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Perperauplex, Mundo Corona de la Dinastia Razhir.

41º Milenio.

Día 5 del mes 3º después del despertar.

Planeta Perperauplex

Perperauplex, Mundo Corona de la Dinastia Razhir

Habia pasado muy poco tiempo desde su despertar en las camaras de éxtasis. De los centenares de sistemas subyugados a su causa, apenas varias decenas de ellos tenian escasa actividad, y muchos menos eran los que poseían una independencia plena para comunicarse con él... sus mundos, antes frios, helados debido a sus pobres estrellas, estaban repletos de vida, vida que nunca debía de haberse formado, seres abominables que ignoraban la existencia de los verdaderos dueños de la galaxia; nosotros los Necrontyr.

Rhaz-Thuraz oteó una vez mas el horizonte helado de Perperauplex, Mundo Corona de la Dinastia Razhir, desde los amplios ventanales de su inmenso palacio, que se alzaba como un mausoleo inmortal en medio de la necropolis como un simbolo de autoridad, majestuosidad y definitivamente de poder. Los cielos apenas habían cambiado, el blanco y frio panorama le seguia provocando una sensación de dominación allá donde le alcanzaba la vista. Solo una cosa le atormentaba, algo que no tenía nada que ver con todos los problemas tecnicos que se habían producido con la comunicación con sus otros Mundos Necropolis, tampoco con la destrucción total de todo un complejo de extasis donde esperaban miles de guerreros a ser despertados, e incluso ni siquiera estaba preocupado por la desapárición de su Némesor despues de mas de sesenta millones de años. Era algo que que iva mas allá de todos esos sucesos que al fin y al cavo, podían ser solucionados sin demasiado esfuerzo y eran de esperar después de los largos milenios.

Una flota de unos extraños seres con una tecnología relativamente avanzada, había aterrizado deliberadamente en su estimado planeta, los informadores necrones habían estudiado meticulosamente los movimientos de esta incursión, sin encontrar ninguna información en el registro Necrontyr sobre esta forma de vida, al parecer no vinculada a los Eldar. Sin embargo, gracias a la avanzada tecnología de su mausoleo y a la dedicación plena de la corte de criptecnologos, Rhaz-Thuraz pudo averiguar que se trataba de unos seres a los que se les solía denominar "Tau". Estos, se dedicaban a analizar Perperauplex y con exito, habían catalogado una pequeña rama del Mundo Necropolis, profanando sus planicies, mancillando el nombre de su Dinastia y firmando a su vez su sentencia de muerte...

Rhaz-Thuraz despertó de su ensimismamiento, cuando uno de los lideres de su corte irrumpió en sus aposentos y se arrodilló ante él. Se trataba de la figura inconfundible de Iz-Rhaz, con su carcasa dorada, quien ostentaba una legión de inmortales a los que llamaba con orgullo los "Mirada Serena".

- Mi Phaeron, la despreciable forma de vida Tau se ha asentado cerca del polo norte planetario, en el desierto helado de Norplex, al oeste de los acantilados de hielo. Nos hemos mantenido al margen como ordenasteis hasta ahora y no se han percatado de nuestro despertar.

- Perfecto, ya era hora de que esos Tau dejaran de pulular por mi Corona. Prepara a los "Mirada Serena" y llevalos hasta el acantilado de los Eones, hazles creer que nuestros huespedes que nos alzaremos desde allí -contestó Rhaz-Thuraz, dando a entender que tenía un riguroso plan, como siempre.

- Sí, mi Phaeron. En dos dias estaremos preparados para atacar, esperaremos vuestra orden.

Seguidamente, Iz-Rhaz se apoyó en su báculo de luz y se levantó poco a poco, para dar media vuelta y desaparecer tras las puertas de los aposentos de su señor, dejando una estela verdosa proveniente de su capa, intacta a pesar de los siglos.

