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Mascota Tau guitarra sin fondo Este artículo está bajo los auspicios del Imperio T'au. Ui'Pa'kyr Ri'n, músico de la Casta del Agua, ameniza el ambiente con sus más famosos temas. Pulsa sobre él para que te lleve a la fraternidad de los T'au mientras interpreta "Ay, como la Casta del Agua" de O'Camar'on.

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Dal'yth es un planeta y sede del Sector Tau colonizado durante la Primera Esfera de Expansión de su imperio.

HistoriaEditar

Dal'yth es un mundo muy cosmopolita donde el comercio es tan apreciado como la conquista. Los Tau de este mundo siempre dan la bienvenida a los habitantes de otros planetas. Por ello, éste es el planeta que ha tenido más contacto con especies alienígenas. Muchos comerciantes y mercaderes de la Casta del Agua vienen de aquí.

Posee un paisaje de planicies suaves, colinas y bosques espesos.

Cruzada de DamoclesEditar

Golfo de damocles

Mapa de la Cruzada de Damocles.

Dal'yth fue conquistado durante la Primera Esfera de Expansión del Imperio Tau. En el M41 fue el blanco de la Cruzada de Damocles y el lugar en el que esta se detuvo tras llegar a un sangriento punto muerto.

A los pocos años de la invención del motor ZFR, los Tau habían cruzado con éxito el Golfo de Damocles y comenzado a explorar el cúmulo de mundos situados al otro lado. En lugar de conquistarlos con una costosa serie de guerras, Aun'Va diseñó una larga y sutil campaña de integración. Aunque les llevó décadas, los Tau se introdujeron en las civilizaciones humanas que habitaban allí. Con el comercio, la diplomacia y, sobre todo, la paciencia como armas, convirtieron los mundos humanos en extensiones del Imperio Tau sin disparar una sola bala.

El leviatán interestelar que es el Imperio de la Humanidad es sin duda lento, pero también es poderoso y vengativo más allá de toda razón. La noticia de que los mundos del Subsector Timbra, en la Franja Este, ya no pagaban tributos y, peor todavía, de que sus Gobernadores Planetarios estaban sometidos a una raza xenos acabó por filtrarse hasta los Altos Señores de Terra. Esto no lo podían dejar pasar sin castigo, y así el Imperio respondió con una fuerza lenta pero imparable.

La prometedora expansión de Damocles acabó en una serie de terribles guerras que hicieron retirarse a los Tau desde sus mundos recién adquiridos a los Mundos de Sector de la Primera Esfera. Peor aún, las flotas imperiales no se contentaron simplemente con dejar huir a la flota Tau. Las naves-catedral del ejército humano cruzaron el Golfo de Damocles usando alguna arcana ciencia que desafiaba toda descripción, abriendo portales en el tejido del espacio, y pronto los guerreros que transportaban estaban cayendo sobre el corazón de la civilización alienígena que se había atrevido a invadir su territorio soberano.

Flota imperio vs tau

Batalla entre la Armada Imperial y el Imperio Tau

El primer objetivo planetario que el Imperio había identificado era el Sector Dal'yth, un Sistema próspero y muy culto que tenía su origen en la Primera Esfera de Expansión. Las defensas de las colonias exteriores de Hydass, Sy'l'kell y Viss'el se derrumbaron una tras otra. Las naves estelares con morro de ariete del Imperio se abrieron camino a través del Sector, con los acorazados navíos de los Marines Espaciales al frente. La grandiosa armada de la Humanidad no se parecía a nada que los Tau hubiesen visto nunca antes. De una escala colosal y sin apenas elegancia, era como si un cementerio de tumbas marmóreas hubiese sido arrancado de alguna prohibida iglesia submarina y escupida a la tierra natal de los Tau.

La repentina aparición de la flota imperial pilló a los Tau totalmente desprevenidos. Aunque la armada Tau se apresuró a reunir todas las naves que pudo desde Dal'yth, Pray'en y Dal'yr, la multitud de colosos flotantes les superaba enormemente. Las gigantescas naves de guerra del Imperio eran como ballenas blindadas al lado de los coloridos bancos de cazas de la Casta del Aire que mordisqueaban y arañaban sus flancos sin apenas causar daños.

Comenzó entonces una extraña batalla, en la que los almirantes de cada flota tomaron la medida de sus enemigos y quedaron confundidos. Contra el brutal poderío de los mayores acorazados imperiales, incluso los destructores de misiles Manta, los Custodios y los interceptores clase Startide quedaban obsoletos. A su vez, la movilidad sin par de las naves Tau les permitía evadir a cualquier disparo y torpedo de abordaje imperial apuntado en su dirección. Hasta que la armada Tau pudiera responder con todas sus fuerzas recurriendo a las flotas de Cruceros de Batalla de los muelles navales de la Kor'vattra en el borde del Sistema, el Sector Dal'yth estaba solo.

