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Maestro Administratum 3 El Archiescriba Primuscriptor, mascota del Imperio de la Humanidad, ha marcado este artículo como propiedad del Adeptus Terra. Pulsa sobre él para aprender más sobre los dominios del Emperador.

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El mundo de Juno ha sido la capital del Sector Askellon desde tiempos inmemoriales. Se considera el primero de los mundos fundacionales en ser colonizado.

DescripciónEditar

Las clases gobernantes del planeta se consideran la élite del sector y afirman que el navío colonia que introdujo su civilización fue el que llevaba lo mejor de la flota. Tanto si esto es verdad como una fantasía, los gobernantes de Juno siempre se han comportado como aristócratas, e invierten enormes recursos en preservar la que consideran la pureza de sus laberínticos linajes. Mientras que la aristocracia disfruta de una vida prolongada artificialmente en un lujo inimaginable, su mundo se desmorona y su supuesto control sobre el sector se vuelve cada vez más precario. Cada año, más fragmentos del edificio ciclópeo se hunden, aunque todavía no se han dado cuenta de hasta qué punto. Sus criados no se atreven a decirles la verdad, pues a la mayoría les importa poco tales cosas y sólo se preocupan de que su existencia continúe ininterrumpida. Un número cada vez menor de ellos siguen siendo leales al gran Imperio y luchan por mantener Askellon, aunque la mayoría teme que sea en vano.

A medida que el Pandemónium crece en esta zona, la aristocracia de Juno se vuelve cada vez más distante y desapegada. Sus bailes y banquetes más decadentes y extravagantes, sus trajes más llamativos y su comportamiento más escandaloso que nunca. Aquellos que han sido testigos de estos excesos susurran que el juicio del Emperador se ha desvanecido de sus mimadas cabezas, mientras la rebelión crece entre las abundantes masas. De hecho, algunos heraldos de infortunios enmascarados pronuncian sermones en los que culpan de todos los problemas del sector al libertinaje de la aristocracia, y sostienen que sólo si se destituye a las clases gobernantes se podría llegar a evitar la caída de todo el sector. La vida en Juno se acerca deprisa a un punto a inflexión, aunque sus gobernantes parecen totalmente ajenos a su propio peligro.

OrografíaEditar

La superficie de Juno refleja la larga y belicosa historia del planeta. No se conserva su entorno original, los mares ahora son pantanos de lodo tóxico, y todo resto de biomasa ha sido consumido de una forma u otra. Existen numerosas ciudades en expansión en la superficie, pero sólo una pequeña parte están ocupadas en un momento dado, al menos oficialmente. El mundo ha sido asaltado o invadido tantas veces a lo largo de su historia que las ciudades han sido abandonadas, reocupadas, arrasadas, o reconstruidas en numerosas ocasiones.

Las clases gobernantes del mundo, así como las sedes de varias ramas del Adeptus Terra y otras instituciones imperiales, ocupan estructuras que parecen enormes bastiones. Las carreteras están repletas de estatuas de varios metros de altura y de harapientas banderas a lo largo de cientos de kilómetros. Los restos esqueléticos de ciudades perdidas por guerras largo tiempo olvidadas llenan los desolados yermos entre las ciudades ahora habitadas. Se dice que en estos yermos viven toda clase de proscritos: mutantes infectados por la mancha de la corrupción genética de las toxinas acumuladas, sectas adoradoras de la disformidad, enclaves de criminales, e incluso infiltrados alienígenas. Periódicamente, los gobernantes ordenan que se purguen esas zonas, en parte por paranoia y aversión, pero sobre todo porque es inevitable reconstruirlas en algún momento cuando el azote de la guerra arrase sus ciudades.

