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ThehorusHeresy-Angelesoscuros

Merir Astelan, Señor del Capítulo de los Ángeles Oscuros durante la Herejía de Horus.

Merir Astelan era un Señor del Capítulo de la Legión Astartes de los Ángeles Oscuros, y es considerado uno de los Ángeles Caídos que traicionaron a su Primarca durante la Herejía de Horus. Ha sido capturado recientemente por los Ángeles Oscuros y está encarcelado en secreto en su Fortaleza-Monasterio móvil, La Roca. Alcanzó su posición como oficial de la Legión en el M30, antes de que esta se reuniera con Lion El'Jonson en el Mundo Letal de Caliban.

DescripciónEditar

Al ser uno de los Ángeles Caídos, aún viste la servoarmadura negra propia de la I Legión anterior a la Herejía de Horus. Sus ojos son oscuros y sus cejas pobladas, y su mirada calibra de forma calmada a aquellos con quien conversa. Su cabeza está totalmente afeitada.

HistoriaEditar

OrígenesEditar

Merir Astelan era un miembro de la Legión Astartes de los Ángeles Oscuros desde antes del descubrimiento del paradero del Primarca Lion El'Jonson. Astelan era nativo de las Estepas Sibranas de Terra, una región cuyos guerreros habían apoyado desde el principio las Guerras de Unificación del Emperador para acabar con la Era de los Conflictos. Cuando el Emperador de la Humanidad empezó a crear los primeros Guerreros Trueno, los sibranos fueron los voluntarios iniciales para las pruebas genéticas, y cuando comenzó a formar las proto-Legiones Astartes, reclutó a muchos de ellos para fundar la I Legión, entre ellos se encontraba Astelan.

Antes del inicio de la Herejía de Horus, Astelan alcanzó el estimado puesto de Señor del Capítulo dentro de la Legión y fue estacionado en la nave insignia de los Ángeles Oscuros, la Lanza de la Verdad. Cuando el Emperador descubrió a Lion en Caliban, los Marines Espaciales terranos lo celebraron. El Emperador les informó de que ahora tenían un nuevo mundo natal, y esto les llenó de gozo, pues ahora estaban lejos de su querida Terra. Los Ángeles Oscuros adoptaron Caliban como su nuevo hogar, y les pareció adecuado que Lion El'Jonson tomase el mando de la Legión creada a partir de su semilla genética, así como que los nuevos Capítulos se fundaran con reclutas calibanitas, pues así tendrían una identidad y un enfoque comunes.

Se sabe que Astelan tuvo roces con Belath, otro Señor del Capítulo nacido en Caliban, que prefería desplegar fuerzas para conquistar un planeta antes que simplemente negociar. El informe desfavorable de Belath hizo que Lion le hiciese regresar a Caliban junto con muchos otros Ángeles Oscuros terranos. Para Astelan, el León había abandonado allí a los Hermanos de Batalla de Terra mientras los calibanitas seguían ganando gloria en la Gran Cruzada, a pesar de que le habían reconocido como su padre perdido y de que habían tomado su mundo como hogar. Desde su punto de vista, el Primarca se equivocaba terriblemente, pero él y los demás Astartes habían jurado obedecerle y no romperían sus votos. Astelan envió mensajeros a Lion en varias ocasiones para intentar convencerle de reconsiderar su decisión, pero regresaron sin haber obtenido respuesta.

ExilioEditar

Astelan fue asignado a la Fortaleza-Monasterio de Aldurukh, antigua base de La Orden, unos quince años después de que Sar Luther y el resto del cuerpo de entrenamiento hubieran sido enviados de vuelta a Caliban. Su repentino traslado desde el frente sorprendió tanto a los Veteranos ya desplegados allí como a su propio equipo de lugartenientes. Suponían que Luther conocía las circunstancias en que se había producido, pero si había sido exiliado de las Flotas Expedicionarias como los demás, el Guardián de Caliban no lo dijo públicamente. En vez de eso, le asignó inmediatamente el mando de uno de los nuevos Capítulos de entrenamiento, y le trató con el mismo respeto y estima que al resto de Hermanos de Batalla. El carisma y liderazgo de Luther pronto le hicieron ganarse a Astelan, quien se volvió totalmente leal a él.

