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Los Guardianes del Torbellino fueron una alianza de Capítulos de Marines Espaciales dedicados a la defensa de la volátil y peligrosa región del Segmentum Ultima conocida como la Zona del Torbellino. En el 587.M41, los Altos Señores de Terra emitieron un Edicto Imperial en respuesta a numerosos y terribles ataques contra los mundos e intereses imperiales en la región, ordenando a varios Capítulos de Marines Espaciales que se establecieran en la Zona del Torbellino para proteger los intereses imperiales en el área y pacificar la región. Sin embargo, las condiciones en la Zona del Torbellino se agravaron y el Señor del Capítulo Renegado Lufgt Huron, de los Garras Astrales, el autoproclamado "Tirano de Badab", se embarcó en un oscuro plan que con el tiempo haría que los Guardianes del Torbellino fueran culpables de cometer herejía durante el lamentable conflicto civil entre los Capítulos del Adeptus Astartes que la historia llamaría la Guerra de Badab, y que se extendería desde el 901.M41 hasta el 912.M41.

Historia

Solo superado en tamaño y extensión por la gran Tormenta Disforme del Ojo del Terror, el Torbellino es una enorme Fisura Disforme que rasga tanto el Materium como el mismo tejido del Inmaterium. Está situado cerca de las densas masas estelares del núcleo galáctico de forma que si se trazara una línea recta entre el corazón de la Galaxia y Terra, el Torbellino estaría en dicho segmento. El Torbellino cubre un área de varios cientos de años luz de ancho, y su presencia está marcada por un enorme remolino de lenta rotación compuesto de nebulosas, polvo y materia estelar en el que incontables estrellas y mundos han sido engullidos para siempre por el Empíreo. Desde la época de la Gran Cruzada la riqueza de los mundos que rodeaban el Torbellino atrajo a la Humanidad hacia la Zona del Torbellino una y otra vez a pesar de los múltiples peligros y amenazas, existiendo muestras claras de presencia humana en la región desde la Era Oscura de la Tecnología.

Al igual que a la Humanidad, la Zona del Torbellino también atrajo a sus enemigos en todas sus incontables y asquerosas formas. Debido a las dificultades inherentes de viajar a través de esta región, pronto esta área del espacio se convirtió en un paraíso para corsarios, criminales y renegados de toda clase. Con el tiempo, el Imperio fue estableciendo poco a poco puestos de vanguardia imperial dentro de la Zona del Torbellino a lo largo del 38º y el 39º Milenio. Dichos puestos de vanguardia fueron ganando en importancia como vacilantes faros de influencia y fuerza para la Humanidad en la región. Los tres Sistemas Estelares más importantes, que constituían los eslabones de una distante cadena que permitía que los recursos de la Zona del Torbellino fluyeran hacia los cofres del Imperio, mucho más estables, eran Cygnax, Sagan y Badab. A medida que la situación del Torbellino se iba volviendo más y más volátil, esta ruta de comercio imperial fue estando cada vez más en peligro.

A mediados del 41º Milenio, el altamente militarizado Mundo Colmena de Cygnax, ubicado en el Sistema del mismo nombre, era el mundo más habitado del sector norte de la Zona del Torbellino. Cygnax, que había sido desde hacía bastante tiempo un eje del control imperial de la región, era un mundo clave de gran valor estratégico, siendo a la vez un baluarte contra los atacantes y un puerto seguro para los comerciantes y las naves estelares imperiales. En el año 557.M41 se produjo el desastre cuando, con la brusquedad de una tormenta arrasadora, Cygnax sucumbió a la corrupción de su corazón y a los ataques del exterior. El planeta se precipitó rápidamente hacia una situación de sangrienta guerra civil entre la guarnición imperial y los nihilistas Cultos a la Muerte, apoyados por la intervención de la temible partida de guerra de los Marines Espaciales del Caos conocida como Los Renacidos. A pesar de la intervención del Capítulo de Marines Espaciales de los Guerreros Mantis, que se había establecido a su vez en el cercano Subsector del Cúmulo de Endymion, la tasa de muertes se elevó rápida y exponencialmente hasta alcanzar millones de víctimas. Los miembros de los Cultos a la Muerte consiguieron acceder a parte de la red defensiva de misiles de Cygnax, liberando en un arranque de furia suicida una tormenta de ojivas nucleares y de plasma sobre el mundo condenado, despedazando sus Colmenas y alterando la órbita del planeta por muchos años. El permanente invierno nuclear, la lluvia radioactiva y las alteraciones tectónicas resultantes aniquilaron toda forma de vida en Cygnax. Con la caída de Cygnax, uno de los mundos clave de esta volátil región, el control imperial del sector norte de la Zona del Torbellino se resquebrajó con rapidez. La pérdida de Cygnax, unida a otros reveses imperiales sufridos en la región en siglos anteriores, amenazaron las cadenas de suministro militar que se extendían desde Bakka y la misma Terra, forzando al Adeptus Terra a actuar.

