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Caballeros emblema griffith

Emblema de la Casa Griffith

La Casa Griffith es una familia aristocrática de Caballeros que sirve al Imperio de la Humanidad. Hay muy poca información en los registros imperiales sobre esta Casa de Caballeros, pero se conoce su mundo de origen: Dragon's End, cerca del Sistema Vorinthen en el Segmentum Ultima.

Historia Editar

Fundada por el gran Señor Nathaniel en el 24º Milenio durante la Era Oscura de la Tecnología, la Casa Griffith tiene una larga y gloriosa historia que cuenta con algunos de los mejores guerreros que jamás se han sentado en un Trono Mechanicum. La élite de la nobleza Griffith puede rastrear su ilustre ascendencia a un momento en que sus antepasados montaban a caballo hacia la batalla contra los grandes dragones alados de su mundo natal, librando batallas desesperadas contra las terribles bestias. En sus primeros años en el mundo volcánico de Nido de Dragón, los primeros colonos carecían de los medios para hacer uso de sus PCE de Caballero, incapaces de extraer los componentes para elaborar el adamantio requerido para fabricar los caminantes. En su lugar, utilizaron corceles de ingeniería genética, modelados para sobrevivir en el duro ambiente del mundo con pulmones filtradores y membranas nictitantes sobre sus ojos. A horcajadas sobre estos corceles, los caballeros vestidos con armaduras de placas de estilo barroco elaborado a partir de obsidiana reciclada y respiradores con forma de bestia, combatieron. El más poderoso de ellos era Nathaniel, que mató a tres dragones con su lanza Hueso de Dragón antes de convertirse eventualmente en el primer gobernante de la Casa Griffith. A pesar de que las armaduras de caballero permitieron a los nobles vencer a los dragones, nunca olvidaron las habilidades que dominaban.

A día de hoy, los Caballeros de Griffith se encuentran entre los más mortíferos en la batalla. A pesar de que aquellos tiempos han quedado atrás, al igual que las bestias reptiles, los nobles aún pone a prueba sus habilidades de lucha unos contra otros, cada uno siendo un gran guerrero dentro y fuera de su armadura de Caballero. El resultado es una casa de espadachines consumados, letales en lugares cerrados con una espada sierra Segadora y más que capaces de superar a máquinas de guerra más grandes que su propio tamaño con una andanada de golpes y cortes devastadores. La Casa Griffith es una de las mayores casas de caballeros del Imperio, a pesar de poseer menos de cincuenta caballeros a su disposición. En honor de las formaciones de caballería que una vez lucharon contra los dragones de su antiguo mundo natal, la Casa Griffith se refiere a sus destacamentos de caballeros como "Lanzas". De hecho, los Caballeros de la Casa Griffith anhelan el combate cuerpo a cuerpo, y se han ganado una sangrienta reputación de agresividad en la batalla, de cargar rápidamente contra sus enemigos y desgarrarlos a trozos.

Nido de Dragón, la tierra de las Bestias y el Fuego Editar

El mundo caballero habitado por la Casa Griffith es un lugar sombrío y maldito, donde espesas nubes sulfurosas ocultan el sol y cadenas volcánicas cubren valles de piedra negra en una lluvia interminable de ceniza. A pesar de que su corteza es rica en minerales raros y preciosos, Nido de Dragón se caracteriza por lo inhóspito; hostil y peligroso para los no preparados. Cuando los primeros pobladores humanos llegaron al planeta miraron a su alrededor con consternación porque el mundo que les envolvía era lo más cercano a una visión del infierno que pudieran imaginar, y aparentemente estaba carente de vida.

Desafortunadamente para estos primeros humanos existía una especie de bestias que prosperó en los páramos de ceniza del planeta y reaccionaron violentamente ante los recién llegados. Llamados "dragones" por los seres humanos, eran bestias de fuego y cenizas, enormes reptiles de piel pedregosa con grandes alas membranosas. Alimentados por los fuego del planeta, los dragones pasaban gran parte de su tiempo revolcándose en fisuras llenas de magma o en las calderas hirvientes de los volcanes, surcando de vez en cuando los cielos saturados de ceniza con la ayuda de las corrientes térmicas. Las bestias demostrarían ser tanto la maldición como la salvación de los pobladores, obligándoles a evolucionar y adaptarse de manera inesperada para sobrevivir en los terribles primeros años de la nueva colonia.

