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Inqsello Por orden de su Santísima Majestad, el Dios-Emperador de Terra. La Sagrada Inquisición declara este artículo En Construcción por nuestros escribas. Si encuentra algún problema o falta de devoción por su parte, notifíquelo, un acólito del Ordo Hereticus estará encantado de investigarlo.

IntroducciónEditar

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La Fortaleza NegraEditar

Blackstone Fortress Warhammer 40k 3

La Fortaleza Negra, tan vasta y oscura como un planetoide sin sol, es una creación que está mucho más allá del alcance tecnológico de cualquier raza de la Galaxia. Quién construyó esta obra colosal y para qué, son preguntas que muchos quisieran ver contestadas, pues incluso en su actual estado adormecido la misteriosa Fortaleza Negra posee un poder inmenso. No obstante, no se trata de una estructura única. Muchos siglos atrás, se encontraron en el Imperio otras seis como ella, y el nivel de destrucción que causaron ayudó a partir en dos la galaxia...

Los primeros registros imperiales que mencionan las Fortalezas Negras del segundo milenio de gobierno del Emperador. Todos los intentos de analizar y activar sus durmientes estaciones fueron tan exhaustivos como infructuosos, aunque se logró que generasen energía suficiente como para que el Adeptus Mechanicus estableciera en ellas torretas de defensa y sistemas de armas. En poco tiempo fueron dotadas de una capacidad militar que rivalizaba con las mayores estaciones de mando de la Flota Imperial. Sin embargo, el poder durmiente en las Fortalezas Negras se demostraría como la perdición de aquellos que había pretendido controlarlas.

En torno al 143.M41 las flotas del Caos de Abaddon entraron en el Sector Gótico, marcando así el inicio de la Duodécima Cruzada Negra. Las seis Fortalezas Negras sirvieron como bases navales fortificadas en la defensa del sector por parte del Imperio, estableciendo posiciones de bloqueo sobre mundos y puestos de importancia vital. Fue en Rebo V donde una enorme armada de naves del Caos logró romper las líneas imperiales para sitiar una de las Fortalezas Negras. Cuando la flota invasora estuvo a alcance de disparo, los sistemas de energía de la Fortaleza Negra se cerraron automáticamente y por completo, dejándola indefensa ante la inminente invasión.

A lo largo de la guerra, otras dos Fortalezas Negras fueron capturadas por fuerzas de Abaddon, usando medios arcanos, los Astartes Traidores lograron hacer funcionar más de sus antiguos sistemas que los Tecnosacerdotes Imperiales habían creído posible. La energía de las tres Fortalezas Negras conquistadas se utilizó para causar estragos en la estrella Tarantis, hasta convertirla en una supernova que arrasó todo el sistema. Aún así, haciendo gala de una determinación inquebrantable y de numerosos sacrificios de sangre, los defensores del Sector Gótico fueron capaces de rechazar a los invasores, y Abaddon huyó a la Disformidad con dos de las Fortalezas Negras que había capturado. Tras eso, misteriosamente las otras cuatro se partieron en millares de fragmentos.

La siguiente vez que una Fortaleza Negra se utilizó contra el Imperio fue durante la Decimotercera Cruzada Negra. Abaddon lanzó una de las colosales estaciones hacia la superficie de Cadia, y las tormentas disformes resultantes que recubrieron el planeta causaron el derrumbe de la Puerta de Cadia, que había servido a lo largo de diez milenios como contención contra el Ojo del Terror. La última de las seis Fortalezas Negras fue entregada a Huron Blackheart, el tiránico señor de los Corsarios Rojos, y ahora está en el interior del Torbellino, en el corazón de la Gran Fisura. En toda la galaxia no ha habido la menor señal de que existiese ninguna otra Fortaleza Negra. Hasta ahora...

"Todos esos chismes que corren me han picado la curiosidad. Soy un hombre escéptico - en parte, por eso sigo con vida - pero si las historias que se cuentan son ciertas, y una nueva Fortaleza Negra ha aparecido en los límites de nuestra galaxia, seré yo quien la reclame. ([Añadido] por la gloria del Imperio). A través de mis contactos el subsector Daediliano me he procurado unos ejemplares del Liber Monumenta y del Tratado de la Guerra Gótica, además de otros títulos menos reputados que también hablan acerca de las Fortalezas Negras. Mucho de lo que cuentan esos textos dejaría paralizado de miedo a un hombre pusilánime, pero la Humanidad tiene la suerte de contar con Janus Draik. He puesto rumbo a la Franja Oeste, y encuanto llegue me dedicaré, hasta el límite de mis capacidades, a investigar estos intrigantes rumores."

