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Cleander fue un Marine Espacial perteneciente al Capítulo de los Ultramarines. Fue un Marine Táctico de la 4ª Compañía perteneciente a la escuadra de Learchus Abantes, su mejor amigo. Cleander era muy alto y tenía poderosos músculos.

HistoriaEditar

EntrenamientoEditar

Cuarta compañía ultramarines

Estandarte de la 4ª Compañía de los Ultramarines.

Cleander fue entrenado como el resto de su promoción en el campamento Agiselus de Macragge, donde se hizo muy amigo de Learchus Abantes. Una tarde, el Capellán Clausel les ordenó que hiciesen una carrera hasta la cima de una montaña cercana. Learchus iba el primero, seguido de cerca por Uriel Ventris, y Cleander los seguía algo más atrás. Cleander vio como su amigo le partía la nariz a Uriel de un codazo cuando intentaba adelantarlo. Cleander sacó a Uriel del camino tirándolo debajo de un árbol no sin antes mofarse de él. Cuando terminó la carrera, los reclutas se reunieron en torno a Learchus para felicitarle por su victoria. Uriel llegó enfadado porque había hecho trampa y se dirigió hacia Learchus para increparle por su anterior acción. Cleander se interpuso para defender a su amigo pero Uriel le derribó con facilidad. Ya en el suelo, vio como Learchus caía también y Uriel le partía el brazo en la caída. Cleander y su amigo Learchus volvieron doloridos al campamento y odiando a Uriel Ventris por lo que les había hecho. Ni Cleander ni su amigo le dijeron a Clausel lo que había pasado.

Destino finalEditar

Murió en el planeta Pavonis defendiendo al Inquisidor Ario Barzano de la Ordo Malleus, cuando aparecieron de la Disformidad unos Mastines de Khorne en el palacio de la Gobernadora Mykola Shonai e intentaron asesinar a la Gobernadora y al Inquisidor. Los Demonios empezaron a matar a los guardias y a algunos Hermanos de Batalla que estaban junto con Cleander protegiéndolos. Cleander cubrió un acceso mientras el hermano Dambren cubría el otro. Cleander deseó poder acudir en ayuda de sus camaradas, pero estaba cumpliendo lo ordenado: defender los aposentos del Inquisidor. Cleander era ciudadano de Macragge, y moriría antes que abandonar su puesto. Los estampidos de los disparos del hermano Dambren fueron la primera señal de que sus enemigos habían llegado hasta ellos. Cleander se giró y vio a tres criaturas monstruosas lanzadas a la carga contra ellos. Unió sus disparos a los de Dambren y entre los dos despedazaron a la bestia que iba en cabeza con una lluvia de proyectiles explosivos que estallaron en su interior. Pero la velocidad de las bestias era increíble, y apenas había muerto la primera cuando ya estaban encima de ellos. Cleander se dejó caer al suelo cuando una de las bestias se abalanzó sobre él, rodó y disparó contra ella mientras le pasaba por encima. Falló y sus proyectiles abrieron grandes agujeros en las piedras del techo. Miró a su alrededor y vio que los dientes de la otra bestia atravesaban un brazo del hermano Dambren para después arrancárselo de cuajo en medio de una cascada de sangre. No tuvo tiempo de acudir en ayuda de su hermano porque la bestia que estaba ante él saltó de nuevo. Cleander disparó, y un proyectil atravesó la panza de la criatura. Aulló de furia, pero siguió avanzando hasta aterrizar de un salto en el pecho de Cleander. Los dos cayeron hacia atrás contra la puerta, rompiéndola en astillas al atravesarla y entrar de aquel modo en el aposento del Inquisidor. Cleander rodó hacia la bestia y rodeó con sus poderosos brazos el cuello de la criatura. Ésta intentó morder al Marine Espacial, y sus garras ennegrecidas atravesaron con facilidad la placa pectoral de su armadura. La sangre comenzó a manar por los agujeros y Cleander gruñó de dolor cuando la piel comenzó a arderle por el contacto con la bestia. Cleander luchó por su vida con la última criatura, intentando en vano mantener a raya sus garras, pero sabía que era un enfrentamiento que no podía ganar. La bestia era mucho más fuerte que él. Aquel perro demoníaco le pegó un mordisco a Cleander en la cara con sus tremendas fauces y le empujó la cabeza contra el suelo de piedra. El casco crujió bajo el impacto y su presa sobre el cuello de la bestia se aflojó durante una fracción de segundo. Era lo único que necesitaba la criatura. Sus garras subieron en un instante y cayeron sobre la placa pectoral de Cleander, desgarrándola y casi arrancándole las costillas. La bestia restante la mató el Inquisidor Barzano, vengando la muerte de Cleander. Murió como otros héroes al servicio del Emperador y cumpliendo con la orden de proteger los aposentos del Inquisidor.

FuentesEditar

  • El Portador de la Noche, por Graham McNeill.
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