En el 587.M41, los Altos Señores de Terra emitieron un Edicto Imperial en respuesta a la terrible situación y a los graves ataques sufridos por los mundos e intereses imperiales en la región, ordenando a varios Capítulos de Marines Espaciales que se establecieran en la Zona del Torbellino para proteger los intereses imperiales en el área y pacificar la región. En reconocimiento a su glorioso servicio anterior al Imperio, se otorgó al Capítulo de los Garras Astrales el alto honor de ser el mando principal de los recién formados Guardianes del Torbellino. Dicha fuerza incluyó a los Capítulos de los Lamentadores y la Guardia del Osario, ambos basados en flotas estelares, para que patrullaran las regiones exteriores, así como a los Guerreros Mantis, que estaban ubicados en el cercano Cúmulo de Endymion. Una vez establecida dicha fuerza, el Capítulo de los Garras Astrales tomó para sí una estación estelar de batalla situada en el estratégicamente vital Sistema Badab, que se convertiría en la Fortaleza-Monasterio y base de operaciones del Capítulo. Tras establecerse allí, se asignó de forma permanente un destacamento de la Armada Imperial con la misión de llevar a cabo misiones de búsqueda y destrucción, así como tareas de protección de convoyes. Dicho destacamento naval estabilizó con rapidez las zonas circundantes, purgando las áreas internas de los elementos heréticos y xenos que los infestaban. En poco tiempo las riquezas de la Zona del Torbellino volvieron a llenas las arcas del Imperio.

La mayor operación llevada a cabo durante dicha época se produjo durante la Campaña del Flagelo, que se prolongó desde el 640.M41 al 651.M41. En dicha operación, los Garras Astrales y sus aliados llevaron a cabo una serie de grandes operaciones militares que golpearon profundamente el corazón del Torbellino en un intento de llevar la lucha hasta el enemigo. Aunque al principio los Marines Espaciales tuvieron éxito, su invencibilidad acabó con la abrupta retirada del Capítulo de la Guardia del Osario. El Adeptus Terra decidió romper los lazos del Capítulo con los Guardianes, enviándolos a la Cruzada de Thanatos, en la Regiones Veladas. Dicha pérdida repentina dio fin de forma efectiva a la campaña. Los Garras Astrales pidieron por ello que se asignara un Capítulo de reemplazo, pero su petición fue denegada. Menos de dos décadas más tarde, los Guardianes sufrieron una serie de reveses y una alta tasa de bajas entre algunos de sus aliados, lo que abrió un abismo en las relaciones entre el amplio Imperio y los Guardianes del Torbellino durante dicho periodo. Pronto los Guardianes se vieron duramente presionados por un brusco incremento en el número de incursiones demoníacas y de ataques de bandas de corsarios, forzándolos a adoptar cada vez más veces una posición defensiva y acabando de forma radical con todas las operaciones en las cercanías del Torbellino.

