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"¡El conocimiento es poder! ¡Protegedlo bien!"

Grito de Batalla de los Cuervos Sangrientos

Los Cuervos Sangrientos (Blood Ravens en inglés) son un Capítulo Leal de Marines Espaciales de origen y Fundación desconocidos. A diferencia de la mayoría de Capítulos Codex, los Cuervos Sangrientos ni siquiera tenían un Primarca en cuyo nombre luchaban y cuyo ejemplo se esforzaban por seguir.

Como los Cuervos Sangrientos no sabían de qué Primarca o Capítulo descendían originalmente, no reverenciaban a nadie tanto como al Emperador Inmortal de Sagrada Terra, el maestro supremo de todos los Marines Espaciales, y el más poderoso de todos los hombres.

El origen de los Cuervos Sangrientos está envuelto en misterio y se cree que tienen que ver con una oscura verdad relacionada con la Herejía de Horus. Este elusivo Capítulo siempre se ha inclinado por la búsqueda de conocimientos y la adquisición de antiguos saberes, además de producir un número inusualmente alto de Bibliotecarios, debido a que una elevada proporción de sus Neófitos desarrolla poderes psíquicos poco después de serles implantada la semilla genética de los Cuervos Sangrientos. Estos poderosos Bibliotecarios guían al Capítulo, permitiéndole luchar con una precisión y furia calculada, hechas posibles por su capacidad de predecir y malograr las estrategias de su enemigo antes incluso de que las pongan en práctica. Estos arcanos poderes han llevado a grandes especulaciones, y algunos se preocupan por la auténtica naturaleza y origen de este Capítulo.

Tan conocidos como son por su bravura y su eficiencia en combate, lo son también por su obsesión por recuperar información y tecnología perdidas. Estos Hermanos de Batalla han mostrado repetidas veces una inclinación por aceptar técnicas no tradicionales y enfoques extremos con tal de recuperar y poner a salvo en sus cámaras algunas reliquias o tomos perdidos. Su tendencia a depender de un número inusualmente alto de Marines Espaciales psíquicos solo ayuda a diferenciarlos aún más de la mayoría de Capítulos. Algunos miembros del Adeptus Administratum creen que esta dependencia es un desastre en potencia, mientras que otros respetan y temen las ventajas que estos dotados Hermanos de Batalla han aportado a su Capítulo.

A diferencia de otros Capítulos del Adeptus Astartes, muchos de los cuales tenían sus propios hogares y podían servir en el planeta en el que habían nacido durante los largos años de servicio a su Capítulo, los Cuervos Sangrientos eran un Capítulo de Cruzados, sin más hogar que la enorme fortaleza-monasterio Omnis Arcanum y las naves de la flota que la seguía. Una vez reclutados para el Capítulo, los Cuervos Sangrientos casi nunca volvían a su hogar.

Los Cuervos Sangrientos no habían conseguido encontrar a lo largo de su extensa y gloriosa historia un planeta que les pudiera servir como mundo natal. Un destino terrible le había sobrevenido a la mayoría de los planetas que habían acabado escogiendo.

Una de las maldiciones de los Cuervos Sangrientos era que no podían olvidar nada de lo que hicieran o les ocurriera desde el momento en que eran Marines. Sus mentes estaban preparadas del mejor modo para que siguieran sus tendencias académicas, y ése era el motivo de que tuvieran una reputación tan famosa por su erudición como por sus conocimientos.

Historia[]

Aunque los Cuervos Sangrientos tienen un largo y glorioso historial de servicio al Emperador, sus orígenes exactos y sus primeros días al servicio del Imperio son oscuros e inciertos. Ni siquiera su Señor del Capítulo ni sus Bibliotecarios pueden decir con seguridad cuándo fueron fundados o de qué Legión descienden. Los registros escritos del Capítulo contenidos en su Librarium solo alcanzan al M37, aunque vagas referencias a sus actos en las letanías de otros Capítulos y organizaciones imperiales demuestran que ya existían y luchaban contra los enemigos del Emperador muchos siglos antes. Sin embargo, esos registros o han desaparecido o han sido sellados por la Inquisición. Los huecos en los archivos respecto a su origen son tan extensos que el Capítulo ni siquiera conoce el origen de su semilla genética o la identidad de su Primarca. El hecho de que tantos datos se hayan perdido u ocultado es un sospechoso indicio que sugiere que muchas ramas del Imperio, incluida la Inquisición y los propios Cuervos Sangrientos, hicieron un esfuerzo conjunto por eliminar casi todo rastro del pasado de ellos. Existía un inmenso agujero en la historia antigua de los Cuervos Sangrientos.