Comerciante Independiente Janus Draik.

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Entrada de diario: 11,657

La Franja OesteEditar

A comienzos de la Era Indomitus, se comenzaron a escuchar rumores de que en la Frontera Oeste del Segmentum Pacificus se habían comenzado a recibir señales en una zona del espacio previamente silente e innavegable. Aquellos que finalmente consiguieron viajar hasta el origen de estas señales descubrieron una monumental sorpresa, la existencia de otra Fortaleza Negra.

Esta Fortaleza está localizada en una zona por la que no pasa ninguna ruta disforme, y donde no llega ninguna rama conocida de la Telaraña. Sin embargo, los hay que claman haber llegado hasta esta región del espacio, y visto la creación gargantuesca hallada en su interior. Estos rumores se han expandido rápidamente, pues la Fortaleza promete un tesoro inigualable.

Un nuevo descubrimientoEditar

Blackstone Fortress Precipice 40k

Llegar hasta la Fortaleza Negra implica hacer un viaje espeluznante, navegando hasta el extremo distante del Imperio a través de sectores donde la herejía y el Caos han arraigado. La parte más peligrosa del proyecto es la última, pues no existen cartas de navegación de la zona silente en la que se encuentra la Fortaleza Negra, y la luz del Astronomicón se distorsiona por completo al adentrarse en este espacio muerto. Por tanto, la posición exacta de la fortaleza sólo se conoce vagamente. Pocos viajeros han logrado dar con ella, y aún menos han regresado para contarlo.

Aquellos que siguen las señales que emanan de la Fortaleza Negra pueden ser capaces de navegar las amplias zonas de espacio disforme o de vacío que la separan incluso de las estrellas más cercanas. Al final del trayecto encontrarán una extensión de basura espacial que se extiende durante millones de millas en todas direcciones, una densa nube formada por los restos de antiguas astronaves de guerra y fragmentos de estaciones de combate. De dónde ha salido todo ese detrito y cómo ha llegado a rodear la Fortaleza Negra es un misterio. Algunas de esas naves muestran insignias de los primeros milenios del Imperio, mientras que otras están llenas de marcas del Caos, runas Aeldari o glifos Necrones

No obstante la inmensa mayoría son diseños que no aparecen en los registros Imperiales, y que se supone que deben de pertenecer a numerosas especies xenos que se extinguieron mucho antes de que la Humanidad se lanzara a las estrellas. El número de estos pecios es incontable, pero todos evidencian que algún tipo de fuerza altamente destructiva fue usada contra ellos, pues sus cascos están atravesados por enormes agujeros de quemaduras, y sus fuselajes parecen haber sido aplastados por unas garras descomunales.

Los restos de naves orbitan lentamente en torno a la Fortaleza Negra, que permanece oculta en el centro de esta nebulosa de escombros. Las naves recién llegadas no se atreven a acercarse demasiado, pues aparte del riesgo de colisionar con la chatarra que flota a la deriva, está el peligro de que el armamento que causó toda esa destrucción siga estando operativo. Sn embargo, sigue habiendo muchos motivos para adentrarse en la nube de escombros. Muchas de las naves en ruinas conservan sistemas de armamento de arqueotecnología nunca antes vistas, y basta una pequeña tripulación en una lanzadera para hacerse con ellas. No obstante, los exploradores más atrevidos atraviesan por completo el cementerio de naves para llegar hasta la Fortaleza Negra. A la sombra de la ciclópea estructura hay una pequeña estación. Creada juntando restos de basura espacial alrededor de un núcleo de energías disformes contenidas, es conocida como Precipicio por sus maltrechos habitantes. Tras su llegada, cada nave es acoplada a uno de los anclajes del Precipicio, lo que les previene de ser atraídas por el potentísimo tirón gravítico de la Fortaleza. Antes de ser permitida su entrada en el Precipicio, los tripulantes de la nave reciben un ultimatum: dentro de la estación, deben abandonar antiguos odios, animosidades y rencores entre facciones, o se enfrentarían a la aniquilación. Estas precauciones son necesarias, pues el Precipicio está habitado por viajeros de cualquier tipo de raza de las que habitan la Galaxia, que deben ser disuadidos de destrozarse entre ellos, o el propio Precipicio. Un consejo de los capitanes más poderosos e influentes se aseguran de mantener esta tensa tregua, aunque los actos de asesinato o sabotaje siguen siendo comunes, especialmente cuando sirven a los planes de estos capitanes.

