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Legión de la Cruz de Hierro
El contenido de este artículo pertenece a la saga No Oficial de Balhaus, que ha recibido el Sello de Calidad Wikihammer.

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Escudo Orlov

Escudo de armas de la Casa Orlov con su lema, "A lo Alto Tendemos"

La Campaña del Ducado de Orlov fue un breve conflicto orquestado por Balhaus y sucedido en el 880 DDF (513.M38), teniendo como protagonistas a las fuerzas de la Wehrwaffen y las tropas de la poderosa Casa de Orlov.

HistoriaEditar

El Ducado de Orlov, situado en el sistema UL106–Beta, renombrado posteriormente a Orlov–Beta, era un poderoso feudo controlado por una familia de rancio abolengo, los Orlov, cuyo linaje se remontaba al M33 localizándose su origen en la vieja Terra.

A finales del M33, y tras una larga serie de maniobras políticas que involucraron todo tipo de actividades oscuras, uno de los miembros de esta por entonces desconocida familia, Honorius Orlov, consiguió una influyente posición como Maestro en una de las secciones del laberíntico Adeptus Administratum. Con gran paciencia y osadía, Honorius se dedicó durante años a cultivar amistades, traicionar confianzas y acumular secretos, convirtiéndose poco a poco en una poderosa figura en la sombra que muchos llegaron a temer y frente a quien muchos otros sucumbieron con el paso del tiempo.

Gracias a sus siniestras actividades y al concienzudo trabajo que desempeñó creando su propia red de informadores y burócratas, Honorius consiguió a base de chantajes, cuantiosos sobornos e incluso asesinatos, que le fuese otorgada a su familia una prerrogativa por parte del Administratum, algo que podía parecer insignificante, pero que sería el primer paso para cimentar la saga de los Orlov: la concesión hereditaria de una patente comercial exclusiva sobre todo un sistema, la cual más tarde se extendió hacia la gobernación.

El lugar en cuestión era el sistema UL106–Beta, situado en las profundidades del Segmentum Ultima y muy cercano a la Franja Este, un sitio remoto y desconocido para la mayoría y el cual no tenía peso alguno para el Imperio, siendo conocido tan solo por un número en sus archivos, pero en el que Honorius se había fijado desde hacía tiempo como objetivo de sus ambiciones por contar con múltiples recursos y un activo muy importante, miles de millones de humanos sobre los que poder influir.

UL106–Beta estaba compuesto por cinco mundos que orbitaban alrededor de una estrella similar al sol, Paralis, Penarsis, Dicrona, Maltur–Psi y Zarvalar, aunque de aquellos planetas sólo los tres primeros estaban habitados, todos ellos con grandes colonias que se suponían supeditadas al Imperio de la Humanidad, pero que dada su lejanía adaptaban las leyes imperiales con cierta laxitud y se dedicaban más bien a sus propios intereses. Hasta el momento en el que Honorius Orlov puso sus ojos en UL106–Beta, el sistema estaba controlado por pequeñas familias que regían los mundos bajo un ineficiente pero férreo sistema feudal, cosa que no tardó en cambiar.

Los Orlov partieron hacia aquel remoto sistema, asentándose en el planeta principal –Penarsis–y asegurándose en primer lugar de que todos los gobernadores planetarios, señores de la guerra, comerciantes y cualquiera que tuviese cierta importancia en aquella anticuada estructura, supieran de su presencia y del derecho otorgado por el Administratum para controlar el comercio y la economía en general, lo cual básicamente significaba que podían hacer lo que les viniese en gana.

El primer paso de la familia fue establecer una mayor rigidez en el sistema impositivo, asegurándose de que los diezmos eran recogidos con prontitud y suma eficacia, derivándolos a las arcas imperiales rápidamente de forma regular cumpliendo con el cometido como prioridad absoluta. Aquello fue muy bien visto por el Administratum, quien a la vista de que comenzaba a llegar de manera usual una fuente de recursos cuantiosa –anteriormente era complicado recaudar en un sistema tan lejano con eficacia–, permitió a los Orlov que realizaran levas en UL106–Beta para constituir regimientos adicionales para las FDP, pues hasta el momento la presencia armada organizada era mínima y dispersa allí, lo cual había requerido que la familia reclutara mercenarios pagados de su propio bolsillo para proceder a la recogida de impuestos de una manera eficaz, aunque un tanto violenta.