El motivo de esto sigue siendo un misterio, pero el suceso es conocido como la "Desfundación" entre los Cuervos Sangrientos. Más extraño aún es que se descubrieron archivos sobre los Cuervos Sangrientos en mundos Eldars ocultos en el Ojo del Terror y guardados por los enigmáticos Arlequines. Dado que los Cuervos Sangrientos valoran tanto la búsqueda de conocimiento, es irónico que los Astartes de este Capítulo sepan tan poco sobre sus propios orígenes o los primeros siglos de su servicio al Emperador de la Humanidad.

Estandarte de la 5ª Compañía de los Cuervos Sangrientos, la "Destinada"

En algún punto de la historia del Capítulo, durante sus primeras campañas en el Sector Gótico, sufrieron una enorme cantidad de bajas combatiendo contra las fuerzas del Caos. El Señor del Capítulo y el Maestro de Santidad de los Cuervos Sangrientos cayeron cubriendo la retirada de la 1ª Compañía. Ante el desastre y la falta de reemplazos fuertes entre los oficiales del Capítulo para ocupar el puesto vacante, el Bibliotecario Jefe Azariah Vidya dio un paso al frente y tomó el mando del Capítulo, siendo el primer Cuervo Sangriento en portar al mismo tiempo los dos rangos y convirtiendo esto en una tradición. Conocido por sus Hermanos de Batalla como el Gran Padre, Azariah Vidya usó sus poderes psíquicos y sus métodos de inteligencia para aprender los hábitos de sus enemigos al detalle y después lanzar devastadores ataques contra sus mayores debilidades.

Azariah Vidya dirigió la reconstrucción del Capítulo tras sus pérdidas, y la actual organización de los Cuervos Sangrientos ha sido fuertemente influida por sus enseñanzas. Los Cuervos Sangrientos estudian a sus adversarios en profundidad antes de lanzar ataques precisos sobre puntos clave. El Capítulo también tiene otro rasgo distintivo: recoge y guarda el conocimiento con gran celo. Esta es una tendencia que llama la atención de algunos individuos del Imperio, y es una rareza cultural que no necesariamente se considera buena entre los escalafones superiores de las organizaciones imperiales y la Inquisición. Hay poca información disponible, incluso entre las leyendas del Capítulo, sobre su liderazgo antes de que el Gran Padre tomase el manto de Señor del Capítulo. Muchos estudiosos del Adeptus Administratum creen que fue esta legendaria combinación de cargos lo que ha hecho que los Cuervos Sangrientos valoren tanto a sus Bibliotecarios. Algunos sabios incluso llegan a decir que buscan deliberadamente Neófitos con poderes psíquicos, para que sean auténticos herederos de la leyenda de Vidya. Otros argumentan que él simplemente puso en marcha algunas tradiciones para que el Capítulo siempre fuera capaz de contar con un leal contingente de miembros psíquicos.

Un tomo supuestamente manuscrito por el mismo Azariah Vidya, llamado el Apócrifo de la Desfundación, postula que los Cuervos Sangrientos son un Capítulo querido por el alma del mismo Emperador, y que su historia fue ocultada por agentes cercanos al Trono Dorado, para mantenerlos en secreto ante los demás hijos del Emperador pero no ante los propios Cuervos Sangrientos. El Apócrifo argumenta que buscar estas respuestas perdidas no es herético siempre que el conocimiento no salga del Capítulo.

