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Legión de la Cruz de Hierro
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Puertos Libres

Ubicación de los Puertos Libres en relación a la frontera con la Franja Este Imperial

La Confederación de Puertos Libres es una asociación de puertos situados más allá de la Franja Este originariamente sin bandera ni pertenencia oficial a raza alguna hasta el 2172 DDF (097.M42), la cual en determinados momentos de la historia ha contado incluso con puestos dentro del territorio del Imperio, en la frontera del Segmentum Ultima. También pertenecen a dicha Confederación los denominados Puertos Remotos, y según los antiguos preceptos en la actualidad serían considerados como un culto masónico.

DescripciónEditar

Creada en alrededor del 409 DDF (571.M37) como una entidad real, la confederación era un hecho desde hacía mucho tiempo antes, pero que nunca había actuado como unidad hasta aquel momento aglutinando distintos puertos que compartían las mismas características y en los que desde entonces rigen los mismos principios.

Aparte de la propia organización individual de cada puerto libre, la confederación toma mucha más relevancia al tratarse de una alianza permanente entre estos micro-estados que operan mediante una acción común de corte mercantil, sin trabas ni limitaciones al comercio o a los productos que son objeto de compraventa.

El motivo aparente del surgimiento de la Confedración fue la existencia de numerosas amenazas presentes más allá de las fronteras supuestamente civilizadas, estableciendo una especie de régimen de protección común para ciertas áreas y un gobierno centralizado capaz de mantener su independencia y operaciones.

El envío de emisarios a los territorios de las diferentes culturas proponiendo acuerdos y tratados fue el inicio de la Confederación, y aunque en principio hubo algunos rechazos pronto la mayoría de civilizaciones mayoritarias reconocieron la hegemonía de los puertos libres por los beneficios derivados de podder contar con puntos de abastecimiento y negociación más allá de sus propios límites, fraguándose poco a poco una situación de equilibrio.

El puerto libre más cercano a cualquier mundo conocido es el de Langa, situado a veintiún años luz al Noroeste de Okassis.

RegulacionesEditar

Dentro de los puertos libres las banderas o las autoridades de terceros no tienen validez, es decir, toda nave que arriba a los puertos deja de ser un territorio de la facción a la que pertenece y asume que la única ley que impera hasta que lo abandona es la de la Confederación, desapareciendo cualquier tipo de vínculo exterior y respetándose un único fin: comerciar.

Tan solo mercantes, cruceros y transportes generales son admitidos en los puertos libres, ninguna nave de combate puede penetrar en sus territorios so pena de ser abatida por las numerosas defensas de las que disponen.

El territorio de los puertos libres es, por definición, un área neutral en la que rivalidades o conflictos externos no tienen cabida, convirtiéndose de este modo en una especie de asilo para toda criatura que se encuentre bajo su amparo. En el caso de que una nave o sujeto reclamado por una civilización específica se refugie en un puerto libre, sus perseguidores deberán elevar a las autoridades del puerto correspondiente la reclamación, estudiándose el caso para tomar las acciones oportunas, pero por lo general este tipo de demandas no tienen efecto de manera oficial y se respeta la neutralidad a toda costa.

EstructuraEditar

La Confederación de Puertos Libres se estructura con dos ramas, la organizativa conformada por un consejo al que se refieren como La Mesa, con un representante como mínimo de cada puerto libre, y la militar, materializada en un ejército de mercenarios que operan bajo sus órdenes y aseguran el cumplimiento de sus normas.

Este grupo de soldados pagados está conformado por individuos de múltiples razas en auténtico régimen de mercenariado, a los cuales se paga puntualmente y pueden aumentar sus efectivos y recursos con facilidad, capaces de hacer frente a grandes amenazas y defender cada uno de los puertos llegado el caso.

La sede de la Confederación se encuentra en el puerto libre de Langa, lugar donde se centraliza el poder de La Mesa. Hasta el M39 la Confederación contó con distintos lugares dentro del Segmentum Ultima que fueron o estaban en vías de ser adheridos a su estructura, pero o bien no llegaron a hacerlo o bien fueron arrasados por alguna calamidad o el propio Imperio para limitar su poder y expulsarlo de sus propias fronteras.

Los puertos más importantes que forman parte de la Confederación en la actualidad son los siguientes:

Todas estas áreas están unidas asimismo por pasillos a través de la Disformidad que facilitan el tránsito entre ellas, así como conexiones con puntos importantes como pueden ser algunos territorios de civilizaciones mayoritarias como el Imperio humano o los T'au.

TransaccionesEditar

Hay pocas cosas que no sean objeto de comercio dentro de la Confederación, aunque las más rentables para sus líderes siempre han sido aquellas vetadas por otras civilizaciones, al menos de forma abierta.

