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Genestealer 2

Robagenes, mascota del Gran Devorador, patrocina este espacio hasta que la Mente Enjambre lo convierta en biomasa. Pulsa sobre él y te mostrará la terrible gloria biológica de los Tiránidos.

El Enjambre también se alimenta de tus visitas...

Tiranidos Pirovoro

Piróvoro tiránido

Los Piróvoros (Pyrovores en inglés) son una especie de Tiránidos que predigiere biomasa para producir minerales y combustible para una Flota Enjambre Tiránida. Su cuerpo, impulsado por el instinto de alimentarse, posee un complejo conjunto de vejigas y estómagos, y su mortífera boca gotea ácidos corrosivos lo bastante potentes como para derretir la carne, el hueso y los blindajes y convertirlos en una abrasadora y ardiente sustancia mucosa, lista para ser devorada por otros Tiránidos. A todos los efectos, se les puede considerar poco más que un sistema digestivo ambulante, colocado dentro de un achaparrado y mezquino ser, que no contiene nada que no sea necesario para saciar el hambre del Gran Devorador.

DescripciónEditar

Su papel dentro de los enjambres Tiránidos es encontrar los pedazos más deliciosos de los mundos que consumen las Flotas Enjambre, desde carne viva a minerales exóticos, necesarios para los extraños leviatanes que orbitan más arriba. Cuando se les encuentra en el campo de batalla, generalmente se están atiborrando devorando a los heridos y a los muertos, e incluso devorando rocas y metales, haciendo pasar la mezcla por sus estómagos hasta convertirlos en materiales útiles para la Flota Enjambre. Si no se le molesta, un Piróvoro puede continuar con este patrón alimentario durante días, deteniéndose tan sólo para enfrentarse a aquellas criaturas lo bastante necias como para ponerse en su camino. Para ayudar al Piróvoro a cumplir con tal función dispone de varios biomorfos únicos, todos los cuales tienen su origen en los volátiles y cáusticos productos químicos que fluyen a través de sus extraños sistemas orgánicos. 

Es el vil arsenal de bioarmas de las que dispone un Piróvoro lo que hace que sea mejor enfrentarse a estas criaturas a distancia, y eso se aplica hasta a los más valerosos Equipos de Eliminación de los Guardianes de la Muerte, la Cámara Militante de la Ordo Xenos de la Inquisición. Al enfrentarse contra un enemigo, los chorros de corrosivas llamas expulsadas por el arma simbiótica lanzallamas que el Piróvoro tiene en la espalda, acompañadas por un rugido fácilmente reconocible si se ha escuchado previamente, producen una cortina de fuego que se abalanza sobre sus víctimas, que se ven sepultadas por ésta, quedando convertidas en un montón de cenizas humeantes. Por suerte, el alcance de esta arma es bastante corto. Otra de sus armas, aún más temible, es la caústica saliva que gotea y se escurre entre los colmillos del Piróvoro, que pueden atravesar incluso la bendecida coraza de una armadura de Exterminador. Importa poco cómo se alimente el Piróvoro, ya sea devorando la carne aún palpitante de sus presas o tragándose los pedazos incinerados que resten tras atacar, el caso es que sus víctimas serán consumidas.

Los pocos que han conseguido enfrentarse con éxito y sobrevivir al combate a corta distancia con un Piróvoro raramente repiten la experiencia, ya que incluso los espasmos agónicos de la criatura pueden resultar ser letales. Si se ve herido, un Piróvoro comenzará a expulsar todo el ácido del que disponga en sus diversos estómagos contra sus enemigos. Un golpe mortal mal dirigido también puede rasgar los sacos gástricos de la bestia, liberando la carga química de estos en un torrente mortífero, o peor aún, provocar una explosión al prender las volátiles sustancias gaseosas que alberga dentro de su cuerpo, provocando una gran explosión que solo dejará un montón de carne abrasada y un hedor asqueroso. A veces ni siquiera es necesario que se produzca una herida letal para provocar la explosión, ya que el Piróvoro puede emplear su arma biológica para provocar dicha deflagración. Para algunos, esta es la venganza de la Mente Enjambre por asesinar a su progenie, aunque otros dudan de que el más alienígena de los enemigos pueda poseer unos instintos tan comprensibles.

Como en el caso de muchos organismos Tiránidos, el Piróvoro tiene seis extremidades, aunque los pares frontales están fusionados entre sí, dando como resultado un único par de recias patas frontales, necesarias para sostener el enorme torso de esta bestia. El rasgo más destacable es el enorme arma simbionte que porta sobre su escamosa espalda.

A pesar de su letalidad y de su importancia para la Flota Enjambre, la mente de un Piróvoro es bastante limitada debido al tamaño de su cerebro, increíblemente pequeño para la masa de la criatura, limitado por la cantidad de sistemas necesarios para que el Piróvoro cumpla con sus funciones de manera adecuada. Hasta el biomorfo lanzallamas de su espalda es más inteligente que su organismo anfitrión. Al contrario que en la mayoría de las armas simbióticas Tiránidas, no existe una conexión mental directa entre el Piróvoro y su arma simbiótica, lo que hace que funcionen de forma independiente el uno del otro, lo que explica el por qué  un Piróvoro puede estar satisfaciendo su necesidad de alimentarse engullendo todo lo que se le pone al alcance mientras que la bioarma lanzallamas ataca a toda criatura no Tiránida que perciba en las cercanías. Solo existe un caso en el que Piróvoro y biomorfo operen al mismo tiempo, y es si la Mente Enjambre toma el control de ambos seres a la vez.

MiniaturaEditar

  • 5ª Edición.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Lexicanum Alemán, Lexicanum Francés, Lexicanum Inglés y Wikihammer 40K UK.

  • Codex:Tiránidos (5ª y 8ª Edición).
  • Deathwatch: The Jericho Reach (Juego de Rol)
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