La Guerra de los Dragones Editar

En los primeros años de asentamiento en Nido de Dragón los seres humanos vivían en un miedo casi constante a los ataques de los dragones. Escondidos en las ondulantes nubes de cenizas que constantemente oscurecían los cielos del planeta, las bestias buscaban a sus presas, cuyos ojos rojos brillantes eran ocasionalmente visibles en la penumbra. Así que, dado el perfecto camuflaje que mostraban las bestias con su entorno, los Auspex y Augur eran casi inútiles para detectarlos o seguir sus movimientos, pues las criaturas se mezclaban en el calor de fondo del planeta o se desvanecían en sus cielos cargados de ceniza. Los humanos trabajaban temerosos mientras miraban de reojo hacia el cielo casi negro, mientras los centinelas, igualmente nerviosos, sostenían apretados contra el pecho sus rifles láser, a sabiendas de lo inútil que serían las armas en caso de ataque de un dragón.

En este tiempo de miedo y consternación llegaron los caballeros de Griffith, los hombres que habían practicado las artes del caballo y la lanza durante el largo viaje desde Terra. Cuando nadie más se atrevía a aventurarse más allá de los altos muros y bóvedas reforzadas de las ciudades de colonos, los caballeros cabalgaban hacia los páramos buscando al enemigo. Aunque muchos cayeron, su leyenda creció, al igual que su conocimiento sobre las bestias. Merced a una piedra negra brillante similar a la obsidiana que fue extraída y esculpida en armaduras, los caballeros fueron descubriendo que tenía el poder de detener el fuego del dragón, y era lo suficientemente fuerte para defenderse de un golpe de refilón de sus garras o dientes. Al principio los caballeros no tenían armas que pudieran matar a un dragón, e incluso las armas más pesadas que poseían los colonos tuvieron poco efecto en las pieles pedregosas de las bestias. Rayos de energía y explosiones de plasma parecieron lavar las escamas oscuras de un dragón como agua, mientras que los proyectiles sólidos necesarios para golpear un ojo o sus fauces abiertas no tenían el más mínimo efecto. Con el tiempo, los caballeros de Griffith descubrieron que la única manera segura de matar a un dragón era perforar su corazón, y la única cosa lo suficientemente fuerte como para perforar sus escamas y músculos eran los huesos de los propios dragones.

Los caballeros se vieron obligados a atacar los cementerios de dragones en busca de sus huesos para modelarlos en lanzas, arrastrándose entre las bestias mientras dormían para saquear los restos de sus muertos. Con estos restos se construyeron las lanzas más débiles, con sus núcleos cuarteados por la edad y desgastados por el viento y el fuego. Aun así, permitieron a los caballeros matar a sus primeros dragones y fabricar lanzas mejores con los restos recientes. Con el tiempo se convirtió en tradición que un caballero tallara su lanza a partir del cadáver del primer dragón que matara, templada en la sangre aún caliente de su presa y portándola hasta su muerte. Durante años los caballeros lucharon contra los dragones, llevando la batalla hasta lo más profundo de los fieros páramos y matando a decenas de bestias. Para cuando se terminaron las primeras armaduras de caballero, la Casa Griffith ya estaba bien establecida y había aprendido mucho acerca de la lucha contra los dragones. Con sus nuevas armas de guerra, los nobles guerreros de Griffith fueron capaces de devastar a sus enemigos. A pesar de que las nuevas armas resultaron ser más letales y adaptas a la tarea, la imagen del caballero a caballo vestido de obsidiana perduraría como el verdadero símbolo de la Guerra de los Dragones.

Después de décadas de matanzas de dragones los animales fueron empujados a la extinción y liberaron al mundo de su maldición, dejando atrás guerreros de élite dentro de la sociedad de los colonos, mucho antes de que incluso los susurros del Trono Mechanicum ayudasen a crear una sociedad feudal. Para cuando los seres humanos tuvieron operativas las minas y refinerías capaces procesar materiales como el adamantio para fabricar las armaduras de caballero, los nobles que las pilotaban ya eran espadachines y guerreros sin igual. Esta historia llena de luchas ha servido bien a la Casa Griffith en sus guerras contra los enemigos del Imperio, convirtiendo a cada Noble de la Casa en alguien sin igual en su habilidad con la espada y el cañón.

