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{{Cita|Cita=La herejía es como un árbol: sus raíces yacen en la oscuridad mientras sus hojas se agitan bajo el sol y, para aquellos que nada sospechan, mantiene una apariencia atractiva y placentera. Cierto es que se pueden podar sus ramas o incluso cortar todo el árbol, pero este volverá a crecer aún más fuerte y bello. Sin embargo, mientras tanto la raíz se va haciendo gruesa y negra carcomiendo la amarga tierra, extrayendo su sustento de la oscuridad, haciéndose cada vez más grande y afianzándose cada vez más firmemente. Tal es la naturaleza de la herejía y por esta razón resulta tan difícil acabar con ella, pues debe eliminarse cada hoja, cada rama, el tronco y la raíz. Debe exorcizarse por completo o reaparecerá mucho más fuerte que antes, una y otra vez, hasta que sea demasiado grande como para poder destruirla. Y entonces estaremos perdidos.|Autor=Galan Noirgrim, Preludio del ''Abominatus''}}
 
{{Cita|Cita=La herejía es como un árbol: sus raíces yacen en la oscuridad mientras sus hojas se agitan bajo el sol y, para aquellos que nada sospechan, mantiene una apariencia atractiva y placentera. Cierto es que se pueden podar sus ramas o incluso cortar todo el árbol, pero este volverá a crecer aún más fuerte y bello. Sin embargo, mientras tanto la raíz se va haciendo gruesa y negra carcomiendo la amarga tierra, extrayendo su sustento de la oscuridad, haciéndose cada vez más grande y afianzándose cada vez más firmemente. Tal es la naturaleza de la herejía y por esta razón resulta tan difícil acabar con ella, pues debe eliminarse cada hoja, cada rama, el tronco y la raíz. Debe exorcizarse por completo o reaparecerá mucho más fuerte que antes, una y otra vez, hasta que sea demasiado grande como para poder destruirla. Y entonces estaremos perdidos.|Autor=Galan Noirgrim, Preludio del ''Abominatus''}}
 
{{Cita|Cita=Debes enfrentarte a la verdad de frente y sin apartarte de tu deber. Nuestros enemigos han dejado de ser mortales. Compadecerse de ellos resultaría quimérico, el autoengaño es su único aliado. Dedica esta arma, que te ha sido otorgada por el Emperador, a su destrucción. Utilizarla es tu único cometido: vives tan sólo para administrar el fuego purificador. Toma tu cetro y tu arma, tu armadura y tu cañón psíquico, y ve.|Autor=Galbus Heer, ''Lecturas al [[Ordo Malleus]]''}}
 