Bibliotecario de los Cuervos Sangrientos

Uno de los aspectos más remarcables de los Cuervos Sangrientos es el inusualmente alto número de poderosos Bibliotecarios en el Capítulo, poseyendo muchos más psíquicos que otros Astartes, con la mayoría de ellos desarrollando sus habilidades después de haberles sido implantada la semilla genética de los Cuervos Sangrientos. Se desconoce si esto se debe a la semilla genética del Capítulo, pero no es raro que los Tecnosacerdotes del Adeptus Mechanicus crean que hay alguna mancha Caótica dentro del legado de los Cuervos Sangrientos. Se susurra entre los Cuervos Sangrientos que hay una escuadra especial compuesta solo por psíquicos que trabaja en secreto dentro del Capítulo. Los Bibliotecarios de los Cuervos Sangrientos son excepcionalmente poderosos, pero se desconoce si esto se debe a los actos del Gran Padre o es simplemente consecuencia de la reverencia que le dedican.

Durante milenios, los Cuervos Sangrientos se han identificado principalmente con su obsesión por descubrir secretos y por su uso de psíquicos como base crucial de su habilidad marcial. Muchos de estos estudios sobrepasaron los límites de los principios imperiales, a menudo atrayendo la atención de elementos inquisitoriales. Los Cuervos Sangrientos han exhibido constantemente una inclinación por estudiar a sus enemigos antes de eliminarlos. Sin embargo, tales conocimientos pueden llevar a una trágica corrupción, pues en algunos casos el mero saber puede ser irrevocablemente condenatorio. Así ha demostrado ser el caso del recientemente derrotado Azariah Kyras.

Antes de que ese Traidor alcanzase la posición de Señor del Capítulo, libró una valerosa batalla contra el Gran Demonio de Nurgle llamado Ulkair en el planeta Aurelia. Aunque el odioso ser fue derrotado, se creyó que el entonces Epistolario Kyras había sido perdido en la Disformidad. Se introdujo la noticia de su muerte en los registros del Capítulo, acompañada de recomendaciones por valentía. Cinco siglos después, sin embargo, regresó inexplicablemente y tomó el mando de la 5ª Compañía. Sus experiencias dentro de la Disformidad corrompieron trágicamente al Marine Espacial, y desde su regreso se concentró en extender esa corrupción a sus Hermanos de Batalla.

En los siglos siguientes Azariah Kyras ocultó su corrupción mientras seguía extendiendo su mancha por el Capítulo. Aquellos que caían bajo su influencia se convertían en anfitriones de Demonios aliados con el supuestamente muerto Gran Demonio Ulkair. En un tiempo sorprendentemente corto, Kyras asumió el título de Señor del Capítulo, tomando el mando de los Cuervos Sangrientos y corrompiendo a muchos de los Marines Espaciales. Al mismo tiempo, forjó alianzas con otros Demonios y horribles sirvientes del Caos. Gabriel Angelos, Capitán de la 3ª Compañía, fue el único miembro de los mandos del Capítulo que vio el regreso de Kyras con suspicacia. En secreto, Gabriel le investigó siempre que pudo, hasta que al final le expuso como un hereje y un traidor, tras confirmar los lazos entre el Señor del Capítulo y las Legiones Traidoras.

Sin embargo, la verdad fue descubierta demasiado tarde. Para cuando el Capitán Angelos estuvo preparado para revelar sus hallazgos al Capítulo, un gran número de Marines Espaciales ya estaban corrompidos. De esta forma, Kyras pudo declarar traidor a Gabriel e iniciar una cruel caza contra el valiente oficial y sus fuerzas leales. Una sangrienta guerra capitular estalló, llegando a engullir todo el Subsector Aureliano en su momento álgido a finales del M41. Kyras acabó por declarar abiertamente su lealtad al Caos y fue convertido en Príncipe Demonio. El Demonio fue matado, pero a un gran coste para las fuerzas de Gabriel, quien se convirtió en nuevo Señor del Capítulo tras una sangrienta purga y procedió a reexaminar las prácticas más inusuales del Capítulo. Ahora el Capítulo debe mostrar mucho más cuidado al reclutar nuevos miembros para reemplazar a los traidores, no sea que otras facciones aprovechen para pedir su disolución en esta época de debilidad.

