FANDOM


Inqsello Por orden del Ordo Wikia de la Santa Inquisición, este artículo se considera fuera del Canon Imperial. Se declara carente de toda veracidad y blasfemo; y todo el que lo lea sufrirá purga inmediata. Si usted es el autor, diríjase a las autoridades competentes para someterse a la penitencia pertinente.

Atención: Material No Oficial sin Sello de Calidad Wikihammer

Tergovius Impredecible No Oficial

Tergovius el Impredecible es un campeón de Tzeentch, un Señor del Caos que, debido a que es poseedor de la marca de su amo, este se convirtió a su vez en un pequeño telépata por el que puede ejercer su cruel y despiadada voluntad a todos sus seguidores, añadiendo a su vez la habilidad de predecir los movimientos de sus adversarios.

Tergovius, como buen seguidor del Arquitecto del destino, tiene a su disposición una buena cantidad de seguidores ocultos de su patrón repartidos en varios planetas del Imperio, y es a su vez el amo indiscutible de la partida de guerra de Los Persecutores del Destino.

Dentro de los Persecutores del Destino, dispone de una guardia personal totalmente acorazada con las temibles armaduras de exterminador, Los Marcadores del Destino, los que hacen su voluntad sin pensárselo dos veces y los que a su vez hacen de capataz contra aquellos que se rebelan contra el mismo Tergovius, haciendo que la partida de guerra tenga casi la misma lealtad que una escuadra de Marines Rúbrica que siguen a sus amos. A su vez, su mano derecha, Hudam el Escupefuegos del Cambio, es quien se encarga en la gran mayoría de casos de llevar a cabo las incursiones hacia los planetas del Imperio para poder satisfacer las necesidades de su amo. Y por último, este está acompañado de su consejero principal, el manipulador y el egocéntrico Mal'malrath, un hechicero del Caos de gran nivel que asegura la lealtad de los concilios de hechiceros (Muchos de los cuales, fueron "comprados" a los Mil Hijos, en el que se puede añadir una cantidad ligeramente superior de marines rúbrica debido a esos hechiceros de esa legión traidora) que tiene a su disposición.

Por ese mismo motivo, Tergovius el Impredecible tiene una cantidad de recursos a considerar, y no es un oponente al que se deba tomar a la ligera.

Visión generalEditar

Para desgracia de la Inquisición, no existen muchos datos acerca de él, ni siquiera de sus orígenes, aunque los rumores de algunos Marines del Caos apuntan a que en el pasado, pudiera tratarse de un Marine procedente de la Legión traidora de los Guerreros de Hierro debido a que en una de las Cruzadas del Cambio llegó a desplegar una gran cantidad de Aniquiladores y de Dreadnoughts del Caos, lo que, en el caso de ser cierto lo que se rumorea, tener un cierto grado de interés por la tecnología y por el fuego de artillería. No obstante, los pocos servocráneos que pudieron apenas tener imágenes del tirano del Cambio, llegaron a obtener un dato de gran importancia.

Aunque algunos de sus seguidores pueden actuar por cuenta propia sin tener en consideración las leyes no escritas de la partida de guerra, desatando sus propios objetivos, una vez cada 99 años, 99 meses, 99 días, 99 horas, 99 minutos y 99 segundos, lo que se puede traducir en una incursión cada casi 110 años, se presenta el Impredecible, no con la fuerza de una partida de guerra, sino con la fuerza de varios capítulos unidos bajo un solo mandato, y es ahí cuando un solo planeta, llegando en la rara ocasión de asaltar un subsector entero, sufre toda la ira del Gran Conspirador. Es ahí cuando las Cruzadas del Cambio se materializan, y cuando eso pasa, cualquier cosa pasa en ese momento, ninguna de ellas buena.

Debido a esa reputación de atacar de forma impredecible cualquier planeta que se le antoje, sus siervos, incluso la mayoría de su guardia personal, tienen algo de incomodidad y miedo en dirigir una palabra a él, principalmente porqué se dice que Tergovius llegó a ser recompensado con una astucia sin igual que llegó a superar en inteligencia a un Señor de la Transformación, aunque en el fondo, muchísimos llegan a cuestionar y a dudar sobre la veracidad de esas palabras, pese a que no es la primera vez que Tergovius haga "callar" a uno de sus seguidores con visiones que hacen enloquecer a aquellos que se atreven a desafiar a él, haciendo que muchos se callen a la hora de hablar sobre los dudosos logros que tiene él.

