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Inquisidor torquemada coteaz

Inquisidor Torquemada Coteaz del Ordo Malleus, Protector del Sector Formosa.

"Algunos integrantes de nuestro Ordo dicen que solo busco mi propio beneficio. Tienen razón. Mi beneficio es acabar con lo demoníaco y, si para ello debo llevar a la guerra a un Sector entero, lo haré. Soy un humilde sirviente del Emperador y solo aquellos que tengan tratos con el Caos deben temer mi ambición"
Inquisidor Torquemada Coteaz


Torquemada Coteaz se ha movido siempre por una única pasión que le consume: destruir a los Demonios allí donde se manifiesten. A diferencia de muchos de sus camaradas Inquisidores del Ordo Malleus, Torquemada Coteaz siempre se ha negado a contemplar la posibilidad de moldear la energía de la Disformidad para sus propias necesidades, y ha perseguido agresivamente a todos los que no muestran este mismo nivel de pureza. Así fue como pereció el mismísimo mentor de Coteaz, el Inquisidor Laredian, un hombre de avanzada edad, quien se vio ejecutado a manos de su propio aprendiz por "experimentar" con las artes prohibidas. Tras la muerte de Laredian, Torquemada Coteaz asumió sus responsabilidades como Protector del Sector Formosa.

Mediante alianzas, coacción e intimidación, Torquemada Coteaz formó una red de espías, contactos, secuaces e infiltradores repartidos por todos los mundos habitados del Sector. Los Mandatos Inquisitoriales para poder requisar tropas en caso de necesidad no están hechos para Coteaz: él prefiere reclutar y mantener un propio ejército secreto, que esté a su disposición y cumpla sus órdenes en todo momento.

¿Quién sabe cuántos miembros de fuerzas defensoras planetario del Sector Formosa han jurado en secreto fidelidad a Torquemada Coteaz? ¿O cuántas bandas de Ciudades Colmena operan en realidad a las órdenes del Inquisidor, con licencia para perseguir sus propios objetivos siempre y cuando le mantengan informado de lo que se cuece en los bajos fondos? La gente desaparece con bastante facilidad en Formosa, y sus ciudadanos saben que es mejor tener la boca cerrada y no hacer preguntas. A primera vista, la red de agentes de Coteaz podría parecer simplemente otro ejemplo de un personaje importante seducido por las tentaciones del poder absoluto. Sin embargo Coteaz no tiene la menor intención de gobernar, y su norma es dejar que los Gobernadores Planetarios cumplan con sus obligaciones sin la menor interferencia. La red de información de Torquemada Coteaz existe solo como un medio de alerta ante cualquier posible amenaza que pueda cernirse sobre Formosa; y desde luego, cabe decir que es un método de protección de lo más eficiente: en un Sector en el que cualquier reunión de tres ciudadanos incluirá como mínimo dos informadores de Coteaz, ¿qué posibilidades tiene cualquier traidor de encontrar seguidores para su causa? Gracias a esto los dominios controlados por este Inquisidor siguen prosperando, en una era en la que el Imperio se encuentra cada vez más cerca de la desintegración por culpa de sus enemigos interiores. Muy pocos hombres pueden esperar replicar este nivel de éxito, pues Coteaz es un personaje totalmente consumido y obsesionado por la tarea que está llevando a cabo. Apenas duerme, y pasa todas sus horas de actividad revisando informes entregados por su fiel ciber-águila Glovodan, o dirigiendo personalmente a sus fuerzas contra Demonios, herejes o alienígenas lo bastante insensatos como para enfrentarse a él en el reino mortal.

Últimamente, Coteaz ha extendido su manto de influencia a los mundos que hacen frontera con el Sector Formosa, poniendo aún más planetas bajo su protección. Sin embargo, cuanto más se expanden dichas fronteras, más crece la preocupación de Coteaz, pues con los años se ha hecho un hombre anciano, y a todos los ancianos les preocupa dejar su trabajo incompleto sin un sucesor que pueda continuarlo. De los muchos acólitos que ha cultivado a su alrededor, ninguno ha demostrado tener el suficiente empuje o coraje para tomar el testigo. Por tanto, Coteaz ha empezado a buscar fragmentos perdidos de conocimientos sobre clonación y tecnologías alienígenas de rejuvenecimiento. Cualquier sistema que sirva para extender su vida; o más bien, cualquier sistema menos uno.

Torquemada Coteaz sabe que lo que busca podría conseguirse fácilmente de manos de un Demonio, si se le convocara y dominara de acuerdo a los rituales adecuados. Una parte de su ser estaría dispuesta a acceder a este mal menor, un mal menor que serviría para ayudar a cimentar el trabajo al que el Inquisidor lleva dedicando toda su vida. Es una tentación que se hace más fuerte con cada día que pasa, pero a la que Coteaz se sigue resistiendo con todo su ser. Al menos de momento...

Conflicto de traducciónEditar

Aunque en inglés el nombre de este Inquisidor siempre ha sido Torquemada Coteaz, en la traducción al español del Codex: Cazadores de Demonios de 3ª Edición fue adaptado a Díaz de Torquemada por motivos estéticos. Sin embargo, en el Codex: Caballeros Grises de 5ª Edición los editores obviaron ese factor y le pusieron el nombre inglés sin más.

En cualquier caso, ambos nombres hacen referencia al primer Gran Inquisidor de España, Tomás de Torquemada.

MiniaturaEditar

  • Torquemada Coteaz y su séquito (3ª Edición).

FuentesEditar

  • Codex: Cazadores de Demonios (3ª Edición).
  • Codex: Caballeros Grises (5ª Edición).
  • Codex: Inquisición (6ª Edición).
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