Un periodo de carnicería y confusión sin precedentes estalló cuando la flota imperial se abrió camino a través de las defensas orbitales de Pra'yen y se lanzó de cabeza contra Dal'yth, con la intención de desembarcar en el mundo Tau sin importar el coste. El Comandante Farsight recibió un informe de la situación y se le dijo que sus fuerzas se unirían a las de su antigua rival de entrenamiento O'Shaserra en la misión de repeler al Imperio de Dal'yth. O'Shovah juró que purificaría el planeta de la escoria humana, o moriría magníficamente. No habría retiradas esta vez: solo victoria, o muerte.

Fuego en los cielosEditar

Caza Tiburón Lanza Shark Tau Warhammer 40k Wikihammer

Caza Tiburón Lanza

La Casta del Aire de Dal'yth sabía que sus esfuerzos serían clave en la guerra que estaba a punto de consumir su planeta. Meditaron serenamente mientras la flota imperial se aproximaba, pero cada piloto tenía una chispa de anticipación en su corazón. Esta chispa fue aventada hasta convertirse en una llama por el histórico discurso del Comandante Farsight en Picocéfiro, una proclama que alabó a partes iguales el orgullo, el patriotismo y la habilidad de la Casta del Aire. Bajo la dirección del aliado de confianza de Farsight en la Casta del Aire, el Almirante Kor'O'Li'Mau'Teng, los pilotos del Sector contraatacarían con todas sus fuerzas.

El Imperio descendió sobre Dal'yth con una violencia asesina tal, que los cielos se volvieron negros del carbono en la primera semana de combates. Las naves de desembarco grotescamente grandes y pintadas con los tonos oliváceos de la Guardia Imperial fueron las primeras en tomar tierra. Entraron en Dal'yth siguiendo un vector de dos etapas que les hizo actuar primero como cargueros aéreos, y después de aterrizar, como transportes mecanizados que desplegaban tropas y tanques por igual a una escala masiva. Los cielos sobre las hexocúpulas de Dal'yth pronto zumbaron y rugieron con los motores de los crudos cazas y transportes imperiales.

La guerra arrasó los cielos mucho antes de que un solo disparo fuese efectuado en las llanuras de hierba púrpura de la superficie. Una vez desplegadas las fuerzas imperiales, escuadrón tras escuadrón de Barracudas, Cazas Tiburón Lanza, Tiger Sharks y Bombarderos Tiburón Solar se elevaron desde los paneles superiores de las hexocúpulas de todo el planeta, conectando sus sensores en un entramado de datos de apoyo. Se reunieron a media altura para formar zigzagueantes piquetes, cada uno apoyado por nubes de drones interconectados que zumbaban en su estela como insectos obedientes. Cualquier aeronave enemiga que era atrapada en su red era derribada poco después.

Sobre los paisajes urbanos de las mayores cúpulas, los Thunderbolts imperiales zigzagueaban para escapar de la letal matriz que los Tau estaban trazando a través de los cielos del planeta. Casi todas las naves imperiales desplegadas quedaban atrapadas en el fuego entrecruzado de los interceptores y arrojadas de los cielos en llamas. Los parsimoniosos Bombarderos Marauder fueron superados por la red aérea de la Casta del Aire, y sus rudimentarias alas fueron arrancadas en llamas de sus cascos y sus romos fuselajes hechos pedazos que cayeron en picado sobre las llanuras.

Valquirias, Vendettas y otra docena más de tipos de aeronaves fueron cazadas por veloces Cazas Tiburón Lanza, que agujerearon los gordos cascos de los aviones imperiales con salvas de disparos precisos de rifle iónico. Avanzando muy por debajo, los Cuerpos de Intercepción de tierra de Farsight lanzaron a los cielos misiles buscadores Sky Ray para derribar a las pocas naves que aún seguían resistiéndose.

Marines despliegue suborbital capsulas desembarco

Despliegue de marines espaciales en cápsulas de desembarco

Antes de que la Casta del Aire pudiese asegurar completamente la supremacía aérea, las Naves de Ataque de morro de águila situadas en la órbita baja empezaron a cobrarse su venganza. Bombardeos castigadores martillearon a las tropas de tierra Tau, y los Cruceros de Asalto lanzaron su letal cargamento en vertical sobre Gel'bryn, la mayor de las hexocúpulas. Cápsulas blindadas cayeron desde los cielos en grupos compactos, atravesando las explosiones aéreas y descargando columnas de fuego sobre sus puntos de impacto. Farsight tuvo que admitir que estaba impresionado: lo directo y valeroso de semejante vector de despliegue era admirable. Decidió llevar a su propia fuerza de Equipos Crisis al lugar de este nuevo ataque.

Las tácticas de la Casta del Aire habían sido extremadamente efectivas contra las toscas naves de la Guardia Imperial, pero fallaron cuando los almenados Cruceros de Asalto lanzaron desde las alturas a sus propios escuadrones. Enormes naves guerreras blasonadas con brillantes colores heráldicos activaron sus motores para arrojarse en un vuelo casi vertical, con aeronaves de escolta de cortas alas a cada lado. Los escáneres de los Drones observadores capturaron los iconos grabados en los flancos de cada vehículo. Estas eran naves de los Marines Espaciales, cuyos brutales cascos recordaban de algún modo a puños voladores y cuyo avance seguía prácticamente el mismo sentido.