Con la ayuda de la nueva fuerza el poder de los Orlov se intensificó, controlando en poco tiempo los tres mundos con mano de hierro, estableciendo allí un sistema que exprimía a las hasta entonces relajadas masas enriqueciendo a la familia y contentando al Adeptus Administratum.

Honorius Orlov

Honorius Orlov, fundador de la saga Orlov

El paso de los siglos no hizo más que fortalecer la saga de los Orlov, cuyo poder pasaba de padres a hijos extendiendo sus avaros tentáculos de forma cada vez más eficaz, hasta que llegó un momento en el que no se movía una nave o se abría un nuevo comercio sin el permiso de la familia, quien estableció a sus propios títeres en los puestos de gobernación, consiguiendo así el control absoluto sobre todo el sistema.

Llegó un punto en el que se hicieron tan poderosos que incluso convencieron al propio Administratum para que el nombre del sistema, hasta entonces UL106–Beta, fuese cambiado por Orlov–Beta, o simplemente el Ducado de Orlov, lo cual fue aceptado y actualizado inmediatamente por los Escribas, tomando así mayor relevancia dentro de la estructura Imperial, comenzando a ser conocido en varios círculos como ejemplo de eficacia y buen hacer. La realidad, no obstante, era muy diferente para los habitantes del Ducado, quienes sufrían en su día a día las consecuencias de la avaricia de los Orlov, pues estrujaban a sus gentes sin piedad utilizando a la Guardia Imperial y a sus mercenarios como herramienta para sacarles todo lo posible, aunque dejándoles lo suficiente para subsistir de manera miserable.

Orlov–Beta comenzó a recibir visitas de importantes personalidades, cardenales astrales, altos miembros del Adeptus Administratum, representantes de la Inquisición e incluso mandos de algunos capítulos de los mismísimos Marines Espaciales, todos los cuales eran recibidos con gran pompa y honores en el palacio Orlov, una espectacular construcción erigida en Penarsis y símbolo del inmenso poder de la familia, donde se celebraban grandes festejos que duraban días para agasajar a los visitantes mientras a su vez se les mostraban las maravillas del planeta y se ocultaban sus miserias.

A mediados del M37 y con toda una colección de prebendas otorgadas por el Administratum y otras elevadas instancias del Imperio, el Ducado de Orlov se convirtió en un pilar fundamental para el control del sector, una gran fuente de beneficios que contaba con el acantonamiento oficial de una numerosa fuerza de la Guardia Imperial e incluso con un conjunto nutrido de los Ángeles Llameantes a los que se contruyó un inmenso y rico complejo, quienes usaban Penarsis como punto de reabastecimiento y era frecuentado por los navegantes y siervos del capítulo.

A pesar de su grandioso poder la ambición de los Orlov no estaba saciada ni mucho menos, de modo que comenzaron a posar sus miradas en sistemas limítrofes del Ducado, hacia donde no dudaron en enviar a sus prelados para incrementar sus ya de por sí vastos territorios. De esta manera otros dos mundos que en principio no estaban supeditados a su control oficial pasaron a depender del Ducado ampliando sus fronteras, y dado que fue un hecho consumado, el Administratum –que no objetó nada ante su maniobra–, se limitó a extender las prerrogativas de los Orlov hasta estos nuevos planetas, satisfecho con los impuestos que seguían llegando regularmente y en buena cuantía.

Con semejantes capacidades, los Orlov se dedicaron a la construcción de su propia flota, un grupo inicialmente compuesto por una docena de naves de transporte armadas, pero que enseguida reforzaron usando sus contactos para comprar en los astilleros del Anillo de Hierro otros aparatos en desuso por la flota Imperial, en concreto dos cruceros clase Marte, dos acorazados clase Exorcista y uno clase Retribución, éste último situado como nave insignia y al rebautizaron con el nombre de Gloria de Orlov.

