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Khorne medio sin fondo

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Tartarus es el lugar donde se desarrolla el videojuego Warhammer 40,000: Dawn of War. Era un planeta imperial que fue sitiado por los Orkos, y en un momento dado, fue donde cinco fuerzas distintas se enfrentaron: los Orkos, la Guardia Imperial, los Marines Espaciales del Caos de la Legión Alfa, los Eldar del Mundo Astronave Biel-Tan y los Marines Espaciales del Capítulo de los Cuervos Sangrientos.

Terreno y climaEditar

El planeta estaba compuesto por ciudades muy pobladas que se encuentran entre grandes bosques, y tenía, por lo menos, un río de gran tamaño. Todo el agua había sido bombeada de un valle inundado, de modo que se pudiera usar como el lugar de construcción de la capital del planeta, Lloovre Marr. Más tarde, cuando llegaron los Cuervos Sangrientos, notaron que la tierra alrededor de Lloovre Marr estaba tan saturada de sangre que era suficiente como para convertir esa zona en un pantano.

HistoriaEditar

En Tartarus había existido una muy antigua colonia humana, establecida aproximadamente desde la Gran Cruzada. Sin embargo, un poderoso Demonio de Khorne, que emergía desde la Disformidad cada tres mil años, había aparecido allí y seducido a toda la población a los cultos del Caos. En respuesta a esto, la Vidente Eldar Macha del Mundo Astronave Biel-tan acudió junto con un ejército para detener esta amenaza. Macha sostenía que era su deber vencer y atrapar al Demonio, y más tarde, suprimir su reaparición cada tres mil años. En la batalla, los Guardianes Eldar tenían la tarea de mantener a raya a la horda de herejes y a los Desangradores, mientras Macha contenía una tormenta de Disformidad y el Avatar de Khaine de su Mundo Astronave luchaba contra el Príncipe Demonio. Al final, los Eldar salieron victoriosos del encuentro, pero el precio de la victoria fue alto, su Avatar. Macha encerró al Demonio en una piedra llamada Maledictum, que luego escondieron en el planeta. Para estar seguros de que el Maledictum no caería en manos equivocadas, la ubicación solo podría ser descubierta a través de una serie de pistas y acertijos, y sería necesaria una llave para desbloquear su poder.

En la misma época de este primer incidente, un pequeño grupo de Marines Espaciales de los Guardianes de la Muerte, que acompañaban al Inquisidor Jhordine del Ordo Xenos, recibió la orden de recuperar el arma del Avatar, la "Muerte Aullante". Lograron hallarla, aunque estaba rota en pedazos, y un Capitán de los Cuervos Sangrientos que formaba parte de la escuadra consiguió coger un pedazo. Después de que el equipo escapara, el trozo recuperado fue utilizado en la construcción del Martillo Demonio Rompedioses. Todos los registros de ésta operación fueron borrados por la Inquisición. Tartarus sería recolonizado 300 años más tarde, y tratado como un planeta nuevo.

Durante los siglos, la nueva colonia en Tartarus se defendió ella sola, y salió victoriosa de algunas invasiones Orkas y de piratas hasta el 999.M41. Pero, por desgracia, el demonio del Maledictum empezó a influenciar otra vez a la población, inspirando miedo y herejía, incluyendo a muchos miembros de la Guardia Imperial y las Fuerzas de Defensa Planetaria de Tartarus. Más tarde, una excavación imperial encontró un marcador (una de las pistas que los Eldar habían dejado) y la noticia se dispersó rápido. De esta forma, la Legión Alfa, liderada por el Hechicero Sindri Myr y el Campeón del Caos Lord Bale, trataron de sacar provecho del Maledictum, y provocaron que los Orkos atacaran el planeta para encubrir su búsqueda. La inquisición y los Eldar también pusieron manos a la obra.

Fue durante la fallida defensa del espaciopuerto del planeta cuando los Cuervos Sangrientos llegaron al planeta y empezó a hacerse retirar a las fuerzas Orkas. Dirigidos por el Capitán Gabriel Angelos, ayudaron a derrotar a los Orkos. Después de una batalla, Angelos discutió con el Inquisidor Mordecai Toth, que quería obligarle a abandonar el planeta con los Cuervos Sangrientos por culpa de una cercana Tormenta de Disformidad. Determinado a borrar todo el Caos del planeta, Angelos rechazó y continuó buscando a los Marines traidores. Tiempo después, cuando supo sobre el Maledictum, comenzó también una búsqueda para destruir el artefacto. Durante esa búsqueda, tuvo que enfrentarse a los Eldar del Mundo Astronave Biel-Tan, liderados por la Vidente Macha, quien quería defender el artefacto a cualquier costo, y gracias a esa distracción mutua, Sindri robó la llave del Maledictum. Los Cuervos Sangrientos atacaron rápidamente a la Legión Alfa, que pretendía liberar al Demonio. Como parte de su plan, Sindri escapó, dejando que Angelos matará a el líder de la Legión en el planeta, Lord Bale. El Bibliotecario de la 3º Compañía de los Cuervos Sangrientos, Isador Akios, corrupto por Sindri, robó el Maledictum y huyó, solo para que después Sindri le venciera y quitara el Maledictum. Sindri dejó a Isador junto a algunas tropas de Caos para que distrajera a los Cuervos Sangrientos mientras el llevaba a cabo una ceremonia para su ascensión a Príncipe Demonio. Luego, Angelos mató en un duelo a Akios y utilizó su muerte como un ejemplo para los traidores.

Gabriel angelos cuervos sangrientos

Gabriel con su Martillo Demonio, el Rompedioses, regalado por el Inquisidor Toth.

Más tarde, mientras los Cuervos Sangrientos se movían para atacar a los restos de la Legión Alfa, Toth se disculpó con Angelos, por creer que él era el manchado por el Caos. Aunque Akios había sido el herético, Toth sospechaba de Angelos por sus acciones en Cyrene. Simultáneamente, Toth le confió su arma a Angelos, el Martillo Demonio Rompedioses. Mientras tanto, Sindri usó el Maledictum para ascender a Príncipe Demonio, aunque, ayudado por Toth y los restantes Eldar de la Vidente Macha, los Cuervos Sangrientos expulsaron a la Legión Alfa y mataron a Sindri.

Pese a las desesperadas advertencias de Macha, Angelos destruyó el Maledictum con el Rompedioses, creyendo que destruiría al Demonio que habitaba en él. Macha proclamó que solo les había condenado a todos y partió.

Mientras Toth y los Cuervos Sangrientos escapaban de la Tormenta de la Disformidad, Angelos se encontró con el Demonio del Maledictum. El Demonio reveló a Angelos que Tartarus era solo un altar y que todas las muertes desde la invasión Orka habían sido un sacrificio para él. Tras haberle liberado y fortalecido sin siquiera saberlo, el Demonio permitió escapar a Angelos con vida.

Antes de eso, toda la población del planeta, incluyendo a las fuerzas de defensa planetaria, fueron evacuados, gracias a las naves de los Cuervos Sangrientos. El planeta recibió toda la furia de la Tormenta Disforme, y desde entonces no se sabe nada sobre él.

El planeta estaba casi destruido y prácticamente toda la población se había visto infectada por la sangre corrupta que recorría el subsuelo como una serie de ríos subterráneos.

FuentesEditar

Extraído, traducido y adaptado de Lexicanum Inglés y Wikihammer 40K UK.

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