Las ciudades son lugares de enorme contradicción. El peso del poder y los siglos recae en ellas, incluso tras levantar nuevas estructuras para sustituir las destruidas. Los grandes edificios de Juno están plagados de cráteres y brechas de miles de años de antigüedad. Todo es grandeza pasada, bailes y banquetes celebrados en imponentes salones con paredes salpicadas de agujeros y techos agrietados que se abren a los cielos contaminados. A pesar del daño causado, el mundo conserva un aire palpable de siglos y poder que pocos pueden negar.

El gobierno del sectorEditar

Juno es el principal mundo del Sector Askellon y sede de los cuerpos de gobierno sectoriales del Adeptus Terra. Aunque todos los mundos tienen un gobernador planetario que administra en nombre del Emperador, hay temas que requieren tomar decisiones a distintos niveles, y en Askellon éstos corresponden al Prefecto del sector. Hasta dónde aparece en los registros, esta oficina ha funcionado de acuerdo a una compleja costumbre de tradición dentro de la nobleza askelliana, pero sus decisiones siempre han estado sujetas a ratificación por parte del Senatorum Imperialis, quien confiere al Prefecto del sector un alto rango dentro del Adeptus Terra, y uno imbuido de gran responsabilidad.

El papel del Prefecto del sector es supervisar los asuntos entre mundos, así como representar al sector en los tratos con organismos externos, ya sean sectores vecinos, autoridades del Segmentum o incluso los mismísimos Altos Señores de Terra. El Prefecto no tiene ningún poder directo para interferir con los líderes planetarios, pero en la práctica ejerce una enorme influencia. Si lo considera necesario, las rutas comerciales podrían reorientarse o cerrarse, lo que llevaría a sistemas enteros a la miseria y condenaría a millones a morir. La titular del cargo es la Prefecta Charlotta Anastasia XX, a quien temen y adoran por igual los gobernadores planetarios. Ella gobierna desde la Torre Transparente, una de las estructuras más antiguas de la superficie de Juno, donde numerosos representantes de las divisiones del Adeptus Terra se reúnen junto con miles y miles de agentes, escribas y funcionarios para apoyar su gobierno.

El control que ejerce no se limita al sector, pues rige también Juno a través de una aduladora camarilla dirigida por un alto ministro elegido a dedo. A pesar de que ha ostentado el poder durante varias décadas, la Prefecta parece abandonar poco a poco la vida pública y cada vez son menos frecuentes sus apariciones en su propia corte, limitándose casi por completo a las más grandes funciones de estado. Muchos temen que se haya vuelto paranoica y reservada hasta el punto que es raro que nadie, salvo sus consejeros de más alto rango, interactúen con ella de forma oficial.

La Prefecta reside actualmente en un extenso complejo de cámaras acorazadas y profundas criptas en los mismos cimientos de la Torre Transparente, cámaras que probablemente se construyeron hace mucho tiempo en la Edad Oscura de la Tecnología. Desde este santuario subterráneo, la Prefecta expide declaraciones y recibe informes de sus consejeros y subordinados de mayor confianza, aunque muchos tengan poco que ver con la realidad que se encuentra tras esas puertas blindadas. Las fantasías a las que se aferra son un misterio salvo para su círculo interno, pues se sabe que ha ordenado el levantamiento de legiones enteras contra enemigos imaginarios o dictado que un sistema largo tiempo perdido acoja una gran visita. Juno ya no es de su interés. Sus consejeros le proporcionan un flujo constante de mentiras y medias verdades, y guardan celosamente el acceso a su señora. A pesar de esto, la Prefecta reúne de vez en cuanto una corte en sesión privada con misteriosos emisarios, que sus consejeros no han podido impedir. La identidad de estos emisarios y qué poderes representan sigue siendo un secreto conocido sólo por unos pocos elegidos.

Vesuna RegisEditar

Imperio mundo juno escoria garito

Entrada a una taberna en la subcolmena de Vesuna Regis

La capital desde hace tres generaciones, se cree que se fundó poco después de la ola original de colonización hace más de diez mil años. Consiste en una creciente metrópolis que alberga casi mil millones de almas, aunque no se ha realizado un verdadero censo desde hace siglos.