Rhaz-Thuraz lo siguió con la vista hasta que la estela desapareció por completo, recordando así las innumerables victorias que habian sucedido hace mas de sesenta millones de años, con la misma marca verde de Iz-Rhaz y los "Mirada Serena". Después de unos segundos de cortesia, volvió de nuevo la vista a sus ventanales, oteando el horizonte helado de Perperauplex.

Razhir-Rhaz, Mausoleo de la Dinastía Razhir

Día 6 del mes 3º después del despertar

Apenas unos instantes antes de que la estrella azul Plexion iluminase con su tenue luz los inmensos pinaculos de los monolitos de Razhir-Rhaz, el mausoleo de la Dinastia Razhir, el Phaeron comenzaba su proyecto para purgar su planeta de la forma de vida Tau que había eclipsado la gloria Necrontyr durante demasiado tiempo.

Rhaz-Thuraz caminaba a paso rapido por los lobregos pasillos de la vasta necropolis, acompañado por sus cinco necroguardias y Kateph, el criptecnologo mas avanzado de su corte. Con breves ordenes varios sistemas de éxtasis se ivan activando, hasta la actualidad tan solo un 15% de su Necropolis había despertado, y desgraciadamente un 35% había sido destruido, por lo tanto, se disponía a despertar el 50% restante y organizarlos para atacar. Cuando hubo terminado de activar todos los mecanismos de reanimación acudió a su corte y reunió a los mas competentes en una sala especifica para ello.

Los diferentes lideres y criptecnologos ivan presentando sus respetos al Phaeron conforme entraban en la gran sala de reuniones del mausoleo. Seguidamente tomaban asiento alrededor de la gran mesa en la que cada uno conservaba su posición ganada a pulso sesenta millones de años atrás. Comenzaron una conversación larga e intensa sobre los diferentes sucesos que habían acontecido estos ultimos meses, solucionando problemas técnicos y repartiendo tareas de organización de la necropolis, pero sin llegar a la conclusión de quién debía ser el proximo Némesor, ya que el anterior había desaparecido misteriosamente. Un tema culminaba y pronto se debatía uno nuevo hasta que llego el momento de organizar el ataque hacia la forma de vida Tau que había mancillado deliberadamente el planeta con su simple presencia.

- Ya he mandado a Iz hacia los acantilados de hielo, quien esperará allí a mi orden para que sus "Mirada Serena" realicen un ataque total contra el asentamiento Tau y cuando estos concentren toda su atención en la contención de las tropas de Iz-Rhaz, atacaremos por la retaguardia enemiga atravesando los desiertos de hielo guiando a los guerreros necron hasta el corazón de sus fuerzas. Su tecnología no es menospreciable, pero nada comparada con la nuestra, nosotros somos el poder, nosotros somos la galaxia -culminó el Phaeron la conversación. La reunión acabó poco después tras que toda la corte, asintiera ante sus metálicas palabras.

Mientras tanto, poco a poco miles de guerreros necrones despertaban de sus cámaras de éxtasis, reanimados por la matriz de energía que encendía sus circuitos y al unisono, programados para ello, se ivan alineando en las planicies y hangares de la necropolis armados con sus temibles rifles gauss, dispuestos a marchar por su Phaeron. Las arcas fantasma se deslizaban repletas de guerreros por las inmediaciónes de la capital e incluso varios acechantes de la Triarca, que eligieron Perperauplex como lugar de descanso se prepararon para el inminente ataque.

Perperauplex, inmediaciones del asentamiento Tau.

Día del 7 mes 3º después del despertar.

Después de dos dias de camino hasta el polo norte planetario, dando un gran rodeo para que los Tau no se percatasen de su presencia, Iz-Rhaz mantenia a sus "Mirada Serena" tras el acantilado de los Eones, un inmenso escarpado que daba paso al desierto helado, tal y como había ordenado su Phaeron. Además, por suerte para él, unas olvidadas cámaras de éstasis que albergaban a varias decenas de destructores se conservaban incactas, por lo que podría activarlas en el momento oportuno y aprovechar el ansia de destrucción de estos "hermanos", por llamarlos de alguna manera, para acabar con la forma de vida Tau.