Este legado de virtud y fuerza caballeresca pronto sería engrandecido en las estrellas, y aunque la Guerra de los Dragones se cobró un alto precio sobre el pueblo de Nido de Dragón sería de gran valor en su alianza con el Imperio. Cuando los nobles de la Casa Griffith hablan de sus antepasados relatan cuentos de hombres que una vez lucharon contra bestias aladas a caballo. Algunos Tronos Mechanicum supervivientes de aquella época todavía mantienen recuerdos imperecederos, llenos de susurros fantasmales de cazadores de dragones largo tiempo muertos.

Campo de Adamantio Editar

Como parte de sus antiguas tradiciones, los nobles de la Casa Griffith todavía cabalgan caballos genéticamente modificados y entrenan con la lanza y la espada. A pesar de que resulta poco usual utilizar estas habilidades arcaicas fuera de una armadura de caballero, todavía las emplean en concursos entre las casas nobles. Las disputas entre los nobles y dentro de las propias familias se resuelven habitualmente con duelos o justas. El primer y segundo hijos se convierten en espadachines y jinetes capacitados, no sea que sus hermanos menores usurpen su posición dentro de la familia. Igualmente el poderío marcial continuó manteniendo precedentes mucho después de que fueran exterminados los dragones, con las doncellas más hermosas y partidos más favorables reservados a aquellos que pueden demostrar su valía en este tipo de concursos.

Sin lugar a dudas el mayor torneo en Nido de Dragón tiene lugar en el Campo de Adamantio, donde por un antiguo pacto las familias compiten por su posición. Bajo cielos de nubes oscuras y a través de tierras negras, combaten hombres vestidos con relucientes armaduras de adamantio. Sus corceles son mejorados genéticamente para respirar el aire envenenado del campo a medida que las corrientes nacen de las fisuras en el suelo y descienden de los volcanes que lo circundan. Los mismos nobles llevaban cascos festoneados con rostros de bestias y respiradores incorporados, con narices de acero pulido y hocicos con colmillos expulsando gruesas bocanadas amarillas.

El combate se centra en la justa, el gran concurso en el centro del torneo, y mientras que los eventos menores implican combates cuerpo a cuerpo y puntería, es la justa la que atrae la atención de las familias. El uso de un complejo sistema de linajes y prestigio significa que cada noble está clasificada por su habilidad con la lanza y su posición dentro de las sociedades de Nido de Dragón. Esto a su vez determina a quién se le permite enfrentarse y cómo podría subir o bajar en el escalafón. Incluso el gobernador de la Casa Griffith, el Gran Maestro de la Lanza, toma parte en el torneo anual. El Gran Maestre de la Lanza tiene el honor de portar la reforjada Lanza de Nathaniel en el torneo de justas. Tallada del fémur de un gran dragón, este arma se remonta a más de quince mil años estándar, y es la reliquia más venerada de la Casa Griffith. En el Campo de Adamantio, los nobles combaten uno contra otro a caballo, a la manera de sus antepasados. Las lanzas son peligrosamente cortantes, pero en lugar de usar la armadura de obsidiana de entonces, cada contendiente porta protección de adamantio para evitar lesiones.

Para los ciudadanos de Nido de Dragón los torneos regulares son una parte central de su cultura, proporcionando una breve y violenta distracción de la monotonía de las granjas subterráneas o las minas en las fisuras. El choque de las lanzas de acero con las armaduras de adamantio o el crujido de los huesos al romperse cuando jinete y caballo son enviados al suelo son siempre celebrados con vítores. Desde atriles protegidos de la letal atmósfera, las personas ondean banderas, gritan insultos y arengan o incluso lanzan fichas al campo. Los torneos son el único lugar donde se permite a los ciudadanos expresar sus verdaderas emociones, sin el control por los rituales o las formas estrictas de una sociedad neo-feudal.

Los nombres y la heráldica de los nobles favorecidos son bien conocidos por la gente común, dando lugar su fama a la creación de santuarios y estatuas en su honor ante las que se recitan oraciones por su buena fortuna en la justa. El Gran Maestro de la Lanza Bryce, señor actual de la Casa Griffith, se hizo un nombre en este torneo batiendo a una docena de guerreros en un solo día de concurso, y cientos de santuarios todavía llevan su imagen, cuyos visitantes rezan por su buena fortuna.

