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Khorne medio sin fondo

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Portadores de la Palabra Renegados Hijos de la Condenación Esquema

Esquema de Los Desertores (idéntico al de los Portadores de la Palabra).

El Asalto a Eydolim fue una campaña de incursión contra el Mundo Santuario de Eydolim dirigida por la partida de guerra de Portadores de la Palabra conocida como Los Desertores, que antaño habían conquistado el planeta durante la Gran Cruzada milenios atrás.

HistoriaEditar

En los días de la Gran Cruzada, una Compañía de la Legión de los Portadores de la Palabra bajo el mando de Kor Megron estuvo estacionada en Eydolim para ayudar a los colonos humanos a establecerse en el planeta. Como era su costumbre, extendieron entre la población la creencia de que el Emperador de la Humanidad era un Dios encarnado, siguiendo un credo totalmente opuesto a la atea Verdad Imperial de la doctrina oficial del Imperio en esa época. Cuando la Compañía se entregó a la adoración al Caos junto al resto de su Legión, Kor Megron y sus seguidores juraron que su gran obra no estaría completa hasta que el último de todos los iconos del Falso Emperador fuese derribado y el mismo Imperio no fuese más que un recuerdo distante. Cada uno de ellos selló este pacto con sangre y se ungieron a sí mismos como Los Desertores.

Continuaron esta misión a lo largo de los milenios que siguieron a la caída del Señor de la Guerra y el fin de la Herejía de Horus, aunque su mayor objetivo siempre se les escapaba: destruir las magnificentes obras que habían levantado en Eydolim cuando aún adoraban al Emperador.

Con este fin, en el 946.M41 Los Desertores reunieron una fuerza de varias partidas de guerra de Marines Espaciales del Caos (los Corsarios Rojos, partes de las Legiones Traidoras de los Guerreros de Hierro, los Amos de la Noche, los Devoradores de Mundos y la Legión Negra), y se aseguraron el apoyo de Titanes Traidores del Mechanicum Oscuro. Los Guerreros de Hierro y los Corsarios Rojos atacaron Lector's Lowell, un mundo forja localizado en el mismo sistema que Eydolim, con la esperanza de saquear los vastos recursos de los armamentariums que tan famoso lo hacían. Los Maestros de la Forja de Lector's Lowell sabían del inminente asalto y reunieron sus Regimientos de Skitarii para defender su mundo. Poco después de que los Marines Traidores desembarcaran en el planeta, sin embargo, se hizo evidente que el Mundo Forja no resistiría, pues los herejes habían traído consigo a los Titanes Traidores de la Legio Interfector, contra los que los Skitarii no tenían nada que hacer. Lector's Lowell estaba en aprietos.

En respuesta a los ataques llevados a cabo por todo el Sistema, una buena parte del Grupo de Cruzada Puerta Negra fue redirigido para defender el mundo de Eydolim en lugar de acudir a su destino original, la Cruzada de Damocles. Las unidades del contingente, que incluían nueve Regimientos de Tropas de Choque de Cadia además de conjuntos menores de otros Regimientos de la Guardia Imperial, reforzaron a las escasas FDP del planeta, cuyo agradecido mariscal ofreció el mando supremo al oficial cadiano al mando, mucho más experimentado, quien lo aceptó con humildad. Finalmente, los Marines Espaciales del Caos desembarcaron, y rechazaron constantemente a las fuerzas imperiales, superando toda resistencia, hasta que llegaron a la capital del mundo santuario. Superados a cada ocasión, los defensores miraron a los cielos desesperados, y contemplaron un milagro. Los Vástagos de Ultramar habían llegado.

Mientras luchaban contra los xenos del Imperio Tau, la 2ª Compañía de los Ultramarines y una fuerza de los Veteranos de la 1ª que la acompañaba recibieron órdenes de su Señor del Capítulo, Marneus Calgar, de desviarse hacia Eydolim. El Capitán Cato Sicarius, con un entusiasmo apenas contenido, se apresuró a cambiar de rumbo. A bordo del Crucero de Asalto Venganza de Valin, los Ultramarines se prepararon para enfrentarse a sus hermanos Traidores. Cuando los herejes avanzaban hacia Ciudad Eydol, los Marines Espaciales se desplegaron por completo para apoyar a la Guardia Imperial. El primer contato entre los Ultramarines y los Traidores tuvo lugar en el distrito munitorum a las afueras de la ciudad. Una pequeña fuerza bajo el mando del Epistolario Casmus asaltó atrevidamente a los Titanes del Caos de la Legio Interfector, que estaban penetrando con descaro en la zona urbanizada, y logró destruir una de las altísimas máquinas así como dañar a varias más. Esta unidad solo se retiró cuando un grupo de Corsarios Rojos se dirigió hacia la zona para expulsarlos.

Los dos ejércitos procedieron entonces a enfrentarse en el combate más importante de la campaña, la Batalla de la Puerta del Águila. La Puerta del Águila era el puesto de guardia que controlaba el acceso oriental a Ciudad Eydol desde el centro de una imponente muralla. Reforzada con plasticemento y rebosante de torretas automáticas, era un reducto que ningún atacante había logrado penetrar en el pasado, y sin embargo durante el combate fue atravesado en varios puntos: el bombardeo a larga distancia agujereó su flanco derecho, los Titanes de la Legio Interfector arrancaron grandes pedazos de los muros de la izquierda, y los Bersérkeres de Khorne apoyados por Los Desertores se arrojaron contra las mismas puertas hasta abrirlas.

Al final, la ira de Los Desertores y sus aliados fue detenida ante la Puerta de los Mártires, el gran portal oriental de Ciudad Eydol. Allí, los restos de las fuerzas imperiales hicieron su última defensa, y Kor Megron se arrojó contra los defensores ansioso de masacrarlos a todos. Cato Sicarius se interpuso en su camino desafiantemente, y el Príncipe Demonio descargó sobre él terribles golpes, machacando al Capitán con tal fuerza y ferocidad que sus rodillas se doblaron y su magnífica espada de energía quedó mellada y astillada. Kor Megron pisoteó a Sicarius contra el suelo y alzó triunfante su arma. Sin embargo, el golpe final nunca llegó, pues un solitario Guardia Imperial, viendo los apuros del Capitán, se lanzó contra la monstruosidad demoníaca sin preocuparse por su propia seguridad, y le hirió con su bayoneta. Kor Megron centró su atención en el valeroso soldado, y quemó su cuerpo con un estallido de fuego disforme. Esta distracción permitió actuar a Sicarius, quien rápidamente levantó su espada, perforó el peto del Príncipe Demonio y atravesó su corrupto corazón. Con un aullido ensordecedor, Kor Megron fue expulsado de vuelta a la Disformidad.

Desorientadas por la pérdida de su líder, y agotadas por la lucha contra los defensores imperiales, las fuerzas del Caos empezaron a retroceder. Para el Imperio, se había conseguido un descanso temporal a un alto coste. Para las Legiones del Caos, ya habría otra ocasión de ajustar cuentas.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • Warhammer 40,000: Reglamento (6ª Edición).
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