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Malfi es un mundo colmena imperial localizado a 800 días estándar de Scintilla, el principal foco de población y producción industrial de los territorios del sector Calixis.

InformaciónEditar

Malfi es un lóbrego planeta semitropical de masivas colmenas sobreconstruidas cubiertas de cornisas habitacionales. Su población se aproxima a la del planeta Scintilla y subsiste a través de la ingeniería y la indústria metalúrgica. Malfi alberga un profundo resentimiento ya que cree que debería ser el planeta capital del sector por lo que disputa y contesta envenenadamente ante la supremacía de Scintilla.

Ciertamente, con sus colmenas supracontinentales y la erradicación de toda forma de paisaje natural, Malfi se parece mucho más a un mundo colmena del Segmentum Solar que cualquier planeta del Sector por lo que la demanda de una preeminente capitalidad parece razonable. Sin embargo, los políticos y demógrafos son un tipo de amante muy voluble. Scintilla es un lugar mejor para proporcionar un centro de gobierno más efectivo sobre el sector. Los gobiernos tempranos, siguiendo a la campaña del Lord Militante Angevin, establecieron sus cuarteles generales en Malfi pero la zona se ha extendido desde entonces. A pesar de sus esfuerzos, Malfi sigue siendo un mundo fronterizo, colosal tanto a nivel de consumo como de producción. Se satisface gobernando el Subsector Malfian y controlando los territorios exteriores de Scintilla. El Gobernador del Subsector, Jendrous Kaffiq, responde solamente ante el Señor del Sector, el propio Lord Marius Hax.

Malfi alberga una sede del Administratum y varias casas bancarias principales. Su líder nominal es Su Eminencia la Matriarca Glydus.

Malfi es, y quizás sea la verdadera razón por la que los gobernantes del Sector pasan de largo, el lugar donde conviven las más infernales y retorcidas intrigas. Es imposible contabilizar el número de facciones de la corte que se traicionan por el poder y por la atención de la Matriarca. El palacio central es un laberinto de cámaras y antecámaras, una maraña del que los proverbios dicen que muchos entraron y murieron intentando encontrar la salida. Se pueden contratar guías para organizar visitas al laberinto central del Palacio de Malfi, pero no se debe confiar nunca en ellos. Cada acción y movimiento en la vida en Malfi está revestida de disimulo e intrigas y contratar al guía equivocado equivale a ser maldecido con años de fingida diplomacia y duelos repentinos.

El Cónclave Calixino de la Inquisición, el cual posee una estacion de distrito en Malfi, se refiere al planeta como un semillero particular de disidencia y herejía. Aparte de las muchas facciones políticas y grupos anónimos (muchos de ellos patrocinados por las casas nobles de Malfi) que apoyan y promueven la usurpación de Malfi del rol de planeta capital del sector (hechos ocurridos tres veces en los dos últimos siglos y que llevaron a la guerra civil abierta contra Scintilla), el excesivo secretismo y la hipócrita sociedad de las colmenas de Malfi provoca el surgimiento de infinidad de cultos y sectas.

Estos grupos encuentran ridículamente simple esconderse entre la elaborada cultura de engaño y falsedad de Malfi. Del mismo modo consideran a la población de las colmenas una fértil fuente de dóciles y flexibles reclutas. En los últimos años, el Cónclave se ha puesto alerta ante dos sectas particularmente activas que se están extendiendo profundamente en el planeta.

GeografíaEditar

El supercontinente central del planeta, que se extiende sobre el 70% de todo el orbe, estaba antiguamente cubierto de junglas y lluviosos bosques que lindaban con un árido desierto ecuatorial mientras que dos pequeños océanos polares ocupaban los extremos del globo. Sin embargo el paisaje natural ha sido ámpliamente recortado por la difusa y expansiva urbanizacion de la ciudad colmena horizontal y el desarrollo industrial, convirtiendo las àridas regiones desérticas en zonas de desechos. Esta única colmena gigantesca está dividida por una enorme “arteria” que conduce el tráfico y un gran número de enlaces de comunicación y está dividida políticamente en no menos de 1243 dominios administrativos bajo el control de la nobleza de Malfi.

