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Guerrero de la Flota Enjambre Hydra

La Flota Enjambre Hydra es una Flota Enjambre menor que despertó prematuramente de su hibernación de eones de duración y ahora penetra en la galaxia para saciar su hambre. Dependiendo de la fuente, el primer contacto con ella tuvo lugar en los límites exteriores del brazo galáctico oriental o en el sur galáctico. Los Drukhari de la Kábala del Colmillo Envenenado fueron los primeros en encontrar la aún durmiente Flota Enjambre y, con la intención de capturar nuevas víctimas, abordaron las Naves Enjambre y rápidamente se vieron desbordados y masacrados por la extrema rapidez con que los Tiránidos despertaban para proteger su nave.

Según los últimos informes, la Flota Enjambre Hydra penetra actualmente en el Segmentum Tempestus, al igual que la Flota Enjambre Leviathan.

A primera vista, esta Flota Enjambre parece una de las más pequeñas y menos peligrosas de su tipo. Esta impresión se ve reforzada porque sus naves enjambre acechan en la estela de hordas más grandes y se alimentan de sus restos. Solo cuando Hidra se adelanta repentinamente para atacar, la ilusión se hace añicos.

La Flota Enjambre Hidra ha llegado recientemente a la galaxia. Al seguir rutas ya tomadas por zarcillos más grandes y lentos de otras flotas enjambre, se dirige a velocidad alarmante hacia el núcleo galáctico. Para mantener sus reservas de biomasa, las naves enjambre de la Hidra hurgan sin piedad, devorando los restos destrozados de flotas escindidas y zarcillos derrotados con la misma facilidad que con especies presa más convencionales. Su hordas de invasión también descienden sobre planetas que recientemente han resistido el ataque de otras flotas enjambre, acabando con estos mundos presa ya debilitados y devorando a sus desesperados defensores.

El Magos Xenobiólogo Echros Van-Zendrech ha estudiado el avance de la Flota Enjambre Hidra por la galaxia, después de observar por primera vez desde una distancia segura cómo sus enjambres consumían el mundo minero de Korstock. Los santuarios furtivos avanzados de la nave de reconocimiento del Magos le han permitido seguir a su monstruosa presa mientras permanece oculto, al menos hasta ahora, de los sentidos de las naves enjambre. Van-Zendrech ha tomado y transmitido notas sobre el rápido avance de Hidra, extrapolando sus inusuales tácticas a partir de sus observaciones. Es una suerte para el Imperium que este sea el caso: cuando los enjambres de la Hidra desatan su verdadera furia, es raro que alguna presa sobreviva para contar su experiencia.

Van-Zendrech ha establecido que las naves enjambre de la Hidra retienen enormes reservas de biomasa. Parecen capaces de desplegarla con tremenda velocidad, despertando o generando hordas en un lapso de tiempo muy corto. Además, gracias a su consumo rapaz de los restos de otras flotas escindidas, la Flota Enjambre Hidra parece haber absorbido los recuerdos sensoriales de muchos predecesores derrotados y haber aprendido rápidamente de ellos. A partir de un núcleo compacto, Hidra puede generar repentinos y enormes enjambres de invasión y grandes masas de organismos de vacío defensivos con instintos mejorados por la muerte de todos a los que han depredado.

El insidioso reflejo de respuesta a la amenaza de la Flota Enjambre Hidra no acaba ahí. Durante las primeras etapas de la invasión planetaria, sus naves enjambre siembran la atmósfera superior del mundo presa con grupos de Tiranocitos dentro de los cuales duermen progenies de organismos guerreros. Cuando las bioformas que luchan en la superficie encuentran una fuerte resistencia, envían impulsos a través de la red sináptica a medida que mueren. Estas señales activan los Tiranocitos flotantes, que se precipitan hacia el suelo llevando su monstruosa carga hasta el lugar donde sus compañeros fueron asesinados. Por lo tanto, al matar una progenie de organismos guerreros, las presas pronto se enfrentan al triple de esos enemigos, y luego a incontables más. Muy pronto, incluso las defensas más poderosas son invadidas por el poder de los aparentemente inacabables enjambres de la Flota Enjambre Hidra.

