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Menes Kalliston fue Capitán de la 4ª Hermandad de la Legión de Marines Espaciales de los Mil Hijos durante las últimas fases de la Gran Cruzada y el inicio de la Herejía de Horus. Era también miembro del Culto Athanaean de dicha Legión. Por órdenes secretas dadas por Magnus el Rojo, fue asignado a un elemento de flota de la Legión que fue alejado del planeta madre de los Mil Hijos antes de la Batalla de Prospero.

HistoriaEditar

No se sabe mucho de la carrera de Kalliston antes de su regreso a Prospero. Al haber sido asignado a la flota de los Mil Hijos, no resultó afectado por los acontecimientos relativos a la Quema de Prospero llevada a cabo por fuerzas imperiales, desconociendo lo sucedido durante su ausencia del mundo madre de los Mil Hijos hasta algún tiempo después de producido el ataque. Varias semanas después de la dispersión, Kalliston se preocupó por la imposibilidad de contactar con Prospero, por lo que decidió que su nave - la Geométrica - cambiara su rumbo y volviera a su base. Varias Tormentas Disformes frenaron su avance, así como también los ataques de algunas fuerzas imperiales con las que intento comunicarse. Hicieron falta seis meses para que la Geométrica, escasa de tripulación, entrara en órbita sobre un mundo arrasado y desolado. A pesar de las reticencias de su segundo al mando, Revuel Arvida, eligió comandar un grupo de reconocimiento, compuesto por miembros de los Mil Hijos, hasta la superficie en un intento de descubrir lo sucedido.

Mientras exploraba las ruinas de Tizca, Kalliston quedó consternado y furioso al descubrir pedazos de servoarmaduras pertenecientes a la Legión de los Lobos Espaciales, poco antes de recibir una advertencia, enviada por el precognitivo Arvida, de que se aproximaba una fuerza de ataque hacia su posición. A pesar de conseguir encontrar cobertura y lograr devolver un volumen de fuego aceptable, pronto quedó claro que la fuerza comandada por Kalliston pronto sería superada por una cantidad superior de enemigos. Ordenando una retirada, Kalliston descubrió, demasiado tarde por desgracia, que había caído en una emboscada. Al quedar inconsciente por un disparo de misil que impactó a sus pies, fue tomado como prisionero por los atacantes.

Kalliston despertó para descubrirse a sí mismo encadenado a una silla, con sus poderes telepáticos muy debilitados y enfrentado a un interrogador que se mantenía en las sombras. El interrogador le hizo bastantes preguntas acerca de su designación, posición y razón para estar en Prospero, así como también se burló una y otra vez sobre la obediencia ciega que había dado a las órdenes de huída de Magnus y sobre su decisión de volver al planeta. Kalliston eligió alargar el interrogatorio lo más posible, intentando ganar tiempo para recuperar el uso de sus poderes. Creyendo que su interrogador estaría interesado conocer algunos secretos arcanos, Kalliston le tentó con ofrecerle dicha información, criticando a la vez la típica ignorancia de los Lobos Espaciales.

Su interrogador respondió con una violencia brutal, revelando, para asombro de Kalliston, que no era un Lobo Espacial; era el infame Capitán Khârn, de la 8ª Compañía de Asalto de los Devoradores de Mundos, y Senescal de Angron, Primarca de dicha Legión. Mientras sus poderes volvían poco a poco, Kalliston fue capaz de percibir que algo había comenzado a afectar la cordura de Khârn, haciéndole pasar de ser un feroz guerrero marcial a convertirse en un enloquecido berseker. Khârn reveló que estaba en Prospero buscando un artefacto en concreto, y que de hecho ya lo había conseguido; había localizado la Luna del Lobo, abandonada en las Cuevas Reflectantes tras el fallido intento de Magnus de salvar el alma de su hermano Horus Lupercal. Consciente de que podía volver a usarse con un fin similar, Horus había confiado a Khârn la tarea de recuperar el objeto. Además de contarle todo aquello, Khârn también informó a Kalliston de los acontecimientos de la Herejía de Horus, de la rebelión de este contra el Emperador y de las acciones de Magnus que habían provocado la maldición de todos aquellos miembros de los Mil Hijos que habían sobrevivido a la Quema de Prospero.

Aturdido, y solo capaz de pensar en las acciones de Magnus como en algo incomprensible, cuando no como en algo completamente diabólico, Kalliston decidió escapar de su encierro. Dado que casi había recuperado sus poderes, intentó convencer a Khârn de que lo liberara, tanto con buenas palabras como con sutiles influencias causadas por sus poderes telepáticos. Teniendo presente que el Devorador de Mundos tenía daños mentales de algún tipo y que estaba consumido por el deseo de solucionar y sanar de su estado (y que, de hecho, había estado buscando alguna posible cura al rapiñar en las abrasadas bibliotecas de Prospero), intentó convencerle de que le dejara sanar mentalmente las partes arrasadas de la psique de Khârn. Aunque por un momento Khârn pareció tentado, atacó con ansia asesina a su prisionero gritándole que su estado mental no 'podía ser' curado. Desesperado, Kalliston reunió tanto poder como le fue posible, rompió sus ataduras y lanzó ataques mentales a Khârn mientras a la vez intentaba esquivar los asaltos físicos del Devorador de Mundos. Al descubrir que el enloquecido Khârn no tenía una cordura que pudiera ser influida o sanada, Kalliston acabó por caer ante el ataque. Su último pensamiento mientras Khârn lo reducía a pulpa y acababa con su vida es que tanto él como Khârn sabían que habría ayudado voluntariamente a sanar la fracturada mente del Capitán de los Devoradores de Mundos, y que sin tener en cuenta la poderosa furia que Khârn había sentido cuando Kalliston se compadeció de él, no sería nada comparada con la que sentiría en el futuro cuando reflexionara acerca de la oportunidad que se le escapó y en la decisión que tomó.

Apariencia y HabilidadesEditar

Menes Kalliston tenía rasgos Astartes bastante comunes, aunque su nariz tenía un aire patricio. De cabello y ojos oscuros, su piel tenía el aspecto del pergamino antiguo. En su sien derecha tenía tatuado de forma bastante clara y visible el símbolo de su culto, un búho. Aunque sus poderes menguaron tras la Batalla de Prospero, creía profundamente en que todavía disponía el suficiente poder telepático como para reestructurar mentalmente la fragmentada consciencia de Khârn, sanando su mente enferma. Era capaz de infligir torturas psíquicas sobre otras personas, haciendo que sus cerebros percibieran que se encontraban sometidos a un dolor extremo. Preocupado acerca del destino de su Legión tras seguir las órdenes de su Primarca, los poderes de Kalliston le permitieron aceptar con facilidad las verdades de la Herejía de Horus y del papel de Magnus en la destrucción de los Mil Hijos. Por ello, dio de lado su lealtad a un Primarca tan malvado o tan alejado de la comprensión común por considerarla vana y sin significado, y se mantuvo leal como Marine Espacial al Imperio hasta el momento de su muerte.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Lexicanum Inglés y Wikihammer 40K UK.

  • Los Mil Hijos, por Graham McNeill.
  • La Era de la Oscuridad (Antología), "Renacimiento", por Chris Wraight.
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