El precio de aquellas naves, su reconstrucción –en algunos casos– y equipamiento, alcanzó un precio exorbitado, pero la familia pagó gustosamente a los burócratas para facilitar la operación, tras lo cual consiguió una poderosa flotilla que en cuanto estuvo preparada fue un auténtico bastión en todo Orlov–Beta y sus alrededores, inspirando un miedo atroz por su enorme capacidad destructiva.

El conflictoEditar

Gloria de Orlov

El Gloria de Orlov al frente de la flota del Ducado

En el 879 DDF (511.M38), un convoy de Balhaus compuesto por seis grandes transportes Massfracht y una pequeña flota de escolta, emergieron de la disformidad en el Segmentum Ultima tras haberse visto sorprendidos por una repentina corriente psíquica que los desvió de la Trayectoria Disforme que recorrían procedentes de la colonia de Volündr.

Cinco de los Massfrach estaban severamente dañados, mientras que sus naves de escolta habían sufrido varios importantes desperfectos en sus cascos, viéndose obligados a abandonar el Inmaterium apareciendo accidentalmente en las inmediaciones del Ducado de Orlov.

El convoy fue detectado por los sensores de la flota del Ducado, los cuales inmediatamente se lanzaron sobre ellos como avispas furiosas destruyendo la escolta casi al completo y poniendo en fuga al resto junto con sólo uno de los transportes Massfracht, los cuales lograron escapar a duras penas y entrar en la Disformidad.

Las naves apresadas fueron remolcadas hasta Penarsis, donde fueron despojadas de los millones de toneladas de carga que portaban en forma de litio, Arubianita, platino y distintos combustibles, lo cual significaba un inmenso valor económico para los Orlov, quienes se alegraron de su repentina y buena fortuna.

La mayor parte de las tripulaciones supervivientes fueron puestas en manos de la Guardia Imperial, quien se dedicó a realizar sus interrogatorios inmediatamente mientras que la oficialidad fue retenida por los propios Orlov, quienes viendo que pertenecían a una facción organizada y seguramente con recursos, pretendían obtener un jugoso rescate por su liberación.

Mientras tanto, el Weisering de Balhaus fue puntualmente informado del asunto en detalle gracias a los agentes del SVD presentes en el sector camuflados como Comerciantes Independientes, incluyendo la cuantía de las pérdidas y detalles sobre el cautiverio de los seis millares de balhausitas que permanecían retenidos en las cárceles de Penarsis, siendo sometidos a torturas e interrogatorios por parte de las fuerzas imperiales así como de algunos miembros de la propia familia Orlov.

Pese a que el sistema Orlov–Beta se encontraba dentro de los límites imperiales al otro lado de la Franja Este, se investigó a fondo su situación y todos lo relevante con respecto a su estructura organizativa, descubriéndose así no solo sus intereses sino también la autonomía de la que disfrutaba. Tras el detallado informe el Weisering concluyó que no se podía permitir que un simple Gobernador de un mundo imperial remoto chantajeara a Balhaus y robara sus recursos de forma impune, de modo que encargó al Sicherhaus la planificación de una acción doble: castigo y recuperación de los rehenes.

La tarea no resultaría sencilla, pues a pesar de la lejanía de Orlov–Beta de los principales puntos defensivos del Imperio en el sector, el número de tropas con las que contaba así como la propia flota a su disposición requeriría de un esfuerzo notable en términos de medios para llevarlo a cabo, si bien la recuperación de los balhausitas así como propinar un golpe a una fuente económica imperial como era el Ducado inclinaba la balanza a favor de la realización de una Campaña.

PreparativosEditar

El Kriegskunst estudió detenidamente y durante mucho tiempo la información disponible sobre el Ducado de Orlov, solicitando a los agentes del SVD detalles concretos sobre la composición de sus defensas, el número de efectivos y también calculando a conciencia las posibilidades y tiempos en los que aquel feudo podría recibir ayuda desde los sistemas imperiales más cercanos.