PersonalidadEditar

Un ser tan longevo como Tergovius que haya recibido muchas recompensas de su patrón, incluyendo la habilidad de convertirse en un psíquico que emplea poderes de telepatía, pero que a su vez, ha tenido la gran suerte de no haberse convertido en un Engendro del Caos, hace que su personalidad sea tan impredecible que este sufre ataques de locura, por no hablar de que en ocasiones, este parece hablar casi de la misma forma que su patrón. Esto hace que por un lado sus seguidores lo toman como un idiota. La situación cambia cuando este tiene un plan, un plan que generalmente se traduce en llevar a cabo una Cruzada del Cambio, aunque también puede implicar en otras actividades, como por ejemplo hacer que ciertos miembros del Imperio cambien de bando, casi siempre de forma sutil e indirecta, o llevar a cabo un sacrificio lo bastante apocalíptico como para, en el caso de que sea un planeta con una gran fuerza militar dentro de él, invocar a criaturas de gran poder, como puede ser, por ejemplo, el temible Señor de la transformación Aetaos'rau'keres.

Cuando eso ocurre, su personalidad se cambia por una muy fría, extremadamente seria, obsesionado conqué sus planes sean perfectos. Pero sobretodo, y teniendo en consideración que ha podido leer la mente de algunos capitanes de los Marines Espaciales los cuales, consiguió convencerles de traicionar al Emperador, es a su vez un estratega lo bastante bueno como para rivalizar con otros Comandantes del Imperio.

En el combate, es un ser que tan solo se presenta para poder ejecutar personalmente a los adversarios a los que él considere dignos de matar con su espada demoníaca personalizada, haciendo que muy pocos en el Imperio tengan una imagen clara del Impredecible.

Equipo Editar

Tergovius el Impredecible va envuelto en una extraña Armadura de Exterminador cubierta de energía disforme, ofreciendo en parte una buena protección debido a su dedicación al Arquitecto del Destino, aunque para su desgracia, dicha armadura queda integrada en su piel debido a su gran exposición en el ojo del terror, lo que hace que ya no tenga rostro facial, aunque si pueda un brillo frío de color azul en sus ojos. A su vez, va armado con un combi-fusión que en lugar de disparar munición normal, dispara munición disforme, entregado a modo de recompensa por su patrón. Y por último, va armado con la espada demonio "Cristal del cambio helado", una espada demonio que tiene la habilidad especial de "congelar" a sus adversarios en fragmentos de cristal, matando al instante al desafortunado que sufra el roce de su artefacto personal.

Dicha espada, no obstante, tiene la desventaja de que el poder descongelante solo lo puede efectuar a un adversario, haciendo que Tergovius diriga con mucho cuidado ese poder. Aun así, sigue siendo tan temible como cualquier otra espada demonio, aunque en lugar de tener la esencia de un Señor de la Transformación, tiene la esencia de un conjunto de descontentos y enfurecidos Horrores Rosas que hacen que la rebeldía contra su maestro, aunque no imposible y menos letal, si bastante complicado de entorpecer sus movimientos.

Igual se dice que debido a un pacto especial con esos horrores rosas, dichos demonios pueden, y siempre y cuando queden sastifechos con los sacrificios exigidos por la espada demonio, hacer que la "muerte" del portador sea fingida, en especial cuando incluso después de que su cabeza fuera cortada como premio de un capítulo de Marines Espaciales, que su cuerpo se duplique de forma sorprendente para formar dos horrores azules los cuales, casi siempre se reunifican cuando pasan los 99 años, 99 meses, 99 días, 99 horas, 99 minutos y 99 segundos exigidos para llevar a cabo la cruzada del Cambio.

Las cruzadas del cambioEditar

Las denominadas cruzadas del cambio son un tipo de cruzada que él mismo desarrolló con el mero hecho de crear unas incursiones lo bastante llamativas para atraer la atención del Arquitecto del Destino, solo con el mero fin de cambiar los planetas del Imperio a voluntad del Gran Conspirador. Estas Cruzadas se realizan una vez cada 99 años, 99 meses, 99 días, 99 horas, 99 minutos y 99 segundos, todo acabado en nueve, incluyendo las unidades de tiempo despreciables, como la milésima o la millonésima de segundo. 

