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Desenlace de un diario.Editar

-....A pesar de todo ello, mis objetivos siempre han sido promiscuo a un desenlace fatal para los enemigos en la campaña...Entrada número doce del diario del inquisidor Inra Tyrian del Ordo Xenos...Servo-Cráneo, desactivado.- El apagado del rojo que emitía el ojo izquierdo del Servo-Cráneo afirmaba que la orden había sido cumplida. A pesar de la calma que parecía presentar, estaba bastante nervioso. Siempre he sido alguien peculiar, inclusive dentro del Ordo Xenos, ya fuese por mi pelo largo castaño hasta los hombros, el hecho de que mi gabardina me tapase el rostro hasta la nariz, a pesar de que la gabardina residía bajo un peto y unas hombreras se notaba demasiado la gabardina de tela gruesa. A pesar de todo, a diferencia de muchos inquisidores, en vez de llevar grebas llevaba unas botas largas de cuero forjado y reforzado lo que solía salir de la armadura estándar del Hordo. A pesar de todo, llevaba unos guanteletes que, a pesar de su peso, eran bastante cómodos de llevar. 


A la hora de salir de mi camarote para dirigirme al discurso que efectuaría junto a los oficiales de las tropas de asedio puestas bajo mi mando podía notar como el ambiente se ponía mas denso entre las tropas que iban de un lugar para otro apresurados ante la inminente salida de la disformidad.  El ruido del los metales de la nave podía hacer que cualquier persona fuese intimidada por una situación así, ya que lidiar en el mantenimiento de la nave no era algo fácil. 


-¡Señor inquisidor Tyrian, coronel del 247 de Cadia.!- Ante mi vista podía apreciar como el coronel y su escuadra de mando me saludaban, entre ellos se notaba el temor de estar a la vista de un inquisidor.

-Coronel....No tenemos tiempo para formalidades...Un planeta entero está siendo asediado por Eldars, lo que actualmente el planeta es un polvorín..-El coronel como el comisario se sintieron bastante ofendidos por mi falta de respeto, en cambio, el resto de la escuadra de mando ya se esperaba una reacción así.

- El discurso no se dará solo coronel....Quiero que sus tropas estén atentas a lo que diré, pues no pienso repetir dos veces...-El coronel asintió, entrando antes en la sala de discursos que realmente era el desembarcadero donde había casi tres millones de soldados imperiales listos para un asedio que podría durar varios años. Cuando me dispuse a andar el comisario entró a mi paso conmigo, dejando el resto de la escuadra de mando en el pasillo. 


Cuando nos encontrábamos enfrente a todo el regimiento desplegado, el coronel y el resto de oficiales podíamos notar el poco ánimo de las tropas por el simple hecho de tener que enfrentarse a los desconocido.-Soldados de la guardia imperiales, hombres y mujeres que han venido a servir al Imperio y al Trono dorado de Terra, lo que tenemos ante nosotros no es una invasión orka de estos populares y despreciables xenos, el asalto viene de los mismísimos Eldars, en menos de una semana tomaron Tlight XVII, acabando con los principales núcleos defensivos del planeta y la mayoría de la estructura de mando. El lugar donde vais a combatir se trata de un mundo colmena, por lo que es de vital importancia volver a tomar el planeta. Este regimiento se ha escogido específicamente por su alta tasa de efectivos especializados en el combate urbano, en este planeta habrá nulo apoyo de vehículos pesados ya que lo mas seguro es que los eldars usen sus tácticas rastreras para acabar con nosotros. Contaréis con apoyo de vehículos ligeros tales como Centauros para despliegue de tropas en las zonas mas abiertas, Sentinels para el apoyo ligero y como vehículos de apoyo contra fortificaciones tendremos los Griffon. Todos estos vehículos están a un número muy reducido, y vuestras principales operaciones son de capturar y mantener posiciones.


El plan cuenta con tres partes;


1) Será desplegado el 80% del regimiento dejando un 20% en reserva. El  despliegue será desde naves de desembarco pesados que luego servirán de apoyo durante las primeras horas de la fase. Cada pelotón de tres unidades tendrá un objetivo, ya sea el de mantener una posición o de comprobar el estado de los daños de un Manofactorum. 


2) Una vez completada la primera parte de la operación, se desplegará el resto de tropas en reserva y los vehículos de apoyo ligero. Por ahora solo mantendremos la posición en la colmena principal donde un 40% del regimiento mantendrá la posición y se encargará de reclutar nuevos efectivos de la población local y FDP presente. El resto de regimiento junto a las vehículos de apoyo se encargarán de avanzar en forma de arco por el mundo colmena, saturando a los Xenos. 


