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La Purga de Espandor es el nombre que recibe la operación llevada a cabo por un contingente de Ultramarines en el planeta Espandor, un planeta de escasa población compuesto básicamente de espesos bosques y complejos agrícolas dispersos situado en el Segmentum Ultima.

HistoriaEditar

La milicia local había descubierto un nido tiránido en las profundidades del bosque, totalmente aislado, aunque cada día se iba haciendo más fuerte y más grande. Varias comunidades cercanas ya habían sido devastadas y las criaturas estaban cerca de alcanzar un número masivo de entes. Solo era cuestión de tiempo que se hicieran demasiado poderosas como para poder frenarlas. Cassius reunió a los guerreros que durante más tiempo habían combatido contra los Tiránidos y, junto con el Capitán Severus Agemman, empezó a entrenarlos en el combate en equipo y en el uso de las armas especiales que mejor funcionaban contra el peligro tiránido.

Tiranidos mundo


Al llegar a Espandor, aún más comunidades habían sido arrasadas por los Tiránidos y las fuerzas de defensa locales se veían incapaces de eliminar a las criaturas cuando se retiraban al interior del bosque por miedo de caer en una emboscada. Los Ultramarines aterrizaron cerca de Cuenca de Konor, uno de los complejos agrícolas más grandes de Espandor y, por el momento, refugio de la aterrorizada población del planeta. Cassius organizó de inmediato a sus guerreros en tres destacamentos y, junto con el Capitán Agemman, los lideró al lugar del ataque tiránido más reciente. Gracias a un áuspex modificado para detectar los rastros de feromonas tiránidas, los Ultramarines lograron rastrear a los alienígenas hasta los más recónditos rincones del bosque. Siguieron el rastro durante muchos kilómetros hasta que al final llegaron ante una descomunal estructura bioorgánica entremezclada con los árboles parecida a una enorme colmena. Unas criaturas tiránidas chirriantes surgieron de la colmena y atacaron a los Ultramarines, pero, debido a los lanzallamas y a las ráfagas contenidas de bólter pesado, los alienígenas se vieron obligados a retirarse y los guerreros de los Ultramarines los persiguieron hasta el interior de la propia colmena.

Un laberinto de muerteEditar

Dentro se extendía un laberinto de túneles hechos de un material gelatinoso y viscoso que proporcionaba un sinfín de escondites para las criaturas tiránidas. Los Ultramarines fueron abriéndose paso con coraje y honor hacia el centro de la colmena aniquilando y quemando todo lo que se encontraban a su paso. En el corazón de la colmena descubrieron un ser herido que obviamente aún seguía actuando como una especie de monstruoso líder de los alienígenas. Lo único que había impedido a los Tiránidos extenderse por toda la superficie del planeta era el estado lisiado de la criatura, aunque los monstruos alienígenas que la protegían eran brutalmente feroces. Los Ultramarines se abrieron paso a diestra y siniestra por entre aquellas monstruosidades y fue el propio Capitán Agemman el que acabó con la criatura líder. La experiencia obtenida en previos enfrentamientos contra los Tiránidos resultó ser de suma utilidad, ya que cada guerrero sabía exactamente por dónde atacar a sus enemigos para causarles el máximo daño y conocía muy bien el modo de actuar de los alienígenas. Tal era su destreza y tan bien entrenados estaban que en toda la batalla no se perdió ni a un solo guerrero. Después de exterminar a los alienígenas, se destruyó la colmena (y toda la zona de los alrededores) mediante un bombardeo orbital concentrado para garantizar que no quedara rastro alguno de los Tiránidos.

ConclusiónEditar

A su regreso a Macragge, nadie dudó de la valía de los veteranos de las Guerras Tiránidas y todos los señores reconocieron formalmente su incorporación al Codex Astartes.

La experiencia obtenida en los combates contra los Tiránidos no tardó en pasar a formar parte del entrenamiento de todos los Marines Espaciales de los Ultramarines y, desde entonces, a los que destacan en este campo se los asigna a unidades que probablemente se vean obligadas a combatir contra los Tiránidos para que así terminen de perfeccionar sus capacidades.

Fuentes Editar

  • White Dwarf nº 305 (Edición estadounidense).
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