El Tirano de Badab

Una vez más se produjo el desastre cuando una serie de ataques Orkos procedentes del Torbellino golpearon profundamente al Sector Badab durante la Batalla de Iris Infernal. El Señor del Capítulo de los Garras Astrales, Rovik Blake, actuó en contra de sus propias órdenes y doctrina y se lanzó en persecución de los Orkos de regreso al Torbellino. Tras haber dirigido a los Garras Astrales durante dos siglos, cayó en combate singular contra el Kaudillo Orko Vorg Manburna, forzando con ello a retirarse a los Garras Astrales. Durante su regreso al Sistema Badab, el Capitán de la 3ª Compañía de los Garras Astrales, Lufgt Huron, fue ascendido a Señor del Capítulo por voto unánime de sus pares en el 715.M41. Se convirtió en el guerrero más joven en la historia del Capítulo en conseguir un rango tan alto. Los historiadores imperiales señalan hoy día que un hombre con un carácter tan voluble no debería haber tenido opción de ascender hasta tomar el mando de un Capítulo de Marines Espaciales. Sin embargo Lufgt Huron ya había probado para entonces ser un guerrero excepcional así como un hábil estratega y un líder carismático. Reorganizó rápidamente los despliegues estratégicos del Capítulo e instituyó la política de expansión de la flota del Capítulo, que se encontraba gravemente disminuida en potencia y número de naves, añadiendo a sus filas naves corsarias capturadas en agresivos asaltos. También instituyó una más que cuestionable política de tierra quemada contra sus enemigos, incrementando las reservas de armas de Exterminatus del Capítulo. A consecuencia de ello muchos Mundos Fronterizos, que habían albergado naves renegadas en el pasado, se convirtieron en cascarones sin vida.

En el 718.M1, un golpe fallido en el Mundo Colmena de Badab Primaris inició una guerra civil frustrada, que acabó cuando los Garras Astrales llegaron y aplastaron brutalmente el conflicto. En su conclusión, los responsables tras el golpe fueron llevados ante Lufgt Huron para ser juzgados. Consciente de las lecciones aprendidas en Cygnax, el Señor del Capítulo decidió encargarse personalmente del asunto, imponiendo el orden de forma rápida una vez más. En esta ocasión usó a los Garras Astrales de una forma más brutal, ejecutando una gran parte de la clase regente del planeta y purgando a aquellos considerados moralmente reincidentes. Tomando para sí el manto del mando como regente planetario, Lufgt Huron se autoproclamó "Tirano de Badab", reclamando los mundos habitados cerca del área habitable del espacio circundante del Sistema Badab como feudo de su Capítulo. Con sus siguientes acciones, intentó replicar el ejemplo y precedente del reino soberano de Ultramar y la carta de fundación de los Guardianes del Torbellino. Los Sistemas cercanos fueron pronto purgados por completo de sus clases regentes. En las décadas posteriores, se establecieron en el área un cierto número de "bastiones centinela" bajo el mando de los Garras Astrales. Los aliados políticos y sirvientes escogidos por el Tirano fueron colocados en posiciones de importancia, convirtiendo el Sector Badab en un imperio autocontenido, dirigido por los Garras Astrales.

Para reforzar aún más su poder, llevó a cabo una masiva reorganización de las irregulares, y en ocasiones aislacionistas Fuerzas de Defensa Planetaria nativas de la región en lo que se convertiría en la Legión del Tirano. Siguiendo una estructura unificada de mando dichas fuerzas seguían ahora unas reglas estándar dictadas por Huron. Los Garras Astrales asignaron destacamentos para entrenar aún mejor a los miembros de la Legión del Tirano, con la vista puesta en eliminar a los elementos débiles escondidos en sus filas. En poco tiempo, la Legión del Tirano probó su valía al rechazar múltiples asaltos de corsarios, lo que liberó a los Garras Astrales de la tarea de mantener una posición defensiva. El Capítulo fue capaz de llevar a cabo una serie de ataques relámpago en las zonas circundantes para dañar y destruir áreas controladas por herejes y xenos. Con el aumento constante de las victorias de Huron, la limitación de las actividades corsarias y el incremento de la producción industrial hasta cotas nunca antes vistas, la fama del "Tirano" de los Garras Astrales creció hasta llegar más allá de las fronteras de la Zona del Torbellino.