Campañas notables[]

Un Astartes de los Cuervos Sangrientos combatiendo en el Subsector Aurelia

  • Incidente de Cyrene (M41) - Durante muchos siglos, los Cuervos Sangrientos usaron el planeta Cyrene como una de sus principales bases de reclutamiento. Este feraz mundo tenía una próspera sociedad agrícola y una población que participaba con entusiasmo de un modo de vida militar. Sus habitantes mostraban una inamovible lealtad al Imperio. Las capacidades de su respetado ejército eran superadas solo por las de varios Regimientos que el planeta había aportado a la Guardia Imperial. La única desgracia del planeta era una propensión más alta de lo normal a tener hijos mutantes o psíquicos. Poco después de obtener el rango de Capitán de la 3ª Compañía, Gabriel Angelos regresó a Cyrene para comenzar las Pruebas de Sangre, el sistema del Capítulo para seleccionar nuevos Neófitos. Siglos antes, de hecho, Angelos había sido reclutado de este mismo mundo. Trágicamente, durante el transcurso de estas Pruebas, Angelos interrumpió abruptamente el proceso, y envió un mensaje secreto a la Inquisición. Aunque se desconoce el contenido de ese mensaje, su resultado fue abundantemente claro: unos pocos meses más tarde una armada de la Armada Imperial y la Inquisición viajó al Sistema y lo eliminó por medio de un Exterminatus.
  • Campaña de Tartarus (M41) - Poco después del Incidente de Cyrene, el Capitán Gabriel Angelos, Comandante de la Guardia y de la 3ª Compañía así como de la Barcaza de Batalla Letanía de Furia y el Crucero de Asalto Espíritu Famélico, recibió órdenes de ayudar a las fuerzas imperiales en el Mundo Civilizado de Tartarus, que había sido invadido por un ¡Waaagh! Orko. A lo largo de la campaña, los Cuervos Sangrientos descubrieron la oscura historia del planeta, localizando numerosos lugares de poder del Caos y reliquias Eldars, dejadas atrás para ayudar a las futuras generaciones a continuar la batalla contra las fuerzas del Caos atrapadas en el planeta. Durante los combates, la mayor parte de la población que no fue evacuada o bien cayó al Caos o fue asesinada por los Orkos, y muy pocos civiles escaparon de Tartarus. En realidad, la invasión Orka solo había sido una distracción. Una partida de guerra de la Legión Alfa, dirigida por el Señor del Caos Bale y el Hechicero del Caos Sindri Myr, había usado la cobertura del ¡Waaagh! para desembarcar en el planeta sin ser detectada y comenzar sus propias operaciones para obtener un antiguo y poderosísimo artefacto del Caos conocido como el Maledictum. Gabriel Angelos, cuya propia intuición le indicaba que había algo más en Tartarus que lo que se percibía a simple vista, ignoró las advertencias del Inquisidor Mordecai Toth del Ordo Malleus y continuó buscando a las fuerzas ocultas en el planeta. Finalmente, Gabriel descubrió que una fuerza de Eldars del Mundo Astronave Biel-tan había acudido a volver a sellar a un poderoso Demonio dentro del Maledictum, que estaba oculto bajo la capital del planeta. Sin embargo, los Cuervos Sangrientos acabaron con el Avatar de Khaine y con muchos de los guerreros Eldars. A pesar de la intervención de estos, Sindri logró robar el Maledictum y su llave. Quizá el suceso más lamentable de la lucha en Tartarus no fue la alta cantidad de bajas, sino la traición del Bibliotecario Isador Akios, quien había sido iniciado junto a Gabriel. Fue corrompido por el poder del Maledictum, y fue él quien se lo entregó a Sindri, pues había sido manipulado por el Hechicero desde el principio. Su traición no podía ser perdonada y no pudo superar a Gabriel Angelos en combate singular. Al concluir la campaña, Gabriel rompió el Maledictum con un Martillo Demonio forjado a partir de un fragmento de la Condenación Aullante del Avatar de Biel-Tan. Esto, no obstante, solo liberó al Demonio, que se había estado alimentando del gran derramamiento de sangre en el planeta. Cuando quedó desatado, el Demonio sugirió una relación entre él y el Inquisidor Toth, dando a entender que quizá el Inquisidor no era tan puro como parecía. Sin embargo, Gabriel no pudo investigar más profundamente el asunto, ya que tuvo que abandonar el planeta con los heridos y con el único recluta tomado del planeta, el Sargento de Asalto Ckrius. El joven Guardia Imperial había sido apadrinado por el Sargento Exterminador Tanthius, y a pesar de estar malherido fue llevado a bordo de la Letanía de Furia para comenzar el largo y doloroso proceso de conversión en Marine Espacial. En Tartarus el Sargento Explorador sufrió graves heridas a manos de Arañas de Disformidad Eldars, pero sobrevivió y regresó al servicio activo con la ayuda de numerosos implantes biónicos.