Vesuna Regis es un conglomerado de construcciones increíblemente antiguas, marcada por las cicatrices de la guerra y estatuas de vagos contornos. Se han construido nuevas estructuras para sustituir las que se han derrumbado debido al paso del tiempo y a los estragos de la guerra, pero con cada generación las formas refinadas y las técnicas depuradas del pasado se pierden tras pobres imitaciones de las originales. Se dice que bajo los antiguos cimientos de Vesuna Regis yacen cámaras aún más antiguas enterradas en la corteza por la primera oleada de colonos, criptas que pueden contener toda clase de arcanotecnología y otras reliquias de la Era Oscura de la Tecnología. Sobra decir que estos rumores atraen todo tipo de cazatesoros, además de adoradores de poderes prohibidos y agentes encapuchados del Culto a la Máquina.

Para llegar a estas capas subterráneas, un explorador tendría que pasar por los horribles subestratos poblados de innumerables proscritos y mutantes, y no hay registros de que nadie haya descubierto estas supuestas riquezas. Las expediciones organizadas no son aconsejables, pues suelen provocar terribles rebeliones de habitantes salvajes. La última vez que esta ciudad subterránea se levantó, la ciudad ardió, millones fueron masacrados o secuestrados, y fue necesaria una prolongada campaña para sofocarla.

La ciudad no ha sufrido guerras desde hace algún tiempo, lo que no ha hecho más que aumentar las tensiones, y parece que cualquier rincón de los habitáculos cuenta con un predicador maníaco que profetiza una inminente perdición.

Las profundidades de JunoEditar

Caos slaanesh cultista del placer

Habitante de las Profundidades de Vesuna Regis

Vesuna Regis es una de las estructuras más grandiosas de Askellon, sin embargo, nadie conoce todas sus innumerables cámaras y niveles perdidos de esta masiva conurbación que se extiende enterrada bajo de el nivel superficial. Uno de esos lugares se conoce simplemente como "Las profundidades" por aquellos nobles y poderosos que furtivamente parten desde sus magníficos palacios de las alturas hasta estas decadentes cuevas. Todo aquel que proviene de los exclusivos ambientes perfumados de las altas agujas de la colmena utiliza elaboradas máscaras de histriónicas expresiones para esconder sus conocidos rostros ante otros gobernantes y poder actuar libremente sin consecuencias. Sin embargo, no todos los que retozan y brincan llevan máscaras, ya que aquellos que mandan en las profundidades han dejado su humanidad atrás hace mucho tiempo, si alguna vez fueron mortales en sus inicios.

Ningún pecado es demasiado excesivo aquí, y muchos pasan largos periodos bajo cuidados médicos para recuperarse del libertinaje de su última visita (en el caso de que lleguen a recuperarse). Para aquellos que muestran un celo impresionante en la búsqueda de los más terribles placeres y éxtasis de dolor, hay alcobas cuidadosamente ocultas donde las verdaderas amantes del exceso esperan en su total demoníaco esplendor. Aquí, los mortales son llevados más allá de sus límites, y aquellos que muestran suficiente devoción ante el Príncipe Oscuro son llevados al Reino del Caos para servir eternamente a su dios. Aquellos que no sobreviven a las pruebas se convierten en decoración del lugar, transformados en agradables formas y en tema de divertida charla para otros visitantes de las profundidades.

La Basílica de Valerius RisenEditar

El centro del Credo Imperial en Juno, y en realidad de todo el sector, es la Basílica de Valerius Risen, una colosal estructura con torres tan altas que atraviesan la atmósfera inferior y que permanecen intactas sólo por los generadores antigravitatorios de arcanotecnología.

