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Khorne medio sin fondo

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El Planeta de la Plaga es un Mundo Demoníaco gobernado por el Primarca Demonio Mortarion y donde reside actualmente la Legión Traidora de la Guardia de la Muerte.

OrígenesEditar

Tras la muerte de Horus y el fin de la Herejía, el Caos fue rechazado por toda la galaxia, hasta obligarlo a refugiarse en la pústula abierta conocida como el Ojo del Terror. Mortarion y su Guardia de la Muerte también se retiraron allí, pero no en desorden, como muchas de las otras Legiones Traidoras. Incluso en su condenación, la resistencia de la Guardia de la Muerte seguía vigente, y bajo la dirección de su señor se replegó hasta el Ojo intacta, rechazando una y otra vez a los Marines Espaciales Leales y a los regimientos de la Guardia Imperial.

Una vez allí, Mortarion reclamó para sí el mundo que se conocería como el Planeta de la Plaga. Su posición cercana al velo de la realidad era ideal para lanzar nuevos asaltos contra el Imperio y por toda la galaxia. Lo moldeó tan satisfactoriamente y lo defendió tan bien con sus Marines de Plaga que su patrón, Nurgle el Impuro, elevó al Primarca a la demonicidad y le dio lo que el Emperador le había negado: un mundo para él solo. Mortarion se convirtió en el señor supremo de un planeta de veneno, horror y miseria. Había llegado a casa.

DescripciónEditar

Planeta de la Plaga John Blanche

Paisaje del Planeta de la Plaga, por John Blanche.

Desde su elevación a la demonicidad, Mortarion rehizo, conscientemente o no, al Planeta de la Plaga a imagen de Barbarus. Sus ciudadanos se encogen en aldeas infectas en una existencia de pesadilla entre bosques y pantanos putrefactos, sirviendo a sus señores supremos, los campeones de Mortarion y otros elegidos demoníacos de Nurgle que residen en poderosas ciudadelas muy por encima de ellos. Montañas agujereadas por gusanos se alzan hacia los cielos revueltos, con sus laderas cubiertas de abominaciones de plaga que deberían estar muertas pero que se alimentan de carne humana. La Guardia de la Muerte mantiene sus fortalezas en las cimas, al igual que los señores carroñeros de Barbarus gobernaban desde lo alto, deleitándose en la amarga ironía de haberse convertido en los déspotas que antaño lograron deponer.

Las nubes de contagio que envuelven estas fortalezas oxidadas son hostiles a la vida. Nadie excepto la Guardia de la Muerte puede soportar siquiera un hálito de ellas. Además de las brutales baterías de los cañones orbitales que adornan cada cumbre de este mundo, sus vapores nocivos han demostrado ser suficientes para masacrar ejércitos invasores en más de una ocasión.

La enfermedad y la pestilencia son la norma, las nubes de miasma traen contagios y muerte y los enfermos rezan a Nurgle para escapar de su constante agonía. Algunos de ellos son favorecidos y se convierten en Campeones, y entonces luchan entre ellos por la dominación y la oportunidad de convertirse en Príncipes Demonio por derecho propio. Entre los valles supurantes se alzan plataformas triples de hierro oxidado sobre las cuales los campeones tribales luchan por el derecho a unirse a las filas de la Guardia de la Muerte.

Los Marines de Plaga rara vez interfieren en las batallas entre los Campeones, y de hecho los habitantes del planeta no suelen verlos, excepto cuando se selecciona a nuevos Campeones para que luchen junto a los Marines Traidores. Estos, normalmente, pasan la mayor parte del tiempo atendiendo a Mortarion o cumpliendo sus deseos, extendiendo nuevas enfermedades y viajando a otros mundos para llevar las plagas de Nurgle hasta nuevas víctimas.

Al pestilente regazo de su órbita llegan a la deriva las Naves de Plaga, pecios cuya tripulación murió a causa de una infección y que han vagado por la Disformidad hasta ser capturados por la Guardia de la Muerte, reorganizados en Flotas de Plaga y enviados de vuelta a la Disformidad para extender su inmundicia por toda la galaxia. Colgando en órbita hay anillos encadenados de plataformas biomecánicas de defensa y muelles orbitales en los que las Flotas de Plaga maman como moscas sobre un cadáver.

El mundo de Mortarion está lleno de humanos mutados y retorcidos en formas horribles por la enfermedad y la tortura autoinfligida. Algunos esperan atraer la atención de su señor Mortarion con actos de automutilación, pero la mayoría están simplemente atrapados en un ciclo de masoquismo irracional del que no pueden escapar. Estos flagelantes no forman partidas de guerra, sino que vagan por la superficie del Planeta de la Plaga alimentándose de la carne de los guerreros caídos para sobrevivir. Están tan entregados a la idea del autosacrificio que no sienten la menor consideración por su seguridad personal y se arrojan contra el enemigo sin importar sus probabilidades de supervivencia, con tal frenesí que es casi imposible contenerlos. Cuando las naves de Mortarion zarpan hacia la Disformidad, un gran rebaño de estas miserables criaturas son empujadas a bordo para que sus enfermedades puedan extenderse por la galaxia.

Una gran proporción de la población del mundo de Mortarion está formada por Pestigors, Hombres Bestia de Nurgle. Luchan en las partidas de guerra de los Campeones, y cuando estos van a la guerra en las Flotas de Plaga, los Pestigors les acompañan. Están hinchados por las enfermedades y sus pieles están agrietadas y cubiertas de pus y sangre seca. Las moscas zumban en torno a sus cabezas y se multiplican en su carne podrida. Para ellos todo esto son señales del favor de su dios, y presumen abiertamente de la cantidad y gravedad de sus dolencias.

El Planeta de la Plaga está repleto de espantosos espectáculos y lugares de fétido poder. Santuarios de Nurgle, fortalezas reptantes con forma de molusco, factorías de plaga que vomitan niebla tóxica y generadores de escudos alquímicos salpican la superficie del planeta. Por encima de ellos, sin embargo, destacan las siete fortalezas de las Compañías de Plaga, cada una de las cuales gobierna la suya a su repugnante manera. La mayor de todas estas fortificaciones, conocida como la Mansión Negra, se extiende entre los tres picos más altos del Planeta de la Plaga, y sirve como el bastión personal de Mortarion. Las mazmorras y laboratorios de esta pesadilla esconden horrores de lo más oscuro. También se la llama la Torre Susurrante, y se puede llegar hasta ella desde el Jardín de Nurgle en el Reino del Caos.

En el Planeta de la Plaga hay pocos talleres organizados que puedan fabricar vehículos o armas sofisticadas, pero algunos Campeones han tenido la previsión de mantener instalaciones donde reparar o fabricar estos equipos a partir de piezas reutilizadas. Las más importantes son las factorías de dolencias, que producen las armas más virulentas de la Guardia de la Muerte. La mayoría de vehículos y armas pesadas proceden de las Naves de Plaga que se ven atraídas hasta el mundo de Mortarion, y este origen tan aleatorio hace que sus seguidores puedan poseer casi cualquier tipo de vehículo o arma de apoyo.

GaleríaEditar

FuentesEditar

  • Realm of Chaos: The Lost and the Damned (1ª Edición).
  • Index Astartes III.
  • Crusade of Fire (6ª Edición).
  • Hand of Darkness (Audiodrama), por Gav Thorpe.
  • Codex: Guardia de la Muerte (8ª Edición).
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