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Los Hijos del Emperador preparados para combatir

La Conquista de Praxil fue una campaña de sometimiento de un sistema humano que tuvo lugar durante la Gran Cruzada. Cuando el último Tirano de Praxil se inclinó ante el Imperio fue un acto forzado por la presencia de más de cien regimientos del Ejército Imperial, una Legión Titánica, fuerzas del Mechanicum y guerreros de tres Legiones Astartes. El Lord Comandante Iddinam de los Hijos del Emperador brilló por su ausencia en este momento final de la conquista del sistema. Aunque en muchos sentidos había sido su victoria, su sabor debió ser amargo en su boca.

HistoriaEditar

Tan pronto como el Imperio entró en contacto con Praxil fue evidente que quienquiera que sometiese al sistema ganaría un gran renombre. Colonizado por la Humanidad en su distante juventud, había permanecido aislado durante milenios. Sin naves capaces de viajar por la Disformidad el pueblo de Praxil podría haber degenerado y caído en el barbarismo como tantos otros. Pero no lo habían hecho, sino que habían florecido. Grandes ciudades cubrían la superficie de tres planetas habitables. Las agrocúpulas brillaban sobre los lomos de placas orbitales que flotaban sobre la atmósfera de cada planeta, y cadenas de estaciones espaciales se agrupaban en torno a los gigantes de gas y las lunas inhabitables del sistema.

Praxil era una joya de gran sofisticación, pero no iba a caer fácilmente en manos del Imperio. Habiéndose defendido de los peligros de una galaxia depredadora durante miles de años, Praxil estaba listo para luchar antes que someterse y una flota de naves de guerra recibió al primer acercamiento imperial al sistema. La batalla acabó con el rechazo de la flota imperial tras sufrir graves bajas, pero si las naves de Praxil eran formidables también lo eran sus guerreros.

Reclutados de las colonias penales del sistema, cada uno era de por sí un asesino y un superviviente formidable. Habiendo recibido implantes de glándulas dopantes, músculo cultivado in vitro e injertos de hueso, así como lavados de cerebro y acondicionamiento con memes de batalla, eran letalmente peligrosos. Protegidos con armaduras parcialmente potenciadas y armados con armas láser de gran poder de penetración y espadas fractalmente afiladas, representaban un riesgo hasta para los Marines Espaciales. Podría haber sido posible simplemente machacar y reducir Praxil a ruinas, y después obtener su rendición de entre las cenizas. Ciertamente habría quedado poco que reclamar al Imperio si los Devoradores de Mundos, los Lobos Espaciales o los Guerreros de Hierro hubiesen resuelto el problema. Sin embargo, el Imperio quería la riqueza y los recursos de Praxil para destinarlos a las necesidades de la Gran Cruzada, y por tanto la toma del sistema recaería en un ejército de los Hijos del Emperador apoyado por elementos selectos del Ejército Imperial y del Mechanicum. El mando de la campaña recayó en uno de los favoritos de Fulgrim: el centenario Lord Comandante Iddinam. Conocido por su precisión en el despliegue y la planificación, todos entendieron que Iddinam haría que Praxil se rindiera sin dañarlo.

La campaña no empezó bien. A pesar de la meticulosa planificación, las lunas exteriores y las estaciones especiales cayeron solo después de que las fuerzas del Imperio sufriesen pérdidas sustanciales. Las bajas superaron cinco veces las estimadas, incluso entre los Hijos del Emperador. Iddinam reevaluó a su enemigo y sus planes: si la resistencia de Praxil continuaba a un nivel similar, un sometimiento efectivo llevaría seis veces más tiempo y hombres de lo inicialmente esperado. Una cifra así era claramente inaceptable. Iddinam cambió de estrategia. En lugar de conquistar sistemáticamente las estaciones, lunas y planetas, se concentraría en la flota espacial de Praxil. Sin capacidad para redesplegar sus fuerzas, cada uno de los dominios enemigos se convertiría en un problema táctico cerrado. Pero los Praxil se habían adelantado a Iddinam. Múltiples flotas de ataque enemigas atacaron a la flota imperial mientras esta se reagrupaba. Centrándose en las naves principales, los Praxil buscaron incapacitar y dañar más que matar. Equipos suicidas abordaron las naves imperiales y mataron a los cuerpos de mando. Naves llenas de explosivos embistieron los motores de los navíos, dejando a las barcazas de batalla flotando en el vacío. La flota de Iddinam estaba aún intacta, pero sus reparaciones llevarían tiempo, tiempo que los Praxil usaron para lanzar un contraataque contra las cabezas de puente del Imperio en las lunas y estaciones exteriores. Pero en la flota de Iddinam había un representante del Consejo de Guerra de Terra. Harpocratia Morn era una jefa guerrera que había luchado al lado del Emperador cuando el Imperio aún no cubría siquiera Terra entera. Habiendo dejado hacía mucho el mando directo, era una de las observadoras itinerantes que se movían de zona de guerra a zona de guerra vigilando, analizando e informando de lo que veía a sus amos. Lo que vio en el progreso de la Conquista de Praxil era que Iddinam necesitaba ayuda. También asumió que el Lord Comandante jamás admitiría tal cosa.