La nave principal es lo bastante espaciosa para acomodar decenas de miles de adoradores, y las paredes interiores están revestidas de capillas alineadas reservadas para las clases gobernantes. Las torres albergan a los oficiales de mayor rango de la Eclesiarquía y en la cumbre, tan arriba que sus cámaras están selladas contra el cercano vacío más allá, se encuentra el Sínodo del sector. Desde allí, el archicardenal de Askellon, Harus, gobierna los sínodos, que corresponden a cada uno de los subsectores de la región y a muchas otras posesiones menores.

Harus es un devoto seguidor del principal santo del sector, Valerius, una figura legendaria de la que se sabe bien poco, pero que parece haber sido crucial en convertir la gente del sector al culto al Emperador en la antigüedad. El archicardenal cree que el Emperador está a punto de abandonar Askellon debido a la mancha en las almas de sus gentes, y que sólo si siguen las enseñanzas de San Valerius podrán evitar el desastre. Todos los días se celebran servicios en los que se predica la llegada de la perdición a las masas, y muchos han sido detenidos y conducidos a bastonazos a la gran nave central de la basílica por un ejército de zelotes ardentii.

Los llantos y lamentos de los fieles reunidos en respuesta a los sermones se emiten por toda la ciudad mediante potentes amplificadores montados en las torres de la basílica. Un poco más lejos, incontables vocotransmisores retransmiten los sermones y gritos de quienes los escuchan por todo el planeta, en ocasiones sobrecargando los aparatos para ocupar todos los canales y que nadie pueda evitar oírlos.

Adeptus Terra presentes en JunoEditar

Como la capital de todo un sector, Juno es la sede de las misiones y posesiones de incontables instituciones imperiales. Se ha permitido que muchas de ellas sean reducidas o degradadas, con sus altos cargos preocupados tan sólo por la apariencia de control. Algunas oficinas han estado vacantes durante varios años, a la espera de reemplazos que puede que nunca lleguen debido a transmisiones astropáticas confusas o perdidas.

Adeptus ArbitesEditar

El Adeptus Arbites mantiene formidables fortalezas de distrito en Juno. La mayoría se encuentran en Vesuna Regis y sus alrededores, y su cuartel general es el famoso Bastión Omega. También es la sede del Lord Arbitrador Wilhelm, alto mariscal del Gran precinto de Askellon, el más alto cargo de la región. Wilhelm, gracias a tratamientos rejuvenecedores, ya ha sobrepasado su segundo siglo de edad, pero su mente y cuerpo se han debilitado en los últimos años.

A medida que la situación en Askellon se oscurece y la mente de Wilhelm se hunde en la decrepitud, se ha vuelto cada vez más estridente y extremista en la persecución del pecado, la conspiración y la condena, que ve en cada sombra. Ha iniciado incontables purgas en el sector, a menudo sin la más mínima prueba de fechoría. Sin embargo, Wilhelm se mantiene firme en la convicción de que la ejecución de un criminal bien merece el sufrimiento colateral de miles de supuestos inocentes, una creencia que mantiene, al menos temporalmente.

Adeptus Astra TelepáticaEditar

Vesuna Regis es hogar del principal coro astropático del sector, situado en un antiguo complejo con vistas a la escarpada costa de un nocivo pantano. El maestro astrópata murió hace una década, cuando unos demonios destrozaron su mente durante una crecida inesperada del Pandemónium. Aún no se ha nombrado ningún sucesor, y la tarea de dirigir las voces mentales va rotando entre sus miembros más antiguos, lo que provoca una comunicación errática con y desde la capital. Sólo los mensajes con prioridad y acreditación más elevados reciben toda la atención y poder del coro, e incluso entonces hay dificultades. Algunos afirman que sus mensajes han sido retorcidos más allá de todo reconocimiento, y culpan de ello a los poderes caídos empeñados en sembrar la anarquía y la locura por los dominios de Askellon.

