FANDOM


Legión de la Cruz de Hierro
El contenido de este artículo pertenece a la saga No Oficial de Balhaus, que ha recibido el Sello de Calidad Wikihammer.

¡Disfrútala!

Belatis II

Paso helado en Belatis, ruta de peregrinos

Los Ascetas de los Hielos fue un antiguo culto anárquico localizado en Belatis IV, con escasa organización pero un número significativo de seguidores que vivían del asalto y asesinato de los peregrinos que viajaban a los santuarios.

DescripciónEditar

Los helados páramos de Belatis eran lugares inhóspitos que las Hermanas de Batalla presentes en el planeta no podían asegurar en su totalidad, existiendo rutas que sufrían el constante acoso de salteadores que vivían de los peregrinos y sus caravanas.

Aquellas procesiones que atravesaban los hielos hacia los santuarios estaban armadas y ocasionalmente protegidas por mercenarios pagados para su seguridad, lo cual espantaba a los rondadores menos organizados, pero no así a los Ascetas, un culto herético que despreciaba las leyes del Imperio y su credo, los cuales vivían en grupos aislados fuera de los refugios y escasas concentraciones humanas de aquel desapacible mundo.

Los Ascetas de los Hielos, como se los conocía, emboscaban a los peregrinos y los asesinaban para despojarlos de cualquier cosa que pudieran portar con ellos, además de secuestrar a los más jóvenes para criarlos en sus creencias y convertirlos en adeptos de su fe, un cúmulo de consignas libertarias apartadas de cualquier norma de convivencia organizada.

No se sabe si el culto tenía vínculos con el Caos, aunque el salvajismo de sus miembros, asesinos despiadados que aparecían con las ventiscas y eran expertos en camuflarse en el entorno, parecía estar inspirado por éste.

Se ignora asimismo qué fue de ellos, aunque se cree que pudieron se exterminados por otros cultos presentes en el planeta.

CreenciasEditar

Los Ascetas creían que el gregarismo iba en contra de la propia esencia del hombre, así como las normas o cualquier cosa que se impusiera al orden natural. La única ley que reconocían era la de los más fuertes, que debían abrirse paso aún a costa de sus congéneres, especialmente en un entorno tan implacable como eran los helados páramos de Belatis.

Es por esto que los Ascetas se reunían en pequeños clanes muy belicosos y violentos, los cuales celebraran ritos y pruebas que los ponían en comunión con el resto de miembros.

Uno de aquellos desafíos, por ejemplo, producido cuando llegaban a la mayoría de edad (alrededor de los quince años para su culto), consistía en dejar al joven al raso durante una noche, sin más cobertura que una piel de animal y un odre lleno de un fuerte licor denominado Sakssa, cuya ingesta provocaba alucinaciones aunque aumentaba significativamente la temperatura corporal.

Aquellos que resistían toda la velada sin regresar a los refugios eran respetados y candidatos a ser líderes en el culto, aunque también había un buen número de bajas por congelación.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.