ClimaEditar

Cálido/Templado. El clima es predominantemente semitropical con abundantes precipitaciones y actividad tormentosa.

EconomíaEditar

El planeta es la sede de la segunda mayor economía basada en una colmena del Sector Calixis después de Scintilla (aunque la producción de Scintilla es significativamente mayor). También es la capital en lo que a términos de producción se refiere del Subsector Malfian y el principal exportador de productos listo para el uso, metalurgia, material manufacturado y armas, así como un puerto de trasbordo espacial con conexiones en todo el Sector Calixis. Malfi es también un importador masivo de materia prima (especialmente metales) y alimentos. Sin dicha importación, Malfi sería incapaz de alimentar ni al 20% de su población.

Tipo de gobiernoEditar

Oligarquía indígena de la colmena. Existe la llamada Liga de Nobleza Patentada donde se han registrado diecisiete divisiones de rangos y títulos y que ha estado compuesta por 300 o 400 casas nobles reconocidas en un momento dado.

Gobierno planetarioEditar

La actual gobernadora planetaria es la Matriarca Eminencia Glydus. La Matriarca o Patriarca de Malfi es, por el articulado del acatamiento impulsado por el Señor de la Guerra Angevin, elegidos de por vida como gobernador planetario y comandante imperial del Sistema Malfi con autoridad secundaria sobre los mundos del sistema, Malfi V y Borusa (Malfi VII). El candidato para el puesto es elegido por aclamación entre los miembros de la Liga de Nobleza Patentada.

Organizaciones imperialesEditar

Fuerte presencia en el planeta. Las ramas más importantes del Adeptus Terra están representados en el planeta, encargados de los deberes inherentes de un pujante mundo colmena y como nexo administrativo del subsector. Malfi alberga un coro astropático completo (actuando como relé del subsector), extensos depósitos de suministros del Departamento Munitorum y zonas de reunión de la Guardia Imperial, una estación orbital de la Flota de Batalla Calixis y una ciudadela autónoma del Adeptus Administratum.

Fuerza militarEditar

Existe una pobre Fuerza de Defensa Planetaria llamada Legión de Protección Civil que contrasta con los ricos, numeroso y preparados ejércitos mantenidos por las distintas casa nobles (su único problema es que se encuentran dispersos y actúan bajo mandos independientes). El planeta también está poblado por numerosos mercenarios y cazadores de recompensas. Además existe una cultura indígena altamente violenta y una numerosa población criminal nómada que medra en las áridas zonas de desechos y que resultan excelentes reclutas para los diezmos regimentales de la Guardia Imperial.

SociedadEditar

Nobleza malfianaEditar

"Los tontos creen en sus amigos, mientras que los sabios prestan atención a sus enemigos"

Proverbio Malfiano
La política en Malfi es un juego mortal, incluso comparado con las intrigas de la Corte Lucida en Scintilla o la mortal guerra entre clanes de Magnagorsk en el Fenksworld. Nada iguala a las clases nobiliarias de Malfi en sus depredaciones, complots laberínticos, y fulgor natural para la traición y la venganza. Los forasteros que entran en este escenario de mentiras y villanía, suelen encontrarse nadando entre tiburones como un sangriento cebo. Incluso quienes podrían ser considerados impostores expertos y agentes de fortuna en otros mundos, demuestran ser aficionados

comparados incluso con los Malfianos de menor poder político. Esta tendencia al engaño, búsqueda de ventaja, patronazgo, y amarga pugna es una piedra angular de la cultura y psique Malfianos. Está presente a todos los niveles; desde la escoria nómada de las zonas inmundas y trabajadores de las plantas de manufactura, hasta los salones de los templos y polvorientos pasillos de contadurías del Administratum. Alcanzando su cenit en las casas nobiliarias. Hay cientos de casas, algunas anteriores incluso a la Cruzada de Angevin, mientras que otras son recién nacidas, otorgado su título por la Matriarca o el Patriarca del momento. Este es elegido de entre los líderes de las casas nobiliarias para ostentar el puesto de gobernador planetario.