Las estimaciones y análisis concretaron finalmente que la acción debía ser llevada a cabo de forma fulminante en dos puntos principales, un contingente que se enfrentara a la potente flota de los Orlov y una segunda fuerza que atacara Penarsis para arrasar sus defensas y con suerte liberar a los prisioneros. La orquestación del ataque debía realizarse en perfecta coordinación y en un período de tiempo mínimo, lo cual requeriría asimismo de la intervención del SVD para iniciar una maniobra de distracción que desviase la atención de los Orlov de los objetivos principales.

Maniobras de distracciónEditar

Guardia Imperial Orlov

Guardias Imperiales de Orlov en combate

En la estación de Windig del 880 DDF (513.M38), el SVD destacó a diez agentes en Dicrona que atentaron contra una de las principales sedes comerciales de los Orlov mediante un potente artefacto explosivo que redujo la construcción a escombros y acabó con la vida de más de casi un centenar de Dicronenses. Acto seguido repitió en tres ubicaciones más de aquel mundo el mismo ataque con resultados similares, lo cual previno a la Guardia Imperial y puso en estado de alerta a todo el planeta.

Durante dos días los agentes del SVD realizaron sin cesar distintos actos de sabotaje en instalaciones, infraestructuras e incluso contra la propia Guardia Imperial acantonada en el planeta, creando tal confusión que pronto se solicitaron refuerzos para contener la repentina oleada de atentados que no parecían estar reivindicados por ningún grupo o facción aparentemente.

En ese momento, con los Orlov ya informados y comenzando a tomar medidas para averiguar qué estaba ocurriendo en el segundo planeta más poblado del sistema, una grupo de naves de Balhaus formado por cinco cañoneros Breit y diez fragatas Vanir emergía de la Disformidad en las inmediaciones del tercer planeta, Paralis, descargando sobre la superficie un fuerte ataque con torpedos Bohrerflamme que impactaron sobre una de las principales colmenas, iniciando un violento incendio masivo que arrasó una tercera parte de la urbe en cuestión de horas.

Realizada aquella maniobra y detectado el movimiento hacia Paralis de la flota de los Orlov, las naves de Balhaus se retiraron en orden y de forma rápida dejando tras ellas un reguero de destrucción lo bastante importante como para que las defensas fijaran su atención en la zona, habiendo desaparecido para cuando los cruceros llegaron a la órbita planetaria.

El desconcierto de los Orlov pronto se tradujo en espanto cuando se produjo el problema real, ya que los sensores detectaron una segunda fuerza desconocida penetrando en el sistema velozmente, la cual se escindió en dos grupos, uno dirigiéndose hacia Penarsis y otro hacia Paralis.

Con sus fuerzas dispersas por el sistema atendiendo a las distracciones creadas por Balhaus, los Orlov comprendieron que los ataques iniciales no eran más que subterfugios destinados a dividir sus efectivos. La flota al completo se encontraba en la órbita de Paralis buscando el rastro de las naves que habían bombardeado la enorme colmena, mientras que varios regimientos adicionales de la Guardia Imperial retirados de otros planetas se habían destacado en Dicrona para tratar de atrapar a quienquiera que estuviese cometiendo los atentados, lo cual había dejado Penarsis prácticamente sin defensa en la órbita y con sus fuerzas de seguridad –salvo sus mercenarios y una parte de la Guardia Imperial– bastante mermadas, lo cual suponía un grave peligro.

Los dos contingentes de Balhaus que aparecieron en el sistema con el único objetivo de dar el golpe principal al Ducado eran el Ala Rápida 14 y parte del Ala de Combate 3, siendo esta última la encargada de enfrentarse con la flota de los Orlov, la cual navegaba ya a toma máquina hacia Penarsis.

