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Pallik era una roca arrasada por la guerra. Su órbita y revoluciones bendecían a Pallik con un complejo e irregular patrón de días y noches, algunos largos, algunos cortos, algunos brillantes, algunos tenues, que le habían llevado a la publicación de varios gruesos zodíacos y la extensión de efemérides.

Cada una de las duraciones del ciclo de día y noche tenía su nombre. Todo lo que se debía saber era que se debía evitar el largo y formidable "día ardiente" ('burnday' en inglés), un evento período cuando los tres soles se alzan juntos.

En las primeras horas hacía frío y el ambiente estaba seco. El cielo era de un azul profundo y rico, y el sol era una esfera blanca. La luz destellaba en los cascos de lanzaderas y cúteres aparcados en sus estructuras de aterrizaje que estaban sobre el suelo del desierto.

Lugares notorios

  • Palacio de Medonae el Tragón. Aquellos que eran invitados a las exquisitos eventos y subastas que Medonae organizaba llegaban a Pallik en cúter y en barcazas orbitales, aterrizando en las llanuras yermas del desierto que había a las afueras de los muros inclinados del Palacio de Medonae. El palacio se encontraba a cuatro cientas millas más allá de las puertas de la ciudad. En los exteriores de palacio había una meseta a tres millas del éste. El palacio era de un tamaño correcto. Este edificio era todo lo que quedaba de una ciudad que había nivelado la guerra. Algunas porciones del palacio se inclinaban hacia las arenas del desierto en camastros de escombros, sugiriendo que un gran pacto se iba a producir en la antigua habitación que se extendía bajo tierra, o al menos permanecía enterrado en el seno de la historia.
  • Baryt Prime. La ciudad local, próxima al Palacio de Medonae el Tragón. Lois comerciantes y traficantes locales acudían en caravanas contratadas para guiarlos a los exteriores del palacio, cuatro cientas millas más allá de las puertas de la ciudad. Las caravanas hacían el viaje en su mayoría a diario, cargados con bienes de los mercados de productos de la ciudad, así era el apetito de Medonae. Se podían divisar el emperifollado y polvoriento penacho de una caravana de procesión

Fuentes

  • The Keeler Image, por Dan Abnett. Una historia de Eisenhorn.
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