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Eristede Kell fue el asesino Vindicare más prestigioso en la época de la Herejía de Horus. El formó parte en la misión top-secret para asesinar al traidor Horus con otros cuatro asesinos en el planeta Dagonet. Sin embargo, finalmente el plan fracasó, y Kell fue capturado y alterado por Horus. Fue enviado a Terra para asesinar a Euphrati Keeler, conocida como la Santa, para causar perturbación antes de el golpe final.

Historia Editar

Asesino Imperial Editar

Asesino Vindicare Rifle Exitus BN

Originario de los bajos fondos del mundo colmena de Ducado de Thaxted, junto a su hermana Jenniker Solam, ellos fueron los últimos miiembros supervivientes de la dinastía Kell. El resto de su familia había sido asesinada por los aristócratas rivales en las continuas guerras entre dinastías del planeta. Huérfanos y solos, ambos fueron tomados por la Schola Progenium y hechos miembros del Officio Assassinorum. Impulsados por el deseo de venganza por la muerte de sus padres, el Officio dio a Kell permiso para masacrar al hombre que había ordenado la muerte de sus padres. Kell lo hizo, pero mató muchos testigos inocentes durante el procedimiento.

Dagonet Editar

Más tarde, a Kell le fue dado el mando de una misión top-secret del Officio Assassinorum para eliminar al Primarca traidor Horus. Kell llevó a cabo la misión junto con la Culexus Iota, el Eversor conocido como El Garantino, la asesina Callidus conocida como Koyne, el asesino Vanus Fon Tariel, y su hermana y ahora asesina Venenum Solam en la primera Fuerza Ejecutora del Officio Assassinorum. Al principio mostró poco interés en ayudar a los testigos locales de Dagonet, quienes estaban en el medio de una guerra civil entre elementos leales y traidores. A pesar de esto, el intento de asesinato contra Horus falló cuando uno de los subordinados del Señor de la Guerra, Luc Sedirae, actuó como doble suyo y fue asesinado en su lugar.

Con su misión derrumbándose por las represalias de los Hijos de Horus, Kell decidió en el último instante perseguir al asesino demoniaco conocido como Lanza como deseaba su hermana, en lugar de continuar con la misión de asesinar a Horus. Después de una lucha feroz, Kell logró asesinar a Lanza, pero fue el único superviviente del equipo. Luego se montó en la Ultio para realizar un ataque suicida contra el buque insignia de Horus, el Espíritu Vengativo, estrellándose contra el puente de mando, donde supuestamente se encontraba el Primcarca. Debido al intenso fuego defensivo, Kell se eyectó con una cápsula, planeando infiltrarse en el crucero para poder asesinar a Horus. Tras este incidente, Kell fue dado por muerto.

Asesino de Horus Editar

Por un giro oscuro del destino, la cápsula de salvamento de Kell aterrizó justo dentro de un nido de desconocida fauna-xenos que habían aparecido en las partes abandonadas del Espíritu Vengativo y que habían sido corrompidas deliberadamente por el Caos. Kell logró escapar con vida y portando sus armas, pero no ileso, buscando un escondite con una línea de visión clara sobre su objetivo. Las mordeduras envenenadas de las serpientes-xenos que le habían atacado, le otorgaron de alguna manera una visión, la ubicación exacta donde Horus se encontraría en un futuro. Todo lo que tenía que hacer era permanecer donde estaba, preparado y expectante. Kell esperó durante varios años el disparo perfecto, pero mientras tanto, el veneno devastó su cuerpo, enloqueciendo lentamente al asesino.

No se sabe cuanto tiempo fue Kell capaz de esconderse en las entrañas del Espíritu Vengativo, pero estaba todavía en posición cuando un segundo intento de asesinato, liderado por los agentes de Malcador el Sigilita, los famosos Caballeros-Errantes, fue arruinado. Luchando todavía contra el veneno, o más probablemente, cada vez más corrupto por el poder del Caos, Kell decidió cambiar de táctica, en vez de esperar la llegada del Señor de la Guerra, atraería su objetivo hasta él. Asesinando al único aliado que había encontrado en el crucero y tallando el nombre de Horus en la carne de su antiguo amigo, Kell envió un mensaje sangriento al Señor de la Guerra, que personalmente investigó el asunto. Finalmente enfrentado contra su objetivo, Kell realizó el disparo, pero Horus le vio y detuvo el proyectil en el aire. Tras esto Horus confrontó a Kell, ofreciéndole la oportunidad de usar su pistola Exitus para acabar con él. Kell disparó todo el cargador, pero Horus se protegió la cara con su garra, por lo que no fue capaz de matarlo. Incapaz de asesinar a Horus, y debido a sus dudas internas y el corrupto poder del Caos, Kell se volvió del lado del Señor de la Guerra para servir a la causa de los Traidores. Después de ser corrompido, fue enviado a Terra para asesinar al primer santo imperial, Euphrati Keeler, una orden dada por el Señor de la Guerra.