Los escuadrones de cañoneras Astartes rugieron hacia la red de naves de la Casta del Aire a una velocidad terrorífica, con las armas disparando mientras avanzaban. Increíblemente, los pilotos pesadamente acorazados de cada nave parecían estar buscando colisionar en pleno vuelo, rugiendo en un ángulo casi vertical contra la ordenada matriz de los cazas Tau. Los pilotos de la Casta del Aire se vieron obligados a romper la formación, alejándose en rizadas maniobras de evasión. ¿Cómo podía su enemigo ser tan temerario, tan suicida? ¿Era su fe en la primitiva deidad a la que adorasen tan fuerte que se creían inmortales?

Farsight golpeaEditar

Tau comandante farsight

Comandante O'Shovah

Con sus equipos de Armaduras de Combate saltando desde los gráciles destructores Manta y sus tropas de tierra acudiendo en masa por las redes de magnoraíles del planeta, O'Shovah fue capaz de reaccionar a las incursiones verticales de los Marines Espaciales con una rapidez impresionante. Los datos recogidos al otro lado del Golfo de Damocles habían mostrado que las tropas de choque imperiales vestían armaduras muy pesadas, así que Farsight había tomado la precaución de armar a todas las Armaduras Crisis bajo su mando con Rifles de Plasma duales.

Resultó ser la decisión adecuada. Las balas reactivas a la masa disparadas por las escuadras de Marines Espaciales que se desplegaban desde cada cápsula de inserción eran feroces sin duda, pero pocas penetraban los cascos blindados de las Armaduras de Combate que caían de los cielos trazando arcos. Por una estricta orden de Farsight, siempre que una Armadura de Combate era impactada se retiraba para ser reemplazada por otra en perfecto estado. Oleada tras oleada, los Equipos Crisis descendieron en números tales que, de lejos, parecían una tormenta de semillas de Vior'la cayendo sobre la tierra. Cientos de Rifles de Plasma escupieron estallidos de ardiente fuego sobre las filas de los Marines Espaciales, fundiendo la ceramita y atravesando la carne para quemar el suelo bajo sus pies. Los guerreros imperiales eran más vaciados que impactados, y los siseantes agujeros en sus torsos exponían a la vista sus entrañas.

Sorprendentemente, muchos de los Marines Espaciales caídos siguieron luchando, disparando poderosas armas de mano desde el suelo y gritando desafíos incluso mientras sus fluidos vitales se derramaban. Fue un increíble despliegue de fortaleza y determinación frente a una potencia de fuego devastadora, e impresionó profundamente a Farsight, como el coraje de los médicos de armadura blanca que atendían a sus hermanos caídos. Pero el coraje por sí solo no bastó para salvarles. Para cuando los Cuerpos de Apoyo de Guerreros del Fuego llegaron, todo lo que quedaba de la fuerza de inserción Astartes en Gel'bryn eran ruinas humeantes.

La Marcha sobre Gel'brynEditar

Titán Warlord en combate

Warlord en combate

Mientras la guerra se desataba totalmente en los cielos, los monstruosos transportes sobre orugas de la Guardia Imperial y los bípodes gigantescos que avanzaban a pisotones en su vanguardia simplemente ignoraron los mejores esfuerzos de la Casta del Aire. Sus crepitantes escudos y sus gruesos pellejos eran casi impenetrables para cualquier cosa menos potente que un Acelerador Lineal, y ellos lo sabían. Los vastos transportes metálicos se asentaron en grandes y arremolinadas nubes de vapor antes de extender sus rampas como amplias lenguas planas, regurgitando Regimiento tras Regimiento de soldados desde sus entrañas.

Fuerzas de ataque de los Tau se desplazaron para interceptarlos, pero dondequiera que fuesen avistados, los inmensos bípodes que flanqueaban cada rampa de despliegue desataban una potencia de fuego tan intensa que los Cuerpos de Cazadores se veían obligados a tomar acciones evasivas. Las enormes máquinas eran semidioses de batalla, cada una un avatar de destrucción con una forma de una escala jamás soñada, incluso por los más ambiciosos diseñadores de Armaduras de Combate. Eran la belicosa deidad de la Humanidad manifiesta, igual que los bípodes-efigie de los primitivos Orkos representaban a sus propios dioses beligerantes.

Bajo la protección de estos dioses-máquina, infinidad de filas de soldados imperiales marcharon, pareciendo insectos junto a sus imponentes custodios. En todas partes, miles de pesados tanques imperiales machacaron la hierba azul del planeta hasta reducirla a un espeso barro al avanzar en formación de ataque. Los Cuerpos de Cazadores de Farsight estaban listos para combatir, pero hasta el Filoardiente más veterano se vio obligado a admitir que la mera escala de la misión era apabullante. En cuestión de un solo día, el Imperio había creado una serie de cabezas de puente sobre Dal'yth con poco más que fe y fuerza bruta. A pesar de sufrir graves pérdidas ante el fuego de supresión de largo alcance, estaban convergiendo lentamente sobre las hexocúpulas capitales en el centro de los territorios-hábitat al Este del planeta.