Adeptus AdministratumEditar

La única gran división del Adeptus Terra presente en Juno es el Adeptus Administratum, con sede en la poderosa Cancillería Regis cerca del centro de la ciudad. Esta y numerosas dependencias acogen millones de escribas, agentes y supervisores, muchos de los cuales viven toda su vida junto a sus escritorios. El Gran interventor general Avak Numinor encabeza la misión, y es el responsable de catalogar los recursos del sector para mantener los niveles de diezmo adecuados para cada mundo. Se dice que el personal de la Cancillería Regis nunca termina de registrar cada posible detalle de los bienes del sector, y dadas las enormes bóvedas de datos repartidas por el planeta y otros mundos del sistema Juno, probablemente sea cierto. Si bien transmite de forma obediente los datos del diezmo a Terra, ha habido pocas respuestas en los últimos años, y la Cancillería está cada vez más preocupada por si los diezmos llevan generaciones de retraso. El ambiente dentro de sus muros es de miedo y desesperación, a medida que las incontables subdivisiones y agencias se alejan cada vez más de sus objetivos de acumular datos de los diezmos. Todos están aterrados de que los emisarios de la lejana Terra puedan llegar en cualquier momento a pedir explicaciones, decididos a ejecutar a cualquiera que consideren que haya fracasado en este sagrado deber.

Adepta SororitasEditar

Como capital del Sector Askellon, Juno es el lugar con más riqueza, aristocracia, dignatarios y traición potencialmente dañina de cualquier otro planeta en el sector. Cada día, el sol se pone sobre mil nuevas alianzas entre familias, comerciantes y potencias rivales. La Orden Famulata del Ojo Vigilante mantiene aquí un importante monasterio para rastrear las interminables relaciones y las cambiantes mareas de influencia en las esferas de poder. Este monasterio es un destino muy deseado por las Hermanas jóvenes que desean demostrar su valía incluso en las circunstancias burocráticas más duras. Aquellas que se forjan una sólida reputación podrían ser reclutadas para ejecutar la Voluntad del Emperador en un servicio aún mayor.

Otros AdeptusEditar

Los numerosos pilares del Imperio mantienen propiedades en Juno, pero no siempre a la vista. Esas divisiones, como el Departamento Munitorum, suelen ubicarse en otras zonas del sector, aunque tienen misiones en Juno para facilitar la interacción con las más altas autoridades del sector, así como con los demás organismos. Algunas, como el Adeptus Mechanicus, desconfían de las numerosas autoridades planetarias y del sector, y viceversa, y optan por permanecer al margen, aunque su presencia sea vital para administrar la región. Tales tensiones no hacen sino acelerar y multiplicar los efectos del creciente Pandemónium y acercan un día más la caída de todo el sector.

La VigiliaEditar

La mayoría de los mundos del Imperio mantienen un cuerpo de agentes de la ley responsable de castigar a los infractores. La Vigilia, como se conoce a los agentes de Juno, proyecta un porte de decencia y cortesía, aunque todos, salvo los extranjeros más ignorantes, saben que esto es solo fachada. En realidad, los agentes son totalmente insensibles, viendo delitos allá donde desean encontrarlos. La mayor parte de la población de Juno sabe que buscar la ayuda de la Vigilia es arriesgarse a un castigo por hacerles perder el tiempo, y aunque en algunos mundos los agentes nativos favorecen a las clases dirigentes sobre las masas, incluso la nobleza parece obtener solo desprecio por parte de la Vigilia. En realidad, ha existido durante tanto tiempo que se ha convertido en una clase separada por derecho propio, cuyos miembros nacen en sus filas y para la que casi todos los forasteros son enemigos.

Para sorpresa de muchos, la Vigilia no es corrupta ni deshonesta, y el modo más seguro de ser castigado en los “cubos desolladores” es ofrecer algún tipo de soborno a un agente.