{{Cita|Cita=Debes enfrentarte a la verdad de frente y sin apartarte de tu deber. Nuestros enemigos han dejado de ser mortales. Compadecerse de ellos resultaría quimérico, el autoengaño es su único aliado. Dedica esta arma, que te ha sido otorgada por el Emperador, a su destrucción. Utilizarla es tu único cometido: vives tan sólo para administrar el fuego purificador. Toma tu cetro y tu arma, tu armadura y tu cañón psíquico, y ve.|Autor=Galbus Heer, ''Lecturas al [[Ordo Malleus]]''}}
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{{Cita|Cita=La más vejadora y difícil de mis funciones fue la organización de la orden secreta conocida como Ordo Sicarius. La Ordo Sicarius fue creada a instancia mía, tras mis investigaciones sobre la supuesta muerte del Gran Maestro de los Asesinos durante la era de conflictos conocida como las Guerras de la Reivindicación. Para aquellos que desconozcan los eventos a los que me estoy refiriendo, este es un pequeño resumen:<br>Las Guerras de la Reivindicación tuvieron lugar poco después de la muerte del Alto Señor Goge Vandire, durante la Era de la Apostasía. Según parece, el Señor Vandire había conseguido corromper muchos elementos del Oficio Asesinorum, de la misma forma que había utilizado el soborno y el chantaje para conseguir influenciar o dominar otras organizaciones como el Adeptus Astra Telepathica, la Eclesiarquía, el Administratum y la Guardia Imperial. El más poderoso de los agentes de Vandire era un tal Tziz Jarck, del Templo Callidus. Utilizando las propiedades de la polimorfina, Jarck había conseguido asesinar al Gran Maestro y asumir su identidad. Sin embargo, sin que Jarck lo supiera, el Gran Maestro había previsto esta maniobra y había hecho que un Asesino Callidus leal ocupara su lugar en sus habitaciones privadas. De esta forma, Jarck no mató al verdadero Gran Maestro, quien secretamente consiguió reunir a los Asesinos que todavía le eran leales para luchar contra el usurpador. Se produjo una batalla encubierta que tuvo lugar en el interior de los muros del propio Palacio Imperial, y en la que murieron muchos inocentes bajo las terribles artes de matar que los Asesinos utilizaron en esta guerra. El antiguo arsenal del Oficio Asesinorum fue abierto y volvieron a utilizarse armas terroríficas, armas que habían sido prohibidas por el Senatorum Imperialis desde su descubrimiento. Gases nerviosos que alteraban el código genético contaminaron los pasillos, mientras cabezas nucleares de neutrones destruían alas enteras del Palacio. Al final, el verdadero Gran Maestro asesinó a Jarck y a continuación desapareció en un exilio autoimpuesto. Desconozco si todavía sigue con vida, aunque puedo asegurar que no he reparado en medios para conseguir localizarle.<br>Siguiendo mis recomendaciones, se produjeron los siguientes cambios en el Oficio Asesinorum:
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#''Los Templos fueron dispersados por distintas localizaciones, de forma que si uno de ellos caía bajo la influencia de criaturas alienígenas, demoníacas o sucumbían a la herejía, los otros seguirían incólumes.''
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#''Cualquier asesinato debía ser previamente ratificado por los votos de las dos terceras partes del Senatorum Imperialis.''
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#''Todos los asesinatos debían ser registrados en un detallado informe de las actividades llevadas a cabo durante la misión, el cual estaría en todo momento a disposición de una inspección inquisitorial.''
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#''Todos los asesinos, a excepción de los del Templo Eversor, debían someterse periódicamente a una nueva psico-adoctrinación, la cual sería supervisada por la Inquisición si esta lo consideraba necesario.''
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''Dentro del seno de la propia Inquisición, he reunido personalmente un grupo de Inquisidores que están de acuerdo con mis recomendaciones para formar la Ordo Sicarius. Todos nosotros mantenemos una estrecha relación con las actividades del Oficio Asesinorum, y actuamos en base a nuestros descubrimientos. Sin embargo, este mandato ha creado un gran problema que debe ser solucionado antes de que podamos continuar. Como era de esperar teniendo en cuenta la naturaleza de su trabajo, el Oficio Asesinorum es tan secreto como nuestra propia organización. Sin embargo, como muy bien se nos ha enseñado, para investigar realmente una organización sospechosa, uno debe trabajar desde su interior, no desde fuera.<br>Por lo tanto, hemos conseguido infiltrar un buen número de nuestros agentes en cada uno de los Templos de los Asesinos. Estos Asesinos-Inquisidores realizan las funciones que generalmente se esperan de los Asesinos, pero durante las previamente mencionadas sesiones de psico-adoctrinación, somos capaces de descubrir cualquier tipo de información relevante que el resto de Asesinos querría mantener oculta. De esta forma, hemos podido adelantarnos a dos intentos de asesinato contra Altos Señores de Terra, y hemos evitado la eliminación de uno de nuestros propios Inquisidores, que había estado trabajando de forma encubierta entre los Orkos del sector Laminia.|Autor=Extracto de las ''Memorias del Inquisidor Jaeger'', retiradas de circulación por orden del Inquisidor Madak}}
 