Cuando la noche empezó a caer, el Comandante Farsight convocó a un cónclave de emergencia a todos los comandantes que aún no habían participado en la batalla. Los Marines Espaciales que se habían atrevido a asaltar directamente la ciudad de Gel'bryn habían sido neutralizados, pero el vasto grueso de los ejércitos imperiales aún tenían que ser derrotados. Su avance había sido frenado por tremendos ataques con misiles desde las colinas que rodeaban Gel'bryn, y sus avanzadas habían sido eliminadas por optimizados Equipos Miméticos, pero el núcleo sólido seguía ahí. La Batalla de Dal'yth no había hecho más que empezar.

Hermanos de guerraEditar

O'Shaserra Tau Comandante Shadowsun Warhammer 40k Wikihammer

La Comandante Tau O'Shaserra dirige las acometidas nocturnas contra la Cruzada imperial.

Cuando el Comandante Farsight estaba llevando a su cónclave de emergencia a un consenso sobre un ataque total, una atlética mujer Tau entró en la habitación. Su autocontrol y su fría belleza atrajeron la atención de todos mientras caminaba con la cabeza alta hacia el puente de mando. Se puso delante de Farsight, bloqueándole de la vista mientras explicaba con calma su plan.

La reserva de la Casta del Fuego se uniría a sus Cuerpos de Cazadores en una serie de ataques sigilosos, usando la oscuridad para provocar al enemigo para que les persiguiese rompiendo su cohesión. Solo entonces se lanzarían los auténticos contraataques. Dio órdenes específicas a aquellos comandantes que no pertenecían al Contingente de Farsight, y uno por uno inclinaron sus cabezas. Cuando la Comandante O'Shaserra se marchó, sin haber dirigido una sola palabra a Farsight, la mitad de todo el cónclave de emergencia fue con ella.

La mano que Farsight tenía sobre la empuñadura de su espada se tensó, pero conservó la paz. Rememoró las palabras del Maestro Jun'nami, recordándose a sí mismo que aunque él y su compañera comandante eran muy diferentes, buscaban los mismos objetivos. Esa noche, se contentó con observar y analizar los datos obtenidos hasta el momento sobre la invasión imperial. Había mucho que aprender.

Apenas unas horas después, empezaron a llegar informes de una serie de devastadores ataques realizados bajo la cobertura de la oscuridad. Las tácticas empleadas eran las de O'Shaserra, sin duda: el Comandante Farsight las reconocería en cualquier parte. Las inmensas falanges del Imperio estaban atacando a ciegas, lanzándose en todas direcciones mientras sus vehículos de avanzada eran destruidos uno a uno por disparos de fusión a quemarropa. Tan pronto como activaban sus primitivos sensores de visión para atravesar la noche de Dal'yth, O'Shaserra lanzaba estallidos de luz multiespectral que cegaban a su presa más efectivamente que la profunda oscuridad de las llanuras.

La confusión reinó en torno al perímetro de cada columna imperial cuando destrucciones de tanques cuidadosamente calculadas acorralaron a la gran masa de cada compañía de vehículos. Puntas de lanza de lentos tanques de batalla y artillería superpesada se separaban del cuerpo principal siempre que podían, abriéndose camino a través de los túneles del magnoraíl que les bloqueaban para perseguir las fantasmales señales de esta nueva amenaza. Farsight sonrió para sí. Conociendo a O'Shaserra, tendrían suerte si acertaban a una sola Armadura de Combate.

La guerra que se desarrolló durante los siguientes meses reflejó claramente las diferencias de estilo de los estudiantes de Jun'nami. Sus estrategias fueron pintadas en sangre sobre el lienzo de los campos de batalla de Dal'yth. Dondequiera que las tácticas de infiltración y engaño de O'Shaserra cegaban al leviatán militar de la Guardia Imperial, las fuerzas de asalto de los Marines Espaciales se apresuraban a intervenir, superando gracias a su resistente tecnología y a su fuerza mejorada genéticamente a los Equipos Miméticos, y obligándoles a retirarse. Tan pronto como los Marines Espaciales se implicaban, O'Shovah y sus puntas de lanza de Armaduras de Combate caían sobre ellos desde arriba, incapacitando a sus transportes con disparos de Apocalipsis y enfrentándose a los acorralados supervivientes en una serie de letales batallas a corta distancia.