  • Cruzada Oscura de Kronus (M41) - La terrible campaña conocida como la Cruzada Oscura comenzó cuando los Cuervos Sangrientos descubrieron artefactos sobre su desconocido pasado en los desiertos congelados de Vandea Septentrional en Kronus, un Mundo Civilizado imperial recientemente capturado por el Imperio T'au. Siguiendo órdenes de su Señor del Capítulo, tres Compañías de los Cuervos Sangrientos fueron enviadas a purgar el planeta de las fuerzas xenos presentes para que el Capítulo pudiese explorar más profundamente las ruinas y aprender más sobre sus orígenes perdidos. Sin embargo, después de que los equipos de búsqueda imperiales descubriesen la existencia de un Cañón Hellstorm, un arma de un antiguo Titán Imperator llamado Aquila Ignis, que se había perdido en Kronus durante la Herejía de Horus, el General Lukas Alexander de la Guardia Imperial fue nombrado Gobernador Militante y recibió la orden de recuperar el planeta para el Emperador. Esta orden chocaba directamente con las intenciones de los Cuervos Sangrientos de mantener el secreto sobre cualquier hallazgo que pudieran hacer sobre sus orígenes en el planeta, lo que al final hizo que las dos fuerzas imperiales se enfrentasen en un sangriento conflicto. También estaban presentes fuerzas de la Legión Traidora de los Portadores de la Palabra, bajo el mando del Apóstol Oscuro Eliphas el Heredero, del ¡Waaagh! del Kaudillo Orko Gorgutz Kazakabezaz, de los T'au, dirigidas por Shas'o Kais, y del Mundo Astronave Eldar de Ulthwé con la Vidente Taldeer al frente. El destacamento de los Cuervos Sangrientos, que incluía a las Compañías 1ª, 2ª y 4ª, estaba comandado por el Capitán Davian Thule de la 4ª, y recibía el apoyo de la Barcaza de Batalla Letanía de Furia. Lograron derrotar a todas las otras facciones presentes en el planeta hasta que solo quedaron ellos y la Guardia Imperial. Esta había establecido su base en una ciudad cercana al Cañón Hellstorm capturada a los T'au, a la que rebautizaron Bahía Victoria convencidos de que conquistarían el planeta incluso si eso implicaba enfrentarse a los Marines Espaciales. Sin embargo, los Cuervos lograron penetrar en el defendido bastión y tomar el control del mismo Cañón Hellstorm, haciendo estallar una revolución por parte de las tropas que no querían luchar contra los Astartes una vez muerto su Comisario, Anton Gebbett. Los Cuervos Sangrientos añadieron estas tropas a sus propias fuerzas y se abrieron camino a través de las defensas de Lukas Alexander, consiguiendo acabar con el reinado del Lord Gobernador sobre Kronus. En el informe posterior presentado por Thule, se menciona que los Cuervos Sangrientos trataron con el mayor respeto a Alexander, especialmente tras haberse mantenido absolutamente leal a sus órdenes y defender Bahía Victoria con habilidad y honor. A pesar de su pérdida, Alexander y sus tropas fueron recomendados y honrados por su bravura al oponerse al asalto de los Cuervos Sangrientos. La única excepción fue la traicionera 5ª Compañía del Regimiento, que fue ejecutada sin piedad por volverse contra su General incluso a pesar de haberse unido a los Marines Espaciales. Kronus era también un Mundo Necrópolis Necrón y los Necrones, los primeros señores de Kronus, despertaron en sus tumbas de estasis profundamente enterradas al percibir las batallas libradas en la superficie. Emergieron en la Meseta de Thur'abis cuando aún luchaban todas las facciones por el planeta, empezando a reconquistarlo región a región y a cosechar todas las formas de vida inteligente que encontraban. Habiendo derrotado a la Guardia Imperial para asegurarse el control del planeta, los Cuervos Sangrientos lanzaron un furioso asalto contra el corazón del complejo subterráneo Necrón. Dirigidos por el Capitán Thule, descendieron a las cavernas enterradas bajo la meseta para enfrentarse a innumerables Necrones en la enorme red de catacumbas. A pesar de lo oscuro y temible del lugar, los Cuervos se abrieron camino y destruyeron los nodos de mando de los Necrones hasta llegar a un punto clave de la estructura. Davian Thule colocó en él un poderoso explosivo que hizo derrumbarse al complejo, acabando con la amenaza Necrona en Kronus, aunque es posible que esto no fuese más que un retraso para los xenos. Tras los sucesos de Kronus, el Capitán fue cuestionado por el Inquisidor Mordecai Toth por su ataque contra otros siervos del Emperador, pero no encontró ninguna prueba concreta de que esos actos hubiesen sido heréticos o inspirados por el Caos. Thule había sido considerado antaño uno de los mayores Astartes del Capítulo, y su brillante dirección de la Campaña de Kronus y su victoria deberían haberle catapultado aún más alto en la escala de mando de los Cuervos Sangrientos, pero en vez de eso perdió favor ante el Señor del Capítulo, Azariah Kyras. Muchos dentro del Capítulo han especulado que la caída en desgracia de Thule se debió a su disposición a vilipendiar a los Guardias Imperiales muertos por los Cuervos Sangrientos en Kronus, un hecho que fue notificado durante la investigación inquisitorial sobre el asunto. Hay rumores más oscuros, sin embargo, que hablan de secretos descubiertos en Kronus que habrían sacudido la fe de Thule en el Capítulo y habrían hecho que se retirase voluntariamente de la política capitular. Después de que Kronus cayese en manos de los Cuervos Sangrientos, supuestamente Thule destruyó las antiguas reliquias del Capítulo que había recuperado bajo las ruinas de una antigua Fortaleza-Monasterio de los Cuervos Sangrientos.

