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Legión de la Cruz de Hierro
El contenido de este artículo pertenece a la saga No Oficial de Balhaus, que ha recibido el Sello de Calidad Wikihammer.

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Sector Nordatt

Sistema Nordatt

Se denomina Campaña de Unbekann al intenso conflicto que enfrentó a las fuerzas del Waaagh! Brokto y a Balhaus a partir del 2677 DDF (107.M42).

HistoriaEditar

El sistema Nordatt, lugar donde se ubica el mundo de Unbekann, era conocido por Balhaus desde hacia Miclos tras haber sido descubierto por una sonda Reisender que atravesaba el sector buscando lugares susceptibles de colonización o explotación. No obstante, la naturaleza del área (barrida por fuertes Tormentas Disformes de forma constante) determinó que la zona era un lugar demasiado peligroso como para plantearse investigarlo a fondo, si bien las lecturas de la sonda desvelaron la existencia de estructuras artificiales en la superficie del tercer planeta, y más aún, una actividad energética no natural procedente de algún lugar bajo éstas.

Aquel planeta, bautizado desde entonces como Unbekann, se marcó en los registros como potencial objetivo de exploración si alguna vez existía posibilidad de ello, quedando olvidado durante largo tiempo.

No fue hasta el 2677 DDF (107.M42) cuando la baliza disforme ubicada en el sistema Nordatt detecta una reducción drástica y repentina de la actividad psíquica, desapareciendo la mayor parte de las corrientes que envolvían los planetas que lo componían y abriéndose amplias franjas libres de la influencia del Inmaterium.

Los breves análisis previos llevados a cabo por los balhausitas habían determinado que Unkebann había sido hasta el Miclo 11 ADF (M25) un lugar controlado por humanos, en el cual se erigió un asentamiento de grandes dimensiones que fue posteriormente abandonado por sus pobladores, seguramente escapando de la peligrosa influencia de la Disformidad o consumidos por ella.

las lecturas que indicaban la presencia de una fuente de energía no natural allí habían fomentado en Balhaus las teorías de que era probable que, en su huida o desaparición, aquella antigua sociedad humana hubiera dejado tras ella parte de sus conocimientos, en concreto algún tipo de Arcanotecnología perdida, lo cual espoleó la necesidad de explorar en detalle el sector con objeto de averiguar de qué podía tratarse.

Se envió así una expedición consistente en un grupo de científicos especializados en distintas materias junto con un pequeño contingente armado del Wehrgruppe y la Mechwaffe, pues no sabían qué podían encontrarse allí, los cuales arribaron a Unbekann poco después y comenzaron su labor de investigación de inmediato.

No obstante, cuando descubrieron la procedencia de las extrañas lecturas, fueron sorprendidos por una partida de Orkos, concretamente una avanzadilla del Waaagh! Brokto, la cual que exploraba el sistema Nordatt con objeto de descubrir la presencia de posibles objetivos para la belicosa horda.

Se produjo un enfrentamiento en el que los Orkos fueron derrotados y escaparon de Unbekann, llevando inmediatamente la noticia de la presencia hostil a su salvaje líder, al que informaron también de que allí estaba sucediendo algo, pues por lo que habían podido ver, los individuos que encontraron en aquel mundo no parecían querer formar un asentamiento o una explotación en él, sino que se trataba de una partida de búsqueda entre las ruinas de una antigua civilización desaparecida.

Alertado por sus Eztrambótikoz, el líder envió un contingente más poderoso, el cual regresó de inmediato hasta Unbekann y volvió a enfrentarse con los balhausitas, consiguiendo esta vez expulsarlos con fuertes bajas.

Para entonces Balhaus ya había descubierto que allí, bajo el asentamiento, se emplazaba un arma arcana y temible, el cañón Augustiano, el cual lógicamente no pudieron llevarse antes de que los Orkos se hicieran con el control de aquel mundo.

La decisiónEditar

Las noticias de la derrota de Balhaus y la llegada de los orkos a Unbekann fue de inmediato trasladada al Weisering, el cual deliberó largamente para considerar las consecuencias de lo que acababa de suceder.

Era obvio que un arma arcana como aquel brutal cañón resultaba una amenaza temible en manos de los pielesverdes, quienes no dudarían en usarla en cuanto tuvieran la oportunidad. No se sabían los efectos que podía producir semejante artefacto, pero dado lo poco que se pudo ver sobre él, su tamaño y requerimientos energéticos, estaba muy claro que las capacidades que podría desplegar iban más allá de la comprensión.