La propia naturaleza de puerto libre, aunque oficialmente pude aparentar tratarse un mero puesto comercial en el espacio profundo donde las naves de cualquier facción pueden abastecerse, fue enseguida un reclamo para los negociantes de dudosa reputación cuyos manejos eran perseguidos por otras culturas.

Armamento, naves, esclavos, drogas, ocio e información son elementos de comercio habitual en estos lugares, aunque también cargamentos de productos lícitos como minerales, combustible o alimentos, los cuales van y vienen en naves individuales o grandes convoyes procedentes de lugares remotos, cuyo objetivo es el intercambio y la obtención de beneficios por encima de todo.

Como es lógico, dicho trasiego atrae hacia los puertos libres toda clase de indeseables: piratas, contrabadistas, corsarios, esclavistas, proxenetas, traficantes, asesinos y todo tipo de mercenarios o sujetos dedicados a los más oscuros menesteres, de distintas razas y procedencias, los cuales, mientras se encuentan en esto territorios, por lo general no tienen que responder de los mismos, salvo que La Mesa dictamine lo contrario.

SeguridadEditar

Mercenarios Confederación

Mercenarios de la Confederación patrullando uno de los Puertos Libres

El hecho de que en estos puertos haya una libertad completa para el comercio de cualquier producto o servicio no significa que se trate de lugares sin ley, pues La Mesa se encarga de que se respeten los códigos establecidos como norma habitual, aunque no bajo una normativa publicada.

Todo el mundo que accede a los puertos libres sabe que allí no se respeta más autoridad que la de La Mesa, y que cualquier actividad no controlada por ella puede terminar con una muerte sumaria, a la cual nadie se opondrá quienquiera que sea la víctima.

El ejército mercenario de La Mesa patrulla los puertos y se establece como una policía encubierta que cuenta con toda la información necesaria para mantener el control, evitando los excesos incontrolados o las actividades no permitidas por sus líderes.

Del mismo modo, La Mesa tiene potestad para detener y entregar a sus prisioneros a quien considere oportuno como moneda de cambio, existiendo casos en los que han capturado a algunos individuos sobre los que alguna civilización tenía un interés especial, recibiendo a cambio jugosos beneficios o permisos para seguir realizando sus actividades sin intervención de otros.

Los puertos libres cuentan con defensas nutridas para defender su espacio y su territorio, el cual está perfectamente definido en unos límites que se extienden a su alrededor en una franja determinada que suele abarcar un espacio mínimo, el cual, una vez penetrado con autorización de un sistema de control, asume la neutralidad del aparato o aparatos que se aproximan.

Baterías láser en plataformas orbitales, torpedos de seguimiento orientados desde tierra y una flota fija de cruceros de combate que permanecen en posición para intervenir si es necesario garantizan la seguridad de cada puerto.

ActualidadEditar

Tras los acontecimientos sucedidos a finales del Miclo VI (M41) con las invasiones en la Franja Este de la Flota Enjambre Behemoth y la Kraken, y por el Sur de la Leviathan junto con otras menores en distintos sectores, la Confederación se encuentra en un momento delicado ya que durante estos ataques masivos sus territorios principales fueron sospechosamente ignorados por los Tiránidos.

En el plano económico, a principios del Miclo VII (M42) La Mesa tiene un enorme poder y una riqueza desbordante, pues la guerra (siempre que no afecte a tus intereses directos) es un beneficioso revulsivo e impulsora comercial, la cual ha hecho que los productos y servicios controlados por la Confederación vean disparada su demanda de forma inimaginable.

En el plano político, sin embargo, las cosas no son tan halagüeñas, dado que el Imperio, los T'au e incluso los Orkos desconfían de los dirigentes de los puertos libres, ya que no se explican porqué organismos tan bestiales y agresivos como los Tiránidos han podido pasar de largo de los cinco puertos principales de su organización pese a estar en su camino de destrucción, lo cual resulta demasiado sospechoso.

En este aspecto, realmente, no hay una explicación plausible. No se sabe cómo La Mesa ha logrado subsistir ante la imponente maquina de destrucción Tiránida, la cual no negocia, no se detiene y sólo tiene el objetivo de devorar todo lo que encuentra en su camino.

Por otro lado, si bien existen por lo menos una docena de puertos remotos vinculados a la Confederación de una u otra forma, el turbulento inicio del Miclo VII (M42) impide un crecimiento sostenido de los mismos, además de las noticias que llegan desde el Sur respecto a los preparativos de la Cuarta Esfera de Expansión T'au, que sin duda traerá más destrucción seguramente problemas en los que La Mesa se verá involucrada.

La amenaza de los Necrones tampoco es desdeñable, pues se escuchan rumores cada vez más frecuentes desde distintos puntos de la Galaxia respecto al despertar de Mundos necrópolis, y los necrones tampoco parecen ser individuos con los que pueda establecerse una tregua o un tratado como con otras civilizaciones inteligentes.

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