Tau Barracuda formacion

Barracudas en formación

En la guerra aérea sobre ellos, los pilotos de la Casta del Aire de Kor'O'Li'Mau'Teng se cobraron un alto precio, y hasta el propio Almirante se unió a la lucha a bordo de su Barracuda personalizado, cazando a las cañoneras de los Marines Espaciales como un gran ave rapaz dorada acosando a una bandada de córvidos. Un joven descendiente del Comandante Brightsword original destacó en una serie de combates con Armaduras de Combate a cortas distancias en la Batalla de la Puerta de Var'isar, llegando incluso a machacar a un líder-guerrero con máscara de cráneo hasta reducirlo a una masa rota de ceramita y carne en un solo asalto. Farsight encargó a su ingenioso aliado de la Casta de la Tierra O'Vesa que diseñase nuevas armas capaces de enfrentarse a los tanques pesadamente blindados de los ejércitos del Imperio, y los equipos del científico trabajaron día y noche, distribuyéndolas como y cuando pudieron a través de los guerreros-mensajeros de la Casta del Aire.

Sin embargo, los Marines Espaciales respondieron duramente, llegando a asaltar la ciudad de Gel'bryn con un desembarco de cápsulas de inserción tan feroz que rompió el techo de la hexocúpula y liberó la atmósfera interior. Incluso Farsight tuvo que retirarse cuando los imperiales teleportaron a sus propios guerreros con armadura pesada a la plaza central. La sangre Tau fluyó por las calles, mientras las compañías acorazadas rodeaban la ciudad, impidiendo escapar de los Marines Espaciales que arrasaban los distritos exteriores. Fue una historia que se repitió en cinco ciudades más antes de que la guerra acabase, pues una Compañía de Marines Espaciales era desplegada en cada conquista, y cada una era una fuerza que incluso los mejores Cuerpos de la Casta del Fuego de Farsight tenían muy difícil igualar.

Adaptarse y destruirEditar

"Los humanos con armadura completa primero, después los vehículos heráldicos, después los tanques comunes. Entonces, y solo entonces, podéis enfrentaros a la infantería común"
Protocolo de disparo del Comandante Farsight para la Batalla por la Puerta de Via'Mesh'La


Merkall armas pesadas martillos dorn

Devastadores del Capítulo Martillos de Dorn

La amarga guerra sobre Dal'yth no se caracterizó solo por la habilidad marcial, sino por una frenética carrera por información. Los dos imperios estelares luchaban no solo para derrotar a sus enemigos sino para entender sus debilidades. El Imperio cambió sus tácticas tras la Batalla de la Puerta de Via'Mesh'La, donde unos Regimientos de la Guardia Imperial superados en potencia de fuego lograron cargar contra las líneas Tau y, a pesar de sufrir graves bajas, ganaron una sangrienta victoria únicamente con sus bayonetas y sus botas. Desde ese día, los invasores imperiales se esforzaron por enfrentarse a los Tau en cuerpo a cuerpo siempre que podían.

Por su parte, O'Shovah estudiaba sin descanso a las fuerzas del Imperio. Adaptaba constantemente las estrategias, contraestrategias y prioridades de ataque, distribuyendo programas de guía mediante drones a todos sus comandantes. El Imperio tomó su propio manual táctico, el Codex Astartes, y aplicó sus principios a todo lo que los Tau le lanzaron. Los Martillos de Dorn eran especialmente eficientes codificando las amenazas Tau y respondiendo con todas sus fuerzas, pues vivían cada palabra del Codex y jamás se desviaban de sus enseñanzas, sin importar el coste. Farsight se interesó mucho por los patrones que emergían durante la guerra, tomando extensas notas e incluso refinando los prototipos de simulaciones mientras la guerra se desarrollaba.

Los ejércitos imperiales parecían valorar el blindaje sobre todo lo demás: sus vehículos eran tan pesados que hasta los Cabezamartillos tenían dificultades para causar las bajas que se esperaban de ellos. En respuesta, Farsight inventó el letal patrón de armamento Forja Solar para Armaduras de Combate. Este permitía a los Equipos Crisis caer desde destructores Manta sobre su presa vehicular, destrozarla a corta distancia con disparos de sus Blásteres de Fusión duales, y entonces lanzarse de vuelta a los cielos otra vez para ser recogidos por los Mantas en el vuelo de vuelta.

Tau armadura XV25

Armadura mimética XV25

Mientras tanto, O'Shaserra llevó a sus Cuerpos Miméticos al lado oscuro de Dal'yth, moviéndose constantemente en rotación con el sol del Sistema de forma que todas sus incursiones tuvieran lugar bajo la cobertura de la oscuridad. Farsight se mantuvo al tanto de sus progresos no mediante una comunicación abierta, sino por el rastro de restos humeantes que dejaba a su paso.

Cuando el señor guerrero del Capítulo de los Señores de las Cicatrices se abrió un rojo camino a través de los túneles del magnoraíl del distrito gubernamental de Dal'yth, Farsight dio permiso al solitario piloto Monat Sha'ko'vash para que lo interceptase. El Monat alcanzó el corazón de la fuerza de asalto de los Señores de las Cicatrices, pero fue derribado por los guardaespaldas con armadura pesada del caudillo imperial. Sha'ko'vash se lanzó hacia delante en una última carga, activando un mecanismo experimental de estasis en el momento exacto en que el Señor de las Cicatrices alzaba su espada para golpearle, y congelando a los dos guerreros en el clímax del combate. Cientos de años después, los dos poderosos guerreros aún siguen atrapados en la resultante esfera de atemporalidad, elevados fuera de la reconstruida casa central de asambleas de Dal'yth como un magistral monumento al Bien Supremo.