Mientras esto sucedía, el Ala Rápida 14 llegó a la órbita de su objetivo y comenzó a desplegar mediante docenas de lanzaderas Sturmbock el contingente de tierra, compuesto por ocho regimientos del Wehrgruppe pertenecientes al 2º Cuerpo de Infantería de Jotun, cuatro regimientos blindados del 9º Mecanizado de Jotun, cinco mil soldados pertenecientes a la División V Stachel con sus tanques Grimmkrieg y los rápidos Grimmblitz y quince batallones de soporte aéreo provenientes del 5º de Corvix, compuestos por cazas KG109 y bombarderos pesados KG17.

Combate en PenarsisEditar

En cuanto las fuerzas de Balhaus pudieron organizar su frente en tierra -lo cual no fue difícil dado que las fuerzas de Orlov trataban de organizarse frenéticamente-, los blindados comenzaron a hostigar la ciudad principal, donde se levantaba el palacio Orlov, abriendo un fuego salvaje y avanzando sobre su propia destrucción sin detenerse, en una rápida maniobra destinada profundizar en las defensas.

La fuerza opositora contaba con 45.000 Guardias Imperiales, varios batallones de tanques Leman Russ Vanquisher y un nutrido grupo de mercenarios que llegaban a 70.000, si bien no existía cohesión entre ambas fuerzas, ya que nunca habían protagonizado un combate de aquella magnitud ni habían tenido que coordinarse previamente, pues sus labores eran la mera guardia y el soporte para el cobro de los diezmos en los diferentes planetas del sistema.

No obstante su número y potencia de fuego eran respetables, pero poco podían hacer contra los efectivos de tierra de Balhaus, la fuerza aérea que ya bombardeaba sin descanso todo lo que encontraban a su paso y algunos disparos aislados pero muy certeros de los cruceros en órbita, los cuales vaporizaban pináculos enteros de la colmena mediante descargas de extraños rayos (PTC) que hacían vibrar el aire antes de impactar. La fuerza del ataque y la imposibilidad de obtener ayuda de la flota del Ducado hizo que los defensores se replegaran cada vez más, situando finalmente una desesperada línea en las inmediaciones del Palacio, donde toda la familia Orlov permanecía encerrada esperando acontecimientos.

Combate en el espacioEditar

No pasó mucho tiempo antes de que la flota Orlov, informada de lo que estaba ocurriendo en Penarsis y de que un contingente de naves se dirigía directamente hacia ellos, contactara con los enemigos en el espacio, cerca ya del planeta capital del sistema.

Lo que el comandante de la flota del Ducado no esperaba sin embargo era una fuerza que, pese a contar con menos efectivos que ellos, presentara naves de combate claramente de línea, en especial acorazados y destructores de la misma manufactura y mostrando una Cruz de Hierro idéntica en sus cascos. Aquello, sin duda, no se trataba de un asalto perpetrado por piratas o corsarios, sino de un ataque coordinado y al cargo de un ejército en toda regla de una facción que desconocían.

La sorpresa se convirtió en estupefacción cuando antes de que pudieran situarse en posición de combate, la primera andanada enemiga efectuada a gran distancia impactó sobre algunas de las naves del Ducado con gran precisión, reduciendo a varias de ellas a un amasijo de chatarra burbujeante sin tener opción a réplica. El comandante ordenó abrir fuego a todos sus cruceros para repeler la amenaza, con lo cual se entabló un fuerte combate a medida que ambas fuerzas se aproximaban, si bien pronto comprendió que los aparatos enemigos, aun siendo menos numerosos, superaban en potencia de fuego y maniobrabilidad a gran parte de las antiguas naves de las que él disponía.

Enjambres de rápidos cazas y bombarderos se introducían en la línea del Ducado causando grandes destrozos, mientras el Gloria de Orlov y los cruceros pesados soportaban incesantes descargas de torpedos que diezmaban sus escudos y causaban grandes explosiones en las estructuras, mientras que sus armas sólo eran capaces de abatir a algunas naves enemigas más fruto de la fortuna que de su propia precisión.