Kell se unió con un agente de la Legión Alfa conocido como Haln. Rastreó a la escurridiza santa del al templo de peregrinaje del Lectio Divinitatus de Salvaguardia, localizado en la tierra de Afrik, en los alrededores de las Cordilleras Perdidas, donde procedió a masacrar a todo el enclave con su antinatural arma disforme, que le había dado el Señor de la Guerra, mientras que Haln usó un cuchillo para torturar a cualquier superviviente para obtener información. Cuando se iban, Haln llevó a Kell a su piso franco secreto en la Ciudad de los Caminantes, una gran plataforma móvil, ya que buscaba más información. Al final, un chivato dio le dio la información de que Keeler estaba en la estación espacial Hesperides y que Nathaniel Garro de los Caballeros Errantes estaba también rastreándola.

Euphrati Keeler by LynxC

Euphrati Keeler

No se sabe cuanto tiempo fue Kell capaz de esconderse en las entrañas del Espíritu Vengativo, pero estaba todavía en posición cuando un segundo intento de asesinato, liderado por los agentes de Malcador el Sigilita, los famosos Caballeros-Errantes, fue arruinado. Luchando todavía contra el veneno, o más probablemente, cada vez más corrupto por el poder del Caos, Kell decidió cambiar de táctica, en vez de esperar la llegada del Señor de la Guerra, atraería su objetivo hasta él. Asesinando al único aliado que había encontrado en el crucero y tallando el nombre de Horus en la carne de su antiguo amigo, Kell envió un mensaje sangriento al Señor de la Guerra, que personalmente investigó el asunto. Finalmente enfrentado contra su objetivo, Kell realizó el disparo, pero Horus le vio y detuvo el proyectil en el aire.

Tras esto Horus confrontó a Kell, ofreciéndole la oportunidad de usar su pistola Exitus para acabar con él. Kell disparó todo el cargador, pero Horus se protegió la cara con su garra, por lo que no fue capaz de matarlo. Incapaz de asesinar a Horus, y debido a sus dudas internas y el corrupto poder del Caos, Kell se volvió del lado del Señor de la Guerra para servir a la causa de los Traidores. Después de ser corrompido, fue enviado a Terra para asesinar al primer santo imperial, Euphrati Keeler, una orden dada por el Señor de la Guerra.

Haln y Kell lograron llegar a la estación orbital, cruzándose con un superviviente de una escaramuza con Garro. Usando el engaño, Kell se hizo amigo del superviviente solamente para obtener la información que ellos necesitaban para luego matarlo junto a sus hombres. Los dos pudieron crear un plan para escabullirse entre la multitud de devotos de Keeler liberando a algunos que fueron capturados después de que Haln se mezclase con ellos. Encontrando el grupo, Haln se infiltró como un peregrino mientras Kell tomaba una posición de francotirador. Haln rompió el plan intentando apuñalar a Keeler, pero solo logró apuñalar a Zeun Thuruq antes de que él fuese cortado por la mitad por Garro lanzando su gran espada Libertas. Kell disparó sobre otros peregrinos de la zona, matando a muchos antes de que Garro se uniese a la batalla, y luchó contra el ex asesino imperial en un combate cuerpo a cuerpo. Durante la lucha que siguió, Garro logró cortar su pistola demoniaca y luego destruyó al demonio cuando se retorcía en el suelo. Antes de matar a Kell, Garro llamó a Kell traidor, y ordenó al quebrado asesino que se levantase y respondiera por sus crímenes. Kell respondió para incredulidad de Garro, que él no era el único traidor, ya que todos ellos lo eran al fin y al cabo. Todos ellos eran traicionados y luego los traidores. Kell acusó a Garro de que él no tenía ninguna diferencia con él. Garro le replicó enfadado que él no había jurado fidelidad al primer Primcarca que se había revelado contra su Padre, el Emperador. Pero Kell le replicó que Garro se había vuelto contra su otro padre, el Primcarca Mortarion, y por lo tanto era un traidor a su manera. Cansado de los argumento del asesino, Garro tomó Libertas y atravesó a Kell a través de su corazón, liberándolo de cualquier trato demoniaco que hubiese hecho con el Señor de la Guerra.

Fuentes Editar

Extraído y traducido de Lexicanum Uk y Warhammer 40K Uk.

  • Némesis, por James Swallow.
  • Death and Defiance (antología); Gunsight, por James Swallow.
  • Garro, Vow of Faith, por James Swallow.
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