Pruebas de Caballero Editar

Durante siglos los páramos de Nido de Dragón han resonado con el choque de poderosas espadas de adamantio y los ecos atronadores de los Cañones de Batalla mientras los Caballeros de la Casa Griffith prueban sus habilidades contra otros en torneo sagrado. Muchos de estos duelos se llevan a cabo en armaduras de Caballero, donde un noble se medirá por su velocidad o esgrima y por lo bien que puede controlar su máquina de guerra en batalla, en estos duelos de dureza la presteza de pensamiento es de suma importancia si una espada sierra Segadora cae o debe esquivar un proyectil. Sin embargo, no todos los ensayos caballerescos tienen que ver con la gracia mental o la habilidad con las armas por sí solas. Algunos requieren resistencia y, de igual importancia, suerte. La Lluvia de Fuego incorpora ambos. Los vástagos de la casa transportarán una carga sísmica en las montañas ardientes por encima de los terrenos de prueba elegidos donde esperan las venerables máquinas, y solamente mediante el puro músculo lo colocarán en su lugar sobre una de las grietas volcánicas humeantes.

Cuando los Caballeros están listos, la carga cae en la grieta y explota en las profundidades del río de magma que fluye en su interior. Siglos de este tipo de abuso geológico han producido que los resultados sean siempre impredecibles y espectaculares cuando la tierra explota airada y son vomitadas llamas y escombros en todas las direcciones. Entonces los Caballeros se baten en duelo bajo esta embestida, sus nobles luchando para mantener sus máquinas de guerra equilibradas y sus escudos de iones apuntados ante su oponente y ante la lluvia de rocas ardientes, con cada noble luchando por mantenerse en pie mientras la tiera se agrieta y se hunde bajo los pies de adamantio de su armadura de Caballero. Otras casas caballerescas son desdeñosas del uso imprudente de las armaduras, aunque los nobles de la Casa Griffith saben que es sólo a través de la mayor adversidad donde se forjan los verdaderos guerreros.

Rebaños de Megasaurios Editar

Los megasaurios se citan a menudo como el verdadero motivo de la agresión de los dragones hacia los colonos. Las manadas de enormes bestias fueron una vez comunes en el Nido de Dragón y sus gruesas pieles negras y su sangre rica en mineral eran codiciadas por los primeros colonos. Por desgracia para los seres humanos, los megasaurios eran también la principal presa de los dragones. Muchas de las primeras cúpulas-habitáculos incluían corrales y mataderos donde megasaurios capturados crecían hasta la madurez mediante una dieta de residuos minerales refinados, antes de ser despiezados para aprovechar los huesos, la sangre y la piel. Estos recintos con grandes cantidades de megasaurios atrajeron a los dragones, bestias aladas que penetraron en los corrales para llegar a las presas ya engordadas del interior. Además de la recolección de las bestias, los Caballeros de Casa Griffith usaban a los megasaurios como cebo, dejando al acecho una bestia rebuznando en plena naturaleza para atraer a los dragones. Al final, los siglos de explotación y matanzas masivas redujeron la población a una fracción de su tamaño anterior y los pocos que sobrevivieron lo hicieron en cautiverio. El crecimiento de extensas minas a lo largo de cientos de años de asentamiento humano también robaron a los megasaurios su principal fuente de alimento; esas regiones una vez ricas en minerales quedaron reducidas a terrenos baldíos de fuego y cenizas. Aun así, los megasaurios tienen aún un lugar en los torneos y juegos de Nido de Dragón, y la Casa Griffith mantiene su propio rebaño de bestias sólo para este propósito.

Campañas Notables Editar

  • El Dragón Asesinado (993.M41) - El mando del Segmentum envía una fuerza de socorro para evacuar Yorvith antes de que pueda ser invadida por la Flota Enjambre Kraken. A la cabeza está una lanza de caballeros andantes de la Casa Griffith, cuya carga atronadora dispersa los enjambres xenos alrededor del puerto espacial de Solartis. Mientras la batalla se recrudece y los refugiados inundan las naves de evacuación, un Trigón emerge y se abalanza sobre el Caballero de Sir Brannach. El noble caballero lucha contra la poderosa bestia en medio de una lluvia de chispas, antes de que su cañón térmico se introduzca entre sus mandíbulas y vaporice su cráneo produciendo una explosión de icor. La nave de evacuación escapa a los cielos pocos minutos más tarde, con los maltrechos Caballeros de Griffith a bordo.