Herejía de HorusEditar

A principios del M31, mientras el Primarca de los Ángeles Oscuros estaba lejos en el frente de la Gran Cruzada, Astelan y sus hermanos de Caliban recibieron terribles noticias: Horus, el mayor de los Primarcas, Señor de la Guerra del Imperio, se había rebelado contra el Emperador. Los relatos eran fragmentarios e infrecuentes, pero lentamente Astelan y sus compañeros descubrieron lo que había ocurrido en los primeros días del conflicto: escucharon historias de otros Primarcas y Legiones volviéndose contra el Emperador y las unas contra las otras, y parecía imposible distinguir amigo de enemigo. Los Ángeles Oscuros estacionados en Caliban escucharon más de una vez que Lion El'Jonson se había vuelto contra Terra, o que había muerto. Había rumores de Lobos Espaciales atacando a los Mil Hijos, y de luchas entre Astartes a lo largo y ancho de la Galaxia.

Astelan y los demás Ángeles Oscuros deseaban abandonar Caliban y luchar contra las Legiones Traidoras, pero no podían estar seguros de nada excepto sus propios corazones. Luther fue el primero que propuso zarpar y defender al Emperador, pero Astelan y sus Hermanos de Batalla no sabían lo que su Primarca quería que hicieran porque la comunicación con el resto de la Legión se había perdido en el caos, y las intenciones del León estaban oscurecidas por centenares de años-luz y rumores conflictivos. Pero hubo algunos en la guarnición de Caliban, Hermanos de Batalla más recientes que quizás carecían del mismo nivel de fe y fanatismo de la Vieja Legión, que se oponían a partir.

CismaEditar

Los disidentes atacaron primero, revelando sus traicioneras intenciones al matar a centenares de sus Hermanos de Batalla. Astelan y los demás habían preparado todo para partir, y estaban embarcando en los transportes que los llevarían hasta las Barcazas de Batalla y Cruceros de Asalto del Capítulo. Mientras las lanzaderas despegaban, los Traidores atacaron. Sus propias naves en órbita abrieron fuego sobre los Leales, y los disidentes asaltaron las baterías de defensa planetarias para disparar contra los transportes desde la superficie. Los láseres de defensa derribaron los transportes Leales, que cayeron hechos pedazos a la superficie. Algunos de los que sobrevivieron al fuego antiaéreo intentaron llegar a la órbita, donde fueron destruidos por las naves espaciales, mientras que otros se estrellaron al intentar aterrizar. La revuelta duró poco, no obstante, pues Astelan y sus Marines Espaciales lograron contraatacar. Las naves disidentes huyeron, y los que habían tomado las baterías huyeron o murieron.

Astelan y sus Marines de la Vieja Legión sentían que no podían abandonar Caliban por miedo a lo que podría ocurrir si dejaban su mundo natal adoptivo en manos de sus antiguos hermanos Traidores. No podían marcharse hasta haberse asegurado de que Caliban estaba a salvo. Cazaron a los disidentes hasta que prácticamente acabaron con todos. Tras tres meses de combates, Astelan y los Leales se convencieron de que su amenaza había sido neutralizada y bajaron la guardia mientras preparaban de nuevo todo lo necesario para partir. Fue entonces cuando los Traidores volvieron a atacar desde sus bases ocultas en lugares considerados impensables por inhóspitos. Sin previo aviso, se reagruparon y asaltaron el espaciopuerto, tomando varios transportes y lanzándolos a la órbita. Aturdidos, Astelan y sus hombres no reaccionaron lo bastante rápido y para cuando activaron los láseres de defensa, los Traidores ya estaban entre las naves de la flota Leal y no se atrevieron a disparar por temor a impactar a su propia armada. Los rebeldes concentraron sus ataques en las naves más grandes, incluyendo la Barcaza del propio Astelan, Ira de Terra. Las asaltaron, tomaron el control y volvieron sus inmensos cañones y torpedos contra el resto de la flota Leal en órbita. La batalla duró poco tiempo, pues la Ira de Terra superaba en poderío a todas las demás, y pronto solo quedaron escombros.