Independientemente de los posibles riesgos, el Precipicio es el puerto final para aquellos lo suficientemente valientes como para entrar en la Fortaleza. Sirve como puerto de aprovisionamiento donde los viajeros pueden comprar, vender o robar el equipamiento y conocimiento necesarios para sobrevivir en el horror que les espera, y también como local donde aventureros de todo tipo pueden crear alianzas temporales para asegurar su supervivencia. Es el último punto donde sobrevive la razón antes de adentrarse en el reino de la locura.

"A no ser que me equivoque, y rara vez me equivoco, los rumores sobre el descubrimiento de la Fortaleza Negra son reales. Por medio de negociaciones con varias facciones de saqueadores (ver entradas de diario 11,696c-11,701) he conseguido saber de un puerto estable en el centro de la nebula de restos, y actualmente me encuentro en ruta hacia esta estación "Precipicio". Debido a la masa de detritos, fue necesario abandonar la Draikstar en la frontera de la nebula, junto a la mayoría de mi tripulación para protegerla. Me siento nostálgico viajando en mi lanzadera, pues al fin y al cabo fue a bordo de la Vanguardia que llevé a cabo mis primeras conquistas, expendiendo el reino del Emperador mientras saboreaba mi amasec añejo."

Comerciante Independiente Janus Draik.

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Entrada de diario: 11,703

Entrando en la oscuridadEditar

Blackstone Fortress Warhammer 40k 2

Los mecanismos que permiten que la Fortaleza Negra funcione son un misterio, pero sí se conocen maneras de penertrar en su interior. Aperturas de tamaños variables se encuentran en toda la superficie facetada de la fortaleza, algunas lo suficiente para dar cabida a un Acorazado clase Retribución, mientras que otros son lo suficientemente estrechos para que un humano a penas pueda pasar por ellos. Aquellos que consiguen entrar deben encontrar su camino por enormes y oscuros mausoleos internos repletos de tesoros tecnológicos de épocas olvidadas, o al contrario son aniquilados por las fuerzas de defensa de la fortaleza.

El interior de una Fortaleza Negra es un enorme laberinto de cámaras y corredores. Algunos de sus salones geométricos son enormes, llenos de torres como agujas, o como precipicios que están encendidos con descargas de energía. Otros son estrechos, sus agudos e irregulares suelos cubiertos de detritos acumulados durante milenios. Paneles de control indescifrables, creados por las razas perdidas que han intentado controlar el poder de la Fortaleza Negra, cubren las paredes y los suelos, y junto a estos los restos de aquellos valientes que se han aventurado y muerto en la fortaleza, o de los desdichados que se han visto atraidos contra su voluntad. Cajas de suministros, cuerpos disecados y vehículos de exploración abandonados están repartidos en las salas, junto a enormes fragmentos de naves varadas. Mientras que algunos de estos desechos llevan los símbolos de razas conocidas, la mayoría de ellos son irreconocibles, demasiado antiguos o esotéricos para ser comprendidos. Reliquias de arcanotecnología aún están agarradas por los muertos de antiguos exploradores, o enterrados bajo chatarra a medio corroer, esperando a ser recuperados por alguien suficientemente intrépido.

La apertura más cercana al precipicio es conocida como Apertura Stygia. Capaz de albergar una docena de naves menores, se dice que es el puerto de entrada más seguro y estable que se conoce. Dentro de la Apertura hay una serie de cámaras con magnoascensores las cuales, una vez activadas, descienden hacia el interior de la fortaleza. Operar estos transportes es cuanto menos confuso, pues manipulando las extrañas runas que hay en su interior se puede activar, pero decidir donde acabará el ascensor está más allá de las capacidades de nadie que haya entrado en la fortaleza.

Una vez el magnoascensor llega a su destino entra en letargo, apagándose dirante horas, semanas o más tiempo. Debido a esto, aquellos dentro de la Fortaleza no tienen más remedio que continuar su camino hacia el interior, buscando una ruta a través de los salones hasta encontrar otra cámara de transporte que les lleve de nuevo a una salida. Los exploradores varados deben mantener la compostura mientras se adentran en la oscuridad, a riesgo de caer en un abismo sin fondo, ser abrasados hasta la muerte por un ventilador hipertermal oculto, o de encender uno de los sistemas de defensa de la Fortaleza.