{{Cita|Cita=Observa el martillo que sostengo frente a mí, ya que es más que un arma. Es un símbolo de la justicia imperial que golpea a los enemigos del Imperio allá donde se encuentran, como yo hago. Aunque ha servido para devolver al infierno del que provenía incluso a un Gran Demonio, se mantiene recto y puro, como yo hago. Y te diré más, se trata de un símbolo de mi orden y de mi oficio, de la autoridad que me ha sido conferida por voluntad del Divino Emperador. Por esta autoridad, yo os ordeno a ti y a tu regimiento que me obedezcáis sin rechistar. Avanzad o no será la sangre de los Demonios la que hoy cubra mi martillo.|Autor=Gran Inquisidor Hephaestos Grudd, dirigiéndose al [[Coronel]] Molian del 223º de Rifles [[Gudrun]]itas}}
 
{{Cita|Cita=Observa el martillo que sostengo frente a mí, ya que es más que un arma. Es un símbolo de la justicia imperial que golpea a los enemigos del Imperio allá donde se encuentran, como yo hago. Aunque ha servido para devolver al infierno del que provenía incluso a un Gran Demonio, se mantiene recto y puro, como yo hago. Y te diré más, se trata de un símbolo de mi orden y de mi oficio, de la autoridad que me ha sido conferida por voluntad del Divino Emperador. Por esta autoridad, yo os ordeno a ti y a tu regimiento que me obedezcáis sin rechistar. Avanzad o no será la sangre de los Demonios la que hoy cubra mi martillo.|Autor=Gran Inquisidor Hephaestos Grudd, dirigiéndose al [[Coronel]] Molian del 223º de Rifles [[Gudrun]]itas}}
 
{{Cita|Cita=Los demonios son legión y se expanden rápidamente por la galaxia. Pero la fe no descansa. Aunque nos cueste una eternidad, el Ordo Malleus los encontrará y los exterminará a todos.|Autor=Hephaestos Grudd}}
 
{{Cita|Cita=Los demonios son legión y se expanden rápidamente por la galaxia. Pero la fe no descansa. Aunque nos cueste una eternidad, el Ordo Malleus los encontrará y los exterminará a todos.|Autor=Hephaestos Grudd}}
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*Codex: Cazadores de Demonios (3ª Edición).
 
*Codex: Cazadores de Demonios (3ª Edición).
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*Codex: Asesinos (3ª Edición).
 
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Revisión de 11:45 3 ago 2018

Maestro Administratum 3 El Archiescriba Primuscriptor, mascota del Imperio de la Humanidad, ha marcado este artículo como propiedad del Adeptus Terra. Pulsa sobre él para aprender más sobre los dominios del Emperador.

El conocimiento es poder. Guárdalo bien.

Inqsello Por orden de su Santísima Majestad, el Dios-Emperador de Terra. La Sagrada Inquisición declara este artículo En Construcción por nuestros escribas. Si encuentra algún problema o falta de devoción por su parte, notifíquelo, un acólito del Ordo Hereticus estará encantado de investigarlo.

Este artículo recoge todas las citas y comentarios relativos a la Inquisición del Imperio de la Humanidad, así como las de los propios Inquisidores. Los propios comentarios y citas se organizan en orden alfabético según el nombre de su autor. Las citas anónimas se nombran al comienzo de la lista.

Sobre la Inquisición

"¡Malditos! Cuando al fin logras que todo el mundo caiga bajo el dominio de tu maligna influencia, aparece un pequeño y patético Inquisidor que se queja al Adeptus Terra de psíquicos no autorizados y posesión demoníaca. Quiero decir, ¿parezco poseído? Bueno, ¿lo parezco? ¿LO PAREZCO?"

Diario personal del Señor Varlak, 995.M41 (durante la purga de Korsk II)

De la Inquisición

"Por la presente firmo la sentencia de muerte de todo un planeta y destino al Olvido a un billón de almas."

Anónimo

"Mejor un cuerpo lisiado que una mente corrompida."

