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- Día 1 -Editar

He decidido escribir esto para pensar en todo lo que está pasando y asimilarlo..... Ayer , sobre altas horas de la noche, escuché explosiones que irrumpieron seguramente al este de la ciudad. Mis súplicas se habían hecho realidad, podría por fin escapar de la opresión imperial. Hacía meses que escuché que un gran número de insurgente  tenían la intención de derrocar al gobierno del planeta. Esta situación era perfecta para poder salir a la luz, con las fuerzas del planeta apunto de ser derrotadas, y con la baja moral por la hambre y el terror hacia la ira del Emperador muerto mi culto, el trabajo de mi vida, podría salir a la luz.  Tan rápido como pude, en esa misma noche, fui a ponerme una vieja túnica de cuero, vestimenta que solía utilizar en las quedadas y rituales secretos del Culto a Caos. Aparentemente, este estaba desgastada, llena de estrellas de ocho puntas y con pergaminos donde delataban frases en honra a los Dioses del caos. Una vez puesta, abrí lo que era mi cama con una vieja y oxidada hoz que usaba en el trabajo, tras abrir la cama, recogí lo que era mi mascara de rituales, una mascara de cuero que cubría toda mi cabeza con mismísimo cuero humano, el pico de esta estaba hecho con huesos pulidos de la misma persona de la piel. En la misma posición que se encontraba esta mascara, algo mas a su izquierda, había una daga para rituales que enfundé en el cinturón de la túnica.  Cuando bajé al primer piso , encendí un candelabro con el que luego prendí en llamas  a la cocina llena de aceite. Tenía que salir tan rápido como pudiese y encontrarme con el resto de mis hermanos del culto. Recuerdo que los fuegos de el pueblo me hacían sentirme feliz por la masacre que se estaría cometiendo en esta y las almas que obtendrían sus Dioses. Paso mas de una hora caminando, hasta que al fin llegué a la ciénaga, andando cansado entre los arboles de esta, pude ver un fuego, mis hermanos ya estaban hay.

Todos tenían sus túnicas, pero ninguno compartíamos los mismos rezos y mascaras. La mayoría tenían mascaras de gas , encapuchados y murmurando entre ellos , pero faltaban dos hermanos. Sin mas demora , les pregunte, - ¿ Donde está el resto. ?- Uno de ellos, Alexander , que tenía un tono de piel extremadamente pálido y unos ojos blancos , me contesto con esa voz distorsionada  por la mascara. - Han sido objetivo de las fuerzas imperiales durante este mes , pero ahora podemos aumentar el culto con los bandidos, insurgentes y los guardias traidores. -



Recuerdo que los que estábamos presentes , hablamos durante unas dos horas, cuando al fin decidimos marchar sobre el pueblo. Eramos unos 16 hombres, y una chica que tenía un voto de silencio. 



Cuando llegamos a la ciudad , no había nada que tomar ni que matar , pero , cuando aparecimos los moribundos y heridos de ambos bandos nos pedían ayuda , sin pensarlo mucho , les ofrecimos ayuda , pero a cambio de que ahora solo sirvieran a Caos, en el estado de estos heridos, no podían hacer otra cosa que aceptar. Hasta el amanecer he estado curando moribundos y sacrificando los que se negaban a unirse, y  ahora escribo estas palabras....Ahora me dispongo a dormir, mañana continuaré el diario. Espero seguir vivo en nombre de los Dioses oscuros. 

- Día 2 -Editar

Hemos estado toda la mañana buscando entre los cadáveres buscando cosas útiles , sobre todo armas y blindaje... He mandado a que los nuevos integrantes imperiales que matasen a los que se negaban unirse a nosotros y tintasen su armadura con la sangre. Alexander ha encontrado algo, un cañón láser , y el resto han encontrado varios vehículos...En cuanto a mi nuevo rifle láser , he estado varias horas quitando la águila imperial,  el hueco que ha dejado lo he cubierto con piel de un oficial de la guardia. Somos uno 60, o al menos lo rozamos, anoche, lo poco que dormí en ese tiempo mis hermanos del culto crearon un estandarte, " Bautismo de fuego , muéstranos tu odio." A todos nos ha gustado , ya que se ha escrito sobre la piel del gobernador del pueblo, otro perro del imperio que cae sobre nuestra inevitable marcha. Esta noche  partimos al pueblo que queda a unos kilómetros de aquí, les daremos la oportunidad de unirse a nosotros o arder ante nosotros.