Solo se puede imaginar la ira que sintió Iddinam cuando unidades de los Puños Imperiales y los Ángeles Sangrientos se presentaron en el sistema Praxil. Ambas fuerzas eran numerosas y sus líderes tenían reputaciones casi iguales a las de Iddinam. El Señor del Capítulo Raldoron era uno de los comandantes principales de Sanguinius, y el Mariscal Cazzimus de los Puños Imperiales había dominado el arte de romper asedios prolongados a sistemas. Recibiendo a ambos con perfecta formalidad, Iddinam inquirió por qué habían venido. La respuesta debió ser una puñalada al orgullo de Iddinam. El Consejo de Guerra había acordado que la rapidez de la conquista requería recursos adicionales y conocimientos especializados. Peor aún, había sido el propio Fulgrim el que había solicitado ayuda a las Legiones de sus hermanos. Tanto Cazzimus como Raldoron tuvieron cuidado en enfatizar que habían venido a servir a las órdenes y bajo la guía de Iddinam, y que la preocupación del Consejo de Guerra no era que no se pudiera lograr la sumisión del sistema, sino que habría llevado demasiado tiempo. Para un líder guerrero como Iddinam esos consuelos debieron sonar como la más grave de las censuras. A pesar de esto, Iddinam dio la bienvenida a esta ayuda no solicitada y pidió a Cazzimus y Raldoron que revisasen los planes para emprender la segunda ofensiva contra los Praxil.

El plan revisado de conquista se basó fuertemente en la estrategia inicial de los Hijos del Emperador. La toma secuencial de las estaciones, las lunas y los planetas era una buena idea, y la estrategia de aislar a los elementos del sistema destruyendo sus flotas también tenía mérito. Estas estrategias fueron unificadas y potenciadas por el don de los Puños Imperiales para las batallas navales y la guerra en el vacío y por sus audaces tácticas. Un Capítulo completo de Ángeles Sangrientos a las órdenes de Raldoron se mantendría a la espera hasta que los Praxil estuviesen totalmente implicados en la batalla y entonces se lanzarían a por uno de los planetas principales de Praxil. Los Ángeles Sangrientos se desplegarían allí en masa contra el punto más fuerte de la resistencia. Integrado y pulido por Iddinam, fue un plan del que se sabe que Roboute Guilliman comentó que era "uno de los mejores planes de batalla de su tipo que he presenciado en todos sus aspectos".

Praxil cayó tres semanas solares después de la renovación de la ofensiva del Imperio. Durante toda la campaña la actuación de los Hijos del Emperador fue ejemplar. Adjuntos a las Compañías rompeasedios de los Puños Imperiales asimilaron y ejecutaron sus doctrinas tácticas y órdenes sin fallos. La 81ª Cohorte que acompañó a los Ángeles Sangrientos en la toma de Praxil Prime y Praxil Secundus se ganó la alabanza personal del Señor del Capítulo Raldoron, y a partir de entonces la garra alada de sus emblemas de la Legión sostendría una gota de sangre de rubí. Por encima de todo, el control de Iddinam sobre toda la batalla fue tal que Harpocratia Morn envió un mensaje a Terra recomendando que el Consejo de Guerra le honrase directamente por su liderazgo.

Cuando el Imperio hubo obtenido la victoria, sin embargo, Iddinam partió antes de que las formalidades estuviesen completas: fue Raldoron quien aceptó la espada del último tirano de Praxil. Praxil aportaría mucho al Imperio en términos de recursos y sangre, sus guerreros lucharon como los Praxil Renacidos al servicio del Emperador en incontables campos de batalla, y su Gobernador obtuvo gran peso en la Corte del Segmentum. Todos aquellos que participaron en la Conquista de Praxil la sumaron con orgullo a sus rollos y estandartes de victoria, todos excepto Iddinam, que se dice que nunca reconoció su papel en ella. Iddinam sería confirmado con seguridad como uno de los principales conspiradores de la traición definitiva de su Legión, y acabaría entregándose al Caos antes de ser destruido finalmente por el Herrero de Guerra Leal Auric Saxton de los Guerreros de Hierro en la Batalla del Tormento Rapaz.

FuentesEditar

  • The Horus Heresy I.
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