3) Una vez restaurada el orden del planeta y los xenos expulsados nos encargaremos con todos los efectivos disponibles de reactivar las operaciones de trabajo y seguridad del planeta. Un trabajo que podría llevar años. 


Para esta operación necesitaréis equipamiento ligero, por lo que tan solo disponéis de una armadura antifrag formado por un peto y casco ligero. A su vez, vuestra arma estándar será el rifle láser Voss, que os concederá mayor movimiento y cadencia de disparo en movimiento y a la hora de ir a las coberturas. Finalmente, cada soldado estará equipado con una mascarilla de gas que filtrará el aire contaminado convirtiéndolo en aire purificado. 


Oficiales de la guardia, tenéis dos horas para embarcar a vuestras tropas asignadas en las naves correspondientes.- Y así, mande a miles de almas a una muerte segura.

Sangran IgualEditar

El sargento cayó primero, el muy imbécil intentó acabar con el brujo eldar con sus manos, para solo acabar con la mandibula desencajada de un golpe limpio del brujo...Pero no había tiempo para pensar, reaccioné tan rápido como pude y sin pensarlo dos veces golpeé con la culata de mi rifle láser a la espalda del brujo, una vez yacía en el suelo tan solo hizo falta vaciar el cargador en su cabeza, suficiente como para acabar con el. El combate no había terminado, toda nuestra escuadra estaba en una sangrienta batalla cuerpo a cuerpo contra los eldars, cuando me quise dar cuenta uno de esos eldars se lanzó a mi, cayendo los dos al suelo incapacitados de nuestras armas. Los primeros puñetazos del eldar fueron bestiales, casi rompiéndome la mascarilla, por lo que le golpeé con lo que tenía mas cerca, un casco de a saber que escoria muerta. El eldar fue derribado de un solo golpe con el casco, subiéndome encima de el y golpeándole una y otra vez con el casco recogido anteriormente hasta dejar al descubierto el rostro del eldar chillando y maldiciéndome. Las explosiones y el ruido de las armas estaban por doquier en esta zona, habíamos sido enviados para morir y no pensaba morir sin llevarme a unos cuantos antes. Cuando del eldar solo quedo un rostro partido y desfigurado casi toda mi escuadra ya había sido aniquilado, así pues decidí lanzarme a otro de los eldar, con un cuchillo de combate en mano y lanzando insultos que ofenderían a muchos de los presentes. Un eldar, una mujer eldar de hecho, intentó derribarme de culatazo con su arma shuriken dándome en el hombro, por desgracia para ella, mi mano alcanzó su cuello por lo que caí encima de ella, no habló, no me maldició y ni siquiera se defendió segundos antes de empujar el cuchillo en su garganta hasta dejarlo incrustado. Ya no quedaba nadie mas, solo el teniente y el cabo mirándome horrorizados como estaba empapado de sangre de los eldars y como se escuchaba carcajadas dentro de mascarilla. -¡Soldado levántate y ven tene...-La voz del teniente fue cortada al igual que su garganta por los tiros de un ultimo eldar escondido entre las ruinas, el cabo murió por los proyectiles segundos después debido a su lenta reacción. A diferencia de ellos, solo escuchar las balas saldré a la primera cobertura, que,para mi desgracia, daba a un pequeño barranco de menos de un metro cayendo entre restos de lo que fue antes un vehículo. Tardé varios segundos en volver a situación, ya que, al otro lado se escuchaba a una escuadra entera de guardianes eldars, no me quedaban armas, solo mis dos ultimas granadas. 


Sin escuadra, sin vida, sin moral, ni siquiera creía en El Emperador, pero iba a hacer algo por el bien de la operación, quité las anillas de ambas granadas, subí al vehículo, era verdad, eran unos listillos cabrones, uno de ellos ya se percató de mi presencia y abrió fuego contra mi, antes de caer derribado por las balas, salté a ellos.Un buen final para alguien como yo. Soy Recles, soldado del 247 de Cadia y estos son mis ultimos minutos sirviendo al Emperador

Temor a lo desconocido.Editar

-¿Entonces las bandas fueron apresuradas al saqueo en los niveles superiores.?-Dije de mientras trasteaba con una arcana arma de fuego a dos manos.


-Así es...Recuerdo aún los constantes disparos entre Arbitres y chusma durante horas. Era un maldito infierno.-Comentó un hombre mayor, el hecho de que tenga a una niña entre sus brazos de no mas de seis años me hace pensar si abandonar el grupo a su suerte o si quedarme. 