Iz esperaba la orden de Rhaz-Thuraz para atravesar los tuneles necrones que atravesaban el acantilado de los Eones y atacar por sorpresa a los Tau, haciendoles creer que su origen de despertar se encontraba en esta zona, dando via libre al Phaeron y sus tropas para llegar hasta el fondo del asentamiento. Pronto la espera terminó y el comandante de los "Mirada Serena" recibió las ordenes codificadas, provenientes de la calculadora mente de Rhaz-Thuraz.

El lider, penetró entonces en el complejo de éxtasis abandonado, y se dispuso a activa
Centinela Tau

Centinela Tau

r las camaras donde los destructores "dormian", a la vez que informaba de la situación actual de Perperauplex y la prioridad de aniquilar a la forma de vida Tau. Agradecidos por su despertar sin hacer demasiadas preguntas los destructores salieron del complejo deslizandose sobre el terreno helado con sus plataformas graviticas y alineandose junto con los "Mirada Serena", ansiosos por entrar en combate.

Poco después, Iz-Rhaz daba una nueva orden, y las disciplinadas lineas de inmortales flanqueadas por decenas de destructores, atravesaron los pasos subterraneos del acantilado de los Eones, avistando asi, el asentamiento de la forma de vida Tau, que se encontraba a los pies de unas grandes montañas al frente del desierto helado.

Los centinelas Tau, pronto dieron la alarma al observar como en el horizonte proximo, una linea de necrones se avalanzaba impasible sobre sus defensas. Y rápidamente un contingente de guerreros del fuego, acompañado por droides de combate, apareció desde un bunker cercano, con tal de contener la primera oleada de las fuerzas de Iz-Rhaz.

El comandante Tau pronto hizo su aparición, ataviado con una compleja armadura de combate y acompañado por sus mejores hombres igual de acorazados. Comenzó a dar ordenes aqui y allá, recorriendo la mayor parte del asentamiento con la intención de dar moral y movilizar a sus tropas.

Iz-Rhaz avanzaba lenta pero contundentemente hacia las defensas Tau, flanqueado por los destructores su ataque era mas potente de lo que en un principio parecía, sin embargo, las tropas de la forma de vida Tau daban bastantes dificultades y sus "Mirada Serena" cada vez perdían mas fuelle. El asentamiento pronto se convirtió en un campo de batalla y centenares de guerreros del fuego disparando sus rifles de inducción se agolpaban en las inmediaciones enfrentandose a los inmortales que no cesaban de disparar su fuego gauss. Poco después, varios vehiculos de armamento pesado Tau, despegaron y consolidaron posiciones poniendoselo mas dificil a Iz-Rhaz y sus "Mirada Serena". El comandante Tau había concentrado el fuego en ellos y sin darse cuenta estaba favoreciendo el ataque necrón, pues mientras tanto Rhaz-Thuraz y su ejercito avanzaban a toda velocidad, atravesando el desierto helado hacia su asentamiento, que reunía a sus fuerzas en la zona norte para contener la marea de necrones liderada por Iz.

- El comandante enemigo ha caido en la trampa.- Murmuro el Phaeron, casi para si mismo. Una costumbre adoptada en vida, que ahora le perseguia a pesar de los milenios.

