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John Grammaticus

John Grammaticus

John Grammaticus era un enigmático psíquico humano que trabajó como agente de campo para una oculta organización xenos conocida como la Cábala durante la Gran Cruzada y la Herejía de Horus.

Uno de los poderes que tenía era la capacidad de entender y hablar cualquier idioma e identificar la procedencia de un individuo tan solo escuchando su acento. Afirmaba que no existía ninguna lengua que no pudiese dominar.

HistoriaEditar

Origen Editar

Grammaticus había sido un oficial de las Levas del Cáucaso, un gran ejército que había servido bajo las órdenes del propio Emperador durante las Guerras de Unificación en Terra. Durante la ceremonia de la victoria tras derrotar a las fuerzas del Imperio Panpacífico, Grammaticus se reunió brevemente con el Emperador en persona, el cual reconoció sus poderes psíquicos y se ofreció a hablar más detenidamente de "las opciones disponibles para seres como nosotros". Sin embargo, antes que pudiese tener lugar esa reunión, Grammaticus fue asesinado en la Colmena Anatol. Su cuerpo fue rescatado por el Autarca Eldar Slau Dha, el cual lo resucitó y lo puso al servicio de la Cábala.

La Cábala Editar

En vez de morir, Grammaticus fue reanimado por el Autarca Eldar Slau Dha, un agente de la Cábala. Esta misteriosa organización necesitaba a Grammaticus y sus poderes psíquicos, y habían decidido hacer uso de él. Le ofrecieron la inmortalidad a cambio de sus servicios, a lo que Grammaticus accedió.

Le dieron acceso a la Acuidad, la profunda visión psíquica del futuro de la galaxia, donde pudo presenciar la historia galáctica. Aunque apreciaba a la humanidad, y deseaba ayudarla eludiendo al creciente poder del Caos, quedó aterrorizado ante la sanguinaria naturaleza del Emperador, cuya Gran Cruzada había liberado la terrorífica máquina de matar que eran las Legiones de los Marines Espaciales por toda la galaxia.

Grammaticus terminó por demostrar que era un agente válido para la Cábala de forma permanente, algo muy extraño para los pocos agentes humanos pertenecientes a este grupo.

La misión de la Legión Alfa Editar

Mil años más tarde, en la víspera de la Herejía de Horus, la Cábala envió a Grammaticus para convencer a la Legión Alfa de que se alinease en su bando. La Cábala había previsto la traición del Señor de la Guerra Horus y creía que la Legión Alfa y especialmente su Primarca Alpharius tendría un papel relevante en la cruenta guerra que se avecinaba.

Para conseguir tal fin, Grammaticus se infiltró en la Geno Cinco-Dos Chilíada, un cuerpo del Ejército Imperial destacado en la 670ª Flota Expedicionaria, bajo el disfraz de un oficial de inteligencia llamado Heniker Konig. Grammaticus utilizaba también otras identidades de oficiales muertos para evitar sospechas.

Finalmente logró abordar al Primarca pero fue capturado e interrogado sobre la Cábala y sus intenciones. Después de advertir al Primarca de que debían abandonar el campo de batalla de Nurth, devastado al poco tiempo por un Cubo Negro, Alpharius desplazó a su flota hasta el planeta Hydra 42 Tertius, conocido por la Cábala como Eolith. Allí debía reunirse con los maestros de Grammaticus. Sin embargo, mediante un engaño cuidadosamente planeado Alpharius utilizó a Grammaticus para reunirse con los miembros de la Cábala desde una posición de fuerza y no accediendo a todas sus exigencias.

Grammaticus y la Cábala mostraron el futuro a Alpharius y a su hermano gemelo Omegon: Si se le permitía ganar la guerra de la Herejía a Horus, los fragmentos de honor que todavía permanecían en su alma darían lugar al Armaggedón, una sangrienta guerra civil que extinguiría la Humanidad en dos o tres generaciones. Esta devastación también acabaría con los Dioses del Caos debido al ingente poder que habían invertido y cedido para corromper a la raza humana. Por lo tanto, la preservación de la galaxia tenía como precio la extinción de la Humanidad.

Por otro lado, si vencía el Emperador, el Imperio se estancaría y el Caos acabaría consumiendo la galaxia en el término de diez o veinte milenios. Tras conocer las opciones a seguir, la Legión Alfa se dispuso a dar apoyo al Señor de la Guerra Horus contra el Emperador.

Grammaticus, consternado ante la certeza que había desencadenado la extinción de su especie (o eso creía él), se lanzó al vacío espacial desde una de las esclusas de contención de la nave de la Cábala en la que viajaba, con la esperanza que aquella fuese su última muerte.

Oll Persson Editar

Aproximadamente dos años más tarde, con la Herejía de Horus ganando fuerza, Grammaticus recibió el encargo de la Cábala de reactivar a Oll Persson, otro agente humano y un viejo amigo que también era perpetuo, mas su inmortalidad era el resultado de una mutación genética congénita más que el producto de la manipulación genética de la Cábala. Grammaticus contactó psíquicamente con Persson, el cual se había retirado al Mundo Agrícola de Calth, en el Reino de Ultramar, justo antes de que la legión de los Portadores de la Palabra desencadenara la infame Atrocidad de Calth. Al final Persson respondió a la llamada y dejó Calth para reunirse con Gramaticus y aprender qué nuevos designios de la Cábala debía llevar a buen término.