Blackstone Fortress Warhammer 40k 4

Sea cual sea la ruta escogida es imposible cartografiarla, pues al contrario de lo que ocurre en las demás Fortalezas Negras, la estructura interna de esta cambia constantemente. Habitaciones se separan de los pasillos a los que conducían, siendo remplazadas por muros infranqueables o simplemente gargantas hacia la profundidad. De manera parecida, se pueden abrir caminos en las cámaras situadas en las dimensiones ocultas de la estación. Las razones por las que se dan estos cambios y qué determina las nuevas posiciones son un misterio, pero aquellos que caminan por la fortaleza tienen la siniestra impresión de que esta sabe quiénes están en su interior, y dicta los caminos que pueden tomar.

El peligro inherente y la incerteza de explorar la Fortaleza significan que solo los más valientes y determinados ocupantes del Precipicio se atreven a entrar, pero sin embargo la llamada siempre es intensa. Ya solo los restos encontrados dentro del masivo constructo son más antiguos que cualquiera de los pecios diseminados en su órbita. Se ha teorizado que estos son atraidos por la gravedad de la Fortaleza, y llegan a su interior por las aperturas más grandes, permitiendo a esta mantenerse. Las piezas que quedan son esparcidas por el interior de la monolítica estación espacial según sus cámaras se reordenan. Debido a esto, los salones de la fortaleza están llenos de incalculables riquezas. Además, de aquellos exploradores que entran, solo unos pocos consiguen salir, pues pueden verse privados de una ruta de escape, o rodeados de habitaciones repletas de sistemas de defensa, cada uno prometiendo una muerte horrible. Los tesoros que hubiesen conseguido reunir quedan en el lugar de su muerte, listos para ser recuperados. Aún así, el recurso más importante de todos es información sobre la propia Fortaleza: escáneres de largo alcance desde el Precipicio han revelado puntos estables entre las cámaras siempre cambiantes, conocidos como bóvedas ocultas, aunque se desconoce qué contienen. Cualquier información sobre estas bóvedas o cómo dirigir los magnoascensores hacia ellas es un encuentro invaluable.

"((PREÁMBULO) Comunicaciones de largo alcance continúan siendo inútiles. Hasta próximo aviso, entradas de diario serán almacenadas en los bancos cogitadores de la Vanguardia, para ser transferidas manualmente mediante relevo atropático tras el regreso a la Draikstar.)

Ahora entiendo la naturaleza del Precipicio, es un quiste en el que se ha acumulado la basura de la galaxia. En sus corredores y bazares me he cruzado con pseudohumanos y xenos a los que, en un ambiente más proclive para el Imperio, hubiese cortado inmediatamente, simplemente en bien de mis buenos modales. Pero los dictados de esta estación (ver entrada de diario 11,707a) evitan que lo haga. He ordenado a mis servidores y guardaespaldas que esperen en la nave, y activado el protocolo de Territorio Hostil. Cualquiera de esta escoria que intente interferir con mi lanzadera no vivirá suficiente para contarlo.

Sin embargo, independientemente del mal gusto de esta mezcla, quizás hay cierto mérito en el Precipicio. Todo aquí posee un cierto grado de coraje y determinación (lo cual es admirable, a pesar de la especie (REDACTAR ANTES DE LA TRANSMISIÓN)), y algunos de ellos pueden ser quizás aliados valiosos. He podido vislumbrar la arcanotecnología obtenida en la Fortaleza, y durante la duración de mi Contrato Comercial rara vez he podido ver objetos de tantísimo valor. Debo entrar, aunque eso signifique juntarme con este atajo de indeseables."

Comerciante Independiente Janus Draik.

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Entrada de diario: 11,707b

El peligro interiorEditar

Blackstone Fortress Warhammer 40k 1

Cada expedición al interior de la fortaleza está plagada de peligros. Además de la constantemente cambiante arquitectura y los sistemas de defensa, hay criaturas hostiles acechando en la oscuridad. Según se adentran en los salones oscuros, los aventureros pueden cruzarse con grupos de Drones vigías, manadas de seres depredadores y escuadras de guerreros sedientos de sangre. Pero el peligro más grande es la incomprensible conciencia de la Fortaleza Negra, pues el significado de su existencia y su verdadero poder aún no han sido descubiertos.