Un Marine Espacial de los Cuervos Sangrientos se enfrenta a los Tiránidos en la Primera Cruzada Aureliana

  • Primera Cruzada Aureliana (M41) - El Subsector Aurelia del Sector Korianis había sido profundamente importante para los Cuervos Sangrientos desde hacía mucho, tanto como fuente de nuevos reclutas como el principal origen de su tecnología, armas y otras manufacturas procedentes de su capital, el Mundo Colmena de Meridian. En alguna fecha imprecisa del M41, el Comandante Aramus de los Cuervos Sangrientos y el Sargento Tarkus lanzaron una ataque profundo contra el desértico Mundo Feudal de Calderis para ayudar al Capitán Davian Thule y a su Compañía en la lucha contra una fuerza de Orkos. Los Neófitos tomados del Subsector Aurelia eran más necesarios que nunca tras las terribles pérdidas sufridas en la campaña del Sistema Kaurava. Cuando el ejército de los Cuervos Sangrientos rechazó a los Orkos en Calderis se vieron enfrentados al Mekániko Badzappa y su Kamión de Guerra. Aunque el Chapuzaz escapó, los Astartes derrumbaron la mina a través de la cual los Orkos habían estado asaltando a los humanos de Calderis y se alzaron con la victoria. Seguidamente atacaron una aldea de Calderis donde el Sargento Explorador Cyrus les esperaba para defenderla de otro asalto Orko. El ejército logró abrirse camino hasta alcanzar al oficial al cargo de la defensa del poblado, el Sargento Avitus, rescatarlo y salvar el pueblo de los Orkos. Entonces los Cuervos Sangrientos recibieron noticias de que los Orkos habían atacado otras dos localizaciones clave de Calderis y comprendieron que había otros con mayor habilidad táctica que un simple pielverde dirigiéndoles. El primer ataque estaba encabezado por un Noble de Azalto llamado Skykilla y el segundo por el Kaudillo Gutrencha. Tras derrotar a los Orkos, los Marines Espaciales obtuvieron información de Skykilla y Gutrencha y descubrieron que ambos habían visitado recientemente la Mina Fellhammer, y que el Mekániko Badzappa también estaba allí. El Sargento Cyrus se quedó a bordo del Crucero de Asalto Armageddon para proporcionar apoyo técnico mientras sus fuerzas avanzaban para expulsar a los demás Orkos de Calderis. Cuando los Astartes entraron en la mina descubrieron que un Exarca Araña de Disformidad Eldar y su séquito estaban allí, pero se desvanecieron antes de poder ser atacados cuando los Orkos cargaron contra los Cuervos Sangrientos. Los Astartes fueron rescatados de los disparos Orkos por el Sargento Thaddeus, y encontraron a Badzappa y a sus Chikos siendo atacados por un Brujo Eldar y una compañía de Guardianes. Aunque los Astartes mataron al Brujo, el astuto Orko volvió a escaparse. Con su último aliento, el Brujo mencionó un enemigo mayor que amenazaba a todo el Subsector, pero los Cuervos Sangrientos no prestaron atención a lo que consideraron balbuceos incoherentes de un miembro de una raza xenos conocida por su duplicidad. Después los Cuervos Sangrientos viajaron al selvático Mundo Salvaje de Typhon Primaris para eliminar a los Eldars descubiertos allí. Un Exarca Araña de Disformidad estaba agitando a los Orkos Zalvajes del Klan Luna Malvada de las junglas de Typhon y él y sus fuerzas debieron ser destruidos. Este Exarca no dijo nada sobre ese "enemigo mayor" cuando se vio atacado por los Astartes, pero le pidió a Thule que volviese a Calderis pues el Mekániko Badzappa estaba lanzando un ataque contra la capital del planeta, y sus ciudadanos informaban de plantas mutantes y de pequeñas criaturas moradas que mataban al ganado. Los Marines Espaciales