminación contra esta amenaza, y dirige la purga personalmente al frente de una enorme Hueste Escudo del Adeptus Custodes. El Culto se defiende de forma brutal, empleando su abrumadora superioridad numérica y su fanatismo para derribar a un Custodio tras otro y desmembrarlo. Sin embargo, por cada Custodio que cae, cientos y cientos de deformes cultistas y Aberrantes son masacrados. Al final, el propio Valoris decapita al monstruoso Líder de Progenie que gobernaba el Culto, y ordena que el perturbador santuario interior de la criatura sea calcinado a pesar de las protestas de los investigadores del Ordo Xenos. Así, Valoris impide que nadie salvo sus camaradas sea testigo del horrible mural que decora la pared del fondo del santuario: un nido de tentáculos dentados emergiendo del corazón del propio Sol para devorar a Terra entera...
  • Al Interior de la Sombra (M42) - Siguiendo órdenes directas de Trajann Valoris, una pequeña y rápida fuerza de Custodios se apresura hacia los restos ruinosos de Cadia. Los detalles de su misión son censurados, incluso entre sus camaradas, pero van acompañados por varios guerreros de los Guardianes de las Sombras.

ArmamentoEditar

"Un hombre sabio desenvaina sus espadas cuando llega el momento de blandirlas. Un necio muere con las espadas aún envainadas, temiendo que aún pueda llegar un momento de mayor necesidad. Por el bien del Emperador y del Imperio, debemos llevar la lucha a nuestros enemigos."
Trajann Valoris a Roboute Guilliman tras la Incursión de la Puerta del León

El Capitán General Trajann Valoris va equipado con la Coraza del Castellano (que lleva un halo de auramita), una misericordia, el Hacha del Vigilante (que incorpora el Grito del Águila) y el Grillete del Momento.

MiniaturaEditar

  • 8ª Edición.

FuentesEditar

  • Codex: Adeptus Custodes (8ª Edición).
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