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Legión de la Cruz de Hierro
El contenido de este artículo pertenece a la saga No Oficial de Balhaus, que ha recibido el Sello de Calidad Wikihammer.

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Nuevo territorio

Nueva disposición colonial de Balhaus tras el 2663 DDF

Se denomina Plan von Stradwich a la estrategia retractiva de Balhaus y abandono de sus colonias de la Elipse para concentrar sus efectivos en un área mínima que pudiera garantizar su defensa ante el avance Tiránido materializado en la Flota Enjambre Tödringen desde el 2663 DDF (078.M42).

HistoriaEditar

El avance Tiránido producido desde la llegada de la Flota Enjambre Tödringen y que dio lugar a los acontecimientos conocidos como Caída de Hergör, Triple Frente y Agonía de Nibelung abrieron un debate de urgencia en el Weisering de Balhaus motivado por las grandes pérdidas tanto balhausitas como materiales que se produjeron a lo largo del ciclo, las cuales no parecían ir a detenerse de ninguna manera hasta el posible exterminio de toda la civilización.

Debido a esto, el Weisering encargó al Kriegskunst un análisis de situación y una proyección de las posibles consecuencias del avance paralelo Tiránido desde el Cuadrante Sur y el Oeste, del cual se encargó un eminente estratega llamado Otto von Stradwich, veterano soldado del Wehrgruppe y Feldmarschall con muchos ciclos de experiencia y campañas sobre sus espaldas.

Con la apremiante amenaza en ciernes, von Stradwich trabajó de firme con una cámara de expertos en diferentes campos que pusieron de relieve la imposibilidad de detener los dos frentes abiertos por la Tödringen con las capacidades actuales de Balhaus, un resultado tan desolador que planteó varias posibilidades, a cada cual más funesta para los intereses de la civilización.

El golpe sufrido tras la pérdida de Lartha y su gran contingente había dejado sin protección a todas las colonias del Cuadrante Sur, mientras que en el Oeste un tentáculo creciente se acercaba hacia Hoenir, donde no había garantía ninguna de que Balhaus pudiera vencer, lo cual dejaría dos flancos expéditos a la Tödringen para avanzar hasta el propio Helheim, obligando entonces a los balhausitas a establecer una última defensa desesperada en su sistema capital con los recursos que les quedaran, mientras que las estimaciones dibujaban un contingente enemigo inmenso gracias a la consumición de todos los mundos durante el trayecto.

Una de las principales amenazas, la gigantesca bionave Tiránida contra la que se combatió en la desafortunada colonia de Lartha, había sufrido graves daños tras ser alcanzada por un V7, cuyo impacto arrasó físicamente el propio planeta, destruyó a más de ochenta bionaves de gran calado y se llevó con la explosión a centenares de las más pequeñas, pero aun así, gracias a una tecnología desconocida que seguramente involucraba el uso de algún tipo de escudo inmaterial, el leviatán Tiránido había sobrevivido y pasó meses recuperando su destruida estructura mientras el resto de bionaves se dedicaban a consumir planetas circundantes, trasladando la biomasa absorbida hasta la maltrecha nodriza.

Varios aparatos espía de Balhaus circundaban la zona donde el monstruoso artefacto permanecía estático, lanzando contra él varios inadvertidos dispositivos para el seguimiento que se adhirieron a su casco con objeto de evitar que escapara y desapareciera sin rastro, permitiendo así el control absoluto de su ubicación incluso dentro de la propia Disformidad.

A finales del 2662 DDF (076.M42), la bionave había recuperado de nuevo sus capacidades y la mayor parte de su estructura, alcanzando otra vez un tamaño descomunal de casi trescientos kilómetros de envergadura, nuevos y poderosos tentáculos y una defensa en forma de casco casi el doble de grueso que anteriormente, poniéndose en marcha hacia el Noroeste junto con el resto de su flota.

La recuperación de la titánica bionave significaba que el juego comenzaba otra vez, si bien sin duda la Mente Enjambre había aprendido la lección y las destructivas estrategias de su presa.

Situación actualEditar

Poco después de la noticia de que el tentáculo principal de la Tödringen se había vuelto a poner en marcha, Otto von Stradwich presentó en la cámara del Weisering las conclusiones extraídas de los datos disponibles sobre la Flota Enjambre, sus ataques, tamaño, crecimiento y posibles capacidades a medida que avanzaba por extrapolación, lo cual determinaba de forma contundente que la amenaza Tiránida, en las condiciones en las que se encontraba Balhaus, no podía ser detenida en ningún caso.