Así, la sangre fresca reemplaza a la vieja, y mientras algunas casas pierden su control sobre el poder o desaparecen por completo, hay siempre nuevos reclamantes hambrientos esperando entre bastidores para tomar ventaja ante un signo de debilidad. Como tal, el mero título e incluso la riqueza no es garantía de poder o protección en Malfi, como podría serlo en mundos más estables y serios. Sólo la fuerza, el engaño y la crueldad para emplearlos proporcionan esa seguridad. Quizás por eso, la aristocracia Malfiana atiende sus quejas sin fin, y no respeta a nadie que no sea de los suyos. Ofrecen la debida obediencia sólo a los Altos Señores de Terra del Imperio y a los Señores de Marte, de quienes reconocen su poder; y a los Sagrados Ordos en particular, como una fuerza superior. Ven a la “nobleza” de otros mundos como vana e indigna, al nivel de otros “buhoneros y descontentos”. En particular, desdeñan por completo a aquellos cuyo origen es la capital de sector Scintilla. Todo Malfi guarda rencor hacia ese mundo que se remonta al nacimiento del Sector Calixis.

Adeptus MinistorumEditar

La situación actual de la Eclesiarquía en Malfi es lamentable. Aunque la fe en el Credo Imperial se considera fuerte en Malfi—particularmente entre las masas comunes de los trabajadores que constituyen la mayoría de la población del planeta (aunque notablemente menos en otras clases)—la iglesia del Imperio es correctamente percibida por muchos como dividida y débil. Aunque Malfi mantiene no menos de tres miembros Cardenales en el Sínodo Calixiano (número sólo superado por los cinco de Scintilla), ningún clérigo particular mantiene una genuina influencia sobre el clero Malfiano, y los clérigos del Ministorum están muy divididos. Esto empeora por el hecho de que la Eclesiarquía local recibe poco apoyo o respaldo de la nobleza Malfiana. La gran mayoría buscan eludir su dominio fundando y manteniendo sus propias capellanes domésticos (a menudo sacados de las ramas menores de sus propias líneas de sangre e hijos ilegítimos), entrenados y ordenados fuera del mundo, en ocasiones en lugares tan alejados como Maccabeus Quintus o incluso el Sector Scarus. Estas capellanías sirven las necesidades espirituales de las casas nobiliarias y permanecen leales a ellas antes que a nadie más, excepto al Credo Imperial pero no al Ministorum local.

Las razones de este cisma entre las casas nobiliarias que gobiernan Malfi y las debidamente integradas autoridades del Ministorum datan de los oscuros días del “Reinado de Terror” de Malfi. Comenzó en el 428.M41† con el ascenso de la Casa Koba a un mandato sin oposición. Durante este período, la Eclesiarquía Malfiana sucumbió al poder de Koba, convirtiéndose en poco más que en una marioneta. Su clero se convertía a menudo en un espía dentro de las casas nobles a las que era asignado, y la iglesia mantuvo los ojos cerrados a la tiranía y el derramamiento de sangre de Koba. La nobleza no ha perdonado u olvidado esto a día de hoy. La poca unidad o autoridad moral que la iglesia de Malfi mantenía, fue destrozada durante los sucesos de pesadilla del infame “Solsticio Sangriento” en el 499.M41†, cuando el nacimiento de la secta de los Peregrinos de Hayte desgarró Malfi. La respuesta inicial del clero a la crisis fue dispersa y errática. Sus altos escalones cayeron en el pánico por ese directo y terrorífico asalto a sus vidas. Otros fueron destruidos desde dentro por los agentes de la secta. Muchos prelados y abades se encerraron, incluso de los demás, e intentaron en vano convertir sus templos en fortalezas contra el violento ataque. Fueron públicamente incapaces de impedir a los Peregrinos realizar su sangriento trabajo. Estos actos fueron vistos, tanto por la nobleza como por las masas, como cobardía y traición.

En los muchos años posteriores, la Iglesia Malfiana y la Eclesiarquía del subsector han luchado una batalla cuesta arriba para recuperar su verdadero lugar en Malfi. Después de muchas misiones sagradas y el celo de incontables sacerdotes, han tenido gran éxito con el pueblo de Malfi, pero no con quien los gobierna. La iglesia Malfiana permanece dispersa, y una barrera invisible persiste entre ella y las casas nobiliarias de Malfi.

