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Khorne medio sin fondo

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Talos Valcoran y Ruven Eco de Condenación

Talos recibe la visita del espectro de Ruven en el puente de mando del Eco de Condenación.

El Eco de Condenación era un Crucero de Asalto de la Legión Traidora de los Amos de la Noche de la época de la Gran Cruzada, que perteneció temporalmente al Capítulo Renegado de los Corsarios Rojos pero fue recuperado por la Décima Compañía de Talos Valcoran en el M41. Fue utilizado para masacrar a los colonos imperiales que se asentaron en Tsagualsa y fue destruido por naves Eldars del Mundo Astronave Ulthwé en la órbita del mismo planeta.

HistoriaEditar

El Eco de Condenación fue construido en los astilleros de Marte antes de la Gran Cruzada y la Herejía de Horus. Era la nave hermana del Pacto de Sangre, y ambos Cruceros de Asalto fueron entregados a la Octava Legión de Marines Espaciales, los Amos de la Noche. Al haber sido construido varios siglos antes de la estandarización de la Armada Imperial con las PCE, era más versátil y distinto del típico Crucero de Asalto que posteriormente usarían los Capítulos Leales.

En algún momento posterior a la Herejía fue capturada por los Corsarios Rojos de Huron Blackheart y rebautizada con el nombre de Herencia Venenosa, encriptando y escondiendo su codificación original. Cuando la Décima Compañía de los Amos de la Noche llegó al Iris Infernal a bordo del muy dañado Pacto de Sangre en busca de reparaciones, Talos Valcoran y El Exaltado se dieron cuenta que la nave tenía una configuración típica de la Octava Legión. Con el permiso del Exaltado y la ayuda del Apotecario Variel de los Corsarios Rojos, quien traicionó a su Capítulo Renegado para unirse a la causa de Talos, recuperaron la nave mientras las fuerzas de Huron Blackheart atacaban la Fortaleza-Monasterio de los Marines Errantes en Vilamus. Al darse cuenta de la traición, los Corsarios Rojos atacaron a los Amos de la Noche. Sin poder escapar del feroz contrataque de Huron, el Pacto Sangriento fue destruido junto al Exaltado, dejando a Talos con el mando total de la Décima Compañía sobreviviente a bordo del Eco de Condenación.

Atrocidades en el Mundo CarroñaEditar

Después de escapar de las fuerzas de Huron Blackheart, Talos Valcoran dirigió a sus hombres hasta el lejano este galáctico, fuera de la luz del Astronomicón, al ancestral mundo de Tsagualsa, antigua fortaleza de Konrad Curze. Talos estuvo en un trance profético durante 55 días, y al despertar no recordaba el motivo de haber llevado a sus hombres hasta allí. Para sorpresa de todos, el mundo de Tsagualsa habia sido colonizado por humanos, quienes se perdieron por culpa de una Tormenta Disforme y llegaron ahí por accidente, renombrando al planeta Darcharna.

Le costó poco a Talos convencer a sus hombres de atacar inmisericordemente a los indefensos colonos, cuya población ascendía a diez millones de habitantes. Sin ningún tipo de piedad, los Amos de la Noche masacraron a la población de la principal ciudad. Enormes servidores cavaron "pozos de desollamiento" donde hombres, mujeres y niños eran despellejados vivos sin contemplaciones. Unos servocráneos grabaron todos estos horrores y después las imágenes fueron transmitidas a las otras ciudades, mostrando el destino que les esperaba, en una táctica de guerra psicológica. Sin embargo, en plena carnicería, el Eco de Condenación en órbita fue atacado por los Marines Espaciales del Capítulo Génesis, quienes habían detectado a la impía nave a través de sus balizas en la Disformidad. Los Marines Espaciales Leales abordaron el Eco de Condenación y atacaron fieramente a todos sus tripulantes.

Batalla en los asteroidesEditar

Los Amos de la Noche fueron replegados al Eco de Condenación para repeler a los atacantes. La batalla fue dura y murieron muchos Amos de la Noche, incluido Xarl, "amigo" de la infancia de Talos, ademas de muchos humanos que vivían y servían como esclavos en la nave. Finalmente los Astartes Leales fueron eliminados y su Crucero de Asalto, el Manto de Diadema, fue destruido.

Atrocidades en el Eco de CondenaciónEditar

Una vez eliminada la amenaza Leal, Talos Valcoran y los Amos de la Noche volcaron su ira contra la población humana. Durante semanas, cientos de miles de personas fueron torturadas de las formas más horribles a bordo del Eco de Condenacion: despellejadas vivos, quemadas, mutiladoa, crucificadas, etc. Incluso los niños fueron desollados y descuartizados frente a los ojos de sus padres. Todo este sufrimiento fue absorbido por los psíquicos encontrados y capturados entre la población, quienes sufrieron las peores agonías. Fueron reducidos a restos sangrientos sin ninguna semblanza humana, y eran mantenidos vivos por servidores quirúrgicos solo para seguir absorbiendo el horrible e intenso dolor que todo este sufrimiento generaba en la Disformidad.

Grito PsíquicoEditar

Una vez que quedaron escasos 20 psíquicos sobrevivientes, Talos Valcoran usó a su Navegante, Octavia, para matarlos uno a uno mirándolos con su tercer ojo. Siendo la muerte más horrible que un humano puede sufrir (ya que mirar el tercer ojo de un Navegante es como mirar a la Disformidad), todo el dolor y sufrimientos acumulados en los psíquicos después de semanas de horrores se potenció aún más. Fue como lanzar bombas atómicas en el mar de la Disformidad, generando enormes cantidades de energía disforme, la cual fue canalizada al Ducto 0011.2.57718 del Segmentum Obscurus del Adeptus Astra Telepathica. Este frecuencia psíquica era usada por los Astrópatas de cientos de mundos para comunicarse, y recibieron de golpe todo el horror que esta energía liberó en sus mentes. En una reacción en cadena, miles de Astrópatas murieron y cientos de mundos se quedaron sin comunicación. Estallaron Tormentas Disformes en muchos Sistemas, dejándolos aislados, y aparecieron Demonios que atacaron a sus habitantes.

En un solo golpe, Talos ofuscó y condenó a cientos de mundos, algo que no se veía desde la Herejía de Horus y que ni siquiera Abaddon ha igualado hasta la fecha.

DestrucciónEditar

Poco después del grito psíquico, una flota de naves Eldars salió en persecución del Eco de Condenación. Durante semanas persiguieron a la nave, que intentaba regresar al Ojo del Terror, por la Disformidad y el Espacio Real, hasta traerla de vuelta a la órbita de Tsagualsa. Cansado de correr y sin ninguna posibilidad de vencer a los alienígenas, Talos Valcoran ordenó el despliegue de todas las Garras de Amos de la Noche en las catacumbas de la destruida fortaleza del Primarca, donde hicieron su última resistencia contra los Eldars. La nave fue dañada gravemente al acercarse a la atmósfera del planeta y acabó estrellándose en las desoladas y heladas planicies del Mundo Carroña.

FuentesEditar

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