Durante la tarde formamos una estrella de ocho puntas con la sangre, en cada punta, un cadáver. Hemos cogido tanta comida y municiones como hemos encontrado. Ahora mismo están reforzando las camionetas con planchas de metal  y subiendo a estas las armas y armaduras que harían falta para nuestros futuros hermanos. 



Ahora mismo me acaba de llamar Alexander, por lo que veo , ha dejado su vieja túnica para ponerse el uniforme de uno de los soldados imperiales, estas, son de un marrón suave, aunque la de Alexander tenía salpicaduras de sangre por todos lados y la armadura corporal, en el centro, tenía una gran estrella de ocho puntas. Me ha dejado otro uniforme parecido, así que sin dudarlo me lo he puesto y he dado mi túnica a uno de los imperiales que ha mostrado mucha devoción a Nurgle, colocándose un torso humano sobre su espalda. El uniforme me queda bastante bien, seguramente la escoria que lo llevase tendría mi talla, he tintado los pantalones y la camisa con la sangre de algunos insurgentes, la armadura conserva su gris pero ahora es adornado con estrellas del Caos.  Ahora mismo vamos a partir hacia el pueblo, por lo que seguiré escribiendo esto mas tarde. 

- Día 4 -Editar

Ha pasado algo de tiempo desde la ultima vez que escribí algo, desde luego ahora tengo mucho que contar. El pueblo que planeamos asaltar resistió mas de lo esperado, con fuerzas imperiales, no mas de un pelotón de esos soldados mal entrenados. Tras un largo tiroteo, el cañón láser acabó con la mayoría de cobertura del enemigo por lo que acabamos terminando el asalto con una pelea cuerpo a cuerpo con los pocos que quedaban. Solo hemos perdido seis hombres, dos imperiales se nos han unido, y como hicimos antaño, estos han pintando su armadura y sus ropajes con la sangre de sus antiguos camaradas. Ayer, cuando estaba llegando la noche , un culto de Nurgle pareció llegar del norte, unos cuarenta hombres se nos han unido, lo mejor es que tienen una chimera , aunque esta esté corrompida por Nurgle lo podremos usar como punta de lanza en los siguientes asaltos. Mañana celebraremos una caza de cráneos, decidiremos quien será el señor campeón de entre todos nosotros. Mañana iré yo también con la espada de uno de los sargentos del pelotón asentado aquí, Alexander también irá , así que seguramente tendremos que luchar. Que el Caos me guíe.



Entre otras cosas, hemos conseguido la comida de los granjeros del pueblo y un Bolter pesado de los imperiales.



Por lo demás , nuestros hermanos celebran la victoria con el vino y la cerveza que han encontrado en el bar del pueblo , otros en cambio están arreglando su equipamiento y mejorando los camiones. De los fieles de Nurgle hay otro aspirante a campeón que se presentará, un tal Pavel, tiene una guadaña y sus vestimentas apestan a muerte, será un hueso duro de roer si me enfrento a el.  Algunos hermanos del culto quieren invocar demonios con las almas de los heridos y capturados que estamos consiguiendo. Ahora me dispongo a decorar la espada de energía de la que ya hable anteriormente , cambiaré la empuñadura por algunos huesos que curtiré del antiguo propietario, seguramente también lo cubra con piel. Por ahora termino el diario aquí   

- Día 5 - Editar

Esta mañana....He sido proclamado Campeón de todos estos hombres, pero esas imágenes y esas batallas, ¿será esto lo que me espera con los imperiales?, ¿mis enemigos correrán la misma suerte. ? 