Los Puños de Dal'ryuEditar

Los encargos de Farsight a los laboratorios armamentísticos de la Casta de la Tierra dieron fruto en la Batalla de la Meseta del Trueno Negro. Dal'ryu, una ciudad que la Casta del Agua consideraba vital para la moral por sus muchos centros de entrenamiento para jóvenes, había sido acosada por bombardeos de artillería de largo alcance durante días. Aunque el Alto Mando de Dal'yth odiaba admitirlo, la ciudad estaba a punto de venirse abajo. Los Cuerpos de Represalia del Comandante Bravestorm habían realizado varias salidas contra las compañías acorazadas que se habían arrastrado hasta el borde de la Meseta del Trueno Negro, pero estaban quedándose con tan poca munición que sus esfuerzos no daban resultado. O'Shaserra, en su inmisericorde pragmatismo, ya había declarado a los defensores de la ciudad como una fuerza perdida.

Fue entonces cuando una cápsula, no mayor que una sola Armadura Crisis, llegó a Dal'ryu por el magnoraíl. Marcada con las más altas verificaciones de seguridad, fue transportada al centro de mando de la Casta del Agua y entregada de inmediato al Comandante Bravestorm. Dentro había doce gigantescos guanteletes, todos estremeciéndose por su inmensa cantidad de energía potencial.

Bravestorm y sus Shas'vre de mayor confianza se pusieron cada uno una de las creaciones de la Casta de la Tierra, sobrecargando sus Armaduras de Combate para un último gran asalto. Partieron una vez más hacia la Meseta del Trueno Negro, dejándose caer desde naves de transporte en medio de los Regimientos acorazados. Mientras los proyectiles de Cañón de Batalla estallaban a su alrededor, Bravestorm y su Equipo Crisis usaron los potentes guanteletes para abrir a puñetazos los flancos de los tanques imperiales y arrancar sus núcleos de energía. En el caso del Tanque Superpesado Doomhammer Cuchillo de Terra, el guerrero sin miedo Sha'rell usó su guantelete para desgarrar la parte trasera del tanque y detonar manualmente su cargamento de munición, destruyéndose a sí mismo y al tanque en una fracción de segundo de destrucción que también incapacitó a varios tanques cercanos. Empleando los restos de los vehículos ya destruidos, cambiando constantemente su posición y manteniéndose agachados, el Equipo Crisis de Bravestorm se cobró un alto precio en las compañías acorazadas sufriendo a cambio relativamente pocas bajas.

Esto cambió cuando dos enormes dioses-máquina entraron en escena a grandes zancadas, disparando sus turboláseres hacia las densas filas de tanques con insensible abandono. Docenas de tripulaciones de tanques fueron sacrificadas en el caos resultante, pero el bombardeo de los Titanes tuvo el efecto deseado. Todos los miembros del equipo de Bravestorm fueron lanzados por los aires por la apocalíptica andanada, y sus Armaduras Crisis quedaron dispersas entre las quemadas ruinas de la compañía de tanques.

Las gigantescas máquinas fueron finalmente rechazadas a su vez cuando el Almirante Kor'O'Li'Mau'Teng envió a sus Destructores Manta para asegurarse de que el sacrificio de Bravestorm no era en vano. Equipos de recuperación se filtraron a través de los humeantes restos que salpicaban la meseta, horrorizados por la tremenda violencia del espectáculo desatado por el Imperio. Solo Bravestorm se aferraba aún a la vida, con su armadura críticamente dañada y su antaño vibrante cuerpo negro como el carbón. Increíblemente, aún lucha en las fuerzas de Farsight hoy día, aunque su cuerpo es un desastre quemado y retorcido; la Armadura de Combate que recibió tras la Batalla de la Meseta del Trueno Negro es tanto un instrumento de muerte como una máquina de soporte vital.

Las Espadas de Jun'namiEditar

Psíquico Primario

Psíquico de batalla primaris

A pesar de sus mejores esfuerzos, las fuerzas que Farsight y O'Shaserra tenían a sus órdenes no podían estar en todas partes a la vez. El Imperio era un enemigo verdaderamente poderoso, y a diferencia de la bárbara raza Orka, parecía tener una estrategia desarrollada para cada ambiente bélico y táctica que los Tau pudiesen inventar. Desafiando la animosa defensa de la Casta del Fuego, el Imperio había superado gradual pero irresistiblemente varias ciudades del planeta, masacrando a todos los Tau del interior y fortificando las estructuras destrozadas por la guerra. Los Etéreos al mando de todo el esfuerzo bélico no podían tolerar tales pérdidas. Se tomaron medidas cada vez más extremas para frenar el avance imperial mientras acudían refuerzos desde otros mundos del Sector y más allá, pero en el campo de batalla se tomaron medidas mucho más drásticas.