regresaron allí y mataron finalmente al Mekániko Orko, pero pronto fueron atacados por Tiránidos procedentes de una Flota Enjambre probablemente escindida de la Leviathan que había invadido el Subsector para devorarlo por completo. Thule fue herido de muerte por un Guerrero Tiránido y el Tecnomarine Martellus dirigió a los Cuervos Sangrientos en su retirada tras destruir a los Tiránidos. Los Marines regresaron a Typhon, dejando al Apotecario Gordian al cargo del cuidado del malherido Davian Thule. Los Cuervos Sangrientos mataron al Explorador Eldar Nemerian, quien había estado causando problemas al Imperio agitando a los Orkos Zalvajes, y volvieron de nuevo a Calderis para matar al Guerrero Tiránido que había herido de muerte al Capitán Thule. Tras esto los Cuervos Sangrientos se enfrentan a cumplir con tres objetivos primarios: obtener una muestra de biotoxina de los Tiránidos para generar un veneno genético contra la Flota Enjambre, asegurar los datos de un antiguo Dispositivo Astronómico de la Era Oscura de la Tecnología situado en Typhon Primaris para localizar una debilidad crítica en la Flota Enjambre, y defender la gran Ciudad Colmena de Forja del Ángel en Meridian. Asegurar el Dispositivo Astronómico permitió a los Cuervos Sangrientos desatar bombardeos orbitales y desembarcos profundos muy precisos; defendiendo Forja del Ángel, el Sargento Tarkus se hizo con una Armadura de Exterminador, y reuniendo la biotoxina Tiránida se les unió un Dreadnought, que en realidad era el revivido Davian Thule. Meridian era objeto de constantes ataques Eldars y finalmente se reveló que el Vidente Idranel del Mundo Astronave Ulthwé había estado planeando atraer a toda la Flota Enjambre a Meridian usando a la población humana como cebo, para después destruir la amenaza, lo que pondría a salvo a su Mundo Astronave pero acabaría con una fuente vital de materiales de guerra de los Cuervos Sangrientos. Completados los tres objetivos, todo estaba listo para inocular la biotoxina Tiránida. Sin embargo, los Navegantes de la Barcaza de Batalla Letanía de Furia de los Cuervos Sangrientos, que habían estado avanzando hacia el Subsector Aurelia para ayudar en su defensa, fueron asaltados psíquicamente por la Mente Enjambre Tiránida, lo que puso a la nave en grave riesgo de quedarse perdida en la Disformidad. Esto eliminó prácticamente la posibilidad de recibir refuerzos para los Cuervos Sangrientos, pero la Mente Enjambre había quedado debilitada por el esfuerzo y envió a sus enjambres a consumir la biomasa de Typhon para recuperar fuerzas. Un equipo de ataque de los Cuervos Sangrientos se desplegó allí y administró la biotoxina artificial a la Mente Enjambre a través de sus tentáculos de alimentación. En la batalla espacial de la órbita, el Armageddon fue destruido y el Apotecario Gordian murió. Mientras el veneno genético hacía efecto en las Bio-naves de la Flota Enjambre, todo pareció perdido ya que el equipo no tenía medios de escape y enormes oleadas de Tiránidos se disponían a atacar. De repente, el Capitán Gabriel Angelos y toda una Compañía de Cuervos Sangrientos aterrizaron en el campo de batalla desde la recién llegada Letanía de Furia, y protegieron a los asediados Cuervos Sangrientos de los enjambres atacantes. El mismo Angelos se unió al ejército de Aramus y su ayuda resultó decisiva para matar al Tirano de Enjambre Alfa que estaba controlando al enjambre. Los Cuervos Sangrientos habían ganado y el Subsector Aureliano y sus miles de millones de habitantes habían sido salvados de la aniquilación absoluta.