Espoleado por sus éxitos, Huron hizo que sus sirvientes entregaran una extensa y formal petición a Terra, estableciendo un caso detallado con el objeto de pacificar por completo el Torbellino y las áreas circundantes, lo que beneficiaría enormemente al Imperio a largo plazo. Para ello, Huron abogaba por el despliegue de varios Capítulos extra de Marines Espaciales y su ascenso a las filas de los Guardianes, llegando incluso al punto de sugerir que se llevara a cabo una Fundación adicional para cubrir las necesidades de su plan. Por desgracia, la petición de Huron fue rechazada sin que pudiera ser expuesta en su totalidad bajo el fundamento de que las necesidades del Imperio podían cubrirse mejor de otras formas.

Cisma de Badab

A mediados del 700.M41, los envíos de los diezmos exigidos de semilla genética a los Magos Invigilia del Adeptus Mechanicus comenzaron a ser incompletos y cada vez más infrecuentes. Aunque al principio era un motivo para preocuparse, era algo que solía ocurrir a menudo, especialmente entre los Capítulos de Marines Espaciales desplegados en áreas fronterizas o en Cruzadas sencillamente porque el Capítulo podía tener una necesidad temporal de retener y conservar su semilla genética para reponer las bajas provocadas en el campo de batalla. Pero a medida que las omisiones persistían y se hacían casi constantes, el Mechanicus comenzó a sospechar que algo más oscuro estaba sucediendo. Esto finalmente acabó siendo cierto en el caso de los Garras Astrales, ya que las pruebas concluyeron en que su primer gran pecado contra las tradiciones de los Astartes acabarían por precipitar la caída del Capítulo en la herejía. El Tirano, a ver como se denegaban repetidamente los refuerzos solicitados para su asistencia y la de los Guardianes del Torbellino a la hora de llevar a cabo sus tareas, en un arranque de arrogancia y orgullo, buscó expandir sus fuerzas hasta alcanzar la fuerza de una de las Legiones de Marines Espaciales de antaño. Una mayor investigación en profundidad descubrió que los Apotecarios de los Garras Astrales estaban llevando a cabo experimentos heréticos relacionados con la creación y maduración aceleradas de los zigotos que conformaban los implantes típicos de un Astartes. Aunque no cosecharon demasiados éxitos, los Garras Astrales consiguieron aumentar sus efectivos hasta llegar a ser casi 3500 Hermanos de Batalla.

En protesta por varias peticiones adicionales denegadas relacionadas con la redistribución de los recursos de la Zona del Torbellino, unidas al aumento de las cuotas demandadas por el Administratum, Lufgt Huron retuvo los diezmos planetarios de Badab Primaris pagados al Administratum, bloqueando el paso de mercancías por su reino en protesta por el fracaso de los Adepta a la hora de concederles a él y a sus aliados los recursos suficientes para regir en el Torbellino. Rechazando el papel de los Garras Astrales como defensores de la Zona del Torbellino, el Tirano pronto comenzó a desviar los recursos industriales y humanos que tenía a su disposición para reforzar las defensas del Sector Badab así como en aumentar los destacamentos de flota del Torbellino y en fortificar algunos mundos clave bajo su mando. Dichas defensas, basadas en instalaciones espaciales, circundaban las áreas interior y exterior del Sector Badab, siendo conocidas como el "Anillo de Acero".

En Badab Primaris, el Tirano ordenó la demolición de la antigua ciudadela de los dominantes regentes, erigiendo en su lugar el legendario e increíblemente fortificado Palacio de las Espinas, según sus especificaciones y diseño personales. El choque entre la apropiación del diezmo imperial del Administratum y los antiguos derechos de los comandantes Astartes para defender el Imperio de la Humanidad por todos los medios necesarios pronto recibió el nombre de Cisma de Badab, y duraría casi un siglo y medio, durante el cual los Garras Astrales y los Guardianes del Torbellino siguieron llevando a cabo sus habituales operaciones militares en un volátil entorno de tensiones agravadas con las autoridades del Administratum y el Segmentum.

