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El planeta Drusus, también conocido como El Centinela, se encuentra en el límite del Sector Calixis y está considerado como el sagrado Mundo Santuario de San Drusus.

InformaciónEditar

Drusus es un planeta elementalmente pobre, dominado por sombrías cuencas de polvo y desiertos de sal, que mantiene gracias a los Capitanes Cartistas una población de peregrinos que mantienen el Santuario: una estructura de ouslita y rococemento de cinco mil metros de altura situada en el hemisferio sur. El santuario es la única estructura artificial significativa del planeta. Allí, en lo alto, donde el viento y las inclemencias del tiempo castigan los capiteles de la titánica estructura, arde la llama eterna de Drusus, atendida por los rebaños de peregrinos, muchos de los cuales acuden al Centinela para morir.

El nivel de vida en este sombrío planeta es muy bajo y no existe ningún tipo de gobierno u orden aparte de los preceptos del Culto Imperial. Fuera del Santuario, "más allá de la sombra" según el dicho local, la vida es como poco extrema. Los desiertos de polvo sin agua ni fin se extienden a lo largo y ancho del planeta. Tan solo carroñeros y recolectores de desechos se encuentran en las vastas llanuras de sal, pero su estancia suele ser corta. Un hombre bien aprovisionado tan solo aguantaría veinte días en las baldías tierras de este áspero planeta.

Sin embargo, el Centinela es un planeta que atrae a visitantes y exploradores. La mayoría son peregrinos que desean humillarse a los pies del Santuario de Drusus. Para muchos, eso es un acto de suicidio. Viajar al Mundo Santuario es muy caro y conseguir un pasaje es muy difícil. Incluso si se consigue llegar, tampoco hay garantía de que se pueda conseguir un billete de vuelta. El área que rodea el Santuario está cubierta de huesos desecados y cadáveres momificados, formando a veces una gruesa alfombra de restos.

Se dice que en las tierras exteriores del Centinela, un hombre puede tener visiones y encontrar respuestas. Este rumor ha surgido indudablemente de los efectos alucinógenos que tienen en la mente humana el vacío y el calor propio del planeta. Aun así, los peregrinos acuden al Santuario y después se dirigen, a pie, hacia las desérticas llanuras en busca de la iluminación. Un corto trayecto en vehículo terrestre o aeronave desde el santuario revelará torturados huesos descansando en montones al final de largos rastros de huellas que el viento nunca ha borrado. "Caminar al silencio" es como los sacerdotes del Santuario llaman a este comportamiento. Los rumores sugieren que, justo en el momento de la muerte, el silencio habla a aquellos de corazón puro.

Flora y fauna nativaEditar

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Mapa del Sector Calexis.

Los rumores mencionan la existencia de una raza de xenos en el Mundo Santuario. Ciertamente existen varias especies de brillantes insectos y escarabajos que pueblan el desierto y que sobreviven bebiendo el agua que el rocío deposita cada día sobre sus caparazones, pero esos rumores hablan de una antigua raza de insectoides llamados "Susurradores", que viven, se refugian y se reproducen en profundos túneles bajo la reseca superficie.

Lejos de ser una especie animalesca, los "Susurradores" (si podemos fiarnos de los exaltados discursos de unos pocos de los escasos caminantes del silencio supervivientes) son una antigua y compleja cultura, excavan galerías bajo la corteza del Centinela y solo ocasionalmente salen a la superficie. Se dice que los Susurradores, llamados así por el sonido que provocan sus gigantescos élitros, almacenan grandes secretos y verdades sobre el cosmos, que pueden ser aprendidos por aquellos atentos y capaces. Nunca se ha encontrado ningún tipo de reliquia ni prueba de la existencia de los Susurradores.

Culto redencionistaEditar

El planeta es el hogar de una secta de redencionistas nacidos del servicio y obras de una célula de acólitos inquisitoriales. La leyenda cuenta que Duran Eckert fue un habilidoso asesino al servicio de la Inquisición. Tras años de servicio se cansó de la interminable matanza que se le requería y cumplía sus deberes sin pasión y con el riesgo de llegar a corromperse. El punto de inflexión se produjo cuando casi fue asesinado en el cumplimiento de su deber teniendo en aquel momento una visión de San Drusus liderando a los ejércitos en nombre del Dios-Emperador. Su nuevo encuentro con la fe dio un propósito a su matanza atrayendo a otros asesinos a su credo redencionista.

Sin embargo, la verdad tras la leyenda es muy diferente. Duran Eckert eran en realidad dos personas. Duran, un leal clérigo, sirvió junto a Eckert durante muchos años, aprendiendo ambos a confiar el uno en el otro. Cuando Eckert se corrompió a causa de la maligna influencia de la disformidad, Duran no tuvo más remedio que poner fin a su herejía mientras se encontraban en una misión. Necesitando desesperadamente completar el cometido encomendado, Duran tomó el nombre de Eckert y elaboró una estrategema para atraer a un pequeño culto a la muerte a su causa.

Solamente los miembros de más alto rango entre los discípulos de Duran Eckert conocen la verdad y saben que incluso el autoengaño puede ser una poderosa arma contra los enemigos de la Humanidad.

Contacto con otros planetasEditar

Existe una ruta estable en la Disformidad que conecta el Centinela con el planeta Spectoris.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Lexicanum Inglés.

  • Guía del Sector Calixis.
  • Dark Heresy: Blood of Martyrs (Expansión juego de rol)
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