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Portaplagas Nocivo Guardia de la Muerte 8ª Edición ilustración

Los Portaplagas Nocivos (Noxious Blightbringers en inglés) son guerreros de la Legión Traidora de la Guardia de la Muerte que anuncian su llegada con sus enormes campanas de plaga malditas.

DescripciónEditar

El retorcido tañido de monstruosas campanas anuncia la llegada del Portaplagas Nocivo. Con cada lacerante repique, astillas de locura y desesperanza se clavan en la mente de los enemigos, como una fiebre del alma que drena la vitalidad, dejándoles casi catatónicos ante la muerte.

Heraldos de pestilencia y miseria, los Portaplagas Nocivos caminan solemnes por delante del avance de la Guardia de la Muerte. Proclaman la llegada de los hijos de Mortarion con el tañer de sus infernales e inmensas campanas de plaga malditas, cuyas campanadas resuenan al mismo tiempo a través de la realidad y la Disformidad.

El principal papel de los Portaplagas Nocivos es sembrar la consternación y la debilidad entre las filas enemigas. La disonancia del tañido de sus campanas lanza ondas de entropía a través del campo de batalla para golpear no sólo los sentidos físicos del enemigo, sino también sus almas. Las bendiciones de Nurgle se manifiestan allí donde chocan las ondas de las campanas: cada atronadora campanada agota al enemigo un poco más, y extiende la enfermedad y la corrupción. La voluntad de luchar del enemigo se ve erosionada mientras sus músculos se descomponen y las fuerzas lo abandonan. Su fe y convicción se resquebrajan con grietas de duda. Los órganos y los huesos se estremecen y se tornan verdosos y enmohecidos.

A distancias cortas, los tañidos empíricos que emiten los Portaplagas Nocivos atormentan a los psíquicos enemigos. Estos desafortunados no sólo deben lidiar con las violentas ondas que amenazan con superar sus firmemente controladas habilidades, sino que también deben afrontar la corrupción de los mismos poderes que blanden. Hambrientos gusanos disformes se arrastran hasta la existencia a través de la mente de aquellos psíquicos que muestran debilidad, devorando con ansia la cordura de sus nuevos anfitriones hasta que la víctima se vuelve irrevocablemente loca.

Mientras que el sonido de las campanas de plaga malditas corroe el espíritu de los enemigos de la Guardia de la Muerte, infunde una nueva vitalidad en los propios guerreros de la Legión. Siempre que siguen a los Portaplagas Nocivos a la batalla, los hijos de Mortarion se mueven con un vigor que desentona con sus podridos corpachones, haciendo rechinar las junturas oxidadas y bamboleando sus tripas mientras avanzan con pasos pesados hacia el combate.

Obtener una campana de plaga es un gran honor, otorgado por el mismo Mortarion sólo a los más crueles y corruptos de sus hijos. Poderosos guerreros por derecho propio, cada Portaplagas Nocivo se convierte en un cáncer viviente que se deleita con la propagación de la enfermedad y el dolor. Apartando a golpes a sus oponentes, los Portaplagas Nocivos intentan clavarse lo más profundamente que pueden en las líneas enemigas, a fin de aplastar mejor su espíritu con el tañido de sus horribles campanas.

Toda Compañía de Plaga cuenta con Portaplagas Nocivos entre sus filas, pero son especialmente numerosos en los Vectoriums de la Tercera. Partidas de guerra tales como el Coro Pútrido o el Roer Lacerante rara vez marchan a la guerra sin dos o tres Portaplagas Nocivos como heraldos de su presencia en el campo de batalla, mientras que Lord Gothax el Lúgubre es conocido por asegurarse de que siete Portaplagas le acompañen como su séquito en todo momento, siempre marchando pesadamente junto a su maestro. En los extenuantes asedios y picadoras de carne favorecidos por la 3ª Compañía de Plaga, las ondas de choque entrópicas desatadas por las campanas de miseria son inestimables. Minan la moral del enemigo a la vez que refuerzan a la Guardia de la Muerte, garantizando que cuando uno de los dos bandos finalmente se venga abajo, no sea el de los hijos de Mortarion.

El Patio de los TañidosEditar

Perdido profundamente dentro de los pantanos de la perdición del Planeta de la Plaga se encuentra el Patio de los Tañidos. Esta fortaleza-factoría resuena con una constante cacofonía, pues es aquí donde se forjan las campanas de miseria. El Patio de los Tañidos es un intersticio, un espacio que existe en el mismo borde de la Disformidad. Dentro, unos monótonos herreros demoníacos forjan las campanas malditas a partir de los gritos de psíquicos moribundos, grabando en su superficie runas de locura y miseria bajo la atenta mirada de la Guardia Repicante de Lord Gothax.

ArmamentoEditar

Cada Portaplagas Nocivo va armado con servoarmadura, campana de plaga maldita, pistola de plasma, granadas de plaga y granadas perforantes.

MiniaturaEditar

  • 8ª Edición.

FuentesEditar

  • Codex: Guardia de la Muerte (8ª Edición).
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