Anónimo

"Todo sirviente tiene su lugar, sin importar lo inferior o lo modesto de su condición. Saberlo es su mayor consuelo; cumplir con su deber, su mayor sosiego, y la satisfacción de su superior, su mayor recompensa."

Codex Administratum

"El demonio tiene muchas formas. Debes conocerlas todas. Debes conocerlo incluso cuando esté disfrazado y sacarlo de su guarida. No confíes en nadie. No confíes ni tan sólo en ti mismo. Es mejor morir que ser una abominación. Se aprecia al mártir por su valor; el cobarde y aquel que no está preparado son aborrecidos."

Primer Libro del Adoctrinamiento

"El débil siempre estará dirigido por el fuerte. Mientras que el fuerte se sobrepone al destino, el débil se arrodilla y sucumbe. Muchos son los débiles y muchas sus tentaciones. Desprecia al débil porque escucha la llamada de los Demonios y los Renegados. No sientas piedad por él, puesto que más vale que mil mueran a manos del Emperador que el que uno solo se arrodille frente al Demonio."

Primer Libro del Adoctrinamiento

"El coraje mostrado por los oficiales y los hombres de la Compañía fue inspirador. Llevaron a cabo su deber para con el Emperador con una determinación y una habilidad ejemplares. A pesar de sus difíciles circunstancias, lograron desenvolverse como se espera del Regimiento. El altruismo y el sacrificio demostrados por toda la Compañía es, y seguirá siendo, un brillante ejemplo de valentía. No hubo supervivientes."

Texto de Registro Aprobado para unidades asignadas a los Ordos. Uso póstumo

"Atiende, adepto, pues tu viaje ha sido largo y van a confiar en ti como pocos. Los psíquicos representan el futuro de la Humanidad, la criatura ideal hacia la que evolucionará todo ser humano; una forma de vida más poderosa, más inteligente y más capaz. Dado que esta raza todavía es débil, sus miembros carecen de la fuerza mental necesaria para hacer frente a los peligros del universo psíquico. Si se permitiera a la nueva raza de psíquicos desarrollarse de forma libre y sin control, toda la Humanidad acabaría siendo destruida por completo. Aquellos pocos que conocen esta verdad la han protegido desinteresadamente durante casi cuatro milenios, desde el fin del gran cisma que propició el nacimiento de nuestra orden. Esta es nuestra única preocupación, pues el propio futuro de nuestra raza depende única y exclusivamente de nosotros."

Transcripción de textos censurados, de los archivos del Reclusium Getsemaní

"La creación más terrible a la que me he enfrentado ha sido al Señor del Infinito y, nada más verlo, pensé que había muerto."

Inquisidor Brand

"Estamos en guerra con fuerzas demasiado terribles para comprenderlas. No podemos sentir piedad por ninguna de las víctimas que han sido demasiado débiles para escoger el camino justo. La piedad nos destruye, nos debilita y se apodera de nuestra determinación. Eliminemos tales pensamientos, pues no son propios de un Inquisidor al servicio de Nuestro Emperador. Alabemos su nombre, pues en nuestra resolución no hacemos más que reflejar su voluntad."

Inquisidor Enoch, Reprobaciones de los Últimos Días

"La posesión solía ser nueve décimas partes del conocimiento. Sigue siéndolo hoy, pero debemos cerrar los ojos ante la décima parte que sigue siendo Humana. El deber exige que dejemos a un lado esas consideraciones y arranquemos de raíz la impureza de pensamiento y de acto. No puede haber otro rumbo de acción. Nadie puede ser considerado inocente de su sumisión. Es mejor autodestruirse que someterse."

Libro de Exorcismos, Versos del Inquisidor Enoch

"En mi tribunal no existen las declaraciones de inocencia. Toda declaración de inocencia es culpable de hacerme perder el tiempo. Culpable."