Tal resultado –explicó– se basaba en varios hechos comprobados:

  • La defensa balhausita remanente se encontraba diseminada por los diferentes cuadrantes, y dadas las inmensas distancias a cubrir, no podían actuar de una manera sinérgica eficaz y ágil para enfrentarse a los enemigos.
  • La Tödringen y sus tentáculos habían actuado en diferentes escenarios, comenzando en el cuadrante Norte, desplazándose después hacia el Oeste y reapareciendo en paralelo con toda su potencia en el cuadrante Sur, lo cual significaba que era imposible predecir cuáles serían sus próximos movimientos.
  • La Tödringen había demostrado su capacidad de escindirse en grupos más pequeños, igualmente letales, los cuales se movían de manera autónoma asolando sistema tras sistema, como ocurría ahora con el tentáculo situado cerca de Hoenir, lo cual demostraba que la amenaza no se ceñía simplemente a dos contingentes, sino que en cualquier momento podía multiplicarse con nuevas escisiones que se focalizaran en distintos objetivos.
  • El máximo poder balhausita empleado hasta el momento, los dispositivos Ragnarök, podían ser utilizados contra las bionaves, pero se trataba de artefactos escasos y costosos de producir, además del hecho de que con seguridad la Mente Enjambre ya había predispuesto alguna contramedida para atajar su descomunal potencia, por no hablar de que uno de aquellos ingenios había sido incapaz de destruir a su aparato principal. Se había visto asimismo que su utilización conllevaba efectos colaterales tan desastrosos que parecía más indicado utilizarlos como último remedio y en lugares donde la devastación que eran capaces de liberar no afectara también a la propia Balhaus, idóneamente en el espacio y alejados de cualquier mundo.
  • La Tödringen, en algunos casos, había iniciado acciones inmediatamente antes de que Balhaus comenzara las suyas, siempre reaccionando con presteza y adelantándose a cualquier movimiento estratégico de calado, lo cual hacía sospechar que aquellos seres contaban con alguna fuente de información o conocimiento que les daba ventaja en sus movimientos.
  • Las armas convencionales usadas por Balhaus habían sido contrarrestadas con mutaciones en la raza Tiránida, menguando sus efectos y adaptándose a los daños, con lo que su efectividad se veía limitada combate tras combate y con toda probabilidad, de seguir así, llegaría un momento en el que se demostraran inútiles.

La combinación de estos hechos, según presentó von Stradwich, derivaba directamente en la imposibilidad de enfrentarse a la amenaza de una manera eficaz. Podían seguir tratando de contener a los Tiránidos allí donde aparecían perdiendo colonias, tropas, material y naves, hasta que se llegara a un punto en el que Balhaus ya no sería dueña de su propio destino por la falta de medios para defenderse, con lo que el único remedio sería un éxodo masivo hacia otros territorios, siempre perseguidos –obviamente– por la Flota Enjambre, la cual no iba a detenerse bajo ningún concepto.

Seguir con las mismas pautas que las seguidas hasta el momento no era solución –explicó el veterano Feldmarschall–, era necesaria una nueva estrategia más agresiva y que se demostrara eficaz, anticipándose a los movimientos Tiránidos y cuanto antes.

Plan von StradwichEditar

La solución planteada por von Stradwich ante el problema era muy sencilla de entender, pero difícil de llevar a cabo por el impacto material y moral de la misma: abandonar todas las colonias de la Elipse, reforzar la defensa de los planetas principales de la Esfera Interior y asegurar un perímetro que fuese defendible con los recursos de los que disponían.

En concreto, von Stradwich planteaba desmantelar y abandonar veintidós colonias, las de Urd, Auriwan, Prandal, Corvix, Hoenir, Starkad, Norsia (lugar de origen del propio von Stradwich), Jagd, Skul, Nodik,Björnia, Arvak I y II, Gahrn, Lurg, Walburg, Hollus, Egil, Gamla, Nikwuz, Feeriz y Ardirök, dejando así tan solo seis para concentrarse en su defensa de manera más efectiva: Midgard, Erdia, Tiwaz, Haselmach, Harald y Arlais, además de las del propio sistema Naströnd.

Como alternativa a esto, propuso dejar una presencia testimonial en las colonias de comunicaciones como puestos avanzados, pero de tamaño mínimo, lo cual afectaba a Nodik, Presum y Ardirök, eliminando por completo la presencia balhausita en las restantes.