Necron arrastrandose

Guerrero necrón abatido por fuego Tau

Rhaz-Thuraz ya observaba el asentamiento de la forma de vida Tau desde su plataforma de mando catacumba, falanges formadas por miles de guerreros necrones aguardaban la orden de su Phaeron, para culminar la obra que decantaría la batalla a su favor. Cuando lanzo la orden de ataque a la retaguardia de su enemigo, las arcas fantasma atravesaron la escasa distancia que les separaba de las defensas Tau a toda velocidad, descargando toda la potencia de los rifles gauss sobre las escotillas de defensa. Varios acechantes de la triarca comenzaron a causar estragos en los blindados enemigos, que perecieron ante las inminentes rafagas de rayos de calor que emanaban estos gigantes metalicos, sin dar tregua alguna.

Los miles de guerreros necrón se avalanzaron sobre las escasas fuerzas Tau de la zona sur del complejo, y comenzaron a disparar sus rifles gauss sin piedad, demostrando el poder de la Dinastia Razhir y purgando las almas de esos pobres desgraciados, de vez en cuando unas cuantas armaduras de combate daban algun que otro que hacer a las tropas del Phaeron, pero Kateph, liderando una de las falanges de guerreros a bordo de un arca fantasma, neutralizaba rapidamente estos contratiempos, con la increible dureza de su lanza mística.

Tau guerreros casta fuego BN

Guerreros del fuego Tau, defendiendo el asentamiento

El comandante Tau, pronto se dio cuenta de su error, cuando las arcas fantasma, desembarcaban filas y filas de guerreros en retaguardia y consolidaban posiciones a modo de nexo de reparación. Era demasiado tarde para retroceder y en un vano intento, replegó sus tropas cediendo terreno a Iz-Rhaz, que aún aguantaba al norte del complejo.

El Phaeron descendio desde su plataforma de mando y pisó tierra firme, la maniobra de pinza que había planeado, funcionaba a la perfección. Pronto comenzo a avanzar en el campo de batalla dando ordenes a sus lugartenientes y movilizando el ataque, que hacía replegarse a las fuerzas Tau en un pequeño bunker al este del asentamiento.

Tras varias horas de batalla Rhaz-Thuraz se reunió con Iz-Rhaz cerca de la ultima defensa de los Tau. El campo de batalla estaba totalmente desolado, los restos de chatarra y desechos organicos, provocados por el fuego gauss abarcaban todo a la vista, e innumerables nubes de humo se alzaban hasta el cielo. Las bajas provocadas eran innumerables, sin duda era una gran victoria pues todos los necrones que habían sido abatidos, en pocos meses serian reparados y servirian de nuevo a la causa del Phaeron.

- Mi Phaeron, la forma de vida Tau ha sido practicamente neutralizada, solicito permiso para realizar un ultimo ataque...

No terminó la frase cuando el comandante Tau, rendía sus ultimas fuerzas a la Dinastía Razhir, saliendo del complejo con todos sus soldados, solicitando una audiencia con el lider de los necrones. Pronto el comandante Tau, fué separado de sus soldados, a los que poco después les esperaría un dramático fin, a manos de algún guerrero necron. Desarmado, lo escoltaron hasta el lugar donde Rhaz-Thuraz dirigía el ataque.

Rodeado de necroguardias el comandante Tau comenzo a hablar, sin embargo hasta que los reguladores de voz e idioma se adaptaron, el Phaeron no entendió nada.

- Repite. -dijo el Phaeron.

- Nuestra flota será vengada necrón, nuestros hermanos cruzaran la galaxia y vuestro planeta será destruido -balbuceaba el comandante.

- Vosotros, que os idolatrais presumiendo de una eficaz tecnología, creyendo así que el destino de la galaxia esta en vuestras manos... Debeis saber, que yo soy Rhaz-Thuraz, Phaeron de la honorable Dinastia Razhir, y he combatido en innumerables batallas a eones de vuestra existencia. Os escondeis bajo armaduras de combate y os creeis dueños del poder, nosotros somos armaduras de combate y ostentamos el poder.

Seguidamente, el Phaeron alzo su báculo de luz y la oscuridad se hizo sobre el comandante Tau.

Rhaz-Thuraz 17:32 22 mar 2012 (UTC)

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