FANDOM


Tecnosacerdote Wikihammer 4 El Adepto Sabiondus, mascota del Adeptus Mechanicus, protege este saber; pues es parte del Omnissiah. Pulsa sobre él para aprender más sobre los adoradores del Dios Máquina.

El Omnissiah sabe todo, comprende todo. Tus visitas honran al Dios Máquina.

Imperio necromunda banda orlock

Pandillero de la Casa Orlock

La Casa Orlock es también conocida como la Casa del Hierro, una superpotencia industrial que se alimenta de innumerables minas de mineral, y monopolio de dominio absoluto de los convoyes que sirven a los desechos de escoria ferrosa que yacen en los Yermos de Ceniza. A ojos de las otras casas de Necromunda, la Orlock parece tan unificada como un puño cerrado, con pandilleros bien organizados, equipados y unidos en un único propósito.

La vida para el siervo promedio de la Casa Orlock es de esclavitud interminable, cada hombre y mujer condenados a trabajar sin descanso dentro de los reducidos confines de los pozos y minas de donde sus amos obtienen sus vastas riquezas. Los capataces, de cara pétrea, se encargan de frustrar cualquier indicio de rebelión a punta de aguijones eléctricos y látigos psíquicos, hasta que no queda más que obediencia ciega. En comparación con estos siervos de espaldas encorvadas, los hombres y mujeres de la banda Orlock caminan rectos y orgullosos por los pasillos congestionados por el humo de la Casa del Hierro.

Pertenecer a la Casa Orlock significa haber de lado el brutal trabajo pesado de la servidumbre y optar por una vida de violencia y libertad personal. Estos guerreros han surgido de las pasiones de una cruenta guerra civil, que los propios Orlocks describen como "El Cisma del Crisol".

Hace más de un milenio, el peso aplastante del régimen opresor de la Casa Orlock hizo que su desdichada casta de siervos se alzara en una insurrección. A pesar de su aparente fortaleza externa, la Casa se había debilitado por la autocomplacencia, y los soldados de su milicia no estaban preparados para hacer frente a las iracundas legiones de fundidores y mineros sublevados. Miles perecieron en las llamas del conflicto, y la fachada exterior de compostura de la Casa Orlock empezó a desmoronarse.

Se cuestionó el diezmo del Administratum y comenzaron a circular rumores de investigaciones (y cosas peores) por parte del Adeptus Arbites. Los maestros de la Casa, desesperados pero astutos, idearon un golpe maestro que sofocó la rebelión volviéndola contra sí misma. Los propagandistas entraron en juego, fomentando el odio de las Casas rivales en cada rincón. Las unidades de la milicia se retiraron de sus brutales ejercicios de control de disturbios y los reclutadores pidieron a los Orlock leales que se unieran por el bien de todos... y, más importante aún, contra los agentes imaginarios de otras Casas. Una a una, las bandas de revolucionarios enfurecidos fueron entrando en vereda y, en cuanto lo hacían, eran armados y enfrentados a los que seguían luchando por la rebelión. Ahora, entre la nobleza de las grandes familias de la Casa y la masa furibunda de sublevados se erguía un núcleo de combatientes: cientos de pandillas emergentes ansiosas por quedarse con un pedazo de Necromunda para ellas solas. La rebelión, que había desgarrado la parte más vulnerable de la industria Orlock, se desvaneció en cuestión de semanas.

La relación creada como consecuencia del Cisma del Crisol sigue existiendo siglos más tarde. Todos los Orlock, sin importar de cuán baja estirpe sean, miran a los pandilleros que pasean de forma arrogante entre ellos con una mezcla de envidia, anhelo y miedo. Las bandas mantienen a las masas bajo control, no solo mediante la amenaza de violencia sino alimentando la esperanza de un futuro mejor; el "asentimiento con la cabeza" del líder de una banda es una promesa de lograr acceder a una vida lejos de los azotes electrificados y el trabajo interminable.

El papel de las bandas se extiende mucho más allá de este incentivo básico, pues también son la mano dura de la Casa Orlock en las constantes escaramuzas que se producen entre las grandes Casas de Necromunda. Protegen, como guardias y exploradores, a los enormes convoyes de mineral que surcan los Yermos de Ceniza, alejan a las miradas indiscretas de los gigantescos depósitos de escoria en el fondo de la colmena, y patrullan los oscuros túneles que conducen al territorio rival.

La vida en una banda Orlock es dura; sus guerreros no cuentan con los músculos desarrollados a base de estimulantes de los pandilleros Goliath, ni con la tecnología asesina de la Casa Van Saar ni con los venenos de la Casa Escher. En su lugar, confían en las robustas armas troqueladas y prensadas en las fundiciones Orlock, así como en el espíritu guerrero nacido de la filosofía del "nosotros contra ellos". En los antros y casas de bandas Orlock se inculca a cada pandillero el credo guerrero conocido como "la Hermandad de Hierro". En pocas palabras: "Mi banda antes que mi Casa, mi Casa antes que todo lo demás". Este código es el modo de vida de todo pandillero Orlock, desde el novato más inexperto de la cadena de raspado de minerales hasta los mandamases de más antigüedad, endurecidos como el hierro, que están a punto de ascender en la subcolmena. Si olvida el código, el pandillero acabará destripado y colgado boca abajo en un sumidero. Si lo honra, sus hermanos y hermanas lucharán y morirán a su lado.