Algunas de las entidades encontradas en la Fortaleza de Piedranegra parecen ser autóctonos de la estación espacial, pues sus formas simulan las de su angular estructura. Pero otras criaturas aparecen procedentes de rincones lejanos de la Galaxia, como los Ur-crófagos, normalmente encontrados en la oscura ciudad de Commorragh, o los retorcidos sirvientes del Caos.

Según los aventureros y hostiles viajan por los pasillos, inevitablemente se cruzan sus caminos. Los consiguientes tiroteos son tensos y brutales, la desconfianza y animosidad de los exploradores dejada de lado hasta que su enemigo común ha sido erradicado. Los luchadores buscan cobertura tras escombros o se agachan en aperturas similares a trincheras en el suelo. Desde aquí liberan rondas de disparos de cobertura mientras sus aliados buscan posiciones ventajosas, o flanquean y eliminan a sus enemigos a través de aperturas en los escombros. Los sonidos de disparos, granadas y gritos de guerra resuenan en los oscuros salones, y aquellos exploradores que caen abatidos son saqueados tras su muerte, su equipamiento bien recuperado por sus aliados, o fagocitado por la propia fortaleza.

Blackstone Fortress Obsidius Mallex 40k

Tal vez los enemigos más terribles en la Fortaleza son los Marines Espaciales del Caos liderados por el tiránico Obsidius Mallex. Cuanto tiempo estos Astartes Herejes han estado atrapados en la estación espacial no está claro, pero ningún rastro de una flota caótica ha sido avistado en la nebula que rodea la Fortaleza. Sin embargo, fragmentos de una nave caótica ha sido encontrados esparcidos en el interior de la Fortaleza, y entre los oscuros pasajes inscritos en esta se encuentran algunos celebrando la Caída de Cadia. Los comerciantes de información del Precipicio han concluido que estos son partes de un Crucero de los Marines Espaciales del Caos, atraído y devorado por la Fortaleza tras la apertura de la Gran Fisura.

Muchos en el Precipicio creen que la Fortaleza ha estado viajando a lo largo del tiempo y el espacio, coleccionando restos de criaturas. Otros piensan que son las tecnologías de sus cámaras las que le permiten atraer objetos desde el Espacio Real, la Telaraña o incluso la Disformidad. Lo que es seguro es que la Fortaleza lanza a estas entidades agresivas contra los que se atrevan a entrar en ella, usándolas como partículas de un sistema inmunológico para purgar intrusos. Pero incluso es más inquietante la evidencia de que la Fortaleza está lanzando a aquellos entre sus muros unos contra otros mientras ella se despierta, lentamente, mientras se prepara para un propósito aún no cumplido.

"Las preparaciones para mi primera exploración están casi completas. He creado un grupo con otros habitantes del Precipicio para adentrarnos juntos en la Fortaleza. En cada caso, nuestros objetivos son lo suficientemente parecidos para que podamos dejar de lado nuestra desconfianza mútua hasta que terminemos la expedición. Algunos de estos individuos son súbditos imperiales, mientras que otros son especies con los que la Humanidad ha cooperado en distintas ocasiones, con mayor o menor éxito. Estas alianzas no son elegantes ni fuertes, pero son necesarias.

A través de considerables negociaciones con los mercaderes de información, he conseguido datos sobre anteriores partidas expedicionarias ((ACLARACIÓN) Los comerciantes en el Precipicio no son tan flexibles como los encontrados en otros lugares. Debo usar mis tretas mientras esté a bordo.) Primero, grandes grupos son inviables, pues solo un pequeño grupo de personas pueden entrar en cada cámara de magnoascensores, y nadie ha descubierto como llevar varios de estos transportes a una misma ubicación. Segundo, aunque la estructura interna de la fortaleza es inconstante, hay núcleos estables, conocidos localmente como "bóvedas ocultas", que aún no han sido accedidas, al menos por nadie que haya vuelto vivo. Tercero, nada dentro de la Fortaleza es confiable. Esta tercera observación es parte de una creencia casi supersticiosa sobre que la Fortaleza "ve" todo lo que pasa en su interior, y que está protegiendo activamente sus tesoros. No puedo hablar sobre la validez de esto, pero espero que pronto pueda hacerlo."

Comerciante Independiente Janus Draik.