Guerra en el Horizonte

Liberados de su vergonzosa tarea de guarnición, los Garras Astrales colaboraron en la conclusión de la infame Rebelión del Cuarto Cuadrante, que había afectado al Imperio durante varias décadas. Reuniendo una fuerza de combate mixta compuesta por varias Compañías de los Capítulos de los Garras Astrales, los Halcones de Fuego, los Cicatrices Blancas y la Guardia Celestial, respaldados por Regimientos de la Guardia Imperial de Kol-Sec y de los Korps de la Muerte de Krieg y los Titanes de la Legio Venator, Lufgt Huron fue elegido como líder de la fuerza de combate por unanimidad. Bajo su inspirada guía, la fuerza de combate erradicó despiadadamente el densamente protegido Sistema Lycanthos de toda presencia de las Legiones Traidoras y del Caos en poco más de un año. Sin embargo, Stibor Lazaerek, Señor del Capítulo de los Halcones de Fuego, siguió albergando rencor por el hecho de que se le hubiera concedido a Huron el liderazgo total, a pesar de la antigüedad de Lazaerek como Señor del Capítulo. Dicho rencor se enconaría en los años siguientes hasta que finalmente trajera consigo el fruto de la amargura.

Intentando aprovecharse de esta gloriosa victoria de los Garras Astrales, en el 869.M41, a instancias de su Gran Mariscal, los Templarios Negros declararon una Cruzada de la Ira en el Torbellino, asaltándola desde su frontera Este. Entretanto, los Garras Astrales, los Lamentadores y los Guerreros Mantis lanzaron sus propios asaltos desde las fronteras Sur y Noreste. Gracias en no poca medida a la brillante planificación estratégica de Huron así como al valor de los Guardianes del Torbellino y de los Templarios Negros, consiguieron una sorprendente victoria contra 23 Mundos Fortaleza alienígenas y heréticos. Por desgracia, eventos de mayor amplitud pusieron un fin prematuro a los planes de los Garras Astrales, ya que se requirió a los Templarios Negros para que se dirigieran al asediado reino de Ultramar tras la Primera Guerra Tiránida. Habiendo sufrido ya masivas bajas durante la campaña, los Capítulos Guardianes se vieron forzados a retirarse del Torbellino, para ira de Huron.

La situación se agravó una vez más, no solo en la Zona del Torbellino sino en el Imperio al completo, debido a la destrucción y desbandada de las defensas del Segmentum Ultima a causa de la amenaza de la Flota Enjambre Behemoth, como también por las guerras y rumores de guerras que amenazaban con estallar en lugares tan lejanos como el Ojo del Terror y las Estrellas Necrófago, por las revueltas galácticas y por otros muchos fenómenos extraños. En poco tiempo las crisis se siguieron y solaparon unas con otras. En los últimos años del octavo siglo del 41º Milenio, Lufgt Huron pudo ver cómo la Zona del Torbellino se escurría de entre sus dedos y como las duramente ganadas victorias de los Guardianes quedaban reducidas a la nada. En un intento de reforzar su presa, se mantuvo ajeno al hecho de que todo el mundo se estaba movilizando contra él. No pasó mucho tiempo antes de que el melancólico Tirano de Badab iniciara un violento conflicto, y de que el Imperio, una vez más, se viera forzado a derramar la sangre de los suyos. En el 901.M41 el Administratum envió una flota de investigación imperial a Badab para exigir la entrega del tardío diezmo de Badab, los recursos que se habían encargado y los requisitos de semilla genética del Capítulo. En circunstancias que no pueden ser completamente confirmadas o explicadas, la flota de de investigación fue atacada y destruida en su totalidad, ya que intentó abrirse camino a través del llamado Anillo de Acero.

La Gobernadora del Sector Karthan censuró fuertemente al Capítulo de los Garras Astrales, haciendo a la vez peticiones para la detención y el juicio de Huron por semejante traición contra el Imperio. Por el peso del sufrimiento y el derramamiento de sangre en otras partes, la maraña de demanda y reconvención cayó en oídos sordos. Además, Lufgt Huron era el amo legítimo de un reino permanentemente en pie de guerra, un baluarte contra los xenos y el Caos, y en el nivel más básico estaba autorizado para defender esos dominios. Sin pruebas contundentes, el cargo de homicidio premeditado e intencional contra los servidores del Imperio sería casi imposible de probar en este caso. Durante los próximos tres años, los Comandantes Imperiales de Karthan se encargaron de enviar dos expediciones punitivas en la Zona del Torbellino, pero ambas flotas se perdieron en circunstancias no confirmadas, supuestamente sin llegar nunca al Sistema Badab. Se sospechaba de la intervención de los Garras Astrales y sus aliados.