El Gran EjércitoEditar

Juno también mantiene una fuerza de defensa planetaria para proteger el planeta de invasiones externas y rebeliones internas. El Gran Ejército del Soberano, llamado simplemente el Gran Ejército o los “Sangre vieja”, goza de milenios de tradición, y grandeza. Posee una fuerza permanente de varios millones de soldados, la mayoría infantería pero también otros tipos, desde caballería hasta artillería pesada.

Sus miembros están poseídos por un temible espíritu corporativo, y ofrecen compañías de forma masiva como diezmo para los regimientos de la Guardia Imperial, como los Grandes Fusileros de Juno, donde encuentran la gloria por todo el sector y más allá. Sus miembros llevan una coraza dorada con toda clase de textos ornamentales, junto a un yelmo espigado, pantalones color canela y mangas del púrpura más intenso. Los uniformes de los oficiales son aún más refinados, con mantos de pieles raras y chaquetas forradas de piel, que resplandecen con brillantes botones dorados y cierres trenzados. Aunque los “Sangre vieja” pueden confundirse con tropas ceremoniales, nada está más lejos de la verdad. El Gran Ejército tiene mucha experiencia, y sus unidades realizan la peor parte de las purgas en los devastados yermos para controlar las poblaciones de mutantes y criminales que allí acechan. Por otro lado, ya que el mundo ha sido invadido tantas veces en su larga historia, el Gran Ejército ha desarrollado una profunda y arraigada memoria institucional. Ha luchado contra casi todos los enemigos de la humanidad, y atesora conocimientos sobre cómo volver a hacerlo.

A pesar de su esplendor y estatus, el Gran Ejército es despreciado por el ciudadano medio de Juno. Los “Sangre vieja” suelen ser usados para apoyar a la Vigilia cuando un gran desorden civil amenaza el status quo. Debido a que el mundo y el sector experimentan un lento pero inexorable avance hacia la perdición y la anarquía, tales desórdenes son cada vez más frecuentes, y el Gran Ejército ha participado recientemente en varias batallas campales contra grandes grupos armados de rebeldes en las profundidades de los devastados yermos.

ProscritosEditar

Caos mutante de colmena

Mutante proscrito

Aunque según el censo oficial la población de Juno es de unos quince mil millones, se teme que la cifra real sea mucho mayor. Esto se debe a que Juno ha sido consumido por la guerra tantas veces a lo largo de su inconcebiblemente larga historia que han surgido poblaciones enteras de refugiados y proscritos. A lo largo de los siglos, estos grupos se han multiplicado y ocupado grandes extensiones de los devastados yermos entre las principales ciudades, a pesar de las regulares purgas que sufren. Algunos miembros del Gran Ejército afirman que la constante lucha a la que está sometido el planeta mantiene sus linajes, pero para la mayoría, la incesante guerra y rebeliones son sencillamente la esencia de Juno, y son incapaces de imaginar otro modo de vivir. Los proscritos son muy numerosos, desde sacerdotes corruptos hasta mutantes caníbales. Hay bandas enteras de brujos psíquicos, y sectas de adoradores que los veneran.

Incontables mutantes viven en las ruinas y se enfrentan a sus rivales por los restos de comida, mientras buscadores de arcanotecnología examinan escombros de milenios de guerras y reconstrucciones para hallar reliquias de valor incalculable de mejores épocas. En las últimas décadas ha surgido una población de fanáticos religiosos, cuyo fundador lleva cincuenta años exiliado por su extremismo al denunciar a las clases dirigentes por su decadencia y arrogancia. Ahora ese mensaje ha ganado impulso, aunque los descendientes de sus discípulos recorren los yermos convirtiendo a la fuerza a todo el que encuentran y reuniendo un ejército de fanáticos. Pocos nobles conocen o se preocupan por esta creciente amenaza, seguros de que el eterno Juno ha prevalecido durante diez mil años y ninguna chusma de los yermos puede perturbar su dominio.

FuentesEditar

  • Dark Heresy: Reglamento (2ª edición).
  • Dark Heresy: Enemies Within (expansión juego de rol)
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