Si bien el sistema Nordatt estaba bastante alejado de la frontera Norte de los territorios de Balhaus, la presencia de un contingente orko en las inmediaciones era algo peligroso y que sin duda en un futuro podía derivar en una invasión a gran escala, además de la posibilidad de que los alienígenas usaran el artefacto contra ellos en un momento dado.

Por otro lado, desconocían el volumen de los ejércitos enemigos (a esas alturas el Weisering no sabía que se trataba de un ¡Waaagh! en toda regla), lo cual determinaba que cualquier medida debía aplicarse con cautela, pero era necesario actuar también de forma contundente.

Debido a esto, el Weisering concluyó que debía iniciarse una campaña, lo más breve posible, para lo cual confiaron en el Kriegskunst para la inmediata planificación, la cual debía cubrir objetivos muy concretos, como la destrucción de las fuerzas orkas en el sector, la recuperación del artefacto y el establecimiento de un control efectivo en el sistema Nordatt que asegurara la protección de las fronteras balhausitas llegado el caso.

PreparativosEditar

A finales del del 2677 DDF (107.M42) las fuerzas de tierra de Balhaus destinadas a la nueva campaña estaban completamente preparadas, específicamente varios regimientos del Wehrgruppe y otros varios de la Mechwaffe compuestos por alrededor de veinte mil Unidades AMS, con el soporte de blindados y de la Weltwaffe, quienes realizarían el transporte de las tropas hasta las inmediaciones de Unbekann y proporcionarían soporte aéreo en superficie con varios batallones de KG109B y KG87B.

Las sondas desplegadas con sistemas de localización Kampfinden de espacio profundo habían determinado que en la órbita de Unbekann se encontraba una flotilla compuesta por seis naves, de las cuales tan solo una era de tamaño respetable, un Kruzero Matamuchoz que mostraba distintivos hasta el momento desconocidos por Balhaus, pero que sin duda pertenecían a algún tipo de Klan Orko.

Por otro lado, la presencia en superficie parecía numerosa, alrededor de cincuenta mil criaturas, pero dadas las capacidades que iba a desplegar Balhaus (un total de treinta mil efectivos) se estimaba que no resultarían una oposición demasiado costosa de vencer.

Con aquellos cálculos en mente, una flota compuesta por dos Maybach, dos destructores Rohr, diez fragatas Vanir y cinco cañoneros además de otra nave para el transporte de suministros se pusieron en camino, realizando el salto intraversal el 37 de Durg del 2677 DDF (107.M42).

La estrategia de ataque era sencilla, las naves se dirigirían directamente contra la flotaorka en órbita y lanzarían un ataque combinado con fuego de las fragatas Vanir en primera instancia, mientras los cañoneros se situaban en posición para batir las naves más pequeñas, dejando el kruzero a merced de los destructores Rohr, que concentrarían su fuego para destruirlo antes de que pudiera maniobrar.

En paralelo, los cruceros pesados se situarían en una posición que permitiera el despliegue de las lanzaderas Sturmbock y transportes AMS portando un 20% de los efectivos, en su mayoría Unidades AMS, las cuales entrarían en la atmósfera rápidamente acompañadas por los escuadrones de KG109B y KG87B, que asegurarían un perímetro para que los trasladores fotónicos pudieran realizar su labor y desplegar el resto de la fuerza en un período mínimo.

Ataque inicialEditar

Las naves de Balhaus emergieron del Intraverso a una distancia de 830.000 km. de Unbekann, tras lo cual minutos después se agruparon en formación de combate y se dirigieron rápidamente hacia la flota orka, estática en la órbita del planeta. Las lecturas, no obstante, no detectaban el rastro energético del artefacto arcano, con lo cual se temió que hubiera sido ya trasladado.

Los primeros disparos provinieron, como planeado, de las fragatas Vanir, quienes lanzaron una densa andanada de torpedos Barrakuda y Bohrerflamme contra el contingente orko, el cual no comenzó su maniobra defensiva hasta que se produjeron los primeros impactos.

De las seis naves enemigas una fue destruida en aquel primer envite, mientras que las demás respondieron al fuego con gran violencia pero poco acierto. EL kruzero avanzó directamente contra la formación balhausita ignorando a los cinco veloces cañoneros, que escogieron trayectorias que los alejaban de los imprecisos disparos de las baterías de la gran nave orka, mientras el resto formaba una línea con los destructores Rohr más avanzados y dispuestos a batir al enemigo en ciernes.