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Entrada de diario: 11,707d

La Bestia interiorEditar

Ambull Blackstone Fortress 40k

El temible Ambull

Con cada expedición, los exploradores que entran en la Fortaleza desde el Precipicio descubren más información de los secretos de la Fortaleza Negra. Incontables riquezas aguardan a aquellos que puedan encontrarlas, pero también innumerables peligros. Entre ellos, se ha encontrado una nueva amenaza: una bestia monstruosa se esconde en la oscuridad, una que es temida a lo largo de todo el Imperio. Es un depredador alfa, un ser completamente ajeno a la piedad o la razón: un Ambull. Allá donde sean encontrados, los Ambulls siembran la destrucción. Pueden abrirse paso a través del metal, la roca y la carne con igual facilidad, dejando enormes redes de túneles a su paso. Los confines de la Fortaleza proveen un coto de caza perfecto para esta criatura, y dentro de la perpetua penumbra el Ambull lo siente todo, arrastrándose por los cambiantes salones y cazando a sus presas. Recae sobre las bravas almas que se han adentrado en la Fortaleza el encontrar la manera de frenar sus ataques.

Los miembros del consejo que gobierna el Precipicio fueron los primeros en llegar a la Fortaleza, y ellos conocen la naturaleza de la bestia que ronda por sus pasillos. Por un módico precio, algunos de estos capitanes pueden compartir la historia de uno de los primeros visitantes del Precipicio, una contrabandista de especies exóticas conocida como la Duquesa Gris. Las cicatrices de la mujer indicaban que su carga era peligrosa, pero esto poco importó a los habitantes de la estación, que querían comerciar por su comida fresca, estimulantes y gases tranquilizanres. Poco después de su llegada, la Duquesa reclutó un grupo de mercenarios, y dirigía expediciones a la Fortaleza. Aunque siempre volvía con botín, cada vez estaba más frustrada por la imposibilidad de guiarse en la laberíntica estación. Esperaba encontrar criaturas que pudiese vender, vivas o muertas, en los salones de la Fortaleza, pero su obtusa naturaleza, con corredores laberínticos y dimensiones cambiantes, suponían que su avance era escaso y peligroso. Determinada a encontrar una ruta rápida a las riquezas, despertó a una de las criaturas aisladas en estasis en su transporte, que sería capaz de excavar túneles al corazón de la Fortaleza: un terrible Ambull.

La revelación de que un Ambull se encontraba dentro del Precipicio creó un clima de tensión entre sus habitantes, pues las historias de estas criaturas eran conocidas, así como sus capacidades destructivas. Aunque habían intentado ser domesticados en Mundos Mineros, por sus capacidades como excavadores, y en Mundos Agrícolas, por su deliciosa carne, todos los esfuerzos se habían traducido en desastres materiales y un 99% de mortalidad entre los campesinos. Ya solo su transporte era increíblemente dificultoso, pues tienden a devorar sus celdas y asesinar a los tripulantes de las naves que les transportan, o a excavar y perforar el casco de las naves, exponiéndolas al vacío o los horrores de la Disformidad. Debido al peligro de tener un Ambull en el Precipicio, el consejo exilió a la Duquesa, pero esta reclutó a una docena de exploradores y lanzó una expedición a la Fortaleza, confiando en los instintos de la bestia para guiarles. Antes de partir, declaró que volvería al Precipicio con riquezas mayores de lo que nadie hubiese visto.

La Duquesa Gris, sus compañeros exploradores, y el Ambull nunca volvieron a ser vistos, y hasta recientemente se había creído que todos habían perecido en la expedición.

"Tras vívidas negociaciones con los habitantes más establecidos en el Precipicio, he obtenido más información sobre las recientes anomalías (Ver entradas de diario: 11,722a-d). En resumen, los temores de que un Ambull esté suelto en la Fortaleza han obtenido un preocupante grado de credulidad. Una búsqueda en mi banco de manuscritos ha mostrado varios textos sobre Ambulls que debo comprobar antes de continuar. En consecuencia con la diligencia Imperial, también he comprobado los registros que tengo por menciones de la Duquesa Gris. Solo aparece una vez, mencionada de pasada en las historias de Indiga. La referencia tiene varios siglos de antigüedad, sugeriendo una o dos conclusiones: o bien su nombre es un apodo usado por más de un individuo, o la resiliencia de esta Duquesa Gris sobrepasa aquella por la que se le ha dado crédito."

Comerciante Independiente Janus Draik.