Incapaces de imponer su voluntad con decisión, los señores de Karthan, cada vez más desesperados y más cerca de la bancarrota, trataron de evitar Badab por sí mismos, tomando rutas mucho más largas y peligrosas para poder acceder a los diezmos perdidos directamente para compensar su déficit. En el 903.M41 los agentes de los comandantes imperiales de Karthan comenzaron a difundir propaganda, tanto en la audiencia del Segmentum como en el Senatorum Imperialis a cualquiera que quisiera escucharla. En la medida en que el Administratum local continuó presionando a los Altos Señores de intervenir directamente, los Guardianes del Torbellino continuaron armándose para la guerra y llevando a cabo redadas en la Zona del Torbellino, mientras que simultáneamente continuaron aumentando las defensas dentro del mismo Sector Badab.

Secesión del Torbellino

Para responder a las continuas amenazas al control de su dominio, Lufgt Huron emitió los infames "Artículos de la Justa Secesión", que también fueron firmados y ratificados por los Señores de los Capítulos de los Lamentadores y de los Guerreros Mantis. Estos documentos fueron diseñados para cortar formalmente los diezmos directos de la Zona del Torbellino a los Sectores vecinos. En apoyo de su causa, el documento citado, tanto como el decreto que fundó a los Guardianes del Torbellino y la prerrogativa de antiguos derechos y títulos de los Astartes en su defensa, pesaron mucho en su favor. Estos artículos también solicitaron una investigación exhaustiva sobre el Sector Karthan, afirmando la soberanía histórica y legal de los Capítulos implicados de Marines Espaciales sobre la interferencia externa por los Adepta inferiores, y declarando una vez más su voluntad de defender la Zona del Torbellino de cualquiera que lo amenazara.

A medida que la situación se desarrollaba, los Karthan amenazaron con una guerra total, pero carecían de medios para hacerlo solos. En cambio, solicitaron ayuda para montar un ataque al Departamento Munitorum y al Mando Naval del Segmentum, en Ryza, pero ambos organismos se negaron rotundamente y les informaron que el asunto era una "disputa interna". Ante las negativas, el propio Sector Kathargo envió un número creciente de tropas a sus Regimientos de FDP. Para alcanzar sus objetivos, la Sátrapa de Karthan envió varios llamamientos directos y abiertos a varios Capítulos de Marines Espaciales con quienes había mantenido tratos anteriores. La Sátrapa se había dado cuenta rápidamente que solamente con otros Marines Espaciales podía de verdad podía esperar enfrentarse contra Marines Espaciales en una batalla abierta. El Capítulo de los Halcones de Fuego fue el primero en responder a su causa.

La Guerra Estalla

At the direct request of the Karthan Satrap, they requested the Fire Hawks Chapter of the Adeptus Astartes to investigate the disappearance of Karthan shipping in the areas to the Galactic south of the Golgothan Wastes (which bordered the northern reaches of the Maelstrom Zone). In the past the Fire Hawks Chapter had used the vast orbital dockyards of the Karthan capital world of Sidon Ultra for resupply. The volatile and bellicose nature of the Fire Hawks Chapter was widely known, and it is likely that this also figured in the Karthan Satrap's reasoning in making her request. This monumental arrogance and folly would soon prove disastrous.

Conducting search and destroy operations in the Golgothan Wastes, Knight-Commander Stibor Laezerek acquiesced to despatching several ships into the northern Maelstrom Zone. One such vessel, the Red Harbinger, entered the Endymion Cluster in 904.M41. This ancient region of space was under the stewardship of the Mantis Warriors Chapter, one of the Astartes Chapters that belonged to the Tyrant's alliance of the Maelstrom Warders. When the Red Harbinger entered the Galen System, they were intercepted and surrounded by Mantis Warriors vessels. Ever fierce and proud, they were goaded by the Fire Hawks' refusal and threats and opened fire, crippling the lone cruiser. With this single act, the full-scale conflict between Space Marine Chapters that was to follow was ignited. This bloody conflict would last until its bloody conclusion on the Tyrant's homeworld of Badab Primaris.