Para el silencioso horror de Farsight, se instalaron quirúrgicamente prototipos experimentales de neurochips que contenían las estrategias grabadas del Comandante Jun'nami en las mentes de Filoardientes y comandantes de Armaduras de Combate, permitiéndoles actuar como líderes militares con un mismo pensamiento y capaces de adaptarse a cualquier situación. Esa fue la teoría, al menos: aunque los llamados Espadas de Jun'nami disfrutaron de grandes éxitos contra las tropas regulares enemigas, cuando las fuerzas del Imperio desplegaron a extraños y descarnados chamanes que reducían a ruinas a las Armaduras de Combate con gestos de sus envejecidas manos, los líderes implantados no podían recurrir a sus propios aprendizajes previos y vacilaban; la confusión costó cientos de vidas mientras las mentes de sus líderes se esforzaban por responder a esta nueva amenaza.

Crisis y ContracrisisEditar

"Por el Bien Supremo, estos gue'la tienen un montón de tanques"
Shas'gra, en el Asedio de Rala'tas


Tau tropas kroot al ataque wikihammer

Ataque en masa de tropas Kroot

Cuando el esfuerzo bélico parecía estar a punto de ser desbaratado, se enviaron mercenarios Kroot a millares a través de las redes de magnoraíles, dirigiéndose allí donde el Imperio abría brechas en la red de túneles que atravesaba Dal'yth y derramándose fuera como la sangre de una arteria cortada para caer sobre las tropas imperiales cercanas. Zumbando por el cielo sobre sus cabezas venían centenares de Drones de Combate, cuyas Carabinas de Inducción causaron una carnicería al flotar fuera del alcance de las balas y las espadas. De esta forma, las fuerzas imperiales eran contenidas el tiempo suficiente como para que O'Shovah u O'Shaserra se apresuraran a la brecha y vengasen a los Kroot que habían dado sus vidas por la defensa del Bien Supremo.

Farsight llevó esta táctica un paso más allá en el Asedio de Rala'tas, una ciudad cúpula famosa por sus esculturas de luz viviente. Con los Comandantes Tau más capaces ocupados en el otro lado del planeta, una nave de desembarco imperial aterrizó a solo unos pocos kilómetros de distancia de las puertas de la ciudad. En cuestión de horas, Rala'tas fue rodeada por tanques imperiales, incluyendo varios escuadrones superpesados lo bastante poderosos para abrir brechas en los muros de la ciudad. Con la excepción de las Estirpes Kroot que tenían su hogar en los amplios distritos arbóreos de la cúpula, la ciudad solo tenía una pequeña guarnición de Guerreros del Fuego, nada que pudiese hacer frente a más de mil tanques de batalla. Shas'gra, el Filoardiente a cargo de la guarnición, envió un mensaje urgente a Farsight solicitando ayuda. O'Shovah no podía enviarle ninguna, pero dijo que pensaría sobre ello. Menos de un minuto después, Shas'gra recibió una respuesta y él la transmitió a los artesanos de la Casta de la Tierra presentes en la ciudad. Justo cuando los imperiales penetraron los muros y empezaron a lanzarse contra el perímetro de Rala'tas, la ciudad se quedó completamente a oscuras.

De repente, un masivo pulso electromagnético estalló hacia fuera cuando todos y cada uno de los dispositivos de fusión, esculturas de luz y generadores de códigos de la ciudad vomitaron su energía potencial en una devastadora ola. La onda expansiva EMP arrasó los cogitadores de todos los tanques y bípodes imperiales en un radio de un kilómetro alrededor de los muros de la ciudad, deteniéndolos en seco. Fue entonces cuando enormes escuadras de Carnívoros Kroot surgieron de cada brecha, saltando y corriendo hacia el enemigo. Los Mastines Kroot echaron por tierra a todos los que intentaron huir, mientras los Krootox desgarraban las portillas de los tanques silenciados para permitir que sus feroces primos trepasen al interior. El macabro festín que siguió jamás ha sido retransmitido abiertamente en los canales Tau, aunque se dice que O'Shovah lo vio varias veces.