Los EnmascaradosEditar

"Un cuchillo en la espalda es una inversión más sabia que una moneda en la mano de un hombre."

Proverbio Malfiano

Este “culto”, el cual posee conexiones con un alarmante número de casas noblee, se cree que ha surgido directamente de la cultura intrigante de Malfi. Sus arquitectos originales tomaron los conceptos de falsedad y suberfugio y los llevaron hasta sus límites, instaurando el principio rector de la secta: Nada es lo que parece. Por extensión, la vida humana y el Imperio es un engaño, y el propio Caos es la verdad. Los Enmascarados creen que el “civilizado Imperio” lleva una máscara de refinamiento y deber devocional, debajo de la cual se esconde la afinidad natural del hombre con las espeluznantes maquinaciones de la disformidad. Creen que es una simple cuestión de tiempo antes que la máscara caiga y la verdadera naturaleza humana de especie del Caos sea revelada.

Los Enmascarados se deleitan con su comportamiento licencioso y corrupto. Todos sus miembros son anónimos y en sus reuniones van vestidos con coloridas y grotescas máscaras derivadas de las modas que se lleven en el momento. Los Enmascarados hacen alarde de su gran número de nobles y miembros de alta cuna entre sus filas, una mera extensión de su elegante planeta, y que llevan las intrigas hasta su natural conclusión. Parece que muchos de ellos no tienen un concepto real de la oscura verdad que se retuerce en su seno. Siendo más una pervertida sociedad secreta que un culto actual, los Enmascarados han evitado la censura por varias razones: tienen conexiones e influencia, es casi imposible identificar a los objetivos y (hasta ahora) no ofrecían una amenaza palpable.

Los Enmascarados no parece que se estén esforzando en conseguir ningún objetivo. Sus actividades son más una mera excusa para su licencioso y orgiástico comportamiento. Las operaciones llevadas a cabo por el Cónclave Calixiano para infiltrarse en la orden, la mayoría de veces abortadas o infructuosas, han revelado que el culto parece contentarse con encontrarse y practicar sus ritos esperando pacientemente que ocurra “lo inevitable”. No parece que muestren o deseen iniciar un levantamiento caótico ya que consideran que es un hecho predestinado que acabe ocurriendo. El propio Lord Inquisidor Caidin considera a los Enmascarados como una “orden diletante”, un gupo de desviados más que una amenaza real por lo que tampoco lo considera un objetivo prioritario. Sin embargo, dado el potencial número de miembros de la secta y la riqueza, recursos e influencia que amasan, si decidieran dar un paso adelante y ser más proactivos, se convertirían en el culto más rico e insidioso de todo el Segmentum. Por dicha razón, varias figuras clave del Cónclave Calixiano creen que debería actuarse y sancionarlo sin tardanza.

El alcance de la actividad del culto es alarmante: se han detectado logias satélite y subórdenes en Scintilla, Sepheris Secundus, Iocanthos y en otros populosos planetas del sector. También se han detectado rastros de su actividad mucho más lejos, llegando incluso a Cypra Mundi y Eustis Majoris, planetas del Sector Scarus. Se puede propagar hasta donde llegue la influencia de las Casas Nobles imperiales. Hay quien dice que el culto tiene conexiones en toda la ruta hasta Terra.

Por último, se debe reflexionar seriamente sobre que, solamente en las últimas tres décadas, cuatro operativos de alto nivel con un currículum impecable enviados por la Inquisición para infiltrarse en el culto, han acabado convirtiéndose en miembros reales del culto. Es una secta extremadamente atrayente y seductora.

Posición galácticaEditar

2-2/34/CS/N.

Contactos con otros mundosEditar

Existen rutas estables en la disformidad que enlazan Malfi con Landunder, Planeta Semilla AfG:218, Scintilla, Vaxanide y Orbel Quill.

FuentesEditar

  • Fantasy Flight Games. The Calixis Sector.
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