Gran Inquisidor Fyodor Karamazov

"La herejía es como un árbol: sus raíces yacen en la oscuridad mientras sus hojas se agitan bajo el sol y, para aquellos que nada sospechan, mantiene una apariencia atractiva y placentera. Cierto es que se pueden podar sus ramas o incluso cortar todo el árbol, pero este volverá a crecer aún más fuerte y bello. Sin embargo, mientras tanto la raíz se va haciendo gruesa y negra carcomiendo la amarga tierra, extrayendo su sustento de la oscuridad, haciéndose cada vez más grande y afianzándose cada vez más firmemente. Tal es la naturaleza de la herejía y por esta razón resulta tan difícil acabar con ella, pues debe eliminarse cada hoja, cada rama, el tronco y la raíz. Debe exorcizarse por completo o reaparecerá mucho más fuerte que antes, una y otra vez, hasta que sea demasiado grande como para poder destruirla. Y entonces estaremos perdidos."

Galan Noirgrim, Preludio del Abominatus

"Debes enfrentarte a la verdad de frente y sin apartarte de tu deber. Nuestros enemigos han dejado de ser mortales. Compadecerse de ellos resultaría quimérico, el autoengaño es su único aliado. Dedica esta arma, que te ha sido otorgada por el Emperador, a su destrucción. Utilizarla es tu único cometido: vives tan sólo para administrar el fuego purificador. Toma tu cetro y tu arma, tu armadura y tu cañón psíquico, y ve."

Galbus Heer, Lecturas al Ordo Malleus

"La más vejadora y difícil de mis funciones fue la organización de la orden secreta conocida como Ordo Sicarius. La Ordo Sicarius fue creada a instancia mía, tras mis investigaciones sobre la supuesta muerte del Gran Maestro de los Asesinos durante la era de conflictos conocida como las Guerras de la Reivindicación. Para aquellos que desconozcan los eventos a los que me estoy refiriendo, este es un pequeño resumen:
Las Guerras de la Reivindicación tuvieron lugar poco después de la muerte del Alto Señor Goge Vandire, durante la Era de la Apostasía. Según parece, el Señor Vandire había conseguido corromper muchos elementos del Oficio Asesinorum, de la misma forma que había utilizado el soborno y el chantaje para conseguir influenciar o dominar otras organizaciones como el Adeptus Astra Telepathica, la Eclesiarquía, el Administratum y la Guardia Imperial. El más poderoso de los agentes de Vandire era un tal Tziz Jarck, del Templo Callidus. Utilizando las propiedades de la polimorfina, Jarck había conseguido asesinar al Gran Maestro y asumir su identidad. Sin embargo, sin que Jarck lo supiera, el Gran Maestro había previsto esta maniobra y había hecho que un Asesino Callidus leal ocupara su lugar en sus habitaciones privadas. De esta forma, Jarck no mató al verdadero Gran Maestro, quien secretamente consiguió reunir a los Asesinos que todavía le eran leales para luchar contra el usurpador. Se produjo una batalla encubierta que tuvo lugar en el interior de los muros del propio Palacio Imperial, y en la que murieron muchos inocentes bajo las terribles artes de matar que los Asesinos utilizaron en esta guerra. El antiguo arsenal del Oficio Asesinorum fue abierto y volvieron a utilizarse armas terroríficas, armas que habían sido prohibidas por el Senatorum Imperialis desde su descubrimiento. Gases nerviosos que alteraban el código genético contaminaron los pasillos, mientras cabezas nucleares de neutrones destruían alas enteras del Palacio. Al final, el verdadero Gran Maestro asesinó a Jarck y a continuación desapareció en un exilio autoimpuesto. Desconozco si todavía sigue con vida, aunque puedo asegurar que no he reparado en medios para conseguir localizarle.
Siguiendo mis recomendaciones, se produjeron los siguientes cambios en el Oficio Asesinorum:

  1. Los Templos fueron dispersados por distintas localizaciones, de forma que si uno de ellos caía bajo la influencia de criaturas alienígenas, demoníacas o sucumbían a la herejía, los otros seguirían incólumes.
  2. Cualquier asesinato debía ser previamente ratificado por los votos de las dos terceras partes del Senatorum Imperialis.
  3. Todos los asesinatos debían ser registrados en un detallado informe de las actividades llevadas a cabo durante la misión, el cual estaría en todo momento a disposición de una inspección inquisitorial.
  4. Todos los asesinos, a excepción de los del Templo Eversor, debían someterse periódicamente a una nueva psico-adoctrinación, la cual sería supervisada por la Inquisición si esta lo consideraba necesario.