Los Cuervos Sangrientos se enfrentan a los Tiránidos que habían infestado el Sub-Sector Aurelia

  • Segunda Cruzada Aureliana (M41) - Justo cuando parecía que todo volvía a la normalidad en el Subsector Aurelia del Sector Korianis, los muros de la Disformidad se abrieron y vomitaron de regreso al Espacio Real al Mundo Helado de Aurelia, antiguo mundo capital del Subsector y ancestral mundo natal del Capítulo de Marines Espaciales. El planeta, que albergaba la antigua Fortaleza-Monasterio de los Cuervos Sangrientos, Selenon, así como un gran número de ciudadanos leales del Imperio, había sido corrompido por un Gran Demonio de Nurgle conocido como Ulkair. El Señor del Capítulo Moriah había intentado destruir al Demonio, pero había fracasado. El debilitado Demonio fue encerrado en las entrañas de la fortaleza de Selenon por Azariah Kyras, por aquel entonces Bibliotecario de los Cuervos Sangrientos. Sin embargo, la influencia del Demonio resultó ser demasiado poderosa y, finalmente, el debilitado Kyras acabó sucumbiendo a la mancha del Caos. El mismo Aurelia fue engullido por la Disformidad y su existencia en el Subsector al que había dado nombre acabó por olvidarse. Sin embargo, el mundo cubierto de hielo acabó por regresar al espacio normal a finales del M41 llevando con él a las impías hordas del Caos, una partida de guerra de Marines Espaciales del Caos de la Legión Negra comandados por el Señor del Caos Araghast el Saqueador y por el antiguo Apóstol Oscuro de los Portadores de la Palabra Eliphas el Heredero, quien había sido resucitado por obra y voluntad de los Dioses Oscuros para que llevara a cabo la destrucción de los Cuervos Sangrientos, esta vez como miembro de la Legión Negra. El Capitán Gabriel Angelos y el Comandante Aramus reunieron a los Cuervos Sangrientos de las Compañías 3ª y 5ª para enfrentarse a la amenaza, pero apenas habían entrado en combate cuando los Eldars por un lado, los siempre presentes Orkos por otro, y la soldadesca herética de la Casa Noble de Vandis del Mundo Colmena de Meridian por un tercero, aparecieron para causar problemas. En poco tiempo todo el Subsector estaba envuelto en combates abiertos entre múltiples adversarios, con las Fuerzas del Caos causando estragos a placer. Mientras los Cuervos Sangrientos corrían para responder a todas aquellas amenazas se desencadenaron acontecimientos aún más terroríficos cuando el Pecio Espacial Juicio de la Carroña regresó al Subsector. Determinados a recuperar información valiosa desde el Pecio Espacial, así como antigua tecnología avanzada que pudiera ayudarles contra los terribles servidores del Caos, los Cuervos Sangrientos bajo el mando del Comandante de la Fuerza local, el Sargento Aramus, tomaron al asalto el Juicio de la Carroña solo para encontrar los cadáveres de Cuervos Sangrientos de la 5ª Compañía, antiguos miembros de una expedición anterior enviada a bordo del Pecio Espacial por el Apotecario Galan. Mientras las fuerzas de Aramus investigaban el pecio, se vieron sorprendidos y horrorizados al encontrar pruebas de la corrupción de Galan a causa de los Poderes del Caos, pero la v