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Necron sin fondo

Gygabi'tha, cronista de las Dinastías, ha despertado tras eones de sueño para rescatar sus arcanos archivos. Pulsa sobre ella y te guiará por la laberíntica historia de los Necrones.

Tus visitas honran a la Triarca

Fortaleza Negra

Una de las seis Fortalezas Negras, o Talismanes de Vaul, que se construyeron para derrotar al Dragón del Vacío.

"La luna de Vaul traerá al Dragón."

Fragmento de la profecía de El Despertar, recogida por el Vidente Esathranil de Ulthwé

"He visto las infernales máquinas del Dragón en marcha gracias a las cansadas extremidades de aquellos que deben ser consumidos por ellas y cómo las agotadas carcasas que ya no pueden trabajar más eran transmutadas en breves destellos luminosos. Cientos de formas carnosas apelotonadas, repletas de enchufes y cables, sangran su esencia hacia el verde corazón palpitante de la Máquina."

Fragmento de la profecía atribuida al Vidente Maechu de Ulthwé

El Dragón, también llamado por los Eldars el Dragón del Vacío o el Olvido, es uno de los cuatro C'tan que sobrevivieron a la Guerra en el Cielo, pero aún no ha retornado a la lucha por la dominación por la galaxia.

HistoriaEditar

Según la mitología Eldar, hubo un tiempo, antes incluso del nacimiento de la Humanidad, en que los Eldars lucharon duramente para detener las obras de los C'tan, a los que llamaban Yngir. Uno de ellos, el más poderoso de su especie, estaba exterminando a los Eldars. Lo llamaron el Dragón del Vacío, el mismo Olvido, y en su mitología es una figura de destrucción caprichosa y devastación. Tenía tal dominio sobre el espacio real que sus guerreros eran prácticamente invencibles. Uno solo de sus sirvientes Necrones podía masacrar a centenares de Eldars antes de caer, solo para alzarse de nuevo. Podían dirigir relámpagos contra sus enemigos, y se dice que los campos de batalla de aquel tiempo estaban cubiertos por una gruesa capa de restos carbonizados de aquellos que se atrevían a oponérseles.

Los Eldars de aquella era luchaban con espadas, lanzas y su propia fe, pero esto no era suficiente para derrotar a los Necrones del Dragón del Vacío, que eran mucho más poderosos que los que se alzan ahora de sus tumbas de estasis en el M41. Esto empujó a Vaul, el Dios de la Forja de los Eldars, a crear la primera Guardia Espectral y los Señores Espectrales, combinando las almas de los difuntos y un ejército de "caballeros de hierro" y "gigantes-espectro" que resultaban prácticamente indestructibles para las armas del Dragón. Sus propias armas arcanas podían canalizar y proyectar fuego espiritual, destrozando a sus enemigos en una fracción de segundo. Oleada tras oleada de Necrones, cada una más letal que la anterior, fue enviada desde las forjas-necrópolis contra los infatigables guerreros que Vaul había creado. Ninguno pudo derrotarlos, y de esta forma, Vaul ganó tiempo suficiente para construir los Talismanes.

Los Talismanes de Vaul (conocidos actualmente por el Imperio de la Humanidad como las Fortalezas Negras del sector Gótico) estaban controlados por los espíritus de los Videntes Eldars muertos durante la invasión Necrona. En el corazón de cada Talismán se encontraba uno de los Ojos de la Bruja. Estos fueron regalados a Vaul por Morai-Heg, la diosa anciana de los Eldars cuyo dominio es el conocimiento secreto, y permitían a los espíritus de los muertos enviar vastas cantidades de energía directamente desde el Inmaterium al espacio real. De esta forma Vaul pretendía acabar con el Dragón para siempre.

El Dragón del Vacío, al ver sus sueños de conquista frenados en seco, decidió dirigir personalmente a sus esbirros en el campo de batalla. Nadie podía enfrentarse a un dios completamente manifestado, ni siquiera los artefactos espectrales Eldars. Para asegurarse de disponer del máximo de su poder, el Dragón del Vacío empezó a absorber las energías de una estrella binaria. Adoptó la forma de una nube de luz oscura, rodeando la anomalía estelar y sorbiendo su energía hasta saciarse. Vaul conocía las estrellas tan bien como su forja, y cuando los soles gemelos empezaron a apagarse, partió a la lucha.