Traoris Editar

Disfrazado como el arqueólogo-explorador Caeren Sebaton, Grammaticus ejecutó una misión de ir hasta Traoris y obtener una reliquia de las ruinas de una antigua fortaleza construida por Cultistas del Caos hace milenios. Dentro de la fortaleza yacía enterrada una lanza, aunque no realmente como tal. De hecho, era una pieza de fulgurita, un fragmento de un rayo cristalizado en la roca. Tan sublime artefacto se había formado por el infinito poder del Emperador cuando aniquiló a los sirvientes de los poderes de la oscuridad en el pasado. El Apóstol Oscuro Vaddrek Elias esperaba obtener la reliquia con el fin de utilizar su poder divino para ascender a la demonicidad. Al darse cuenta de que estaba sin tiempo, Grammaticus descubrió que había sido rastreado por los Portadores de la Palabra y trató de huir. Su salvación provino de la intervención del Primer Capitán Artellus Numeon, comandante de la Guardia Pira de la legión de los Salamandras y de su variopinto grupo de supervivientes leales de la Masacre del Desembarco en Istvaan V. Tras informar al capitán salamandra sobre su verdadera identidad y naturaleza, informó que a Numeon que la misteriosa reliquia estaba ligada de alguna manera a su desaparecido primarca, Vulkan, pero no podía decir cual. Aunque en un principio desconfió del mortal, Numeon cedió y trató de ayudar a Grammaticus a escapar del planeta.

El pequeño grupo de leales estaba siendo perseguido por el implacable cazador de los Portadores de la Palabra, Barthusa Narek, un sirviente del Apóstol Oscuro Elias, así como por los cultistas del caos de Traoris. En el transcurso de su viaje hacia el único puerto espacial de Traoris, muchos de los legionarios supervivientes cayeron. La Guardia del Cuervo había ocultado su cañonera Thunderhawk dentro de los campos de rayos ubicados en las altas cumbres que rodeaban el puerto espacial. Mientras que algunos de los leales atacaron inútilmente el puerto espacial con el fin de atraer a la mayor parte de los Portadores de la Palabra, Numeon, Gramáticus y el Codiciario Hriak alcanzaron la cañonera. Por desgracia, Narek y dos de sus compañeros no perdieron su pista, siguiendo el rastro psíquico del Guardia del Cuervo. Hriak se sacrificó voluntariamente cuando se enfrentó a los traidores. Cuando Numeon fue a ayudar a Grammaticus, este disparó su arma digital en las lentes de Numeon, quemando sus ojos y rostro. El trauma fue tal que el marine espacial quedó de rodillas.

Medio ciego, Numeon trató de agarrar al humano. Grammaticus tomó la fulgurita de la vaina de Numeon, evitando hábilmente el agarre del Salamandra. Antes de que partiera, Numeon sólo quería saber una cosa: ¿Vulkan seguía vivo? Grammaticus creía que si. De repente, el Salamandra se convulsionó al ser disparado por un bólter a su espalda. Grammaticus quedó congelado en su sitio cuando se encontró con el mismísimo Apóstol Oscuro Elías, el cual estaba en la rampa de desembarco de la cañonera. Sin previo aviso, un desgarro en realidad apareció ante ellos, por el cual la forma del Primer Capellán Erebus dio un paso adelante. Elías pensó que su amo había llegado el fin de ayudarle en su ascensión. Con la reliquia en sus manos, Erebus optó por arremeter con ella y cortar la garganta de su compañero y Apóstol Oscuro. Elias cayó de rodillas, condenado, incapaz de contener la grave herida del arma divina. Erebus mató a su ex servidor para evitar su futura traición. Después ordenó a Grammaticus tomar la reliquia, sin hacer ningún intento para detenerlo. Con cautela, el humano se llevó la reliquia que le ofrecía y se fue de Traoris en la cañonera.

Después del éxito en su misión en Traoris, la Cábala contactó una vez más con Grammaticus y le dio nuevas órdenes. Él y la reliquia marcharían a Macragge. Una vez allí debía encontrar a uno de los primarcas que recientemente se había reunido. Después debía coger la reliquia y entregársela a Konrad Curze, quien la utilizaría para matar a Vulkan, de modo que el primarca no viviría para convertirse en "El Guardián de la Puerta."

Equipo Editar

Como podría esperarse de un agente de campo con mil años de edad, Grammaticus tenía experiencia con una amplia gama de armas antipersonales, tanto a distancia como cuerpo a cuerpo, y era un experto magistral en el uso de no pocos. Entre su arsenal exótico estaba un arma digital incorporada en un anillo, la cual llamaba "arma del viejo estilo". Era un regalo de un miembro de alto rango de la Cábala y disparaba ráfagas de rayos de energía que eran eficaces tanto en combate contra seres físicos como disformes. Grammaticus era un combatiente letal en el cuerpo a cuerpo y un experto en artes marciales humanas y xenos. Llevaba un traje monopieza con tiras incrustados de Adamantium colocadas en puntos estratégicos, y se había sometido a algún tipo de mejora genética para fortalecer sus tejidos y resistencia física más allá de lo humano. A menudo utilizaba sus poderes psíquicos como logopeda y como arma, y era un maestro del sigilo, el subterfugio, el disfraz, y el engaño, haciéndole una persona muy peligrosa.

Fuentes Editar

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • Vulkan Lives, por Nick Kyme.
  • The Unremembered Empire, por Dan Abnett.
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