El impacto de aquello, lógicamente, era masivo. Balhaus dejaría de recibir y manufacturar la mayor parte de su producción actual, quedando relegados a seis colonias de las cuales sólo cinco estaban involucradas en el proceso de extracción y producción, limitando gravemente la llegada de materias primas a sus factorías.

Por otro lado, se hablaba del traslado de casi nueve mil millones de colonos que deberían ser reubicados y planificados en nuevos puestos, algo que requeriría de una coordinación inmensa y replanteamiento de las estructuras básicas de la propia civilización.

Ante los problemas planteados, von Stradwich simplemente se ciñó a los hechos sucedidos hasta el momento, describiendo que, de no seguir su plan, Balhaus estaba abocada al exterminio completo sin remisión.

Teniendo muy en cuenta las palabras del Feldmarschall, el Weisering deliberó largo tiempo sopesando las posibilidades y analizando los escenarios de actuación junto con el Volksicht, tras lo cual emitió una opinión positiva al respecto del plan, pero con algunos matices.

La decisión del WeiseringEditar

Tal y como se estableció, el Plan von Stradwich se aceptaba en todos sus puntos, añadiendo algunos detalles con objeto de estabilizar la situación en el medio plazo. En concreto, las prerrogativas del Weisering fueron las siguientes:

  • Se evacuarían y desmantelarían todas las colonias de producción y militares de la Elipse, manteniendo solamente una presencia residual y en su mayor parte controlada por IAs en las colonias de comunicaciones y vigilancia.
  • Se trasladaría hacia los mundos cercanos a Helheim y al propio Helheim a la totalidad de los colonos de los planetas indicados, reubicándolos y estableciendo nuevas dedicaciones para trabajadores, soldados y científicos.
  • Se iniciaría un proceso de colonización interior que permitiera la recuperación de recursos en mundos en el interior de las nuevas fronteras, evitando la dispersión y concentrándose en las materias primas fundamentales para la producción, para lo cual se analizarían las posibilidades de los planetas siguiendo en orden ascendente la Escala Waldmann.
  • Los mundos donde hubiera colonias de extracción o explotación verían aumentada significativamente la presencia artificial, reduciendo su número de colonos balhausitas hasta el mínimo para garantizar su seguridad y posibilidades de evacuación en caso necesario.
  • Se establecería una nueva esfera defensiva con elementos de alerta temprana cuya comunicación sería constante, situando asimismo los recursos militares en nudos que permitieran despliegues ágiles y rápidos donde fuera necesario.
  • Se potenciaría el estudio de la amenaza Tiránida y las formas de combatirla, contando asimismo con la ayuda del SVD para recopilar toda la información posible más allá de las fronteras de Balhaus, en territorio Imperial, Tau o donde hubiera posibilidad de encontrar un resquicio de la misma, lo cual sería una prioridad para los agentes diseminados a lo largo de la galaxia.

MovimientosEditar

En el 2663 DDF (078.M42), Balhaus comenzó a ejecutar de forma inmediata el Plan von Stradwich dedicando todas sus energías al desmantelamiento de las colonias seleccionadas, iniciando las reubicaciones de los balhausitas evacuados –un total de 8.650 millones aproximadamente– y fundando nuevas colonias en mundos cercanos a Helheim, donde las condiciones fueran las más óptimas para la producción o la explotación de materias primas.

Se inició asimismo una acción de refuerzo de las defensas de los planetas que formarían parte de la nueva esfera defensiva, estableciéndose en ellos contingentes militares de envergadura –tanto en superficie como orbitales–, situando en los perímetros exteriores estaciones de alerta y armamento estático, en especial densos campos de minas y cañones autónomos de alta potencia, para retrasar el posible avance enemigo.

El nuevo perímetro de defensa, bautizado como Línea Svartal, comenzó su emplazamiento antes incluso de que se produjeran las primeras evacuaciones, las cuales se iniciaron prioritariamente en las colonias más cercanas a los contingentes Tiránidos en el Sur y el Oeste.

Nuevos mundosEditar

La orden del Weisering de iniciar la colonización inmediata de algunos sistemas que pudieran resultar más ventajosos en términos de recursos, producción o reubicación de los colonos, dio lugar a la fundación de cinco colonias en primer término, todas situadas en las cercanías del sistema Naströnd y con grandes posibilidades de asentamiento inmediato gracias a las nuevas tecnologías.

Asimismo, el Sistema Naströnd vio incrementado su número de colonias, establecidas en todos los planetas y varias lunas como parte de la expansión de la Esfera Interior y buscando la sinergia entre los mismos.

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