FANDOM


Khorne medio sin fondo

Cerberus el Rebañacráneos, mascota de los Poderes Ruinosos, patrocina este espacio para honrar a sus demoníacos señores. Pulsa sobre él y te introducirá en los misterios del Caos.

¡Sangre para el Dios de la Sangre! ¡Visitas para los artículos del Caos!


Caos tzeentch gargatuloth principe demonio

Ghargatuloth, Príncipe Demonio de Tzeentch

Un Príncipe Demonio de Tzeentch era un antiguo ser mortal que, tras haber obtenido el favor del Dios del Cambio, ha sido recompensado con la demonicidad en forma de poderoso Príncipe Demonio, abandonado los restos de su anterior cuerpo y obteniendo un poder que los sitúa muy por encima del resto de siervos de su manipulador amo.

DescripciónEditar

Donde otras entidades de Tzeentch solo pueden existir fuera de la disformidad por breves periodos de tiempo, evaporándose de la existencia cuando la tormenta de la magia del cambio disminuye, los Príncipes Demonios pueden sostener sus formas corpóreas llevando a cabo campañas continuas de locura y terror. Cada ardiente guerra llevada a cabo y cada ritual de sacrificio promulgado es otro golpe a las cuerdas del destino. Esto alimenta la esencia del Príncipe Demonio, manteniéndolo en el plano material y llenándolo de energía para sus hechizos que abarcan estrellas.

Para un hechicero de los Mil Hijos, la apoteosis de su servicio al Gran Conspirador es obtener la inmortalidad como Príncipe Demonio. El último fragmento de su alma mortal, ya deformado por siglos de sádica manipulación hacia otros, está sumido en una turbulenta oscuridad sin retorno. Su carne es desgarrada por la energía del Caos, su cuerpo crece en enormes proporciones para dar cabida a una masiva oleada de materia empírica pura. Los músculos sobresalen a lo largo de las alargadas extremidades y las manos giran en garras que gotean con magia. Gran parte de su armadura y armamento es absorbido por su nueva forma. Las runas y glifos de Tzeentch que decoran su equipo se incrustan en los tendones donde vibran con un bestial vigor.

Esta metamorfosis hace que el Príncipe Demonio sea completamente irreconocible de la criatura viviente que alguna vez fue. Su piel adquiere colores más agradables para el Cambiador de Formas, volviéndose intensamente brillantes, terriblemente oscuros o adquiriendo variados matices en sus fluctuantes configuraciones. Su propia carne cambia entre la translucidez y la opacidad absoluta, cuernos curvados y articulaciones espinadas brotan del cuerpo del Príncipe Demonio. En algunos príncipes Demonio crecen grandes alas de piel con las que se elevan a través de los cielos de la batalla; otros desarrollan una capa posterior de tentáculos ondulantes. Cambios aún más esotéricos pueden tomar forma en un Príncipe Demonio: sombras que arden como el fuego más oscuro y deforman todo lo que tocan, o rayos de luz de colores indescriptibles que perforan la delgada capa de cordura que protege el alma de un mortal de la mirada del Príncipe Demonio.

Aunque su recientemente descubierto poder es inmenso, todavía hay otros seres a quienes los Príncipes Demonios llaman maestro. Magnus el Rojo comanda a muchos Príncipes Demonios, siendo sus caudillos de guerra más poderosos y sirviendo como miembros de su Reharti mientras lideran los diferentes cultos de su Legión en ardientes guerras contra el Imperio. El aura de magia pura que emana de un Príncipe Demonio vigoriza a los guerreros que luchan junto a él, dándoles destellos del futuro y susurros de conocimiento demoníaco. La misma existencia de un Príncipe Demonio es una manifestación del poder dado por Tzeentch, siendo la presencia del Arquitecto del Destino manifiesta en el campo de batalla. Las plantas se marchitan y mutan en grotescas anomalías; la piel de los soldados enemigos se abre hacia atrás para exponer sus retorcidos músculos mientras sufren escalofríos, el revestimiento de los vehículos de adamantium y las fortificaciones de ferrocemento estallan en crujientes bocas que gritan de angustia cuando el Príncipe Demonio se acerca.

Equipo y poderesEditar

Las armas que llevan un Príncipe Demonio son adecuadas para su monstruosa forma. Donde el Hechicero alguna vez pudo haber manejado una vara arcana o una espada hechizada, un Príncipe Demonio inicia su matanza armado con una espada o un hacha fabricada con material de la Disformidad. Oleadas de corrupción son expulsadas con cada balanceo de dicha arma, pudiendo separar el presente del pasado y del futuro, acabando con la existencia de un campeón enemigo o borrando su propio ser. Otros llevan a cabo su carnicería con sus garras, cortando filas enteras de víctimas, rociando torrentes de sangre que se encienden como fuego disforme. Estos Príncipes Demonios al servicio del Rey Carmesí son maestros de la maldición psíquica, con solo gruñir una palabra pueden romper un ejército enemigo con horribles mutaciones o abrir un portal al olvido de la disformidad. En caso de que un Príncipe demonio caiga de alguna manera en batalla, su existencia persiste en la Disformidad, ya que están atados para siempre a su Dios Patrón. Por la voluntad de Tzeentch y por el poder de su eterno odio pueden regresar al plano material para terminar su trabajo y perseguir a los enemigos que se atrevieron a desafiarlos.

Príncipes demonio de Tzeentch conocidosEditar

FuentesEditar

  • Codex Mil Hijos (8ª Edición)
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.