En una acción perfectamente coordinada, los dos destructores dispararon a la vez sus potentes cañones de macropulso, cuyos haces impactaron directamente sobre la proa del kruzero, causando daños masivos en su estructura y deteniendo su arrollador avance en seco. Mientras tanto, los cruceros Maybach ya habían llegado a una posición segura para lanzar desde sus múltiples hangares las lanzaderas de desembarco, a la vez que los cañoneros hostigaban a las cuatro naves restantes con fiereza.

Minutos más tarde el kruzero orko intentó una maniobra evasiva, pero los daños eran tan cuantiosos que le resultaba prácticamente imposible dirigirse a una posición lejos del alcance de las poderosas armas de los destructores, los cuales acabaron con su propulsión en una segunda andanada haciendo que el aparato quedase a la deriva, ardiendo por los cuatro costados y sin posibilidad de defenderse de ningún modo.

Las cuatro naves orkas siguieron luchando aún pese a que el kruzero estaba batido, pero la ayuda de las fragatas Vanir resultó decisiva y otras dos cayeron ante los torpedos y las descargas de los cañones de aguja, provocando la huida del resto.

Con el camino expedito, las naves balhausitas se situaron en la órbita de Unbekann y se procedió a la cobertura del desembarco. Los daños recibidos habían resultado insignificantes.

Despliegue en tierraEditar

Docenas de lanzaderas Sturmbock y transportes AMS atravesaron la atmósfera y aterrizaron en un área alejada de los contingentes orkos principales, depositando su carga y regresando de inmediato hacia los cruceros Maybach.

Las Unidades AMS establecieron un perímetro defensivo mientras los primeros Flieger y Ständig se situaban en posiciones de cobertura, permitiendo que los soldados de la Wehrwaffen pudieran desembarcar sin oposición, si bien no mucho más tarde las primeras descargas artilleras de los orkos se hicieron notar.

Con una cabeza de puente establecida, los balhausitas iniciaron un avance en línea con objeto de contener a los densos grupos de karroz y lataz enviadas por los pielesverdes, además de grandes contingentes de Gretchin y Snotling junto con centenares de aullantes chikoz. El total del asalto orko en primera instancia sumaba más de treinta y cinco mil efectivos.

El choque entre las fuerzas fue descomunal, pues los orkos nunca se las habían visto contra máquinas de alta tecnología como las que tenían frente a ellos ahora, las cuales comenzaron su tarea mecánica y sistemática de matar a sus objetivos con eficacia y a buen ritmo.

Poco a poco los orkos cedieron en su empuje inicial mientras sufrían espantosas bajas, pero aún así no cejaron en su empeño de alcanzar el núcleo balhausita, desde el cual surgían más y más efectivos a cada minuto hasta que completaron todo el despliegue.

Con todos los batallones conformados el Wehrgruppe pasó a la carga, apoyándose en sus unidades mecanizadas mientras los efectivos de la Mechwaffe soportaban el ataque frontal orko, conteniéndolos hasta que los efectivos estuvieron situados en una maniobra de pinza. Con dos frentes abiertos y las certeras descargas de sus armas energéticas, los orkos enseguida comprendieron que era mejor retirarse hacia sus propias líneas, pues de lo contrario estarían condenados.

El repliegue de los defensores se saldó con más de veinte mil bajas, regresando hacia el antiguo asentamiento humano abandonado y burdamente fortificado, pero que ofrecía mayor protección que las desnudas planicies de Unbekann. Las tropas balhausitas enseguida establecieron un cerco alrededor del asentamiento, pero los combates se prolongaron durante días hasta que los orkos se decidieron a contraatacar bajo las cortinas de fuego de la artillería Reichfaust y los bombardeos de las naves enemigas.

En un último empuje, y con tan solo unos quince mil efectivos en condiciones de combatir, la marea verde salió de sus escondrijos con el firme propósito de romper el cerco, pero el muro de fuego que les esperaba convirtió su intentona en una masacre. Horas más tarde, hasta el último de los Snotling había sido abatido.

ConclusiónEditar

Como temían los analistas balhausitas y pronto se comunicó al Kriegskunt, el terrible cañón Augustiano ya no se encontraba en su emplazamiento original. Los escasos supervivientes orkos fueron interrogados, y así se supo que había sido rápidamente trasladado hacia alguna ubicación desconocida.

Lo más relevante, sin embargo, fue un descubrimiento aún peor, pues se supo que aquel contingente no era más que una mínima parte de lo que se encontraba más allá del sistema Nordatt, el ¡Waaagh! Brokto, que se desplazaba lentamente hacia el Sur con millones de orkos rabiosos que arrasaban todo lo que encontraban en su camino.

Poco después se iniciará la Primera Guerra de Nordatt.

CronologíaEditar

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