Acto seguido, los disidentes lanzaron a la Ira de Terra contra la atmósfera de Caliban, donde la inmensa nave insignia se incendió y estalló en ardientes fragmentos que arrasaron la superficie. Los reactores de plasma estallaron en los bosques de Caliban, dejando cráteres kilométricos y lanzando polvo y rocas al cielo hasta tapar el sol. Algunos pedazos cayeron en las ciudades y castillos del planeta, destruyéndolos, y el trozo más grande se hundió en el Océano Meridional, provocando un tsunami que arrasó todo en veinte kilómetros tierra adentro. Los Traidores no solo habían dejado atrapados a Astelan y a sus hombres en Caliban, sino que habían causado una destrucción inconmensurable en el planeta.

Destrucción de CalibanEditar

Caliban se había convertido en un lugar destrozado y desolado tras la caída de la Ira de Terra, pues los bosques ardieron y las energías del sol no llegaban a la superficie por las nubes de polvo y ceniza que cubrían el cielo. Astelan y los Marines Espaciales de la Vieja Legión sintieron una tremenda vergüenza y culpa mientras veían a los árboles carbonizarse y a las estrellas desaparecer.

Luther se asentó en Angelicasta, la Torre de los Ángeles, que era la mayor Fortaleza-Monasterio de los Ángeles Oscuros en Caliban, mientras que Astelan tomó el mando directo de las defensas exteriores y las baterías de láser desde un centro de mando a centenares de kilómetros de distancia. Cuando recibió la señal de que una nueva flota espacial entraba en órbita, Astelan pensó en un principio que los Traidores hechos huir en la primera batalla habían regresado, pero pronto se reveló que en realidad era el Primarca Lion El'Jonson quien había regresado. Luther contactó directamente con Astelan en busca de consejo, pues no sabía qué hacer y temía la ira del León por el destino sufrido por Caliban. Astelan no respondió, sino que directamente dio la orden a sus baterías de que abrieran fuego sobre los recién llegados.

Para él no había otra posibilidad. El Señor del Capítulo pensaba que Lion iba a exterminar a los Ángeles Oscuros de Caliban, pues seguramente los Traidores se habían puesto en contacto con él primero y le habían contado una versión retorcida y condenatoria de los sucesos, y en cualquier caso estaría furioso por lo sucedido a su mundo natal. Asimismo, temía que su Primarca no fuera ya Leal al Emperador: la guarnición de Caliban apenas había oído noticias de los actos de su Legión durante la Herejía de Horus, y no podía descartar la posibilidad de que esto se debiera a que Lion El'Jonson se hubiera aliado con Horus.

Astelan abrió fuego sobre sus antiguos hermanos porque quería matar a Lion El'Jonson. Los Astartes terranos eran leales ante todo y sobre todo al Emperador, y su Primarca era secundario y distante para ellos. Para él, su deber era proteger a los Marines Espaciales bajo su mando, pues habían sido escogidos y criados por el propio Emperador y ahora parecían estar amenazados por su propio Primarca igual que lo habían estado los miembros Leales de las Legiones Traidoras aniquilados en la Atrocidad de Istvaan III. Solo tiempo después se daría cuenta de que se había equivocado al creer que Lion buscaba ajustarle las cuentas a él, cuando en realidad era a Luther, su mentor y amigo, el Guardián de Caliban, a quien pretendía destruir.

De inmediato, el León ordenó un bombardeo orbital sostenido sobre lo que tomó por posiciones Traidoras, y dirigió en persona el ataque contra la base de Luther. Entretanto, las armas de la flota de los Ángeles Oscuros machacaron el planeta hasta que su corteza empezó a resquebrajarse bajo la presión. Cuando Lion quedó mortalmente herido, Luther se dio cuenta de su error y se derrumbó junto al Primarca mientras Caliban era engullido por una Tormenta Disforme de proporciones épicas. La tensión ejercida sobre el agrietado planeta fue tal que estalló en mil pedazos de roca.