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Entrada de diario: 11,722c

Cazar en la oscuridadEditar

De aquellas entidades que eligen internarse en la Fortaleza (o aquellas que son llevadas contra su voluntad), la mayoría están a merced de cual sea la conciencia que gobierna la colosal estructura. Los exploradores y hostiles solo pueden ir donde les lleven los magnoascensores, y deben utilizar todos sus medios para mantenerse juntos en sus corredores cambiantes. Pero el Ambull no está sujeto a estas limitaciones. Sus masivos espolones y mandíbulas le permiten abrirse paso por los muros, techos y suelos de las cámaras a velocidades vertiginosas, abriéndose paso antes de que la estructura se repare a sí misma. Su resistencia a la radiación y habilidad de regenerarse le permite resistir los sistemas de defensa de la Fortaleza con impunidad, permitiéndole ampliar su territorio. Como especie, son increíblemente peligrosos en entornos cerrados, y en la Fortaleza ha encontrado el terreno de caza perfecto.

A medida que más exploradores se aventuran en la Fortaleza, cada vez más vuelven con historias de horribles bajas. Rugidos resuenan en la oscuridad, y el Ambull surge de la nada, destrozando a aquellos en su paso con eficiencia brutal y llevando sus cuerpos desmembrados a la oscuridad. Aquellos que pueden escapar han hablado también de enjambres de Borewyrms, las larvas del Ambull. Estas se alimentan de la arqueotecnología que emite energía, así como de los destrozados cuerpos de los exploradores. La existencia de descendencia ha supuesto que se llegue a la conclusión de que el Ambull ha creado un nido en la Fortaleza. Si sus larvas llegan a la madurez, la fortaleza podría estar en poco tiempo infestada de Ambulls. Además de los peligros obvios que puede suponer para los exploradores, la mayor preocupación de los habitantes del Precipicio es que un Ambull pueda causar daños catastróficos a la Fortaleza, quizás desestabilizando la Apertura Stygia, o desatando una reserva de energía apocalíptica que pueda destruir el Precipicio.

La presencia de este invasor también parece haber alterado a la propia Fortaleza. Magnoascesores han comenzado a dejar a los exploradores en cámaras por donde ha pasado un Ambull. Además, allá donde un Ambull y su descendencia son encontrados, también se reúnen otros hostiles. Pudiera ser que la Fortaleza estuviese enviando a sus habitantes contra el intruso, probablemente como medida defensiva, o para así conseguir la destrucción mutua de sus habitantes.

Potencial inexplotadoEditar

Entre los comerciantes de datos del Precipicio hay un Genetor expulsado del Adeptus Mechanicus llamado Gandar Sett. Un hombre debilitado y de mirada salvaje, su mente y cuerpo han sido devastados por décadas de abuso de bio-narcóticos de su propia creación. Pese a su comportamiento hostil, Sett es la mayor autoridad sobre los Ambulls, al menos en las inexploradas inmediaciones de la Fortaleza. Cuando las primeras pistas sobre que el Ambull seguía vivo en la fortaleza comenzaron a circular, Sett inmediatamente comenzó a reunir información. Cuando los rumores resultaron ser avistamientos e historias de combates, el Genetor comenzó a reunir materiales con los que construir una estación de investigación de Ambulls en el Precipicio. Cuando el Concilio supo lo que estaba haciendo, le informó de que bajo ningún concepto un Ambull o sus larvas subirían al Precipicio. Al día siguiente, el miembro más opositor a Sett contrajo varias horribles enfermedades, llevando a una muerte grotesca y agonizante. Tras esto, el Concilio aprobó que construyese su estación, con la condición de que no estuviese unida al Precipicio, y de que obtendrían un porcentaje de lo producido allí. De esta manera, si una criatura escapaba del aislamiento, no podría llegar al Precipicio. De acuerdo con los términos, Sett comenzó con la construcción.

GaleríaEditar

Nota del traductorEditar

El nombre oficial de esta fortaleza es el de Blackstone Fortress, que es el nombre que tienen todas las estaciones espaciales traducidas al español como Fortalezas Negras. Desde Wikihammer, hemos traducido literalmente el nombre como Fortaleza de Piedranegra para diferenciarla entre las demás, pero esta traducción no procede de ninguan fuente oficial.

FuentesEditar

  • Warhammer Quest: Blackstone Fortress.
  • Warhammer Quest: Blackstone Fortress - The Dreaded Ambull.
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