En el primer combate, Pavel, el paladín de Nurgle, abrió de un solo golpe en canal a Alexander. En mi primer combate, luché con uno de los primeros imperiales que se nos unió en el primer asalto. Empuñaba también una espada, pero no era de energía como la mía, tras un intercambio de golpes en las espadas de un solo sablazo lo decapité. El combate, fue tan divertido y el orgullo de haber podido matarlo, arrebatarle la vida de esa forma me daba una gran satisfacción. El siguiente combate sería contra Pavel, tenía una venganza pendiente contra ese fiel de Nurgle. Entramos en el circulo de nuevo, el circulo estaba hecho de sangre y si, efectivamente, tenía ocho puntas .Pavel, era un hombre bastante gordo, pero eso seguramente por las infecciones que su Dios le habría ofrecido.Cuando el combate empezó recuerdo que lo primero que hizo fue intentar partirme de arriba a abajo, con lo lento que era no fue demasiado difícil evitar el golpe, en el estado de íra que me encontraba, seguramente por puro reflejo, le corté los dos brazos podridos que tenía, seguidamente su cabeza fue separado de su cuerpo al igual que sus brazos. Los guerreros....Mis guerreros, gritaron por mi victoria, tanto los de Nurgle, como los  traidores imperiales y los cultistas, todos me aceptaron como su nuevo jefe. Ahora que soy el campeón de este grupo , tengo planeado buscar una bruja atrapada en una ciudad imperial, ya estamos lo suficientemente armados como para poder entrar y liberar la bruja, y si es posible, ofrecer las vidas de los inocentes a los Dioses y buscar nuevas tropas. Que Caos nos guíe. 

- Día 6 -Editar

He madrugado bastante, quería que mis hombres se equipasen las armaduras y las tintasen todas con la sangre de sus enemigos. Los de Nurgle se han ido, seguramente sobre la noche, de todos modos no importa, no quería lidiar con esa escoria mucho tiempo. Somos un total de unos 87 hombres y mujeres, la mayoría de nosotros hemos decidido unirnos a Khorne, pero un número muy reducido a decidido adorar a Tzeentch, por lo que mas que nunca necesitaremos a esa bruja, con las armas que tenemos y los vehículos la ciudad podría caer en un día, tal vez menos. He tallado varios signos de Khorne en las hombreras de mi armadura, ahora totalmente roja como mis ropajes, ahora en mi casco tengo una cresta de puntas de acero, en la parte delantera del casco un símbolo en honor a Khorne tallado con mi propia espada. 

Hace una hora mandé a dos de los soldados con mas experiencia en mecánica que tenía a mirar la chimera, no se que diablos habrá pasado pero cuando entraron en esta, un extraño liquido empezó a emerger de sus ojos, para cuando me di cuenta ambos no eran mas que meros recipientes de enfermedades para Nurgle, al menos pueden usar el vehículo, pero no pienso meter a mas hombres a no ser que lo quieran hacer ellos voluntariamente.... Teniendo ahora nuevos servidores de Nurgle, y una buena cantidad de fieles a Khorne espero que los pocos brujos que tenemos puedan guiarnos a los flancos de la ciudad imperial. Esta noche iremos a atacar a algunos pueblos en busca de nuevos miembros y mas vehículos. Que Caos nos guíe.  

- Día 11 - Editar

Hace tres días que comenzamos la batalla por la ciudad, ha pasado bastante desde la ultima vez que escribí.  La escoria leal apenas a podido sostener su moral, aún menos poder luchar contra nosotros. Fué bastante fácil entrar, uno de los más devotos de mis hombres estallo un vehículo lleno de explosivos contra las puertas de la ciudad, los civiles, los guardias, niños, mujeres y hombres, todo por igual chillaba entre los fuegos causados por la gran cantidad de explosivo. Pero claro, no se iban a quedar quietos por eso tuvimos que actuar rápido, junto mis mejores hombres me adentre abriendo fuego contra todo superviviente, soldados o no nadie podía sobrevivir, recuerdo que cuando vacíe el cargador de mi pistola automática varias mujeres y unos niños yacían delante de mi. No me iba a poner llorar por ellos, la sangre estaba derramada y Khorne se estaría deleitando, con mi espada en mi mano izquierda me abalancé violentamente contra un soldado propinándole un tajo con la espada en el pecho, un grito declaró su muerte y sufrimiento. Mis hombres también estaban dando muerte a la poca resistencia que quedaba en la puerta, por lo tanto los vehículos tuvieron vía libre para entrar mas adentro de la ciudad.


