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Genestealer 2

Robagenes, mascota del Gran Devorador, patrocina este espacio hasta que la Mente Enjambre lo convierta en biomasa. Pulsa sobre él y te mostrará la terrible gloria biológica de los Tiránidos.

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Tiranidos arte toxicreno

El Toxicreno (Toxicrene en inglés) es una especie de Tiránido encontrada recientemente. Descubierto en la luna de Ixol, el Toxicreno es una visión de pesadilla, una monstruosidad con tentáculos que solo una mente alienígena podría concebir. Envuelto en nubes de gas tóxico y esporas inteligentes, el Toxicreno puede despedazar hasta a los enemigos más duros con sus látigos orgánicos.

Descripción

El Toxicreno es el cénit de la familia de los Venóntropos, una criatura venenosa por naturaleza igual de monstruosamente grande que un Harúspex. Desde los tentáculos alimentadores que cuelgan de sus fauces hasta los doce tentáculos espinosos de sus extremidades delanteras, todas y cada una de las partes del cuerpo del Toxicreno están llenas de virulentos venenos y letales toxinas. Mientras el Toxicreno atraviesa el campo de batalla con paso atronador, estas armas simbiontes semi-inteligentes arrasan y azotan a su alrededor, golpeando, empalando o asfixiando a cualquier cosa que se acerque demasiado.

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Informe de avistamiento de un Toxicreno.

Los objetivos de gran tamaño, como los Caballeros Espectrales Eldars o las Armaduras de Combate XV104 Cataclismo Tau, tienen escasas posibilidades de supervivencia, pues al encontrarse con un rival así, el Toxicreno usará sus látigos de carne para sujetar sus extremidades, arrancando capa a capa el blindaje antes de descargar su munición venenosa. Los enemigos menores son cortados, mutilados y decapitados a puñados.

No obstante, son las nubes asfixiantes de esporas que surgen de las chimeneas dorsales del Toxicreno lo que le da su terrible reputación. Cada apestosa nube está compuesta por millones de diminutos organismos-espora Tiránidos que flotan hacia su presa como malignos espíritus de azufre. Estas nubes poseen un instinto depredador y se introducen deliberadamente en el sistema respiratorio de las víctimas del Toxicreno. Allí se asientan y entierran en la carne, alimentándose de la humedad del cuerpo de su anfitrión y creciendo a un ritmo impactante. Los órganos se rompen y desgarran, las vías respiratorias se cierran y los pulmones se llenan de sangre, que también sale por cada poro de la piel.

Miniatura

  • 7ª Edición.

Fuentes

Traducido y extraído parcialmente de Lexicanum Inglés.

  • White Dwarf Weekly nº 40.
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