Dentro del seno de la propia Inquisición, he reunido personalmente un grupo de Inquisidores que están de acuerdo con mis recomendaciones para formar la Ordo Sicarius. Todos nosotros mantenemos una estrecha relación con las actividades del Oficio Asesinorum, y actuamos en base a nuestros descubrimientos. Sin embargo, este mandato ha creado un gran problema que debe ser solucionado antes de que podamos continuar. Como era de esperar teniendo en cuenta la naturaleza de su trabajo, el Oficio Asesinorum es tan secreto como nuestra propia organización. Sin embargo, como muy bien se nos ha enseñado, para investigar realmente una organización sospechosa, uno debe trabajar desde su interior, no desde fuera.
Por lo tanto, hemos conseguido infiltrar un buen número de nuestros agentes en cada uno de los Templos de los Asesinos. Estos Asesinos-Inquisidores realizan las funciones que generalmente se esperan de los Asesinos, pero durante las previamente mencionadas sesiones de psico-adoctrinación, somos capaces de descubrir cualquier tipo de información relevante que el resto de Asesinos querría mantener oculta. De esta forma, hemos podido adelantarnos a dos intentos de asesinato contra Altos Señores de Terra, y hemos evitado la eliminación de uno de nuestros propios Inquisidores, que había estado trabajando de forma encubierta entre los Orkos del sector Laminia.
"

Extracto de las Memorias del Inquisidor Jaeger, retiradas de circulación por orden del Inquisidor Madak

"Observa el martillo que sostengo frente a mí, ya que es más que un arma. Es un símbolo de la justicia imperial que golpea a los enemigos del Imperio allá donde se encuentran, como yo hago. Aunque ha servido para devolver al infierno del que provenía incluso a un Gran Demonio, se mantiene recto y puro, como yo hago. Y te diré más, se trata de un símbolo de mi orden y de mi oficio, de la autoridad que me ha sido conferida por voluntad del Divino Emperador. Por esta autoridad, yo os ordeno a ti y a tu regimiento que me obedezcáis sin rechistar. Avanzad o no será la sangre de los Demonios la que hoy cubra mi martillo."

Gran Inquisidor Hephaestos Grudd, dirigiéndose al Coronel Molian del 223º de Rifles Gudrunitas

"Los demonios son legión y se expanden rápidamente por la galaxia. Pero la fe no descansa. Aunque nos cueste una eternidad, el Ordo Malleus los encontrará y los exterminará a todos."

Hephaestos Grudd

"No te atrevas a juzgar mis métodos de trabajo, loco descerebrado. No eres capaz de comprender la magnitud de mi tarea, ni las consecuencias que acarrearían mis fallos."

Inquisidor Lichtenstein, declarado Traitor Excomunicatus 998.M41

"Con los tres veces malditos renegados del indecente Slaanesh, tus probadas técnicas de interrogatorio forzoso servirán de poco. Estos hedonistas y herejes que se degradan ante el que llaman Señor de los Deleites Oscuros no deben ser liberados de sus balbuceadas verdades mediante presiones sutiles ni con el afilado sondeo de tus instrumentos. Conspirando contra toda decencia incluso en tales circunstancias, estos libertinos sienten placer por nuestras indagaciones, comportándose con una depravación y disolución inhumanas sobre los potros y las ruedas de la Verdad. Para estas abominaciones, hacen falta otros métodos..."