Se dice que fue el propio Tergovius, quien hizo esa costumbre de atacar desde ese periodo de tiempo, como una muestra de respetar en gran medida el número sagrado de su patrón, el nueve. Por ese mismo motivo, incluso algunos hechiceros solitarios dedicados al Gran Conspirador se unen a esta extraña costumbre con el fin de tener una posibilidad de tener un don especial que les haga más fuertes. 

Las cruzadas del cambio pueden llegar casi a traducirse en una invasión demoníaca a gran escala, excepto que las Cruzadas del Cambio son llevadas a cabo por los Persecutores del Destino, la partida de guerra personal de Tergovius que crece y decrece según la fuerza de su patrón, haciendo que en ocasiones, su partida de guerra pueda llegar a tener una fuerza lo bastante potente como para poner a prueba a varios capítulos al mismo tiempo, por no hablar de que huestes flamígeras del Señor del Cambio acompañan a dichos mortales para convertir el mundo, casi siempre en un Mundo Demoníaco Letal del que se pueden ver como cráteres de fuego multicolor brotan del suelo, por no hablar de que tentáculos de color rosa, azul o incluso multicolor, emergen del suelo, junto con ciertas fauces en el suelo para devorar a los pobres desgraciados que se atreven a aventurarse ahí. 

Las cruzadas del Cambio solo tienen un objetivo. Traer el cambio, alterar el destino de aquellos que vivan ahí. En otras palabras, traer las maquinaciones a gran escala. Tan solo hubo una vez que llegó a alterar el objetivo de una Cruzada del Cambio, y fue especialmente cuando Tergovius el Impredecible estaba en una gran necesidad de tomar un mundo como suyo propio, usando como base de operaciones un mundo helado que no fue descubierto por el Imperio, y que debido al gran cambio que hizo en ese planeta, junto con el beneficio que traería en respecto a reclutar sus propios hombres desde un lugar tranquilo y sin molestias, dicho planeta fue movido a un punto aleatorio del Ojo del Terror, donde el Impredecible no estaría nervioso por cualquier invasión inesperada del Imperio. Pero por lo demás, las Cruzadas del Cambio tienen como objetivo, perseguir ese destino sea al precio que sea. 

El motivo por el cual Tergovius hace eso, es porqué además de traer la satisfacción de su patrón, con los Hechiceros del Caos que desean más conocimientos a cualquier precio, estos quedan distraídos en búsqueda de cualquier cosa prohibida que le sea de su interés. Por esos puntos, Tergovius puede tener casi por completo la garantía de que dichos hechiceros, aunque luego "desaparezcan" para poder llevar a cabo sus propios planes, volverán a la siguiente cruzada del Cambio, tanto arruinando los planetas Imperiales a los que elije de forma aleatoria e Impredecible como para poder construir un nuevo destino en esos mundos, ya totalmente arruinados. 

Que las Cruzadas del Cambio se hagan de tal forma que casi siempre se resuma en la destrucción de los planetas, no significa que use la fuerza bruta, o que deje que sus seguidores actúen de forma libre. De hecho, Tergovius es tan amante de la estrategia y de la perfección que no es de extrañar que en algunos casos, aunque no en todos, que use estrategia de sus hermanos leales, sorprendiendo incluso a sus contrapatriotas. 

Aunque Tergovius pueda volverse loco debido a la gran cantidad de susurros que tiene debido a las muchas recompensas de su patrón, aunque él mismo pueda tener una vida en el cual, muchos de los cuales, es cuestionada por sus seguidores, lo que jamás se le debe cuestionar es la eficacia que tiene para hacer la guerra adaptándose a las costumbres del Arquitecto del Destino. 

Por ese mismo motivo, los Persecutores del Destino también fueron otra de las muchas partidas de guerra que participaron en la 13ª Cruzada Negra de Abbadon, siendo ese único caso con el que rompieron la costumbre de iniciar una Cruzada del Cambio para llevar a cabo un objetivo común. La destrucción del Imperio. 

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.