Encargué a algunos de mis guardias personales encontrar a la bruja, el resto de mi guardia personal irían junto a mi en busca del coronel que se escondía como una rata seguramente en el edificio central. Recuerdo que en nuestro avance eliminamos muchos soldados, pero no era el momento de entretenerse con el deleite  personal, tenía el objetivo bien puesto y cumplirlo nos ayudaría a todos en la conquista del continente. Muchos civiles se nos unieron, ya fuesen cultos que trabajaban bajo las sombras o el descontento popular, la fuerza se incremento con bastante carne de cañón. El problema llegó cuando llegamos a la plaza central, donde la mayoría de soldados resistían, oleada tras oleada de mis soldados iban con Fé siega por Khorne, pero esos desgraciados no se daban cuenta que no podrían llegar con esos bolters pesados abriendo fuego. La cosa cambió totalmente, cuando un devoto se estalló con granadas de fusión en una de las barricadas,  con el humo y el olor a carne ardiendo fue fácil poder entrar. Lo que parecía sencillo se convirtió en una brutal batalla a cuerpo cuerpo, mis mejores hombres no tardaron en eliminar a la guardia personal del coronel, pero la batalla no había terminado, pero una vez el coronel capturado sus tropas serían diezmadas. Ordené que lo llevasen ante mi, y una vez terminado el combate, que llamasen a todos sus hermanos y ahora nuevos devotos. 


En la plaza, entre el humo de los cuerpos ardiendo, los cadáveres y los heridos chillando y agonizando, estaban mis soldados mirándome, los civiles apreciando la situación. Entre gritos del público, colgamos al coronel. pero no sin antes de apropiarme de su gabardina negra, ahora tintada con su sangre. Una vez el coronel colgado en el estandarte de su regimiento, asigne a mi guardia personal que se encargasen de uniformar a las nuevas tropas. 


Ya somos bastantes, y no quiero un ejercito desorganizado, crearé una cadena de mando con campeones que serán los mas devotos y fuertes de entre mis filas. Pero tenía algo pendiente, la bruja, de mientras escribo esto espero que venga, según me han contado, es una fiel del asqueroso Slaanesh, pero tiene información que me interesa...... Que Caos nos guie. 

- Las cosas cambian  -Editar

Hace tres días que comenzamos la batalla por la ciudad, ha pasado bastante desde la ultima vez que escribí.  La escoria leal apenas a podido sostener su moral, aún menos poder luchar contra nosotros. Fué bastante fácil entrar, uno de los más devotos de mis hombres estallo un vehículo lleno de explosivos contra las puertas de la ciudad, los civiles, los guardias, niños, mujeres y hombres, todo por igual chillaba entre los fuegos causados por la gran cantidad de explosivo. Pero claro, no se iban a quedar quietos por eso tuvimos que actuar rápido, junto mis mejores hombres me adentre abriendo fuego contra todo superviviente, soldados o no nadie podía sobrevivir, recuerdo que cuando vacíe el cargador de mi pistola automática varias mujeres y unos niños yacían delante de mi. No me iba a poner llorar por ellos, la sangre estaba derramada y Khorne se estaría deleitando, con mi espada en mi mano izquierda me abalancé violentamente contra un soldado propinándole un tajo con la espada en el pecho, un grito declaró su muerte y sufrimiento. Mis hombres también estaban dando muerte a la poca resistencia que quedaba en la puerta, por lo tanto los vehículos tuvieron vía libre para entrar mas adentro de la ciudad.


Encargué a algunos de mis guardias personales encontrar a la bruja, el resto de mi guardia personal irían junto a mi en busca del coronel que se escondía como una rata seguramente en el edificio central. Recuerdo que en nuestro avance eliminamos muchos soldados, pero no era el momento de entretenerse con el deleite  personal, tenía el objetivo bien puesto y cumplirlo nos ayudaría a todos en la conquista del continente. Muchos civiles se nos unieron, ya fuesen cultos que trabajaban bajo las sombras o el descontento popular, la fuerza se incremento con bastante carne de cañón. El problema llegó cuando llegamos a la plaza central, donde la mayoría de soldados resistían, oleada tras oleada de mis soldados iban con Fé siega por Khorne, pero esos desgraciados no se daban cuenta que no podrían llegar con esos bolters pesados abriendo fuego. La cosa cambió totalmente, cuando un devoto se estalló con granadas de fusión en una de las barricadas,  con el humo y el olor a carne ardiendo fue fácil poder entrar. Lo que parecía sencillo se convirtió en una brutal batalla a cuerpo cuerpo, mis mejores hombres no tardaron en eliminar a la guardia personal del coronel, pero la batalla no había terminado, pero una vez el coronel capturado sus tropas serían diezmadas. Ordené que lo llevasen ante mi, y una vez terminado el combate, que llamasen a todos sus hermanos y ahora nuevos devotos. 


