FANDOM


Mascota eldar wikihammer 40k La Vidente Lolai te pondrá dos runas negras si no sigues leyendo. Pulsa sobre su imagen para acceder a la sabiduría de los Eldars.

Aquel que lee su propio artículo puede evitar su propia perdición. Aquel que lee los artículos de otros puede provocársela.

Eldar dioses isha

Isha, diosa eldar de la curación

Isha es la Diosa Eldar de la curación, la fertilidad y la cosecha y es la madre de la Diosa Lileath y de la raza Eldar. Fue ella quien inspiró la creación de la barrera de Asuryan entre los mortales y sus Dioses.

HistoriaEditar

Lágrimas de IshaEditar

El mito llamado Las lágrimas de Isha recuerda cómo nació la raza eldar como hijos mortales de Isha y Kurnous.

Lileath soñó que Khaine sería dividido en cien piezas por un gran ejército mortal. Cuando Khaine se enteró del vaticinio, se dispuso a destruir a los Aeldari para evitar dicho futuro causando entre ellos una gran mortandad. Asuryan escuchó el llanto de Isha provocado por la muerte de sus hijos mortales y así conoció el sueño de Lileath y lo que estaba llevando a cabo Khaine. Para salvar a los eldar que quedaban, Asuryan colocó una gran barrera entre los mortales y los dioses, dividiéndolos para toda la eternidad. Al enterarse de esto, Isha lloró aún más porque sus hijos mortales se habían separado de ella, por lo que ella y Kurnous suplicaron a Vaul el Herrero que los ayudara. Con las lágrimas de Isha, Vaul creó las piedras espirituales, mediante las cuales Isha podía ver y hablar con sus hijos mortales; Isha y Kurnous enseñaron mucho a los Aeldari, hasta que un día Khaine escuchó a Isha mientras hablaba con sus hijos. Inmediatamente se lo contó a Asuryan, el cual se enojó porque sus órdenes habían sido desobedecidas.

Asuryan entregó a Isha y a su amante Kurnous a Khaine para que hiciera con ellos lo que quisiera. Khaine los torturó en una fosa ardiente hasta que Vaul, el único Dios que se compadeció de ellos, hizo un trato con el Dios de la Guerra por el que crearía cien espadas para él y a cambio Khaine liberaría a los dos cautivos. Vaul falló en cumplir su parte del trato, pero engañó a Khaine y cuando éste lo descubrió, estalló una guerra entre él y Vaul.

Cautiverio eternoEditar

Milenios después, tuvo lugar la Caída de los Eldar y se cree que todos los Dioses Eldar salvo Khaine y Cegorach fueron destruidos por Slaanesh. Sin embargo, en un único Mundo Astronave se cuenta la historia de cómo Isha sobrevivió a su destino, siendo reclamada como esclava por Slaanesh. Ella gritó pidiendo ayuda y fue escuchada por Nurgle, quien inició una larga guerra contra su más reciente congénere. Nurgle emergió victorioso y tomó a Isha por compañera. Una Diosa del rejuvenecimiento parece una extraña pareja para el Dios del desgaste, pero Nurgle la adora como a ninguna otra cosa. Sin embargo, le muestra su devoción como solo un Dios del Caos puede: manteniéndola atrapada en una jaula del Jardín de Nurgle, en el rincón de una sala donde guarda el caldero en el que prepara todas sus plagas.

Al ser la Diosa de la Curación, Isha puede curarse a sí misma de todas las enfermedades de Nurgle. Nurgle se aprovecha de esto obligándola a probar su última creación y observando cuánto tarda la Diosa en superar sus efectos. Si le complace el resultado, desata la nueva enfermedad sobre algún mundo inocente, y si no, empieza desde el principio, trabajando en su caldero hasta que consigue algo nuevo que dar a su "compañera". Mientras está ocupado, sin embargo, Isha aprovecha su distracción para instruir a los mortales sobre cómo liberarse de las plagas de Nurgle.

El Ojo de IshaEditar

Según el saber de los Eldar, si el Antiguo Enemigo regresara para completar la Gran Obra, entonces la grieta entre los distintos pianos del universo se cerraría. Los Eldar dejarían de existir, dejarían de haber existido, ya que el universo quedaría separado de sus propios recuerdos. El Ojo de Isha se apagaría hasta cerrarse para toda la eternidad. El legado de los Ancestrales se desvanecería.

Ya que los seres que pertenecen al Antiguo Enemigo fueron rechazados gracias únicamente al brillo cegador de la mirada de Isha, y si esa mirada desapareciese alguna vez, los Eldar no podrían enfrentarse a ello de ningún modo.

Por eso la mirada de Isha recorre todo el universo, salpicándolo de momentos de luz, siempre vigilante y atenta a los primeros movimientos de antiguos finales.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Lexicanum Inglés.

  • Warhammer 40,000: Recopilación (1991).
  • Codex. Eldar (8ª Edición).
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.