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Khorne medio sin fondo

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Lucius el Eterno

Lucius se ganó el nombre de El Sempiterno por resucitar tras morir a manos de Cyrius.

Cyrius fue un Lord Comandante de la Legión Traidora de los Hijos del Emperador durante la Gran Cruzada y la Herejía de Horus. Se sabe que fue el primer oponente en derrotar a Lucius tras su conversión a Slaanesh, solo para ver interrumpido su triunfo cuando su cuerpo fue lenta y dolorosamente transformado en una copia de Lucius como consecuencia del don concedido al Ladrón de Almas por el Príncipe Oscuro del Caos, que no deseaba ver a su Campeón favorito muerto. En cuestión de semanas, Cyrius fue suplantado por Lucius, y ahora solo existe como un rostro retorcido y aullante grabado sobre la Armadura de las Almas Aullantes de Lucius el Sempiterno.

Historia

Tras la corrupción de los Hijos del Emperador por Slaanesh, el arrogante Capitán Lucius siguió distinguiéndose en las artes de la guerra mientras su Legión trazaba la espiral descendente de la adoración al Caos. Las chillonas flotas de la Legión Traidora de Fulgrim se desplazaron de mundo en mundo, causando muertes cada vez más viles y extremas a las poblaciones que se convertían en su presa. En los periodos de transición entre invasiones, los Hijos del Emperador se entregaban a espectáculos de violencia y concursos gladiatorios entre ellos mismos. Solo las demostraciones más inventivas de derramamiento de sangre podían mantener a raya su aburrimiento durante un tiempo.

Siempre que luchaba en estas competiciones, Lucius sobresalía. Su obsesión por convertirse en el perfecto espadachín le daba una velocidad y habilidad que ni siquiera otros Marines Espaciales podían imitar. El gozo que sentía al dar y recibir el caliente beso de la agonía era tan intenso que resonaba al mismo tiempo en el Espacio Real y en el Disforme. Algunos incluso susurraban que Lucius había sido devuelto del borde de la perdición más de una vez, y que su obsesión era más fuerte que la muerte. La infamia de Lucius creció en este reino y en el siguiente. Pronto, no fueron solo los Hijos del Emperador los que bebían de sus orgías de matanza, sino también las doncellas de Slaanesh, que se agrupaban en torno a su reflejo en el Empíreo. Tras cada torneo, disfrutaba de la adulación de sus camaradas Traidores, haciendo elaboradas reverencias y avivando los aplausos con su espada. Su fanfarroneo fue tal que acabó por provocar al Lord Comandante Cyrius, de plateada melena.

Cuando el torneo conocido como la Hoja Escarlata alcanzó su ronda final, el propio Cyrius entró en la arena contra Lucius. El Lord Comandante pretendía poner al engreído campeón en su sitio y cimentar su propia posición como hijo favorito de Fulgrim en el proceso. Vestido con una barroca Armadura Artesanal pintada con obscenos paisajes oníricos y blandiendo una Lanza de Energía de casi 4 metros, Cyrius era un oponente indudablemente impresionante.

El Lord Comandante era exactamente igual de rápido que su rival. Lucius luchó duro por penetrar la guardia de la Lanza de Energía, esquivando y rodando con fluida gracia. Las armas chocaron y resonaron en un borrón staccato. Aunque la hoja de Lucius estaba tan afilada como una cuchilla, no podía penetrar la ornamentada coraza de Cyrius, y por su parte el espadachín vestía poco más que una túnica de manga larga. Una patada bien dada de Cyrius hizo caer a Lucius de espaldas, tosiendo sangre. Un golpe de la Lanza de Energía cortó un dedo de la mano de la espada de Lucius. Menos de un segundo después, un golpe de soslayo del asta de la lanza llenó de estrellas la vista del espadachín.

Cada nueva herida hacía reír a Lucius de gozo. Cyrius enseñó los dientes, cortando y golpeando mientras su oponente se carcajeaba, tambaleaba y retorcía por las arenas rojas como una marioneta enloquecida. Al final, Lucius hizo un tirabuzón por el aire y lanzó un golpe decapitador contra la garganta de Cyrius. Hubo un estallido repentino de descarga eléctrica por el impacto, y la hoja de Lucius se partió en dos. Mientras la multitud aullaba y gritaba a su alrededor, el Lord Comandante Cyrius atrapó a su oponente por la garganta. Mostrando una sonrisa sin alegría, golpeó a Lucius contra las arenas escarlata del estadio hasta que no quedó nada más que una ruina roja de huesos rotos. Los Hijos del Emperador habían perdido a su duelista favorito, pero habían obtenido un recuerdo que saborearían durante años.

Durante las siguientes semanas, el Lord Comandante Cyrius sufrió una horrible transformación. Su melena plateada se cayó a puñados, sus ojos cambiaron de color, y las figuras copulantes que decoraban su armadura se retorcieron y fundieron hasta convertirse en una hueste de Demonios burlones. Para mayor horror del comandante, oscuras líneas aparecieron bajo su carne, aflorando cada vez más con cada noche que pasaba hasta formar un laberinto de tejido cicatricial. Sus gritos fueron causa de gran interés entre los demás Hijos del Emperador, pero ninguno quiso ayudarle. Veían en el destino del Lord Comandante la obra de la voluntad de Slaanesh. Algunos juraron que los alaridos de Cyrius cambiaban de tono, volviéndose cada vez más parecidos a una risa maníaca. En el siguiente evento gladiatorio, Lucius saltó de nuevo al ruedo con su servoarmadura decorada con la torturada faz de Cyrius. El espadachín había renacido, y el Lord Comandante había desaparecido. En su trono sobre el estadio, Fulgrim sonrió sabiamente. Su señor Slaanesh odiaba evidentemente dejar que un protegido tan entretenido desapareciese del mundo mortal durante mucho tiempo.

Desde ese día, Lucius ha portado una peculiar bendición de su patrón, Slaanesh. Quienquiera que se cobre su vida y sienta un solo momento de satisfacción por ello, sufrirá una dolorosa y gradual metamorfosis. Cuando la transformación está casi completa, Lucius emerge de su cascarón como una mariposa de una crisálida. Todo lo que queda de su vencedor es una cara aullante atrapada para siempre en las carnosas placas de su retorcida coraza.

Fuentes

Extraído y traducido de Lexicanum Inglés.

  • Codex: Marines Espaciales del Caos (2º de 3ª Edición, Ediciones 4ª y 6ª).
  • Warlords of the Dark Millennium: Lucius the Eternal.
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