En la plaza, entre el humo de los cuerpos ardiendo, los cadáveres y los heridos chillando y agonizando, estaban mis soldados mirándome, los civiles apreciando la situación. Entre gritos del público, colgamos al coronel. pero no sin antes de apropiarme de su gabardina negra, ahora tintada con su sangre. Una vez el coronel colgado en el estandarte de su regimiento, asigne a mi guardia personal que se encargasen de uniformar a las nuevas tropas. 


Ya somos bastantes, y no quiero un ejercito desorganizado, crearé una cadena de mando con campeones que serán los mas devotos y fuertes de entre mis filas. Pero tenía algo pendiente, la bruja, de mientras escribo esto espero que venga, según me han contado, es una fiel del asqueroso Slaanesh, pero tiene información que me interesa...... Que Caos nos guie. 


- Las cosas cambian  -Editar sección -¿ Esta cosa funciona. ?-  Sonó una vez algo distorsionada, esto era debido a la mascara de gas que en el momento tenía puesta. -Parece que si....He decidido dejar el diario, no es muy seguro dejar mis pensamientos en un lugar donde cualquiera los pueda ver, estoy grabando todo esto con el nuevo implante que uno de los cirujanos imperiales me ha hecho. Es un ojo cyborg, realmente no sirve mucho mas que para grabar y tener un puntero láser, pero me gusta.- Se escuchó abrir una puerta de forma agresiva de fondo, eran dos de mis hombres. Estaban uniformados ambos con ropas rojas, una armadura que solo cubría el torso, ambos rojos, unas hombres igualmente rojas, realmente toda la armadura era roja... -¿ Que queréis. ?- Irrumpí en un tono arrogante, no me gusta que me molesten en mis momentos de reflexionar..


-Jefe, ya tenemos la bruja y está esperando audiencia con usted.- Dijo uno de ellos, el mas joven, Gaask creo que se llamaba, tenía un casco de uno de los soldados imperiales, a diferencia de su armadura esta era gris por lo que resaltaba frente su armadura tintada de rojo.


- Muy bien...¿ Y a que diablos espera para decirle que entre. ?- Dije de mientras apoyaba mis piernas en el escritorio que se encontraba enfrente de mi. La gabardina negra con manchas de sangre que le arrebate al coronel rozaba el suelo, ya que me encontraba inclinado en la silla. 


El chico, Gaask mediría sobre el metro 90, algo mas bajo que yo. Pelo castaño y ojos marrones, lo he visto cargar una espada, la hoja no es muy afilada y está muy dañada. También llevaba una pistola automática, como el resto de la escuadra. 


No lo he visto adorar a ningún Dios, por lo que supongo que será un simple renegado de la guardia del planeta, ya que se maneja bastante bien en el combate. Fue uno de los dos soldados que asigne para la búsqueda de la bruja durante el combate de la ciudad, y por lo que se dio muerte a varios soldados bien equipados. Es de mis hombres mas recientes en mi escuadra personal. 


Cuando el otro herético dejo pasar a la bruja, era mas o menos lo que esperaba de una tipaja de Slaanesh. 


Tenía el pelo largo y azul, los labios eran igualmente morados, al igual que las pupilas de sus ojos, bastante raros la verdad. Tenía una túnica negra, pero dejaba su parte delante al descubierto, en su torso tenía una armadura negra, el pecho derecho al descubierto, ...Tenía unas grebas negras también. 


-Bueno....Aquí me tienes "señor"....- Me dijo la bruja, tenía una voz dulce pero a la vez arrogante, tal vez con un aire a la mía. 


-¿ Me hablas así sabiendo que te podría abrir en canal. ?- No pensaba que ni de coña dejaría que me hablasen de esa forma delante de mis hombres. 


- Ambos sabemos que me necesitas...y...además, puede hacer mas cosas aparte de darte información.- Que esperar de un fiel de Slaanesh que excepto insinuaciones y perversión la verdad.


- Calla y atiende bruja, se que puedes invocar demonios sacrificando a vidas humanas, solo por eso estás aquí. 


La bruja sonrió un poco y se cruzó de brazos, Gaask y el otro apuntaron sus armas contra la bruja, nunca se sabe que puede pasar con aliados de Slaanesh. 


- ¿ Que tal si les dices a tus "amigos" que nos dejen solos. ?- 


Con un movimiento de la mano, ambos hombres salieron de la habitación dejándome asolas con la bruja, dejé una mano dentro de mi gabardina, cerca de mi pistola automática. La bruja se sentó en la mesa de hierro, no muy lejos de mis pies apoyados en esta. 

- Día 22 - Editar

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