Dal'yth en llamasEditar

"Sin duda toman nuestra retirada como si nos hubieran derrotado. ¡Ja! Deberían disfrutar de este aplazamiento mientras dure. Regresaremos y aplastaremos su insignificante imperio hasta que no quede más que polvo"
Comisario Van der Ghast, asignado al XVIº de Viridia


Tau vs marines cruzada damocles

Tropas tau superando a los marines espaciales

Aunque el Imperio había causado graves pérdidas, y la mitad de Dal'yth había sido abandonada o reducida a escombros humeantes, sus ataques estaban perdiendo impulso por momentos. Los Tau usaron todo lo que habían aprendido hasta la fecha en la guerra con gran efectividad, empleando las tácticas EMP que salvaron Rala'tas para dividir a los ejércitos imperiales en trozos dispersos y después destruirlos pieza a pieza. En el proceso, habían ganado el tiempo suficiente para que los demás Sectores contribuyesen con refuerzos. Un flujo constante de Cuerpos de la Casta del Fuego desembarcaba cada día, y la Armada Imperial se vio obligada a retirarse ante la superioridad numérica Tau. Respecto a los Marines Espaciales, su dogmática adhesión a ciertas estrategias y tácticas prefijadas acabó por ser su perdición. Colaborando con O'Shaserra, el Comandante Farsight diseñó varios asaltos a gran escala en los que su compañera atraía a los Marines Espaciales al campo abierto, y seguidamente O'Shovah caía sobre ellos con toda la rapidez y la furia que le habían hecho famoso.

A medida que pasaban las semanas, los líderes de la Cruzada imperial se vieron obligados a admitir que sus fuerzas se habían extendido demasiado. Ahora que sus líneas de suministro estaban establecidas, los Tau disponían de un flujo casi infinito de material bélico, y los mensajes astropáticos transmitidos desde el otro lado del Golfo de Damocles hablaban de una nueva amenaza alienígena que atacaba al Imperio. Regimiento a Regimiento, compañía a compañía, la presencia imperial en Dal'yth empezó a retirarse.

La piedad de los EtéreosEditar

"La fe es una fuerza indudablemente poderosa, es cierto. Nosotros tenemos nuestra propia fe, no en uno de los nuestros elevado a la divinidad, sino en un destino común que no puede ser negado"
Comandante Farsight


Farsight y sus acólitos ya estaban preparándose para rodear y destruir a los ejércitos imperiales en retirada cuando un contingente de diplomáticos de la Casta del Agua les hizo una visita oficial. Cuando un trío de Etéreos atravesó las puertas del Alto Mando tras ellos, O'Shovah sintió algo extraño en su mente: una sensación de que los futuros caminos se bifurcaban, de destino.

Después de que la Casta del Agua cumpliese con la etiqueta apropiada, los Etéreos entregaron su mensaje. Las tropas imperiales debían ser dejadas partir sin impedimentos. Se había recibido un comunicado de un tal Capitán Sevalliac de los Martillos de Dorn, aceptando la tregua que la Casta del Agua había ofrecido en nombre del Imperio Tau. Por su forma de hablar, dijeron los Etéreos, era obvio que semejante gesto era extremadamente raro entre la casta guerrera de la Humanidad. El Capitán se había esforzado por remarcar que sin la honorable conducta exhibida por los Tau en las primeras fases de la guerra y la apremiante noticia de una invasión en el norte, esta eventualidad jamás habría tenido lugar.

Los embajadores de la Casta del Agua habían decidido no poner en duda las proclamas del humano, pues sabían que el Imperio no había dedicado más que una ínfima fracción de su poder a la guerra contra ellos. No obstante, aunque la confianza de los Tau en su propia supremacía había sido gravemente sacudida, al final habían triunfado y aprendido mucho sobre el Imperio.

El Imperio no solo retiró sus fuerzas del Sector Dal'yth, sino de todo el espacio Tau, retirándose más allá del Golfo de Damocles de una forma tan extraña como había venido. Dejó atrás una vasta cantidad de tecnología rota y abandonada, que fue recuperada hasta la última pieza por la Casta de la Tierra y analizada hasta el último detalle. La vasta mayoría de la tecnología militar imperial fue declarada inferior e inútil para el Bien Supremo, aunque O'Vesa realizó algunos sobrecogedores descubrimientos en las profundidades de sus laboratorios sobre las tecnologías esotéricas usadas por las flotas humanas.

Respecto a los comandantes bautizados como los Espadas de Jun'nami, todos los chips neuronales insertados quirúrgicamente en los líderes guerreros de Dal'yth fueron retirados por la fuerza. Estos invasivos procesos dejaron a todos los pacientes reducidos a retrasados babeantes y sumisos, una triste pérdida para el Imperio Tau. Sin embargo, como explicaba pacientemente la Casta del Agua, tal era a veces el doloroso coste de la victoria.

ExpansiónEditar

Este Sector expande sus territorios tanto conquistando y colonizando, como dialogando, por lo que es uno de los más grandes dentro del Imperio Tau. Ha crecido en todas direcciones absorbiendo muchas colonias y mundos humanos mediante la diplomacia y las armas, y actualmente controla todo el acceso al Golfo de Damocles, del mismo modo que Ksi'm'yen controla el otro extremo donde se encontraba el antiguo Subsector Timbra.

FuentesEditar

  • Codex: Imperio Tau (4ª y 6ª Edición).
  • The Greater Good, por Sandy Mitchell.
  • Battlefleet Gothic: Armada.
  • Enclaves Farshight (Suplemento 6ª edicion)
  • Codex Guardia Imperial (3ª Edicion)
  • Trasfondo Campaña del Ojo del Terror (Sector Tau - GW USA).
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