Caballeros notables de la Casa Griffith Editar

Personajes notables de la Casa Griffith Editar

Miniatura caballero casa griffith

Caballero de la Casa Griffith

  • Nathaniel Griffith - Fundador de la Casa Griffith. Nathaniel luchó con valentía en las Guerras del Dragón, matando al gran y antiguo dragón Alvirax, él fue el primero en dominar la lanza Hueso de Dragón.
  • Paladus Griffith - El Gran Maestro de la Lanza Paladus Griffith tomó el juramento de fidelidad al Emperador de la Humanidad en el 981.M34, uniéndose al floreciente ImperioNido de Dragón lo celebró con un gran torneo que duró todo un año.
  • Bryce - Gran Maestre de la Lanza. Bryce es el actual Señor de la Casa Griffith y encarna la valentía y el coraje de sus antepasados demostrando su derecho a gobernar en innumerables ocasiones.
  • Draekos - Draekos era un noble de la Casa Griffith que creció hasta la edad adulta en un momento en que los primeros Caballeros podían por fin marchar al campo desde Nido de Dragón. En ese momento se creía que todos los dragones habían sido matados, pero el joven noble no aceptaba tal hecho y soñaba con seguir los pasos de sus antepasados. Las historias de Draekos son muchas y variadas, contando sus aventuras mientras vagaba por las ruinas de Nido de Dragón. Al final, Draekos se enfrentó al último dragón, una enorme y antigua bestia que había sobrevivido durante siglos lejos de asentamientos humanos. Draekos levantó su espada y cargó. A pesar de que su Caballero sufrió daños horribles el joven no flaqueó y en el último momento empaló a la criatura con su Espada Sierra Segadora. Victorioso al fin, Draekos llevó el cráneo de la criatura de vuelta a su torre del homenaje, donde todavía cuelga en la actualidad. El Legado de Draekos sería la Lanza de Dragones, un grupo de caballeros de élite formado por sus descendientes. Hoy, su descendiente Draekos XXIII, pilota su Caballero, El Último Matadragones, y lidera a esta formación de nobles de Griffith en los combates por todo el Imperio.
  • Leaum Griffith - Leaum se convirtió en el campeón de más larga duración del Campo de Adamantio en el 531.M32, derrotando a todos los rivales uno tras otro durante más de veinte años estándar.
  • Rarthanis - Caballero notable de la Casa Griffith, Rarthanis era parte de la expedición Dragolas de comerciantes independientes a Posidac IV, uno de los siete mundos artificiales que orbitan alrededor de una estrella capturada. Mientras investigaban una antigua ciudad hundida bajo el agua, Rarthanis encontró autómatas metálicos antiguos y corroídos que había dormitado, atrapados allí desde la Era de los Conflictos. A raíz de la batalla subsiguiente, Rarthanis ayudó a Dragolas a saquear la ciudad hundida, y el comerciante independiente volvió al Imperio con sus depósitos llenos con tecnología antigua.
  • Rhodoks - El Barón Rhodoks es el Guardián del Rey de Bryce, señor de la Casa Griffith. Es su deber proteger a su señor en todo momento, ya sea armado para la guerra o en la corte. Ni una sola vez Bryce ha sido herido durante los muchos años de servicio de Rhodoks; una clara señal de la habilidad de su pupilo con las armas y su dedicación. Al igual que muchos nobles de la Casa Griffith, Rhodoks cree que la guerra debe llevarse a cabo cara a cara y personalmente, y que los tiroteos no solo son deshonrosos, sino que son intensamente aburridos. Así las cosas, marcha a la batalla en un Caballero Galante. La única concesión de Rhodoks a otra clase de lucha es la cápsula lanzacohetes montada sobre su caparazón, los cuales encuentra útil para "limpiar la paja". Aunque en su pasado fue vasallo de otro barón, Rhodoks obtuvo su título mediante su heroísmo y ataques audaces. En Calagin III doblegó él solo a un Warhound tras una atrevida carga en campo abierto, mientras que en la bola de escoria de Lorix reclamó las muertes de tres Gorkanaut en una sola batalla. Para sus compañeros, Rhodoks es visto como un dechado de la guerra. Para el Departamento Munitorum es una pesadilla logística imprudente e impredecible, aunque reconocen que hace bien su trabajo.
  • Tristor - Tristor estaba entre los componentes de un contingente de Caballeros de la Casa Griffith que participó en el Asedio de la Alborrada de Hierro, una batalla que ya duraba una década por el mundo de Erokan, luchando contra el Culto Cythor y sus Guerreros Supremos metálicos. El 1742º Regimiento de Cadia había pasado años limpiando Erokan de fortificaciones heréticas, pues el culto del Caos había transformado el planeta en un laberinto de trincheras y fortalezas. La más grande de las defensas traidoras era la Alborada de Hierro, un imponente palacio construido alrededor del antiguo palacio del Gobernador Planetario y reforzado por la artesanía de los Guerreros de Hierro. A Tristor y sus compañeros Caballeros se les asignó el asalto de la Alborada y poner fin al asedio en un solo golpe sangriento. Fue Tristor el que abrió el camino para el asalto imperial que finalmente tomaría la fortaleza.