Tras el conflicto

In the aftermath of the death of Badab Primaris, the remaining Secessionists from the Astral Claws, Executioners, Mantis Warriors and Lamenters Chapters were put on trial before a specially convened Consistorial Court of their peers composed of Chapter Masters from the Adeptus Astartes. The very existence of these Chapters was at stake. Despite the attempts of the Inquisitor Legate to have the matter placed fully under Inquisitorial remit, a conclave of five Space Marine Chapter Masters whose forces were not part of the conflict were convened in judgement in accordance with Astartes tradition. A unanimous verdict was reached by the tribunal that the Astral Claws were judged to be traitors most foul and that they were to be declared Exommunicate Traitoris. They were guilty of taking up arms against the Imperium and deceitfully causing their brethren to do likewise.

The Consistorial Court also found all of those Chapters who had taken part in the Badab Secession guilty in breaking with both the Codex Astartes and the ancient covenant with the Emperor that it represented. In punishment, all the Astral Claws in Imperial custody were blindfolded and shackled in dishonour and then put to the sword. It was further judged that the other surviving Secessionist Chapters would have to each undertake a 100 year penitent crusade to atone for their transgressions, and would have to do so without the right to recruit new brethren to replace their losses during this time of punishment. Their future survival would therefore, be left in their own hands and by the grace and benevolence of the Holy Emperor.

In addition, the Mantis Warriors would henceforth lose all rights to their ancient domains in the Endymion Cluster, with their goods and chattels given over to the Fire Hawks in perpetuity, and likewise the Lamenters Chapter were condemned to surrender reparations in ships and wargear to the Minotaurs Chapter (this in essence being no more than a rubber-stamp approval of actions already taken place). The Executioners Chapter in contrast were granted a measure of comparable clemency, and their twin Chapter worlds were given over in trust to the Salamanders Chapter and their own successors rather than forfeited entirely, to be returned to them should they endure their hundred year act of contrition and survive.

In recognition for their efforts in the war's brutal final assault, the badly mauled Star Phantoms Chapter were given the somewhat pyrrhic reward of dominion over the once proud Badab Sector, along with the task of policing its survivors by edict of the Inquisitor Legate. Though the Star Phantoms were now reduced to less than a third of its former strength, ruling over a kingdom of ashes, they had long been a fleet-based Chapter after having lost their former homeworld centuries before. They eagerly grasped this laurel of victory as their just and long-laboured reward. With the pick of the sector's worlds for their choosing, the Star Phantoms brought their severely damaged battle-barge Memento Mori down to the surface of the Ice World of Jahga in the Archaea System to serve as their core for a new Fortress-Monastery and slowly began the process of rebuilding their Chapter.

Before departing the Maelstrom Zone. the Carcharodons Chapter fleet returned to the Endymion Cluster. There, with the agreement of the Fire Hawks, they struck at the Tranquility System, whose worlds were once the primary recruiting and training grounds of the Mantis Warriors Chapter. From these worlds they harvested an entire generation to renew their own losses, forcing those selected to fight to the death to prove their worth in order to survive in the Carcharodons brethren. Thus paid in blood, the Carcharodons fleet departed, the last known sighting of them made by an Explorator augery-beacon, which marked them tacking course through the Warp, ascending the galactic plane into the blackness of the outer void once more.

In 915.M41, upon returning to Terra, the Inquisitor Legate carried out his last act by ordering an Edict of Obliteration to be carried out under the auspices of the Adeptus Terra in regards to the Astral Claws, the Tiger Claws and their master Lufgt Huron - the Tyrant of Badab - wiping their accursed names and their sins from the pages of Imperial history. Entered into the official record would be sanitised and altered versions of the events of the Badab War.

Capítulos miembros

The current known Space Marine Chapters that were a part of the Maelstrom Warders included:

  • Astral Claws (Red Corsairs) - The Astral Claws were declared Excommunicate Traitoris by the Inquisition.
  • Charnel Guard.
  • Lamenters.
  • Mantis Warriors.

Fuentes

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • Imperial Armour IX-X.
  • Warhammer 40,000 Compendio (1ª Edición).
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