-¿Sabes como va ese trasto.? No he visto ningún soldado llevar alguna vez una arma así.- Me decía la mujer que encontré junto al hombre y la niña, una mujer de pelo corto, su pelo rojo como el fuego me tenía pendiente a constantes pensamientos no muy buenos ciertamente....



-Si, bueno....Cuando estaba en Kimeras anaranjadas solíamos usar estas armas, me pregunto donde estará el resto...-Lo sabía realmente, la mayoría fueron al saqueo como la mayoría de bandas del submundo.



-¿Crees que podrías acabar con uno de "ellos".?- Decía un chico, rondaría los quince años, tiene una mascara de filtración típica del sector industrial, por lo que que era fácil saber de donde venía.



-Lo dudo mucho, si es verdad que las cosas están tan chunga arriba como mucho lo podré usar para defendernos de los saqueadores o de los mutantes.-Comentaba de mientras me subía el pañuelo que me cubría la parte inferior de mi rostro hasta llegar a la nariz, supongo que para este grupo era perfecta la idea de ir con un hombre con aspecto de militar como yo.



-Antes comentaste que formabas parte de una banda,¿eras otro asesino.?-Me decía la mujer en un tono arrogante, el hombre mayor la empezó a mirar, no se si serían familiares o no, pero desde luego no quiere pelearse conmigo por culpa de ella


-Si, estábamos en un constante conflicto con la banda de Alas Torcidas.-Les comentaba de mientras dejaba el rifle automático apoyado en el suelo y entre mis piernas a modo de que sujetaba el cañón con mis manos. 



-Realmente tengo que saber si vas a estar con nosotros si la cosa se pone mala....-Comentó otra vez el hombre mayor, tendría seguramente unos cincuenta años o así. 



-Realmente, no lo haría, sois un grupo poco equilibrado, ni siquiera se si echaréis a correr cuando lleguen los saqueadores o me degollaréis cuando esté durmiendo para robarme el arma.- A este punto de la conversación, el pobre hombre y el chaval ya se estaban preocupando, menos la mujer que se mantenía firme.- En cambio..-Señalé a la niña que tenía durmiendo entre sus brazos el hombre.- Pienso quedarme solo para proteger a la niña, nadie se merece que el arruinen la vida así.



-Eres un hombre de corazón....Que el Emperador te tenga en su protección.-Dijo el hombre de mientras sonreía.


-Mejor que afine mi puntería, solo me quedan nueve balas y en el peor de los casos lo usaré en ustedes, no pienso dejar que la escoria os torture durante días.- La realidad era dura, no pensaba negar en ningún solo momento que iba a dejar que tanto el chaval como la niña que ahora estaban bajo mi protección cayesen en las manos de basura.


-¿Estás diciendo que piensas matarnos antes de que nos cojan.?-Preguntó la mujer, parece no gustarle mi estilo pero seguramente si estuviese en mi situación pensaría igual...


-No se si nos has visto, pero solo tenemos un arma, no podemos huir con una niña, tampoco podemos luchar y aún menos pienso dejar que acabeis siendo pasto de las bandas.- La chica dejó de mirarme al instante de mientras apretaba los dientes. 


En ese momento se escucharon motores de vehículos en la zona, todos a su vez nos pusimos en alerta menos el hombre que miró a la mujer, ambos asintieron de modo que la mujer fue a dirección a mi y el hombre con la niña en brazos aún empezó a andar en la dirección contraria, no pasó mucho hasta que el chaval fue atrás de el.


-Sabes que vamos a tener que ganar tiempo...¿Verdad.?-Le dije a la mujer, ahora que estaba de pie junto a mi pude verla por completo, no mediría mas de 1,74 y era algo morena. A diferencia de los otros dos, ella tenía una camiseta de tirantes y los pantalones típicos del uniforme de la fabrica además de unas botas de cuero muy mal cuidadas. 


-Si, la verdad es que si. Aunque si te digo la verdad, junto duraríamos mas que con ellos. Por cierto,me llamo Erika.-Se cruzó de brazos tras hablar.


-A mi me llaman Spell.-Saqué del bolsillo de la chaqueta una pistola láser ofreciendo el arma a Erika.- Toma, en su momento se lo robe a uno de los militares. No pasará mas de unos minutos hasta que encuentren a esos tres.


Ella recogió mi arma, estuvo mirándola y revisándola de mientras me hablaba.-Si, quizás si aprovechamos el tiempo que se entretengan con ellos podríamos usarlo para escapar del Submundo antes de que vaya para peor.-Una vez dicho esto, se giró para mirarme, sus ojos eran marrones, y no se por que diablos tenía bastantes cicatrices.


-Podríamos tardar varios semanas en escapar de aquí, sin contar de que todos los trenes y naves hayan partido ya o estén 

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