Entonces una enorme nave, tan grande como el propio Gloria de Orlov, se situó a distancia de tiro de sus poderosas defensas laterales, con lo cual el comandante ordenó concentrar el fuego sobre ella. El Tötenkreuzer encajó la temible andanada absorbiendo parte del daño, si bien se produjeron desperfectos en su casco por la violencia de los impactos de los torpedos y las lanzas del acorazado clase Retribución, quien trató de repetir el ataque para rematar al poderoso adversario. No obstante, cuando la recarga estaba casi dispuesta, el Gloria de Orlov recibió un fuerte ataque directo procedente de otros dos cruceros enemigos, un par de acorazados Nashorn que vieron el peligro que corría la nave balhausita sobre la que estaba descargando toda su furia, los cuales desbarataron con sus andanadas los escudos de vacío dejando la nave a merced de torpedos y otras armas.

Minutos más tarde la nave insignia del Ducado sucumbía ante los constantes impactos enemigos, lo cual hizo que el resto del contingente comenzara a dispersarse al presenciar cómo la comandancia en pleno de la flota de Orlov caía en un aterrador espectáculo de explosiones.

Con el frente principal superado y las naves enemigas en fuga, los cruceros de Balhaus se dedicaron a rematar a los aparatos que no pudieron escapar, terminando su labor en pocas horas para ir a reunirse con el resto del contingente en Penarsis.

Caída del Palacio de PenarsisEditar

Tras dieciséis horas de duros combates e incapaces de repeler por más tiempo la embestida balhausita, la Guardia Imperial acabó desmoronándose, así como el contingente de mercenarios, quienes habían sufrido un durísimo castigo a manos de la fuerza aérea enemiga hasta que logró poner en fuga a los distintos batallones, diezmados y sin ganas de seguir combatiendo por el dinero de los Orlov.

Con la línea rota y sin una fuerza integrada capaz de oponerse, las tropas de Balhaus entraron en el Palacio de los Orlov capturando a los miembros de la familia, para dirigirse a continuación a los emplazamientos donde se encontraban los prisioneros. Muchos de ellos habían sido ejecutados, pero se logró rescatar a casi dos millares que fueron evacuados de inmediato hacia las naves del Ala Rápida 14 en órbita, la cual comenzó a recibir asimismo a las tropas en repliegue mientras seguían las operaciones en la superficie.

Un día después la actividad había cesado, las tropas de tierra estaban al completo en las bodegas de las naves y el Ala Rápida 14 junto con el Ala de Combate 3 ya reunida bombardeaban furiosamente las ciudades, focalizándose asimismo en la completa destrucción del palacio de los Orlov, símbolo de su poder y centro neurálgico de su hasta el momento poderoso imperio económico. El saqueo sistemático de la fortuna Orlov arrojó un saldo que bien compensaba las pérdidas sufridas por el ataque al convoy de Volündr, tras lo cual las fuerzas de Balhaus se marcharon dejando tras ellas un planeta arrasado y casi en la edad de piedra.

Final de los Orlov y consecuenciasEditar

Cuando el Administratum recibió el informe de lo sucedido días más tarde, el Ducado de Orlov ya era presa de la anarquía dado que apenas existía presencia imperial organizada para controlar el sistema.

Los miembros de la familia Orlov capturados fueron interrogados y ajusticiados según los cánones de Balhaus por sus delitos de asalto, piratería, tortura y asesinato, con lo que su saga desapareció por completo.

Pese a la recuperación posterior de Penarsis el Ducado ya no volvió a resurgir, pues varios personajes oportunistas reclamaron para sí los territorios del caído feudo, mientras el Administratum designaba a un nuevo GObernador que tomara la posición de los Orlov con la vana esperanza de que mantuviera el control de los diezmos y su recaudación, cosa que, obviamente, no sucedió.

Orlov–Beta pronto sufrió las consecuencias de la falta de un mando central en forma de guerras internas que dividieron el territorio, dejando para los archivos del Adeptus Administratum la historia del desaparecido Ducado, sin que jamás volviera a recuperar su pasada gloria.

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