Acciones Notables[]

Antes de la Gran Fisura[]

  • La Danza del Gran Halcón (M41) - El mundo agrícola Imperial de Methuselax es invadido por una ramificación de la Flota Enjambre Hydra. Vastos enjambres engullen las macromanadas y continentes de cultivo del planeta, reproduciéndose sin cesar hasta que un mar ondulante de Devoradores cubre gran parte del mismo. Este quitinoso océano viviente corre el riesgo de extenderse a través de la puerta de la telaraña oculta en el polo sur de Methuselax, por tanto Mascaradas del Rencor Volador lideran toda una coalición Asuryani de Saim-Hann y Cultos de Brujas Drukhari para destruir la amenaza. Incapaces de aterrizar en un suelo infestado de Tiránidos, los Aeldari permanecen en el aire. Se deslizan sobre un mar de colmillos, lanzando ataques precisos contra las bestias sinápticas de los nodos y realizando feroces duelos aéreos con las abominaciones aladas. Motos a reacción y estilizadas naves cruzan por entre las infladas minas aéreas vivientes. Troupes de Arlequines saltan de Tejedores de Estrellas sobre los caparazones de bestias de cría del tamaño de una fábrica, colocando cargas de plasma para accionarlas antes de volver a subir a bordo de su nave. Las bajas son altas; los Destripadores surgen en oleadas y hervideros de quitina y garras, arrastrando a los Aeldari para ser devorados instantáneamente. Monstruos alados abaten aviones desde el cielo, enviándolos en espiral hacia abajo para ser roídos en segundos. Sin embargo al final, la guerra se hace tan costosa y la rentabilidad de la biomasa es tan escasa, que las naves colmena disuelven sus fuerzas de invasión restantes y se pierden en el vacío, dejando un mundo muerto y una puerta de la telaraña segura a su paso.
  • Sombrío Analisis (Fecha Indeterminada) - El Magos Xenobiologis Echros Van-Zendrech dirige varias naves de exploración al Sistema Locis, donde la Flota Enjambre Hydra está en las fases finales de devorar el mundo minero de Korstock. Van-Zendrech observa con interés cómo perece consumida la población civil, tomando nota de las pautas únicas de Hydra.
  • Cazadores Cazados (Fecha Indeterminada) - Una fuerza de Cicatrices Blancas caza a Hydra en las dunas de arena de Haadekh. Veteranos de innumerables guerras xenos, los Marines Espaciales saben que el método ideal de combatir a los Tiránidos consiste en decapitar a la bestia y sembrar la confusión en el enjambre. Pero cada criatura sináptica que matan emite un grito psíquico que atrae a otras hordas. Pronto se ven rodeados. Guerreros hasta el final, los Cicatrices Blancas venden cara la piel. Su sacrificio aleja a los enjambres de Hydra de las ciudades ecuatoriales de Haadekh, dando tiempo al Imperium para evacuar personal clave.
  • De Triunfo a Desastre (Fecha Indeterminada) - Tras largos meses de campaña, los ejércitos del Lord General Syvar Daeus rechazan un tentáculo de Leviathan en puertas del Sistema Corilanus. En su honor se celebra un Gran Triunfo Imperial en el planeta Ollfyre. Cuando las legiones alcanzan la Plaza de los Héroes Caídos, caen sombras sobre los millones de personas presentes. Al levantar la vista, la población aterrorizada ve que se acerca su final. Las esporas cubren el firmamento, y más allá se perfilan en órbita vastas formas orgánicas que bloquean la luz de los soles binarios. Ha llegado la Hydra, atraída por el eco mortal de sus congéneres.

Después de la Gran Fisura[]

  • Guerra de Octarius - La Flota Enjambre Hydra llegó al Sector Octarius para alimentarse de los planetas pre-digeridos por la Flota Enjambre Leviathan, para seguir su viaje hacia el núcleo galáctico.

Fuentes[]

  • Warhammer 40.000: Reglamento (5ª Edición), pág. 166.
  • Warhammer 40.000: Reglamento (8ª Edición), pág. 137.
  • Codex: Tiránidos (5ª Edición), pág. 38.
  • Codex: Tiránidos (6ª Edición), pág. 31.
  • Codex: Tiránidos (8ª Edición), págs. 27, 32, 35, 117, 120 y 123.
  • Codex: Tiránidos (9ª Edición), pág. 33 y 59.
  • Codex: Arlequines (8ª Edición), pág. 31.
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