Enseñanzas del Inquisidor Magnus

"A pesar de que la Humanidad se encuentra al borde de esta gran apoteosis, debéis estar siempre atentos a los malogrados presagios de este cambio. Allí donde encontréis a los puros y a los fuertes, encontraréis también al impuro y al débil. Allí donde encontréis un solo ser digno de seguir viviendo, encontraréis también un millón de monstruosidades retorcidas y deformes para las cuales la muerte a vuestras manos será misericordiosa. Por esta razón, buscad primero al mutante, pues este nunca os ocultará su pecado y entre los suyos os será revelado aquello que buscáis. No obstante, estad siempre atentos, pues si llegáis a encontraros con uno que posea el don, tan sólo uno entre mil psíquicos habrá sido lo bastante fuerte como para hacer frente a los peligros del Empíreo y se le permitirá seguir viviendo."

Advertencias sobre los deberes del Cazador de Brujas, Inquisidor Malich (suprimido en M38)

"Gregor Eisenhorn, por fidelidad al Dios Emperador, nuestrño señor inmortal, y por la gracia del Trono Dorado, en nombre del Ordo Malleus y de la Inquisición, yo os declaro diabolus y, como testimonio de vuestros crímenes, presento esta epístola. Que la justicia imperial nos devuelva el equilibrio. Que el Emperador nos asista."

Gran Maestre Osma del Ordos Helican

"Tan grande ha sido la calamidad de estos tiempos y tan cruel la empedernida maldad de los herejes, que no ha existido nunca nada tan claro en nuestra proclamación de la fe, nada declarado con una certeza tan absoluta, que ellos, a instancias del enemigo de la raza humana, no hayan profanado con algún tipo de error. Y por ello la santa Inquisición se ha preocupado especialmente de condenar y anatemizar los principales errores de los herejes de nuestro tiempo y propagar y difundir la verdadera doctrina imperial: exactamente tal y como Esta lo ha condenado, anatemizado y decretado."

Declaración del mandato inquisitorial, Representante Inquisitorial, Senatus Imperialis

"Reverenciadísima Priora Helena:</br>Querría felicitar a sus Hermanas de Batalla de la Orden del Corazón Valeroso por su actuación contra los infieles herejes que infestaban la Colmena Tumulus de Farglum. La Orden Sagrada respondió a mi petición con absoluta celeridad y se presentó en el planeta menos de una semana después de haberle dirigido mi súplica.
La furia de su ira justiciera fue ejemplar y pudieron devolverse un sinfín de almas al seno del Emperador mediante el fuego purificador de sus armas y la fuerza de su inquebrantable fe. Gracias a su intervención se pudo purgar la colmena de sus blasfemas perversiones y el llamado Culto Epicúreo fue completamente erradicado. Los últimos de sus repugnantes "profetas" y apóstatas han huido a las profundidades abisales de la subcolmena, donde mis camaradas y yo seguimos persiguiéndoles.
La santa furia demostrada por la Canonesa Brigitta y sus Hermanas resultó devastadora para los impíos miembros de tan pagano culto. ¡Y un verdadero motivo de inspiración! El terror que sembraron entre los corruptos habitantes de la colmena hizo que se extendiera una oleada de devoción. ¡Loado sea el Emperador! La sagrada Orden del Corazón Valeroso es un orgullo para la Eclesiarquía y sin duda también para el Imperio en general.
"

Inquisidor Scallen, Ordo Hereticus, 0425085.M41

"Algunos integrantes de nuestro Ordo dicen que sólo busco mi propio beneficio. Tienen razón. Mi beneficio es acabar con lo demoníaco y, si para ello debo llevar a la guerra a un sector entero, lo haré. Soy un humilde sirviente del Emperador y sólo aquellos que tengan tratos con el Caos deben temer mi ambición."

Inquisidor Torquemada Coteaz

Fuentes

  • Realm of Chaos: Slaves to Darkness (1ª Edición).
  • Codex: Cazadores de Brujas (3ª Edición).
  • Codex: Cazadores de Demonios (3ª Edición).
  • Codex: Asesinos (3ª Edición).
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