Tras la HerejíaEditar

Después de la Herejía de Horus y la caída de Caliban, Astelan fue succionado a través de la Disformidad y esparcido a través de la galaxia como el resto de los Ángeles Caídos.

Scappe DelveEditar

Astelan reapareció en un mundo llamado Scappe Delve, cuyos habitantes se veían forzados a vivir en refugios subterráneos debido a la naturaleza peligrosa de su medio ambiente. Pronto se cansó de vivir en los confines estrechos de este mundo, así que dejó el planeta en la nave del Comerciante Independiente Trialartes, la San Carthen. Sin embargo, Astelan pronto descubriría que Trialartes estaba traficando armas en secreto con organizaciones de mala reputación, y acompañó al traficante al puerto mercenario de Puerto Imperial. Allí se encontró con otros dos Ángeles Caídos, Methelas y Anovel. El trío procedió a apoderarse sistemáticamente de sistemas de armas y placas de blindaje de las otras naves en los muelles, antes de volver sus nuevas armas contra las naves de las que fueron robadas así como contra el mismo Puerto Imperial.

TharsisEditar

Debido a sus diferencias en la visión del Imperio, Astelan abandonó a Methelas y Anovel y se dirigió al planeta Tharsis, que estaba en plena guerra civil, con la intención de marcar la diferencia. Ofreció sus servicios al Comandante Imperial Dax, y este le puso de inmediato al mando de las fuerzas imperiales del planeta. Tharsis, hasta entonces, había sido un Mundo Agrícola, pero se industrializó y urbanizó rápidamente para producir las armas que Astelan exigió para sofocar la revuelta.

Tras mucho derramamiento de sangre, Astelan cumplió su promesa de vencer, pero cuando se dio cuenta de que el Comandante Imperial pretendía restaurar el poder de las antiguas casas nobles tras el fin de la guerra, las "bandas sagradas" de soldados de élite a sus órdenes lanzaron otro alzamiento y mataron a Dax, insistiendo en que Astelan ocupara su puesto. Durante las últimas fases de la rebelión, una cápsula de salvamento logró escapar y lanzar una llamada de socorro que fue escuchada por una nave de los Ángeles Oscuros que pasaba por el Sector.

EncarcelamientoEditar

Tras rescatar e interrogar al superviviente de la cápsula, los Ángeles Oscuros enviaron al Capellán Interrogador Boreas a investigar y a sofocar la rebelión. Cuando Astelan descubrió la identidad de los invasores, ordenó deponer las armas y permitió al Capellán y a su escolta del Ala de Muerte acceder a su búnker de mando, donde fue arrestado y sacado del planeta para su interrogatorio en La Roca.

Durante quince años, Boreas y su Bibliotecario asistente Samiel escudriñaron la mente de Astelan con dolor, tormentos, poderes psíquicos y preguntas diseñadas para socavar su visión de los hechos, a fin de que admitiera sus pecados y se arrepintiera. Astelan se esforzó y sobrevivió, explicando muchas cosas sobre el pasado del Capítulo y de la Vieja Legión antes de la Herejía de Horus. Admitió que fue él quien ordenó abrir fuego contra la flota del Primarca a su regreso, y reveló que había sido su voz la que había apoyado a Luther cuando la guarnición de Caliban dudaba de si estaban haciendo lo correcto.

Tras su interrogatorio, Astelan fue sacado de la sala por Sapphon, Gran Maestre de los Capellanes, y encerrado en la celda contigua a la del aún vivo Luther, el mayor de los Ángeles Caídos, en las profundidades de La Roca. Allí aguarda aún, desesperado por una absolución que puede no llegar nunca.

Frases célebresEditar

"El dolor es una debilidad y un Marine Espacial de los Ángeles Oscuros no tiene debilidades."
Merir Astelan


"Nosotros aún somos los señores de la batalla. Fue ese tiempo glorioso el que deberíamos vivir de nuevo. Existimos para la batalla, y forjé un ejército para continuar la Gran Cruzada."
Merir Astelan


"Soy un instrumento del Emperador, su arma y su símbolo."
Merir Astelan


FuentesEditar

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • Angels of Darknes, por Gav Thorpe.
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