El mito Eldar acaba aquí, pero en opinión del Lord Inquisidor Horst, Vaul fracasó en su propósito: aunque la metódica matanza del Dragón del Vacío fue evidentemente detenida, el Inquisidor manifestó al Tecnosacerdote Alagos su convencimiento de que está dormido, aguardando el momento correcto para reaparecer.

Localización del DragónEditar

Artículo principal: Dragón de Marte.

Marte Anillo de Hierro M41

Marte.

Al igual que El Extraño, el Dragón del Vacío aún no ha abandonado su escondite para unirse a la reconquista de la galaxia por los Necrones. No obstante, se conocen algunas pistas de su localización y de la influencia que ya ejerce desde las sombras en el devenir de los acontecimientos.

En primer lugar, en la profecía de El Despertar, recogida por el Vidente Esathranil del Mundo Astronave Ulthwé, "la luna de Vaul traerá al Dragón". Según la interpretación de Meritia, una Hermana Superiora de la Orden Dialogante, dado que Vaul es el dios Eldar de la forja, el verso podría referirse a que el Dragón del Vacío se esconde en un mundo forja.

Este mundo forja es, seguramente, el propio Marte, centro del Culto a la Máquina del Adeptus Mechanicus. Esto se deduce de tres hechos:

  • Una extraña incursión suicida llevada a cabo a finales del M41 por cinco naves de los Necrones (denominadas cruceros ligeros clase Sudario) que, de alguna manera, se las arreglaron para atravesar las formidables defensas planetarias de Marte. Tras perseguir a los invasores hasta el Laberinto de Noctis, un complejo minero en la región septentrional de Marte, las naves de defensa lograron alcanzar a las naves de los Necrones y, aunque las cinco fueron destruidas, el precio fue demasiado alto; una de las naves llegó incluso a aterrizar en el bendito suelo rojo de Marte un momento antes de volatilizarse. Lo que pretendían los Necrones con esto es un misterio y varios miembros del Adeptus Mechanicus han expresado opiniones diferentes respecto al futuro del complejo minero que oscilan desde su destrucción total hasta declarar la zona Perdita. Tras regresar de su última expedición al mundo muerto de Naogeddon, el Magos Primus Reston Egal ha reclamado enérgicamente la destrucción del lugar mediante bombas de fusión y su posterior sellado con ferrocemento, pero sus demandas han sido desestimadas.
  • La apostasía del Tecnosacerdote Uvochi, quien, influido por los desvaríos del Tecnosacerdote Corteswain (el cual probablemente cayó presa de los siervos del Extraño), se internó también en el Laberinto de Noctis a pesar de la amenaza de una antigua contaminación corrosiva en la zona. Posteriormente fue detenido por los Tecnosacerdotes del mundo forja de Incaladion cuando intentaba cruzar las prohibidas Puertas de Varl, y aunque durante su interrogatorio se negó a revelar sus motivos para hacerlo, sí afirmó que ahora veneraba a los Necrones y a sus dioses estelares, que se aproximaba su resurrección, que había visto "el rostro de Dios" y que el Adeptus Mechanicus ocultaba que sus orígenes se encontraban en el saqueo de tecnología Necrona. Al parecer, esta revelación se ha extendido entre numerosos adeptos del Dios Máquina de Marte.
  • Por último, el Demonio Hrangore mostró a Abaddon el Saqueador y a su Hechicero Jefe Zaraphiston la existencia de una gran cámara de basalto en el Laberinto de Noctis, a cuyo alrededor unas enormes máquinas de plata antigua emitían alternativamente un destello parpadeante de inconmensurable energía que se vertía resplandeciente sobre un enorme sarcófago de oro y adamantio. Según Hrangore, allí tenía lugar un sacrificio de hombres, pero sus almas no eran consumidas sino abandonadas a la Disformidad, donde eran devoradas por los Demonios.

De todo esto se deduce que el Dragón del Vacío se encuentra actualmente en el Laberinto de Noctis de Marte, alimentándose de la energía vital de víctimas humanas mientras crece su influencia en el seno del Culto a la Máquina, y que tanto los Necrones como la Legión Negra están interesados en liberar su poder sobre el Planeta Rojo, aunque sea por motivos muy distintos.

Leer másEditar

Relato Oficial Necrones: Profecía.

Relato Oficial Adeptus Mechanicus: Interrogatorio.

Relato Oficial Caos: Visiones del Dios Durmiente.

FuentesEditar

  • Codex: Necrones (3ª Edición).
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