Honores y Títulos de la Casa Editar

A pesar de que todos los Mundos Caballero tienen sociedades feudales similares, los factores locales y otras influencias externas produjo que la naturaleza exacta de estas culturas emergentes variara algo entre los distintos mundos. En ninguna parte esto es tan evidente como en los nombres utilizados por las casas de caballeros para sus rangos, formaciones de batalla y hasta sus fortalezas. El gobernante de la Casa Griffith, por ejemplo, lleva el título honorífico bastante pretencioso de Gran Maestro de la Lanza. Ninguno, sin embargo, se atrevería a afirmar que el actual gobernante de Griffith, Bryce Griffith, no merece tal título grandioso, pues su habilidad en la batalla es leyenda en toda la galaxia. Las formaciones de batalla de caballeros también son propensos a utilizar títulos honoríficos. En honor de las formaciones de caballería que una vez lucharon contra los dragones de su antiguo mundo natal, la Casa Griffith se refiere a un destacamento de sus caballeros como una lanza.

HeráldicaEditar

Sus colores son el crema y el negro, y su blasón es una guiverna contorneada que sostiene de pie una lanza de justas sobre un campo crema frente a media Aquila roja sobre un campo negro.

Colores de la Casa Editar

La orgullosa heráldica de la Casa Griffith incorpora los colores tradicionales tales como el bronce, azul cian, blanco y rojo.

Armas de la Casa Editar

La heráldica de la Casa Griffith le debe mucho a su fundador y gobernante , el gran caballero Nathaniel Griffith. Fue él quien eligió la cresta de su casa, que representa al gran dragón Alvirax sosteniendo la lanza rota con la que Nathaniel le mató. Incluso la librea usada por los Caballeros de Griffith es en honor de la legendaria lanza Hueso de Dragón, que portaba Nathaniel. Es el símbolo por excelencia de la casa y encarna el valor y la valentía de los primeros Caballeros de la Casa Griffith. A día de hoy, el gobernante de la Casa de Griffith, el Gran Maestro de la Lanza, lleva como emblema una lanza estilizada en su armadura de Caballero en honor de Nathaniel.

En el 531.M32, Leaum Griffith se convirtió en el campeón de más larga duración del Campo de Adamantio, derrotando a todos los rivales uno tras otro durante más de veinte años estándar. El escudo de armas fue cambiado entonces como reconocimiento de un hecho tan valeroso, incluyendo un casco de caballero en la parte superior, el nombre de la casa en un pergamino centrado en la parte inferior, y seis hachas de peto detrás del escudo.

En el 981.M34, el Gran Maestro de la Lanza Paladus Griffith tomó el juramento de lealtad al Emperador de la Humanidad. Sin ningún tipo de lazos formales con un Mundo Forja del Adeptus Mechanicus, el blasón de la Casa Griffith está dominado por un par de alas estilizadas en reconocimiento de su lealtad al Imperio de la Humanidad. A un lado del emblema del escudo un gran dragón Alvirax sostiene la lanza rota blasonada con orgullo en el tradicional bronce Griffith, y por otro lado se muestra un semi águila roja en un campo negro. Esta misma separación en dos se utiliza en la mayor parte de las heráldicas de las Casas de Caballeros; en este caso, simbolizando la lealtad de la Casa Griffith, que se divide por igual entre su casa y el Imperio.

Galería Editar

FuentesEditar

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • White Dwarf Weekly nº 4 y 66.
  • Codex: Caballeros Imperiales (6ª Edición).
  • The Imperial Knight Companion (6ª Edición).
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