Este vínculo tan íntimo se presta bien a los métodos Orlock de la guerra de bandas. Los Orlocks se pasean sin tapujos por la sociedad, con la confianza de que los suyos les guardan las espaldas. Llevan robustos rifles automáticos, escopetas y pipas, que fabrica la Casa con troquelado de precisión. La fiabilidad es el factor más importante para los Orlocks, que piensan que si un arma no escupe plomo sin parar no hay lugar para ella en la Casa del Hierro. Ahora bien, tampoco es que los Orlocks vayan a hacer ascos a un trofeo obtenido de un enemigo derrotado. La ironía de matar a un pandillero rival con un arma saqueada a sus compañeros caídos es tan poética que casi ningún Orlock la dejaría escapar. Con un suministro generoso de armas y municiones producidas en la Casa, las bandas Orlock están bien equipadas para defender su territorio.

Las pandillas suelen formar una red de "amigos" y cómplices que les advierten de cualquier intrusión en sus territorios. Esto crea una gran lealtad entre los siervos de la Casa local, que saben que el botín saqueado por las bandas les acabará llegando a ellos, y cuentan con ser los primeros en recolectarlo después de que lo hayan hecho los pandilleros.

Cada banda Orlock tiene sus propias tradiciones e idiosincrasias, pero muchas toman como referencia el estilo de los Calaveras de Hierro, una banda en expansión que surgió a raíz del Cisma del Crisol. El fundador de los Calaveras de Hierro fue antaño un minero de escoria de la subcolmena conocido como Cheros Jal. Los guerreros de Jal excavaron un territorio que lindaba con los Delaques de la Colmena Trazior, y sus acciones ayudaron a fomentar una amarga rivalidad con la Casa Delaque que sigue existiendo a día de hoy.

La fama de Jal le viene dada gracias al "Golpe de Ashline", durante el cual él y sus jinetes capturaron un tren armado de los Delaque y lo usaron para destruir la unión del gran sistema de tuberías del clan. El poder de los Delaque en Trazior se desvaneció y la Casa Orlock pudo arrebatarles el tan codiciado contrato de Ulanti. Durante las tres décadas siguientes, Jal y sus Calaveras de Hierro gobernaron una franja de Trazior que era la envidia de todos a su alrededor. Perseguidos de manera constante por los escuadrones de la muerte Delaque, los Calaveras de Hierro se convirtieron en maestros de la emboscada y se mantuvieron en un estado de permanente alerta, que les hizo desarrollar el principio de "mano completamente empuñada": ningún pandillero Orlock viaja solo, ni sin un arma en la mano.

Se desconoce el destino final de Jal. Algunos dicen que murió peleando junto a los suyos y superado en número por el enemigo, otros afirman que lo vieron vagando por los Yermos de Ceniza, viejo y canoso, en busca de su destino. Sea como fuere, los pandilleros Orlock siguen hablando de él con admiración, y muchos toman a los Calaveras de Hierro como modelo ideal de pandillero de la Casa del Hierro.

MiniaturasEditar

  • Banda Orlock (Necromunda: Underhive).
  • Líder Orlock con pistola láser y rifle de fusión (Necromunda).
  • Líder Orlock con escopeta y espada sierra (Necromunda).
  • Líder Orlock con bólter y hacha de energía (Necromunda).
  • Pesado Orlock con ametralladora pesada (Necromunda).
  • Pesado Orlock con ametralladora pesada (Necromunda).
  • Pesado Orlock con bólter pesado (Necromunda).
  • Pesado Orlock con bólter pesado (Necromunda).
  • Pesado Orlock con lanzallamas (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con pistola bólter (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con rifle automático (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con espada sierra (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con escopeta (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con pistola automática (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con rifle automático (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con rifle automático (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con rifle automático y pistola primitiva (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con pistola primitiva y pico (Necromunda).
  • Pandillero Orlock con rifle automático (Necromunda).
  • Novato Orlock con pistola automática (Necromunda).
  • Novato Orlock con pistola primitiva y porra (Necromunda).
  • Novato Orlock con pistola y cuchillo (Necromunda).
  • Novato Orlock con pistola láser y cuchillo (Necromunda).
  • Novato Orlock con pistola automática y cuchillo (Necromunda).
  • Novato Orlock con cuchillo y pistola (Necromunda).
  • Novato Orlock (Necromunda).
  • Novato Orlock (Necromunda).

FuentesEditar

  • Gang Wars II (Suplemento Necromunda Underhive).
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.